Con ustedes, el mulá Omar

Pablo Molina


"Los terroristas ensalzan a su líder cuando su influjo en el mundo del terrorismo islamista ha quedado muy opacado con la irrupción en la escena internacional del 'califa' Abubaker al Bagdadi y su Estado Islámico, que se ha hecho con el control de buena parte de Siria e Irak"

Hace casi dos décadas, (…) mil quinientos eruditos, dignatarios y líderes yihadistas de Afganistán eligieron al mulá Mohamed Omar como el líder del Emirato Islámico, hicieron juramento de lealtad hacia él y le confirieron la dignidad de ‘Emir ul Mominin’ (Líder de los Creyentes Piadosos).
Así arranca la reseña biográfica que de su líder tiene colgada el movimiento talibán en esta web,  dedicada a propagar la yihad. Los terroristas ensalzan a su líder cuando su influjo en el mundo del terrorismo islamista ha quedado muy opacado con la irrupción en la escena internacional del califa Abubaker al Bagdadi y su Estado Islámico, que se ha hecho con el control de buena parte de Siria e Irak.

La comisión de Cultura del Emirato Islámico de Afganistán ha decidido publicar esta nota biográfica –explican los criminales– a fin de satisfacer las numerosas e insistentes demandas de escritores e investigadores, deseosos de conocer en toda su magnitud la rica personalidad de Su Excelencia el Emir de los Creyentes, mulá Mohamed Omar. Asimismo, servirá para combatir “la falsa propaganda de escritores espurios y algunos círculos tendenciosos” que tratan de confundir intencionadamente a la gente ordinaria sobre figura tan señera.
Se presenta a Mohamed Omar como descendiente de una familia piadosa y muy significada en la historia afgana:

Perteneciente al clan Tomzi de los hotak, tribu que aglutina a gran parte de los pastunes y que ha dado eminentes estadistas islámicos (…) y héroes yihadistas como el legendario Hayi Mirwais Jan Hotak, glorificado como el liberador de Afganistán de la tiranía safávida y el responsable de sentar las bases de un Estado islámico soberano e independiente para todos los afganos.
Omar recibió su formación en una escuela coránica dirigida por sus familiares tras la muerte de su padre, cuando él tenía tan sólo 5 años. El relato prosigue con su integración en los gruposmuyahidines que combatieron a los comunistas tras la invasión soviética de Afganistán, en 1980. Omar tenía entonces 20 años. Tres años después se convertiría en comandante.

Fue herido en combate en diversas ocasiones, en una de las cuales perdió un ojo. Pero lo más pintoresco es la mención a su afición al lanzacohetes RPG-7, en cuyo manejo demostró ser un virtuoso, proclaman los criminales. Un colega de aquella etapa, el mulá Barader, relata con tintes épicos la vez en que Omar destruyó él solo, con su RPG-7, un tanque soviético. El texto ofrece también otros ejemplos de acciones heroicas del sujeto, en las que se presenta como una auténtica bestia negra de los soviéticos. 

Tras la retirada de la URSS, las cosas no fueron a mejor, relatan los hagiógrafos.
La corrupción social, los asesinatos, el saqueo y el pillaje, las opresiones, la barbarie y el incesante sufrimiento de las masas musulmanas aumentaban diariamente debido al caos reinante en todo el país. Esta situación preocupó profundamente a los muyahidines que habían luchado por la libertad, la dignidad y la prosperidad de las masas musulmanas afganas.

Fue entonces que Omar y sus hombres decidieron crear el Movimiento Islámico Talibán:
El sufrimiento interminable de la gente indefensa y oprimida de nuestro país llevó a los verdaderos muyahidines a unirse para encontrar una solución que protegiera las vidas, el honor y las propiedades de los musulmanes.

En cuanto a los rasgos personales del mulá Omar, sus secuaces lo presentan como un tipo amigable y con gran sentido del humor.

Es afable y tiene un especial sentido del humor, porque nunca se considera superior a sus colegas, a pesar de su estatus. Los trata con alegría, cordialidad, compasión y respeto.

También destacan su sencillez, la modestia de su modo de vida y la frugalidad de sus costumbres, virtudes que esmaltan la humildad de un líder ajeno a las pasiones mundanas, dispuesto a imponer su liderazgo no por autoritarismo sino por convicción:

Como líder, el mulá Mohamed Omar tiene una personalidad carismática y única. Al contrario que otros líderes y funcionarios de alto rango, él no quiere presumir ni alardear. No se enfada ni se excita al hablar si no es imprescindible. Si es necesario, sus palabras y frases son amables, persuasivas y lógicas.

La publicación de esta reseña biográfica trasciende el mero fin de ofrecer información sobre el líder de un movimiento en el aniversario de su fundación. Por una parte, puede servir para acallar los rumores de que el mulá Omar ha muerto en un ataque enemigo. Por otro lado, recuerda a los afganos que los talibanes siguen siendo un grupo bien organizado y con un liderazgo fuerte y claramente definido. Finalmente, parece también una advertencia contra las pretensiones del califa Bagdadi, cuyo Estado Islámico ya ha empezado a reclutar gente en Afganistán.

Fuente: elmed.io
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