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Mirada al
2012 - No todo es negro

por Ron
Ben Yishai
No cabe duda
que, la ola de levantamientos que azotó al mundo árabe
en 2011, modificó las reglas del juego en la región y
generó potenciales amenazas nuevas-viejas sobre Israel.
Con la mayoría ya nos enfrentamos en el pasado con un
éxito no menor –por ejemplo el ingreso del ejército
egipcio a Sinaí- o el terrorismo en las fronteras con
Jordania y Siria.
Junto a las amenazas reales y potenciales que se apilan
con el inicio del 2012, en especial al corto plazo, es
posible distinguir no pocos acontecimientos positivos
que mejorarían la situación de seguridad y estratégica
en el medio a largo plazo, por ejemplo, el golpe que
sufrirá el “eje del mal iraní” si se desmorona el
régimen de Assad en Siria o la determinación de
reaccionar con hechos, por parte de los países del Golfo
árabes sunitas a enfrentar con todos los esfuerzos
–políticos, económicos y militares- la amenaza
estratégica de Irán. Incluso el despegue político de los
movimientos islámicos, como consecuencia de la ola de
levantamientos, es mucho menos amenazante y riesgosa
para Israel que lo que parece.
Los Hermanos Musulmanes en Egipto, Túnez y Jordania
representan lo que es llamado por los expertos “Islam
Híbrido”, que combina una identidad nacional-social con
la identidad islámica. En oposición a los movimientos de
la Jihad más destacados (como Al Qaeda y la Jihad
Islámica Palestina), Los Hermanos Musulmanes otorgan
preferencia clara al bienestar económico y social de sus
pueblos por sobre los preceptos de la Jihad. Es por ello
que cabe suponer que adoptarán una política pragmática y
se esforzarán por auto – asilarse e, incluso, luchar
contra los salafíes fundamentalistas. No aman a Israel y
lo dañarán en cualquier oportunidad pero cuidarán de no
anular los acuerdos de paz con Egipto y con Jordania.
Asimismo se abstendrán de desembocar en una guerra
masiva que sumergirá a sus pueblos en la miseria. Eso es
cierto también con respecto al régimen de Siria después
de Assad.
El tan recientemente popular cliché de la “Primavera
Árabe no es más que el Invierno Árabe” requiere de una
nueva evaluación. Aparece un buen motivo para creer que,
los triunfos políticos de los partidos islámicos, no
continuarán por siempre. Los movimientos triunfan dado
que constituyen la fuerza única, organizada y
disciplinada alrededor de las mezquitas y, por eso,
podría haberse producido un vacío político creado con el
estallido de los incidentes y la caída de los regímenes.
Es muy probable que a continuación, incluso en no muchos
años, crezcan en el mundo árabe los jóvenes que
aspirarán a mejorar su situación económica que, mientras
tanto, continúa deteriorándose- por medio de la
democratización, apertura y liberalización verdadera y
separación de la religión del estado. Ello tomará
tiempo. Los resultados no se verán en 2012 y, quizás
tampoco, en dos o tres años después. Un largo proceso
parecido ocurrió después de la Revolución Francesa hasta
que nació la verdadera democracia.
No deja de ser considerable que eso es lo que ocurra en
el mundo árabe en el siglo XXI, a un ritmo mucho más
acelerado que el acontecido en el siglo XVIII en Francia
–gracias a la revolución mediática y las redes sociales.
Desde el punto de vista militar es posible registrar
como positivo en el equilibrio estratégico de Israel
que, en el 2011, no se vio sometido a un significativo
desgaste de retroceso abarcador ya sea hacia los
elementos de amenaza en el círculo próximo como en los
círculos lejanos. Testimonio de ello es la calma
relativa en la frontera con Siria, Líbano y Jordania; la
quietud en Cisjordania; el retroceso de Hamas de un
enfrentamiento amplio; el nerviosismo en Irán a partir
de los rumores de ataque israelí y el hecho que, el
régimen sirio, no se apura en hacer uso del arsenal en
misiles y cohetes en su poder contra Israel, a pesar de
la seducción que le provoca para salvarse de su
situación interna, que crece y se agrava.
Mientras tanto no se revela, ante nosotros, ninguna
amenaza verdadera. El retroceso no es el único motivo
pero es un factor importante para esos fenómenos. Más
allá de ello, las capacidades y disposiciones de Israel
a enfrentarse militarmente con amenazas, mejoraron y
continuaran haciéndolo con el tiempo. En la actualidad,
la capacidad es muy alta, en especial en el área de
ataque (y según publicaciones extranjeras, incluyen las
posibilidades de retroceso de Irán al uso de armas
atómicas a través de la amenaza por un “segundo golpe”).
A nivel de ataque, Israel es capaz de sorprender a sus
enemigos (lejanos y cercanos). En el área defensiva, la
capacidad se encuentra en situación de inicio (el
sistema multi-etapa de anti-misiles y cohetes aún está
en etapa de comienzo y el sistema de defensa terrestre y
su capacidad de enfrentar misiles es escasa). En la
línea inferior: si Israel invierte los recursos
necesarios tiene una buena probabilidad, en algunos
años, a enfrentar con éxito las amenazas y fortalecer el
retroceso.
¿Y qué hay de la bomba en camino? Aquí también es
posible encontrar relativos puntos positivos. A pesar de
los avances logrados por los científicos, la conducción
iraní - encabezada por Khamenei- aún no decidió producir
armas nucleares. Las principales causas se refieren al
temor a la supervivencia política (bajo las sanciones
económicas) y el temor a un golpe militar. Según parece,
en marzo 2012, será el punto de decisión próximo. En ese
contexto, señalan los expertos y los agentes de
inteligencia que, las sanciones que ya fueron impuestas
sobre Irán, influyen en el régimen y lo obligan a tomar
medidas discretas. Por ello retrocedería, en el corto
plazo (un año ó dos) de pasos drásticos y en especial de
la decisión de romper los recursos con el mundo y
producir la bomba o un artefacto explosivo.
Además de todo eso, los movimientos en el mundo árabe
ocasionaron un número de fenómenos adicionales con
potencial positivo desde el punto de vista israelí:
1- La guerra civil debilita al ejército sirio y lo
desgrana. Si el régimen actual en Damasco cae, Hezbollah
perderá un aliado militar y su retaguardia logística
además de las dificultades que tendrá Irán para
establecer relación física con la organización y
suministrarle material y guía de la Guardia
Revolucionaria. En otras palabras, Hezbollah se
convertirá en un objetivo más fácil no solo para Israel
sino, también, un enemigo más débil para las otras
comunidades en Líbano. Por ese motivo, Nasrallah se
cuida mucho, en la actualidad, de no tomar iniciativas
aventureras que puedan complicarlo en una guerra que sea
destructiva para su país. Cabe suponer que, el día
después de Assad, Hezbollah no apurará el lanzamiento de
misiles y cohetes hacia Israel en cualquier caso.
Incluso si Estados Unidos o Israel atacan Irán, los
ayatollahs exigirán venganza a cambio de su inversión.
El interés de supervivencia de Hezbollah y la comunidad
chiita es lo que decidirá.
2- Siria es actualmente uno de los frentes más
importantes de enfrentamiento entre el Irán chiita y los
países del Golfo árabes sunitas y, en especial, Arabia
Saudita y Qatar. Los países del Golfo árabe y también
Turquía sunita saben que, la caída del régimen de Assad,
afectará en mucho la capacidad estratégica de Irán. Por
eso, promueven un agresivo accionar –por móviles
humanitarios- de la Liga Árabe contra Assad. Teherán no
queda comprometido y frena el apoyo económico a Hamas
(sunita), cercano a Los Hermanos Musulmanes, negándose a
expresar apoyo al presidente sirio mientras, su
conducción, huye de Damasco.
3- Hamas pertenece al modelo de Los Hermanos Musulmanes
de los movimientos islámicos, es decir a la corriente
moderada del bienestar del pueblo en la prioridad de sus
preferencias. El gobierno de Hamas en Gaza se encuentra,
en el último año, preocupado por la posibilidad que la
oscilación en el mundo árabe llegue, también, a las
calles de la Franja e interpele a su gobierno, al mismo
tiempo que, la miseria económica por las reducciones
iraníes. Es por ello que Hamas está muy interesado en
una conciliación con la Autoridad Palestina y la OLP,
encabezada por Abu Mazen y, en la misma medida, busca la
calma con Israel para obtener legitimación en el mundo
(y dinero). Así surgió la posibilidad de un diálogo
indirecto entre Hamas e Israel con mediación egipcia. El
acuerdo de paz no saldrá de ahí pero el orden y la calma
por un largo período se encuentran en el límite de la
posibilidad real.
4- La Suprema Asamblea Militar egipcia revela
disposición a continuar siendo el factor político líder
y dominante. Tiene un importante interés en mantener las
relaciones cercanas con Estados Unidos. Está interesada
en restituir, para sí, el control de seguridad en Sinaí
(para impedir un suceso más de grupos terroristas de la
Jihad Mundial que ponen en riesgo el régimen y sus
intereses económicos) y evitar un enfrentamiento masivo
entre Israel y los organismos terroristas en Gaza (que
encenderá la calle egipcia). Por eso, si la Asamblea
logra doblegar la voluntad de los otros organismos
políticos, incluido Los Hermanos Musulmanes, hay una
buena probabilidad que, el acuerdo de paz con Israel, se
mantenga y quizás se encuentre solución intermedia a la
encendida situación en Gaza y frustre la amenaza desde
Sinaí.
5- Esas evidencias y evaluaciones son una buena causa
para el cauto optimismo y, por supuesto, que equilibran
el cuadro que se perfila de los sucesos del año. Junto a
ello existen dos iniciativas que el gobierno puede tomar
y que cuentan con la fuerza de cambiar, para bien y de
manera inmediata, la situación de seguridad-estratégica:
A - Una, es la iniciativa que llevará a la reanudación
de la negociación directa con los palestinos.
B – Otra es la decisión de atacar a Irán (con la
condición que haya una alta probabilidad que esa
embestida logre sus objetivos).
6- Ambos temas se vinculan entre sí: la reanudación del
proceso político, a pesar de las maniobras por parte de
Abu Mazen de eludirlo, puede colaborar a rescatar del
aislamiento internacional y defenderse ante una reacción
mundial frente al ataque a Irán. Por tanto es
conveniente que, la iniciativa en el tema palestino,
anticipe a la iniciativa de ataque. Netanyahu Y Barak y,
como ellos, los ministros del gabinete saben eso muy
bien. La pregunta es solo si contarán con la valentía
personal y el poder político en el 2012 para actuar en
ambos ejes, como compromiso con los intereses
estratégicos de Israel.
Fuente:
CIDIPAL
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