Netanyahu se retracta de su rechazo a la solución de dos estados

Rebecca Shimoni Stoil


En una entrevista para la NBC, el Primer Ministro insiste en que en principio, aún apoya un Estado palestino; pero ‘no se puede obligar al pueblo de Israel a aceptar condiciones que lo pondrían en peligro‘

El Primer Ministro Benjamín Netanyahu, retrocedió de declaraciones emitidas durante su campaña electoral rechazando la posibilidad de una solución de dos estados. En una entrevista realizada por Andrea Mitchell de la NBC dijo: “Yo no quiero una solución de un solo Estado. Yo quiero una solución de dos estados sostenible, pacífica.”

La primera entrevista tras las elecciones otorgada al canal de noticias de la televisión estadounidense, es un indicio de intensiones de aliviar las tensiones con Washington que se han intensificado tras el pronunciado giro a la derecha de Netanyahu en los últimos días de la campaña electoral.

“Yo no he cambiado mi política,” insistió Netanyahu. “Nunca me retracté de mi discurso en la Universidad de Bar-Ilan, hace seis años llamando a un estado palestino desmilitarizado que reconozca al Estado judío.”

“Lo que ha cambiado es la realidad”, continuó. “El líder de los palestinos se niega a reconocer al Estado judío y ha hecho un pacto con Hamas que llama a la destrucción del Estado judío, y hoy, cada territorio libre en el Medio Oriente es ocupado por fuerzas islamistas. Nosotros queremos que eso cambie para que podamos poner en práctica la visión de una paz real y sostenible. Yo no quiero una solución de un solo Estado, sino una solución de dos estados sostenible, pacífica, pero para eso, las circunstancias tienen que cambiar.”

El lunes de esta semana, Netanyahu le dijo al diario israelí Maariv que no permitirá que se establezca un Estado palestino bajo su cadencia, mientras trataba de atraer a votantes de la derecha.

De acuerdo a los analistas, la rotunda victoria de Netanyahu en las elecciones contra su rival de centro-izquierda Isaac Herzog, se debe entre otras cosas a su enfoque de línea dura de último momento.

Sus comentarios durante la campaña electoral provocaron una serie de reacciones en el ámbito internacional, mientras fuentes de la Casa Blanca advirtieron que Estados Unidos podría retirar su apoyo a Israel en las Naciones Unidas, agravando las relaciones ya fracturadas del primer ministro con el presidente estadounidense Barack Obama.

El miércoles, el gobierno de Obama criticó severamente las declaraciones emitidas por Netanyahu e indicó que si el primer ministro ha abandonado el camino de las negociaciones para una solución de dos estados, Estados Unidos apoyará las iniciativas palestinas para un Estado palestino a través de las Naciones Unidas.

En una segunda entrevista para Fox News este jueves, Netanyahu dijo que esperaba que ese no fuera el caso.

“Espero que esas declaraciones sean erróneas y creo que el presidente Obama ha comentado una y otra vez, al igual que yo, que el único camino para un tratado de paz es un acuerdo, un acuerdo negociado.

“Esto no puede imponerse,” continuó. “No se puede obligar al pueblo de Israel – que me ha elegido por un amplio margen, para traer paz y seguridad al Estado de Israel – a aceptar condiciones que pongan en peligro la supervivencia misma del Estado de Israel . Yo no creo que esa sea la política estadounidense, espero que no sea.”

El primer ministro minimizó la discordia con Washington, y señaló a la NBC: “El secretario Kerry me llamó ayer, y estoy seguro que pronto estaré conversando con el presidente Obama.”

“Trabajaremos juntos, tenemos que hacerlo, porque no tenemos otra alternativa. Somos aliados,” insistió Netanyahu. “Debemos consultar uno al otro, sin órdenes o imposiciones unilaterales sino una paz negociada con nuestros vecinos y apoyo entre aliados. Estados Unidos no tiene mayor aliado que Israel y a su vez, Israel no tiene mayor aliado que Estados Unidos”.

Netanyahu reiteró que no buscaba faltarle el respeto a Obama mediante su discurso ante el Congreso a fin de advertir contra un inminente acuerdo sobre el programa nuclear de Irán.

El primer ministro mostró flexibilidad excepcional con respecto al tema de Irán diciendo que la opción de permitir un “pequeño número” de centrifugadoras en manos de Teherán, como parte de un acuerdo “no es algo que encantaría a Israel y a sus vecinos árabes pero que podrían vivir con ello.”

Tradicionalmente, Israel ha insistido que Irán debe ser despojado de una capacidad para crear armas nucleares, incluyendo el desmantelamiento de todas las plantas de enriquecimiento de uranio y plutonio.

El primer ministro rechazó las acusaciones de que la decisión de pasar por alto a la Casa Blanca y dirigirse al Congreso por invitación de los republicanos tenía fines partidistas.

Aseguró que su gobierno seguirá fomentando la verdadera integración de los ciudadanos árabes israelíes en la sociedad y economía israelí de alta tecnología Mi compromiso es real y se mantendrá real”.

Netanyahu minimizó sus alegaciones de que había una campaña internacional financiada en su contra y subrayó que sus comentarios el día de las elecciones no se referían a la votación de árabes o israelíes en general, sino que advertía sobre la participación masiva en apoyo de “un partido específico – una amalgama de islamistas y otros grupos anti-Israel”.

“Yo no intentaba suprimir el voto, sino contrarrestar un esfuerzo financiado con fondos extranjeros para conseguir votos a fin de derrocar a mi partido”.

Fuente: Times of Israel
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