Crítica bíblica y sincretismos religiosos

Dir Mauricio Zieleniec

 

Los sincretismos en las culturas y en especial en las religiones se encuentran en todas las formas de creencia religiosas, del hombre sobre la tierra. 

Ellos son reinterpretaciones parciales de las creencias de otros pueblos, que inciden en las nuevas creencias religiosas, de los pueblos que comenzaron a dominar a los primeros, por lo general. Aunque entre Roma y Grecia pudo suceder lo contrario.

Muchas se constituyen, a veces con formas conciliatorias o de fusión a las otras creencias, asimilando partes de sus mitos, relatos, ceremonias...

El pueblo judío durante el exilio babilónico, sufrió importantes influencias babilónicas, ya que ésta fue la mayor civilización y más avanzada de la región. Se dice que Babilonia era la ideología dominante en los 600 a.e.c. Un imperio que dominaba tanto en lo militar, económico, comercial, científico, cultural y lo religioso, aunque se presentaba sumamente tolerante con las otras creencias religiosas. Los judíos desarrollaron el Babilonia ( en su exilio) seguramente los libros más importantes, como la Torá (minimalistas) y otros relatos. Tan fuerte fue la cultura babilónica, que siglos después la diáspora judía que no retornó a su tierra en Jerusalem, cifra estimada en la mitad de los exilados, crearon ellos el Talmud donde la Mishna, coincide con el Talmud de Jerusalem, pero en la Gemará se suele tener en cuenta la de Babilonia y no el de Jerusalem. 

Alguna influencia de sincretismos se puede observar en el judaísmo, que conviviendo con una cultura tan avanzada su influencia puede notarse fácilmente.

De acuerdo al teólogo investigador Antonio Bentué, el desarrollo religioso babilónico es bastante complejo por la sumatoria de pueblos y religiones que dominaron el delta.
Ya por los 1800 a.e.c. pueblos semitas del Oeste irrumpen la región Mesopotámica y se constituye el primer imperio con sede en Babilonia. Pasaron por la región desde los Cashita, Hititta, Mitanni, Asirios, Persas y Griegos…

Los primeros elementos religiosos se supone son de origen Sumerio y Akadio, y luego con la hegemonía de los Amorreos, si bien no se anuló a los otros Dioses, pero se marcó una supremacía en “Marduk” (Dios originario principal).

Entre los principales mitos mesopotámicos se encuentra el poema de la creación “Enuma Elish”. En el mismo se recoge el relato de la creación del hombre. Donde Maduk, Dios vencedor y bueno crea al hombre, pero de las partes de dioses muy cuestionados. De esta forma la parte mala del hombre se integra por lo cuestionado en el relato (Dioses menores y malos). Nuevamente aparece un paralelismo con la Torá y el dualismo –según Bentué- en la versión del Génesis, al señalar que el hombre es creado por un único Dios, a partir de un material frágil: el barro (Adan-Adama = tierra) y como es barro se “embarra”. Entonces en ambas dualidades se cuestiona la pregunta ¿El mal viene de la fragilidad de la sustancia constituida del hombre y no de un Dios creador…?

Similitud en ambas concepciones, tanto del Dios creador como de lo malo.

Estos mitos mesopotámicos tiene otro paralelo con el relato de la Torá, En principio la Torá, sostiene una monolatría que luego con el Shmá Israel, lo niega a posterior y hay a futuro un solo Dios “Eloheinu”. En la Torá vemos que se habla de monolatría en Exodo 15:10 y 20:3. Por ejemplo.

Monolatría que es a la vez parte constitutiva del panteón de Dioses babilónicos. En el mito mesopotámico de este relato comienza con una monolatría, (la existencia de varios dioses, pero uno es el elegido…) en este caso es Maduk también Dios creador. 

Es acompañado la región con el mito de Guilgamesh muy vinculado a Arca de Noé.
Y finalmente para quienes quieran profundizar, Hammurabi rey babilónico (recordamos que en la antigüedad los reyes, se pensaba que descendían de los Dioses celestiales)y el rey babilónico recibe de los cielos, por los años que van del 1728 al 1686 a.e.c. (cercano al relato del primer patriarca Abram, o Abraham posteriormente); un código normativo para el comportamiento humano, “el código de Hammurabí”, situación sincretizada de Moisés recibiendo de Dios la Torá (la LEY) en el monte Sinai.

Este código de Hammubarí se encuentra ahora en el museo del Luvre.
Señala Bentué que “algunos textos legislativos de la ley Mosaica probablemente estén inspirados en esta más antigua de la legislación mesopotámica de Hammurabí, y constituye el compendio legal más antiguo que se conserva”

Fuente: Mensuarioidentidad


 
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