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¡¡“14 De Mayo de 1948”!!
por Eduardo Hadjes N.
Acabo de enterarme que el último soldado británico ha abandonado Haifa y, de inmediato, Ben Gurión a la cabeza, ha proclamado la creación del Estado de Israel. No logro explicarme como mi corazón puede resistir tanta alegría sin estallar hecho pedazos. Debe de formar parte del milagro nunca antes igualado, que un Estado vuelva a revivir, luego de casi 2000 años de destierro, persecuciones y matanzas, que no tienen parangón en la historia de la humanidad. Estamos en nuestro Ken de Hanoar Hatzioni. ESTAMOS EN ISRAEL, SOMOS ISRAEL. Todo es desorden y caos en medio de una alegría de locura. Todos gritamos y nadie entiende nada, lo único que nos queda claro, es que debemos salir y gritar a voz en cuello, que a partir de este momento, jamás nadie nos podrá volver a insultar diciéndonos que no tenemos patria. Israel vive. Nosotros vivimos con Israel. Israel vive con nosotros. Sin darnos cuenta ni como ni por que, alguien ha sacado la bandera de Israel y la de Hanoar. Un momento, nos falta la de Chile. Es verdad que Gabriel González Videla dio la gran sorpresa, al ordenar al representante de Chile en las Naciones Unidas que se abstuviera, pese a haber sido por muchos años, el Presidente del comité Pro Palestina Hebrea de Chile, pero eso ya pasó y, a pesar de esta traición inexplicable: A PARTIR DE HOY, ISRAEL ES UNA REALIDAD. Sin que nadie llame a nadie, ya somos más de cien noarim que gritamos y estamos en la calle, esperando no se que. Lo que si sabemos es que…en realidad no sabemos nada, salvo que Israel es una maravillosa realidad. ¿Los peligros que la asechan? Eso, lo veremos mañana. ¡¡¡ HOY!!!... ¡¡¡A CELEBRAR!!!. Partimos por Vicuña Mackenna en dirección a la Alameda. Gritamos, saltamos, bailamos, lloramos, cantamos. Hoy, por primera vez, comprendo como se puede llorar de alegría y, lo más sorprendente, no me da vergüenza llorar. Si, mientras más lloro, más hombre me considero y más contento estoy. De pronto, sentimos que otro grupo de jóvenes, viene gritando y cantando tanto como nosotros. Son los javerim de Betar. Las permanentes rivalidades se esfuman y nos fundimos en un abrazo colectivo indescriptible. Llegamos a la Alameda y doblamos en Ahumada, camino a la Plaza de Armas. Unos carabineros van a nuestro lado, sin saber quienes somos, que queremos ni que estamos haciendo. Cuando uno de ellos me pregunta todo esto, lo único que hago es abrazarlo y ponerme a saltar con él, diciéndole: “SE CREÓ EL ESTADO DE ISRAEL” “VIVA ISRAEL” “TENEMOS ISRAEL”.
Paramos el transito en medio de nuestros bailes y ningún auto
nos apura. Para la mayoría, somos un grupo de jóvenes (ya nos
encontramos con la AJI, Macabi y Hashomer Hatzair) que parece
que nos volvimos locos. ¡”ISRAEL”¡,¡” ISRAEL”!,¡” ISRAEL”! En Ahumada, comerciantes judíos salen de sus negocios y corren a abrazarnos. Nos traen bebidas, pasteles y demases, celebrando con nosotros. Muchos no pueden creer lo que están viendo. Niños y jóvenes judíos, cantando y bailando en las calles de Santiago. La mayoría se nos han unido, pues cerraron sus negocios. Se comprende que no faltan los gritos y los epítetos en contra de los judíos, tanto los más benevolentes como los infaltables “judíos de mierda”. Simplemente, no les hacemos caso. Recorremos todo el centro de la ciudad. Varias veces llegamos a la Plaza de Armas y otras tantas, a La Moneda. De pronto, nos damos cuenta que ya está aclarando. Claro, si ya son las 7 de la mañana. Un grupo de institutanos, nos juntamos y seguimos la fiesta por nuestra cuenta, frente a la Universidad de Chile, hasta que abren las puertas del Instituto Nacional. En su interior, no paramos, hasta que la campana nos anuncia que tenemos que ir a clases. Pueda ser que pueda dormir un poco, mientras el profesor de biología nos explica algo sobre las células.
¿Qué me puede interesar hoy las células, cuando desde ayer,
tenemos “EL ESTADO DE ISRAEL” ? |