El KKL ayuda a Chile a afrontar la peste agrícola de la avispa de las agallas

 

Después de una semana en Israel invitada por el Instituto Volcani de Investigaciones Agrícolas y el KKL, la ingeniera forestal Claudia Muñoz de SAG (el Servicio Agrícola y Ganadero del Ministerio de Agricultura de Chile) partió el 6 de septiembre con una preciosa carga en las manos, con la esperanza de prevenir la difusión de las avispas de las agallas en su país.

Las avispas de las agallas, conocidas también como gallaritas, son una especie de avispas pequeñas que habitualmente infestan diversos árboles, incluidos los robles y los árboles frutales. Esta peste fue identificada por primera vez en Australia en 2000 y desde entonces se la ha encontrado también en India, Tailandia, el Medio Oriente, Sudáfrica y otros sitios. En 2008 llegó a Brasil, el año siguiente ya se había difundido en la Argentina, y el año pasado cruzó los Andes y fue detectada en tres centros en Chile.

“Sabíamos que el entomólogo Zvi Mendel (del Centro Volcani) es un experto en el control biológico de esta peste, por lo que inmediatamente tomamos contacto con él”, explicó Claudia Muñoz. En Israel, Muñoz recogió varias bolsas de plástico llenas de hojas infestadas con las agallas e hinchazones en tejidos, causadas por huevos y larvas de la avispa de las agallas. Dentro de esas agallas había también huevos y larvas depositados por avispas parasitarias, que son el enemigo natural de las avispas de las agallas. Zvi Mendel, junto con el Dr. David Brand, silvicultor en jefe del KKL, y su colega portuguesa Manuela Rodriguez Branco de la Universidad de Lisboa, descubrieron que la avispa parasitaria es un enemigo biológico natural de la avispa de las agallas después de varios viajes a Australia hace unos diez años.

Mendel dijo: “Los pesticidas químicos son muy costosos, para no mencionar los costos en salud. La solución biológica es, definitivamente, la mejor. Los enemigos naturales (de los insectos) son muy importantes en cualquier ecosistema; sin ellos no se puede cultivar nada”.

Asimiso, señaló que Israel distribuye sin cargo las agallas con las avispas parasitarias a los países que las solicitan, y la conferencia de 2008 coauspiciada con el KKL, que apoya al Instituto Volcani, convocó a miles de personas del mundo entero interesadas en aprender sobre el control biológico de la avispa de las agallas.

Muñoz recogió hojas infestadas de dos sitios, incluido un huerto privado en el moshav Ein Iron y en el kibutz Nir David. Según las instrucciones de Mendel, deberá examinar todas las muestras para asegurarse de que las hojas recogidas no estén infestadas con otras pestes antes de llevarlas a su país. Muñoz no se sintió intimidada por la tarea y simplemente dijo: “Me siento muy, muy feliz. Confiamos en que la liberación de las avispas parasitarias pueda ayudar a disminuir la plaga y a controlarla para que no sea tan destructiva. Chile vive de sus huertos frutales, por lo que esperamos que esto nos ayude. La posibilidad de venir a Israel y conseguir las agallas que albergan las avispas parasitarias es muy importante”.

Brand se encontró con el grupo que, además de Muñoz y Mendel, incluía a Alex Protazov, asistentes de investigación de Mendel, a su ex asociada en el laboratorio Miriam Eliyahu y a Aviv Eizenband, director profesional de silvicultura del KKL. David Brand reseñó para Muñoz el trabajo del KKL en diversos campos, incluida la gestión de suelos, el tratamiento del agua y la preservación, así como las innovaciones agrícolas que Muñoz había visto en su visita anterior al vivero Guilat en la estación de investigación y desarrollo del KKL, en donde se encontró con  Pablo Cherkesky, director del vivero.

“El KKL invierte más de US$ 4 millones anuales en investigación y desarrollo: la mitad de esa suma en silvicultura y ecología y la otra mitad en conservación del suelo y temas hídricos, como reservorios, ciudades sensibles al agua y planeamiento", agregó Brand, que señaló también que el KKL trabaja con científicos e institutos de investigación líderes en investigación aplicada, que habitualmente tarda tres años en rendir frutos.

La investigación aspira a brindar a los gerentes de campos mejores herramientas para que puedan gestionar sus bosques y ecosistemas de manera sustentable y óptima”, aclaró y agregó que el KKL ha creado también estaciones de I&D en las regiones periféricas de Israel, para ayudar a los agricultores locales a gestionar y mejorar sus cultivos agrícolas.

Brand explicó que una de las áreas de las que más se enorgullece el KKL es la forestación en zonas áridas y semiáridas, razón por la cual es reconocido por muchos países e instituciones del mundo entero, incluido el Servicio Forestal de los Estados Unidos y la Organización para la Alimentación de las Naciones Unidas, todos los cuales se muestran dispuestos a aprender de su experiencia.

Además señaló que también las relaciones internacionales son importantes para el KKL y expresó su interás en una cooperación posterior con Chile: “La política del KKL se basa en compartir nuestros conocimientos libres de todo cargo con la gente de todo el mundo”.

Muñoz explicó que en Chile hay algunas zonas que sufren de sequía y no cuentan con fuentes sustentables de agua y otras en las que no se llevan a cabo trabajos de reforestación, y recalcó que una labor como la realizada por el KKL en Israel podría beneficiar al pueblo de su país.

A pesar de que su viaje fue planificado para el verano, cuando Israel estuvo sometido a los ataques con misiles del Hamás y debió ser pospuesto, Muñoz dijo que nunca dudó en venir y agregó que para ella era un sueño llegar Israel y ver sus Santos Lugares.

Durante su estadía viajó también al sur del país para visitar algunas de las comunidades fronterizas y vio parte de los daños causados por los misiles. El recorrido incluyó también una visita al kibutz Yad Mordechai, que produce miel. Allí Muñoz conoció algunas de las formas que con las que el kibutz enfrenta las pestes naturales. También tuvo la oportunidad de visitar los Santos Lugares en Jerusalén y Nazaret. Además de ello, gozó de la vivencia singular de recorrer los hermosos Jardines Bahai en Haifa, en donde habló con su jefe de horticultura Paul Benjamin sobre los desafíos que afronta con las pestes, que a veces envía al Instituto Volcani para su identificación.

Muñoz señaló: “Estoy sorprendida por las cantidad de bosques y plantas que hay en Israel a pesar de la escasez de agua. Me había imaginado que todo estaría seco y estoy muy impresionada por ver todo tan verde. Es la antítesis total de lo que pensaba; es maravilloso”.

Fuente: KKL Chile

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