Identidad judía seria, ser judío autentico hoy.

Rabino Alejandro Bloch

La gran obra judía por excelencia, El Talmud ,que tiene mas de 10000 folios, obra que para leerla sistemáticamente al comienzo del siglo 20 se dispuso un programa de leer una página diaria, el DAF IOMI, y que se completa el período de más de 7 años, comienza nada mas ni nada menos con una pregunta :¿ Meematai? ¿Desde cuándo? La pregunta es esencial al ser judío.

Dios le pregunta a Adam ¿Dónde estas?, y a Cain ¿dónde esta tu hermano?
Responder es lo que nos transforma en seres humanos. A partir de la emancipación la pregunta por la identidad judía se ha hecho más acuciante.

La nueva situación planteada por la revolución francesa, por el advenimiento de los estados modernos, y la incorporación de los judíos a la sociedad abierta, aunque mas no sea en forma declamativa, impuso la obligación de responder a la pregunta: ¿Qué es el judaísmo?, ¿Qué es ser judío? Difícil libertad

En la colección de ensayos sobre judaísmo publicada bajo el nombre Difícil Libertad del Filósofo mas importante del siglo 20 Emmanuel Levinas, encontramos un pequeño texto llamado una religión para adultos, afirma la el propósito central de la educación judía debe ser instituir una relación entre e hombre y D-s, y mas adelante escribe Levitas: La relación del hombre con los divino, atraviesa la relación con los hombres y la justicia social, moisés y lo profetas no se ocupan de la inmortalidad del alma, sino del pobre, la viuda, el huérfano y el extranjero.

La relación con el hombre es donde tiene contacto con lo divino. Una religión para adultos pone su énfasis en la responsabilidad y en la relación con el Otro, para así entrar en vínculo con lo trascendente.

Negación de la condición judía La pregunta por el judaísmo no ha sido solo formulada por judíos. Jean Paul Sartre, haciéndose eco del libro tan complejo de Karl Max, La condición judía, escribió una obra llamada la condición judía en Francia. (también hay un libro de Juan José Sebrelli que recoge el mismo tema, la condición judía en la argentina) Haciendo un análisis de corte sociológico, la tesis inicial de Sartre se podría sintetizar en la siguiente frase: El judío no existe, lo crea el antisemita.

Sartre sostiene que la única razón por la que el judío existe después de la emancipación es la existencia de fuerzas dentro de la sociedad que no le permiten al judío asimilarse por completo. Si no existiese el antisemita, el judío no existiría.

Algunos años antes de morir, Sartre en una hermosa entrevista con un discípulo y amigo, se retracto de esta tesis, afirmando que su error de debía básicamente a que los judíos que el conocía eran judíos solo de nombre, que no tenían ningún contenido judío en sus vidas, y que al estudiar mas afondo el judaísmo se dio cuenta que visión negativa de la condición judía nada tenia que ver con un judaísmo vivo y autentico.

Judaismo Minimalista o maximalista. El Baal Shemtov, fundador del Jasidismo, es su obra dedicada Amud Hatefila, el pilar de la plegaria, recuperando una idea que aparece en Maimónides, y también en el Talmud, sostiene una visión minimalista del judaísmo: Ser judío es rechazar la idolatría.

Basta con rechazar de plano todo tipo de Idolatría, para ser Iehudi. Como se rechaza la Idolatría, la respuesta es maximalista, dedicando todas nuestras energías a la Tora y a las Mitzvot, o sea al creador. Comunidad de origen o comunidad de destino. Hilel gran maestro de la Mishna, en el Pirkei Avot señala no te separes de la comunidad, y Maimónides agrega en Hiljhot teshuva, las leyes del retorno, que aquel que no se alegra con las alegrías comunitarias, y se entristece con los dolores comunitarios, tiene dificultado, sino imposibilitado el camino de la Teshuva. Ser judío es pertenecer a una comunidad.

Una comunidad que es de Origen, pero fundamentalmente es una comunidad de destino.
Una comunidad en la que venimos al mundo, o a la que nos sumamos, pero que esta orientada a mirar hacia delante, hacia el futuro compartido.
Una comunidad que recibe un rico legado del pasado, y que se esfuerza por entregarlos a las siguientes generaciones, enriquecido con su propia experiencia.
Judaísmo de Bereshit o Judaísmo de Shemot. El Rab Donniel Hartman, director del Centro Hartman dedicado a la educación pluralista dentro de nuestro pueblo, enunció una tesis que viene trabajando hace varios años. Existe un Judaísmo de Bereshit, de libro de Génesis, y un Judaísmo del Libro de Shemot, del libro del Éxodo. ¿Cuál de ellos es el predominante?, ¿Cuál de ellos es el que debería predominar? Responder a esta pregunta, de acuerdo a Donniel Hartman, es la clave para el futuro de judaísmo. El judaísmo del Bereshit, es el judaísmo de la tribu, de la familia, de la sangre, de los lazos mas primitivos, también de las lealtades mas férreas. El Judaísmo de Shemot, es el judaísmo del pacto colectivo, el judaísmo de la Mitzvot, el judaísmo de la acción. Hartman sostienen que hoy, en la sociedad abierta, todos somos judíos por elección, aun los judíos del Bereshit. Todos tenemos que en algún momento afirmar nuestra voluntad de ser judíos, sino corremos el riesgo de perdernos como tales. El judaísmo de Bereshit, de lo dado, de la herencia, del “me siento judío” sin importar que contenido tiene esa frase, el judío solo del ADN judío, parecería ser el predominante, pero si no nos movemos al Judaísmo del Shemot, el judaísmo del hacer, de las mitzvot, del compromiso, del pacto, nuestro futuro será incierto. El sentido de estar juntos.

Los Iamim noraim son la época de año en que estamos juntos para repasar nuestra vida, nuestro último año, recordar las alegrías y tristezas, los logros y los fracasos, las frustraciones y los avances, las decepciones y las sorpresas que hemos vivido. Todo eso para reconocer que hemos aprendido, que hemos crecido y que estamos vivos.

Una vez realizada esta sagrada tarea, comenzar a explorar nuestro futuro, primero solo como anhelo, y después como realidad en la que no somos meros observadores sino protagonistas. La comunidad es el marco para que esto ocurra, para que nuestro judaísmo no se defina negativamente, un judaísmo para adutos, y no un judaísmo pedriático, un judaísmo con contenido y responsabilidad que alimente nuestras necesidades existenciales.
Un judaísmo en acción, un judaísmo que enriquezca nuestra vida, con estudio, con plegaria con conexión con nuestro prójimo.
Un judaismo en el que podemos establecer dialogos profundos entre nosotros y que podamos incluir a D-s, a la Tora y a Israel en nuestras conversaciones.
Un judaísmo que no le tenga miedo a las preguntas, y que se anime a formular nuevas respuestas.
Un judaísmo que no se relegue a un Hobby de fin de semana, sino que permée cada día de nuestra vida, y cada decisión que tomamos en la vida.

No somos viajeros solitarios, en el camino tenemos compañeros de viaje que también sienten las tensiones del vivir en un mundo con múltiples demandas, y están en la búsqueda de un espacio que los conecte con lo sagrado.

Depende de nosotros unirnos a ellos, para hacer de este viaje una oportunidad única.

 

Fuente: Rabaleb
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