Irán se apropia del estrecho de Bab-el-Mandeb y amenaza ruta marítima vital para Israel

Silvia Schnessel

Los servicios de seguridad marítimos israelíes se inquietan por la circulación de las naves israelíes desde el estrecho de Baab-el-Mandab y de sus costas yemenitas, al punto que han llamado a sus barcos a una extrema vigilancia en el momento de su paso por dicho estrecho.

Jerusalem no disimula ya su inquietud por el cambio de situación en Yemen.
Por su emplazamiento estratégico, Yemen es para Israel una vía navegable estratégica hacia el Océano Índico.

Según el diario libanés al-Akbar, el Estado Hebreo recientemente ha dado la orden a todas las compañías de navegación israelíes para que consideren las costas yemenitas como de país enemigo y tomen firmes medidas necesarias al pasar por el estrecho de Baab-el-Mandab (puerta de los lamentos, en árabe).

Igualmente ha lanzado un llamado a las naves para un estado de alerta máximo.

El estrecho de Baab-el-Mandab es la vía marítima principal para los cargos israelíes y la puerta de entrada al Mar Rojo. Constituye un paso vital en su trayecto desde el extremo-Oriente (Océano Índico) hacia el puerto de Eilat o el Canal de Suez.

Desde que la revolución chiita de los hutis, apoyada por Irán, expulsó al presidente legítimo de la capital Sanaa (Abd Rabbo Mansur Hadi), las rutas marítimas y comerciales en los confines de las aguas del Yemen y el estrecho de Baab-el-Mandab, se han vuelto peligrosos para las naves israelíes expuestas a ataques terroristas. El ancho del estrecho es tan solo de unos 30 Km.

Los chiitas hutis se parecen al Hezbollah libanés. La similitud con ellos se impone tanto más que en Irán, la prensa se ha felicitado, el mes pasado, por esta victoria chiita, y que un diputado iraní, próximo a Khamenei, Ali Riza Zakani, ha declarado que Teheran reinaba ya en cuatro capitales árabes, a saber: Beirut en el Líbano, Bagdad en Irak, Damasco en Siria y Sanaa en el Yemen.

Según ciertas informaciones, Irán, que está en plan ofensivo, ha enviado observadores militares al estrecho de Bab-el-Mandeb para reportar los movimientos de las naves y de la flota comercial israelí en caso de una guerra general entre Irán e Israel.

Irán, esta potencia regional adulada por la administración Obama, trata desde hace años de controlar el estrecho estratégico de Baab-el Mandab.

Los rebeldes chiitas que tienen ahora el control de Sanaa, controlan también el puerto de Al-Hudayah en el Mar Rojo (segundo puerto del Yemen después del de Aden). Estos últimos tienen el apoyo, desde hace algunos años, de la Guardia Revolucionaria iraní y de las brigadas Al-Quds, responsables de la escena extranjera. La finalidad inmediata de Irán es controlar todas las rutas marítimas estratégicas entre el Mar Rojo y el Océano Índico.

Según una fuente de alto nivel, el gobierno israelí habría informado al Organismo Marítimo Internacional (una institución especial de las Naciones Unidas) sobre su inquietud en aumento frente a esta situación que constituye ya un peligro para la seguridad israelí, precisamente por la persistente actitud de animosidad hacia Israel.

Al principio de los años 70, grupos terroristas palestinos atacaron naves israelíes que pasaban por el estrecho de Baab-el Mandab. Es posible que los iraníes quieran utilizar la misma táctica utilizando a los hutis. De ahí la exigencia de Israel de tener garantías de seguridad para su marina comercial, la cual constituye uno de sus pulmones, por el hecho que es el 40% del conjunto del comercio exterior israelí que transita por la vía de Baab-el-Mandab y las rutas próximas al Yemen.

Israel tiene también la vista girada hacia las fronteras marítimas al norte. Se inquieta igualmente por la amenaza constante y en aumento de Hezbollah en la frontera marítima con el Líbano.

Según la cadena iraní internacional Sahar, cita el sito de información árabe Rai al-Youm, un oficial israelí que ha pedido anonimato ha declarado que las fuerzas navales israelíes se inquietan de la amenaza balística en las aguas regionales.

«El Hezbollah libanés puede usar misiles para un bloqueo marítimo de Israel, lo que sería muy peligroso, porque el 99% de las importaciones israelíes se efectúan por mar. Aun no hemos evaluado completamente el peligro que podría amenazar nuestros intereses».

Raï al-Youm, citando a este alto mando israelí, añade:

«Según las estimaciones de los servicios de seguridad, el Hezbollah libanés podría utilizar en el futuro, a través de las costas libanesas, misiles para apuntar a los barcos israelíes. Los barcos no militares son blancos más fáciles. De esta forma, Hezbollah podría mantener alejados a nuestros barcos de las costas israelíes, no permitiéndoles atracar».

La frontera marítima norte es un desafío constante para Israel. La seguridad de las plataformas de perforación de gas en el mar también están expuestas a Hezbollah. El mes pasado el presidente libanés ha alertado contra “la codicia del régimen sionista que miran las reservas de petróleo del Líbano”.

Nabil Berri ha pedido que se acelere la adopción de leyes, por parte del parlamento libanés, autorizando la explotación de riquezas petroleras antes de que «el régimen sionista» pueda robarlas, se ha sabido por Al-Manar.

Berri ha pedido a Taman Salam, el Primer Ministro libanés, que reúna lo más rápido posible al gabinete para examinar el mecanismo de actividades necesarias para ejecutar este tema. Hezbollah acusa a Israel de robar el gas natural de los libaneses. El grupo chiita ha multiplicado las alertas.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: © Souhail Ftouh para Dreuz.info. 
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