Los católicos de Jerusalem celebraron Pascua
con un fuerte mensaje de paz para la región

Julieta Cravero


 Los católicos de Jerusalem, Israel, celebraron Pascua y Semana Santa con un fuerte mensaje de paz para Medio Oriente y rezaron especialmente por los cristianos que están siendo masacrados en distintas partes de la región. “El espíritu de Pascua es muy especial. El pasaje dramático de la tristeza a la felicidad y la concientización profunda sobre cuánto somos amados por Dios, que envía a su hijo a sufrir por nosotros, deja una impresión profunda en todos los que participamos de los eventos”, expresó el reverendo David M. Neuhaus SJ, vicario patriarcal latino de la ciudad, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias.

“Vivir Pascua en Jerusalem es único porque estamos donde pasó todo. Es aquí donde Jesús nació, vivió, sufrió, murió, fue enterrado y se elevó entre los muertos. Rezar donde todo pasó es un gran privilegio que muchos cristianos solo pueden desear”, agregó.

Por su parte, el padre palestino Jamal Khader, rector del Seminario del Patriarcado Latino, destacó: “Pascua es una celebración real y espiritual. Las comunidades se reúnen el sábado en cada iglesia para recibir la luz sagrada que proviene de la Iglesia de la Santa Sepultura. De este evento también participan autoridades locales. Esta vez estuvieron presentes, en Ramallah, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el gobernador de la ciudad y otros funcionarios de la Autoridad Palestina”.

“Es momento de celebrar a pesar de que atravesamos tiempos difíciles. Pascua es la fiesta de la esperanza y la liberación, es un momento de familia. La muerte y resurrección de Cristo significa vida nueva, esperanza nueva y coraje”, agregó.

Neuhaus, que se ocupa del vicariato de católicos de habla hebrea en Israel y de la coordinación pastoral de inmigrantes, también se refirió al mensaje que envió el Papa Francisco por esta festividad. “Sus homilías y rezos nos inspiran. Este año  también resaltó el sufrimiento de los cristianos y todos aquellos que viven en peligro de ser asesinados donde hay guerra y terrorismo”, remarcó. Khader también se refirió a sus palabras y aseguró que “fue un recordatorio de la misión en esta área conflictiva y un mensaje de incentivo”.

Sin embargo, este último resaltó el hecho de que muchos cristianos no pudiesen tener la oportunidad de participar de las celebraciones de Pascua allí. “Muchos no tuvieron acceso debido a las restricciones militares de las autoridades israelíes, y eso es un sufrimiento para quienes no pueden participar de estos eventos. Jerusalem es especial para nosotros como cristianos palestinos: como cristianos representa los principales eventos de la vida de Cristo y los sitios sagrados de la historia; como palestinos es el centro de nuestras aspiraciones nacionales. No habrá paz en la Tierra Santa a menos que Jerusalem sea compartida por dos pueblos y tres religiones sin ningún tipo de discriminación”, puntualizó.

Las celebraciones de la festividad cristiana contaron con la asistencia de miles de fieles en toda la ciudad. Los eventos principales comenzaron el Domingo de Ramos con una misa, tras la que hubo una procesión tradicional desde Bethany hacia la Ciudad Vieja a través de la Puerta de los Leones. El Jueves Santo se celebró la última cena de Jesús y se recreó el “lavado de pies” que él efectuó a sus discípulos. El Viernes Santo se recordó su crucifixión, donde se leyó la Pasión de Cristo, y la noche del sábado Santo la Resurrección, que contó con el rito de la luz y la bendición de agua y los aceites sagrados. Finalmente se concretó con un encuentro durante el domingo de Pascua. 

Todos los eventos fueron llevados a cabo en la Iglesia de la Santa Sepultura. Al mismo tiempo, las distintas comunidades festejaron en sus propias parroquias y en diversos sitios sagrados de Jerusalem. Participaron cristianos, principalmente palestinos, inmigrantes, peregrinos y extranjeros de distintas partes del mundo.

Fuente: AJN 
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