B'nei Anusim: un testimonio de "retorno"
Por Daniel Francisco Godoy Villagra

 

Siempre es difícil relatar algún hecho o suceso importante de tu vida, pero por un motivo u otro éste es especial, al mismo tiempo tengo fe de que muchas personas me comprenderán o se identificarán con mi historia familiar.

Nací en 1983 en Santiago de Chile, vengo de una familia de clase media chilena que es cristiana, no obstante madre se crió en el seno de una familia católica, apostólica y romana. Mi familia se dedica al comercio y en la actualidad viven en la ciudad portuaria de San Antonio (Quinta Región), desde hace 20 años disfrutan de la tranquilidad y paz que da la costa chilena.

La verdad no sé cómo llegué al judaísmo ni por qué razón, pero sí puedo decir que D's lo tiene todo programado y para todo tiene un propósito. Desde niño me enseñaron en mi familia un gran cariño y respeto por Israel y el Pueblo Judío. De niño aprendí mucho con mi padre de la Biblia, sentía mucha admiración por las historias que él amablemente me relataba, pero jamás se me pasó por la mente que terminaría viniendo a estudiar y formando una familia en Israel años después.

Al crecer finalicé mis estudios técnico-profesionales y emigré a Barcelona, España, donde viví siete años. Trabajé en una aerolínea española llamada Spanair como operario de rampa y un día conocí a un amigo israelí, que fue mi primer contacto directo con un judío (que para mí era algo muy bueno) y comencé a escuchar música israelí y mizrahít (oriental). Al cabo de un año, en mayo de 2007, conocí una organización judía llamada “Shavei Israel” y asistí a un seminario de "B’nei Anusim" en Barcelona. Fue en ese momento que mi vida dio un giro, ya que en esa época tenía una novia española con la cual termine una relación de cuatro años por centrarme en el judaísmo como pilar de mi vida.

¿Qué es “Shavei Israel”?

“Shavei Israel” (en hebreo  שבי ישראל) es una institución judía con sede en Jerusalem, Israel, que buscar lograr el retorno de descendientes de judíos perdidos de todo el mundo y tiene como objetivo fortalecer su conexión con Israel y el Pueblo Judío. La organización abre las puertas a todo aquel que ha decidido que el judaísmo y el retorno al Pueblo Judío son dos conceptos centrales para su destino e identidad. La organización asiste a los judíos “perdidos” y “escondidos” que se encuentran alrededor del mundo. Desde Polonia a Perú, y desde Barcelona hasta Chile, “Shavei Israel” tiene por objetivo ayudar a descendientes del Pueblo Judío a reconectarse con el pueblo y el Estado de Israel.

“Shavei Israel” fue fundada hace 10 años atrás por Michael Freund. Sucedió un día, cuando Freund se desempeñaba como Vice Director de Comunicaciones del Primer Ministro Benjamín Netanyahu, en 1997. Entonces recibió una carta por correo de un grupo del noreste de la India, llamado “B’nei Menashé”. Ellos sostenían ser descendientes de la tribu de Menashé, una de las 10 tribus perdidas de Israel, y pedían retornar a la Tierra Prometida. Dicha carta llevó a Freund a comenzar una misión en la cual tenía por objetivo descubrir todo lo posible sobre las Tribus Perdidas de Israel. En el proceso, descubrió que alrededor de todo el mundo hay “judíos perdidos” los cuales sueñan con retornar a sus raíces judías.

“Shavei Israel” consta de un equipo de académicos, educadores y rabinos, con el apoyo de diferentes autoridades rabínicas en Israel y los Estados Unidos. Su labor se realiza en plena concordancia con la Ley Judía y bajo la supervisión del Gran Rabinato del Estado de Israel.

La organización se encuentra activa en más de nueve países y trabaja para reconectar a distintas comunidades de herencia judía, las cuales incluyen:

B'nei Anusim, de España, Portugal y América Latina;

B'nei Menashé, India;

Los Judíos Escondidos de Polonia;

Subotniks, Rusia;

Los Judíos de Kaifeng, China;

Los Judíos del Amazonas y los Judíos Incas del Perú;

San Nicandro, Italia.

Durante los últimos diez años, “Shavei Israel” ha traido amás de 1.700 B'nei Menashé (hijos de Menashé), sin embargo hay 7.200 B'nei Menashé que aún esperan poder realizar su camino de regreso de la India hacia Israel. “Shavei Israel” ha ayudado a más de 2.000 B’nei Anusim de España y Portugal, y a 1.000 Judíos Escondidos de Polonia a reconectarse con su herencia judía.

“Shavei Israel continúa asistiendo a los “judíos perdidos” a recuperar su legado e identidad, en un espíritu de tolerancia y comprensión.

En el seminario de esta organización descubrí a gente como yo, que tenía legados familiares y que también deseaban reencontrarse con sus raíces, muchos judíos que se convirtieron al cristianismo forzosamente y aún después continuaron con las tradiciones judías y en mi familia las hay también, por ejemplo mi madre nos decía que en su familia era muy común el lavado de manos (Netilat ladaim), o hacer el pan con la señal de la cruz, algo típico en los B’nei Anusim post Inquisición, de la misma forma usar nombres de santos o vírgenes, mi madre -sin más- se llama Purísima Loreto. Además, mi bisabuela tapaba con sábanas los espejos cuando había un funeral en casa y también tenemos apellidos de ascendencia sefaradí en las últimas cuatro generaciones maternas. Por el lado de mi padre, su bisabuelo emigró en 1905, muy pequeño, desde Las Palmas de Gran Canarias, España, y su raíz materna tenía un apellido sefaradí muy común entre judíos canarios: Maldonado.

¿Qué son los B'nei Anusim?

"B'nei anusim" son las palabras hebreas usadas para identificar a los hijos de los "forzados", forzados a "convertirse" al catolicismo durante la Inquisición en España (1492) y Portugal (1497), para poder salvarle la vida a las futuras generaciones. Forzados a aceptar una "fe" en contra del Eterno el D's de Abraham, Isaac y Jacob, forzados a aceptar el Día del Sol para adorar en vez del Shabat, forzados a comer animales "inmundos" y a no poder participar en las Fiestas Judías ni a observar las tradiciones judías de sus padres.

Nosotros entendemos que esa decisión fue incorrecta y nos arrepentimos de la decisión tomada por nuestros antepasados, pero no los juzgamos porque de otra forma no estaríamos vivos aquí hoy por hoy.

Reconociendo esto, los B'nei Anusim  deseamos de todo corazón retornar a la fe judía original de nuestros antepasados.

La mayor parte de los B'nei Anusim son descendientes de los judíos sefaraditas de España . Estos fueron los primeros colonos en Latinoamérica. Ellos trajeron sus bendiciones mientras buscaban la tierra de libertad dada por D's. El libro "Los Judíos de España" establece el siguiente hecho:

"En la noche del 2 de agosto del 1492, dos grandes dramas se desarrollaban en forma simultánea en España. En el puerto de Palos, tres carabelas bajo el mando de Cristóbal Colon (uno de los forzados) procedían a los preparativos finales para el viaje histórico del descubrimiento. Y en todo el país, los judíos de la nación pasaban su última noche en suelo español después de la persecución que duró más de 1.500 años. La simultaneidad entre estos dos eventos, que fueron registrados en la bitácora del explorador Colon, no fue accidental”.

Nadie quería ir con Colon en esta expedición al Nuevo Mundo, excepto aquellos que no tenían otra alternativa. O se iban o morían. La historia identifica a unos seis conversos entre los oficiales de mando entre los tres barcos. La mayor parte de la tripulación era judía. Ellos se habían educado y sabían que el mundo era redondo por el estudio del Tanaj.

La gran mayoría de los descendientes de estos "colonos" se pueden identificar hoy por sus apellidos y la mayoría de ellos vinieron a ser B'nei Anusim, debido al brazo fuerte de la persecución católica en Latinoamérica y el trabajo de los misioneros de la Iglesia Católica. Es nuestra meta si es posible el poder alcanzarlos y traerlos de regreso a la fe judía de sus ancestros.

El comienzo de un largo viaje

Comencé a estudiar, después del seminario, con el rabino Nissan Ben Avraham, que trabaja para “Shavei Israel” y cada mes nos daba clases tres días al mes, ya que él se desplazaba por ciudades españolas como Barcelona, Valencia, Sevilla y Mallorca, entre otras.  Desde el comienzo él fue muy sincero y no nos prometió nada, pero sí –en lo personal- me ayudó en el inicio en el judaísmo. Estudiábamos el libro de El Cuzary de Rabí Yehuda Ha Levi.

Así pasaron los meses, y paralelamente asistía y participaba también en la Comunidad Israelita de Barcelona (CIB), una comunidad ortodoxa marrocana, donde tuve el honor de conocer a una persona excelente en todos los aspectos, que fue Rav Meyer Simón Bar-Hen, quien apoyó desde un comienzo el grupo de alumnos de “Shavei Israel” en Barcelona para rezos, clases y -en especial- la víspera de Shabat, el Kabalat Shabat.



La llegada a Eretz Israel

En noviembre del 2011 llegué a estudiar el proceso de conversión al judaísmo (Giur) a una Yeshivá ortodoxa en Jerusalen, donde estuve un año en Majón Meir, y gentilmente Rav Rafael Spangental me recibió en su grupo de alumnos del departamento iberoamericano. Como ustedes, comprenderán no tenía muchos conocimientos profundos de judaísmo, pero continué, no fue fácil por el nivel de las clases y por comenzar las jornadas de estudio de 8 a 10 horas diarias, así como por levantarse muy temprano para el rezo de Shajarit (primer rezo matutino). Lamentablemente no logré adaptarme completamente al grupo y no continúe los estudios, y me fui a vivir en un moshav en Pardesiya, cerca de Netanya, con mi en ese entonces pareja y luego esposa, con quien contraje matrimonio civil en Chipre.

En la actualidad estoy separado, tramitando el divorcio, y si bien mi ex esposa es judía alemana e israelí pero no religiosa, la falta de compatibilidad y algunos problemas económicos nos hicieron tomar caminos diferentes. Tenemos una hija de seis meses se llama Liat (que en hebreo significa "Tu me perteneces dice D's”), que nació el 24 de agosto de 2013 en el Hospital Meir, de Kfar Saba, en Israel.

Qué me depara el futuro, no lo sé, pero sí tengo claro que deseó terminar el proceso de conversión, es una necesidad espiritual. Quisiera agradecer a mis padres, Carlos y Loreto, por todo lo que han hecho por mí, el apoyo y esfuerzo en darme fuerzas y aliento de continuar. Ellos vinieron el año pasado a Israel a conocer el país y a su nieta Liat, aun cuando en Chile mi familia no tiene contacto con la comunidad judía, sin embargo sería hermoso que mis padres pudieran también acercarse al judaísmo.

 

 
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