Rabi Shimmon Bar Iojai

 


 

Rabí Shimón Bar Iojái vivió en la tierra de Israel aproximadamente en el siglo II de la era común. Él vivió en días en los que nuestro pueblo estaba atormentado por las persecuciones de los Romanos. Durante la época de Rabí Shimón Bar Iojai los romanos emitieron graves decretos contra la población judía. Entre ellos, prohibieron terminantemente el estudio de la Torá. Rabí Shimón, no obstante, no se atemorizó ante las posibles consecuencias, y solía criticar públicamente la actitud romana.

El invasor, al recibir información acerca de la conducta de Rabí Shimón, lo condenó a muerte. Cuando Rabí Shimón se enteró de ello, tomó a su hijo, Rabí Eliezer y huyó con él a una cueva lejana, en la que permanecieron doce años.

Milagrosamente, surgió en ella un arroyo de aguas cristalinas y puras, y junto a ella creció un árbol de algarrobo, elementos con los que saciaron su hambre y su sed. Durante trece años permanecieron padre e hijo ocultos en la cueva, y allí dedicaron todo su tiempo al estudio de la Torá. En esta cueva D´s les reveló todos los secretos de la Kabalá, lo que luego Rabi Shimón escribió en un libro llamado Zohar, es decir, “esplendor”.

Al terminó de los doce años, volvieron y estuvieron en la cueva un año más. hasta que recibieron la noticia de que el Cesar romano había muerto y el peligro había desaparecido.

El último día de su vida fue un Lag Baomer, 33 días de Omer, el 18 de Iyar Aquel día estuvo lleno de una gran luz de interminable alegría por la sabiduría secreta que él reveló en ese momento a sus discípulos.

Aquel día fue más largo que otros días, porque el sol no se puso hasta que él terminó de revelarle a sus alumnos todo lo que le había sido permitido revelar. Sólo después de que Rabí Shimón concluyera se le permitió al sol ponerse, y cuando lo hizo, el alma pura y santa de Rabí Shimón Bar Iojái salió de su cuerpo y ascendió a las Alturas. Por eso, todos los años en Lag Baomer en Meron donde se encuentra la tumba del justo Rabí, acuden decenas de miles de personas, donde se reza, se leen los Tehilim.

Se estudia párrafos del “Zohar” y se encienden hogueras y danzan alrededor de ellas en honor del santo y venerado Rabí Shimón bar Iojai. En otros lugares los niños se reúnen para fomentar el amor entre los judíos y la dedicación a sus milenarios valores espirituales.

 

Fuente:Centro Kehila

 
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