Entrevista a Sharon Kornbluth:
"Nuestro objetivo es generar un debate sobre el antisemitismo
e instalarlo en el mundo académico"

Por Michelle Hafemann


Foto: Charles Asher Small, Director ISGAP; Patricia Fuller, embajadora de Canadá en Chile; Óscar Kleinkopf, Presidente del Consejo Chileno Israelí; Sharon Kornbluth, Directora de ISGAP Chile; María Eugenia Horvitz, Vicedecana de la Facultad de Filosofía y Humanidades; Margarita Iglesias, directora de Relaciones Internacionales de la Facultad, y Ana María Tapia Adler, Directora CEJ. Gentileza Óscar Kleinkopf.

El pasado jueves 26 de marzo, la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile fue escenario de la firma del convenio que dará paso a la instauración del seminario permanente del Instituto para el Estudio Global de Antisemitismo y Políticas Públicas (en inglés, Institute for the Study of Global Antisemitism and Policy, ISGAP), en el Centro de Estudios Judaicos de la misma facultad. A la ceremonia de firma del convenio, asistieron los representantes de la Casa de Estudios, del Consejo Chileno Israelí, la Embajadora de Canadá en Chile y Charles Small, director del ISGAP, que está basado en Estados Unidos y cuenta con presencia en las Universidades de Hardvard, Yale, Columbia, Sandford y Miami en ese país, la Universidad McGill en Canadá, la Sorbonne en Francia, de Sapienza en Italia y ahora la Universidad de Chile.

A propósito de este convenio y de la próxima entrada en funcionamiento de ISGAP en el país, entrevistamos a Sharon Kornbluth, antropóloga de la Universidad de Chile, Directora de Asuntos Académicos del Consejo Chileno Israelí y ahora Directora del capítulo chileno de ISGAP.

¿Cómo nació la idea de traer ISGAP a Chile?

-En el año 2012, el Consejo Chileno Israelí organizó con la Embajada de Canadá un seminario que se realizó en el ex Congreso, que se llamaba “Discriminación como freno al desarrollo de Chile”. Entonces, la embajada trajo un experto en temas de discriminación, Charles Small, que vive y trabaja en Estados Unidos, específicamente en temas de antisemitismo. Durante su visita, tuvimos varias conversaciones, él se puso al tanto de la realidad chilena y comprendió que estábamos frente a varios problemas relacionados con su área de estudio. Y así surgió la idea de traer ISGAP a Chile. Él ya estaba en las gestiones para llevarlo a Francia e Italia, entonces se presentó la idea de traerlo a América Latina. Y se nos ocurrió que esto fuera en la Universidad de Chile, para mantener la tradición académica que había inaugurado el Centro de Estudios Judaicos (CEJ).

¿Esa fue la ceremonia que se realizó el 26 de marzo recién pasado?

-Sí, en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, con la presencia de Charles Small y la Vicedecana, María Eugenia Horvitz, y ya con eso tenemos el vamos para comenzar a trabajar en establecer el instituto acá en Santiago.

¿Cómo va a funcionar el instituto?

-Va a ser un seminario permanente dentro del CEJ. ISGAP tiene varias aristas, pero una de las más importantes es que cada cierto intervalo de tiempo se cuenta con la presencia de alguien que esté investigando temas relacionados con antisemitismo, en general.

¿Estamos hablando de antisemitismo en el concepto clásico solamente, o también en su versión moderna, disfrazado de como anti israelismo?

-En todas sus expresiones. El Profesor Small, de hecho, es de la idea de que el anti israelismo es el nuevo antisemitismo. La idea es abarcar un amplio rango de temas: el antisemitismo histórico, la discriminación contra inmigrantes, el antisemitismo en el islam, el anti israelismo, todos. Es muy amplio, de hecho nosotros queríamos dividirlo en temas y él nos dijo que no, que la idea es que fuera un seminario amplio.

Es decir que Uds. van a replicar en Chile la estructura que ya tiene ISGAP en otros países.

-Sí, nosotros nos estamos uniendo a esta red de universidades. Nosotros vamos a operar principalmente con latinoamericanos, con encuentros una vez al mes –otras se reúnen cada una semana-, depende de las posibilidades que tengamos, recién estamos comenzando.

¿Cómo van a seleccionar a los participantes en el seminario?

-Como estamos empezando recién a trabajar, todavía no definimos eso, hasta ahora estábamos trabajando para lograr la firma del convenio. Pero la idea es que sea muy amplio dentro del ámbito de la academia, con el objetivo de generar un debate sobre el antisemitismo e instalarlo en el mundo académico, así como aportar en el debate sobre otros tipos de discriminación.

La Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile también alberga al Centro de Estudios Árabes, que es muy anti israelí.

-Sí. Pero no tuvimos problema con eso. La verdad  es que al comenzar este proceso, nos pusimos el parche antes de la herida, pensando en las reacciones que el ISGAP pudiera provocar, pero no pasó nada al final. En todo caso, lo del Centro de Estudios Árabes lo teníamos súper claro y por eso trabajamos muy rigurosamente para concretar la firma del acuerdo dentro de la misma facultad.

¿Qué expectativas tienen del instituto?

-Esperamos que congregue gente y podamos generar un grupo de gente del mundo académico, que esté interesada en estos temas para poder trabajar en conjunto y concursar a fondos para financiar investigaciones, y finalmente que generemos un cuerpo de estudios que nos permita generar políticas, lograr cambiar en algo la situación en la que estamos ahora, que no tiene porqué ser así, creo yo.

Es importante, también, que logremos llegar al cuerpo académico que no está en estos temas, porque quizás la opinión que se está reproduciendo en las universidades contra Israel, es un discurso que los alumnos están adquiriendo a través de sus profesores. Charles Small, de hecho, tiene un estudio en que los resultados muestran que las personas que son anti israelíes, en presentan una mayor tendencia a ser antisemitas, en la definición clásica. De hecho, es cosa de ver la información que se difunde contra Israel y revisar cómo en esta información se revisitan mitos antisemitas clásicos, como el libelo de sangre, el judío errante, el control de la banca y los medios, como se plantea en “Los Protocolos de los Sabios de Sión”.

Sin ir más lejos, el Director de “El Ciudadano”, Bruno Sommer, es profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales. Es difícil pensar que las informaciones tergiversadas sobre Israel que se reproducen en su medio, también el negacionismo de la Shoá y la incitación al antisemitismo que propaga, no se las transmite a sus alumnos en las clases que hace.

-Es cosa de ver cómo la gente replica las informaciones que se publican en “El Ciudadano”, de hecho dentro de la misma comunidad, porque han logrado posicionarse como un medio alternativo. Y ellos mismos han asumido que no chequean sus fuentes. Bueno, eso pasa cuando la gente se sobreideologiza y pierde, finalmente, su capacidad de reflexión.

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