Discurso de aceptación del Premio “Javer Olam” de la ex Ministra Cecilia Pérez

 


Presidente de la Comunidad Judía de Chile,

Presidente Sebastián Piñera,

Amigos y amigas,

El año pasado tuve oportunidad de visitar Israel y de estar en Yad Vashem, en Jerusalem. El estar en ese lugar marcó mi vida. El vivenciar el genocidio más grande y brutal en la historia del mundo, sólo por el hecho de ser judíos. Y en este tránsito por el dolor volví a renovar con más fuerza que nunca mi compromiso con la no discriminación. Desde mi país, desde el rol público que desempeñé y que sigo desempeñando, es un imperativo ético lucha para por un Chile que respete las diferencias, para crecer desde la diversidad con dignidad. Y por eso fui muy feliz de pertenecer a un Gobierno que se la jugó por la no discriminación, sacando no solamente una ley tan anhelada por las minorías, sino también por vuestra comunidad, como fue la Ley Antidiscriminación. Sacando adelante el primer observatorio de discriminación, haciendo la primera consulta nacional por la no discriminación y avanzando en el primer trámite legislativo del Acuerdo de Vida en Pareja, que hoy es una realidad llamado Unión de Acuerdo Civil.

Pero en ese tránsito por el dolor en Yad Vashem también asumí un compromiso desde el corazón: levantar la voz con fuerza, cada vez que sea necesario, para defender la existencia del Estado de Israel, un Estado democrático, que no tiene por qué vivir dando explicaciones por defender su sobrevivencia de estados que amparan a grupos terroristas y de líderes que han hecho del antisemitismo y del antisionismo su razón de ser.

Cuando recuerdo esa frase histórica “No podréis vivir como judíos entre nosotros”… “No podréis vivir entre nosotros”… “No podréis vivir”, no sólo pienso en el Holocausto, no sólo pienso en Hitler y en el nacionalsocialismo. No sólo pienso en la Gestapo y en los campos de concentración como Auschwitz, como el Ghetto de Varsovia y otros. No sólo pienso en los seis millones de judíos asesinados y en los sobrevivientes, algunos de los cuales están hoy aquí, o familiares de sobrevivientes que hoy no están pero que su sangre se hace presente a través de ellos. También pienso que hoy día el Pueblo Judío da una lucha por poder vivir en paz, en Sderot, en Ashdod y en Chile. Y se los digo porque no dejo de preguntarme por qué el mundo critica con tanta dureza a Israel cuando defiende su pueblo, ¿hace lo mismo con la crueldad de ISIS, denominado hoy “Estado Islámico”? ¿Ha hecho lo mismo por los miles de muertos en Siria? Y la respuesta es no. Por eso aunque muchas veces en nuestro país sea impopular y difícil defender el Estado democrático de Israel, sobretodo para una no judía, lo seguiré haciendo las veces que sea necesario, por los principios que me mueven a estar en el Servicio Público: la libertad, la democracia y la defensa de la vida.

Recibo con agradecimiento y mucha emoción este reconocimiento “Javer Olam”. Pero aun cuando “Javer Olam” nunca hubiera sido para mí, saben que cuentan conmigo. +

Shalom.

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