Entrevista a Nicolás Alvo: Chilean man in New York

Por Michelle Hafemann


Fue cuando cursaba Tercero Medio en el Santiago College que Nicolás Alvo (24 años) se dio cuenta de que lo suyo era la actuación. Estaba protagonizando la puesta en escena escolar del clásico de Víctor Hugo “Los Miserables” que quiso dedicarse a la actuación como carrera profesional. Habiendo estudiado un semestre en Estados Unidos, en un programa de intercambio, decidió postular a las que –él pensó- eran las mejores escuelas de actuación norteamericanas. Y quedó en la Universidad de Nueva York, NYU, la misma por la que pasaron Lady Gaga y Adam Sandler, entre otras grandes figuras del entretenimiento.

A cinco años de haberse radicado en EE.UU., Alvo está próximo a estrenar su primer cortometraje, “Delivery”, que dura 20 minutos y que es producto de un trabajo colaborativo con amistades que creó durante su pasó por la universidad. Espera, también, llegar con esa producción al mercado chileno, al que no descarta integrarse en el futuro.

¿Cómo es la postulación? ¿Tienes que mandar alguna actuación tuya o ir a hacer una prueba allá?

-Lo que uno hace es que uno postula primero a la universidad en sí, y después tiene que ir a hacer una aplicación específica para el área de arte. Y eso es presencial, entonces tuve que ir allá y audicionar. En la mayoría te piden dos monólogos, entonces fui e hice los dos monólogos en inglés, lo que ahora que lo pienso fue harto más difícil de lo que pensé en ese momento.

Quedé en dos universidades y al final me decidí por NYU, que es de las mejores, si no la mejor, universidad de artes de mundo. Uno mira todos los años los Premios Oscar, y un tercio de los ganadores estudió ahí.

¿Hace cuánto tiempo te fuiste a vivir a Estados Unidos?

-Hace cuatro años. Primero estudié Ingeniería Comercial acá en la Universidad Católica, que era como mi Plan B, por si no quedaba en las universidades a las que estaba postulando en Estados Unidos. Lo pasé bien, en todo caso.

¿Pero no te hizo cambiar de idea?

-No, igual ahora cuando me fui a NYU hice un Minor en Negocios, porque esta carrera es realmente competitiva y es difícil. Llegué primero a vivir a un dormitorio de estudiantes, con otras cuatro personas, unas de las personas más raras que he conocido en mi vida, bien locos.

¿Es como en las películas norteamericanas en que cada persona del dormitorio de estudiantes es un personaje ?

-No siempre, pero en este caso sí.

¿Y es cómo se ve en las películas que las fiestas son desenfrenadas?

-No dentro del dormitorio (se ríe). NYU es una universidad bastante distinta. En las universidades que están en el Sur de Estados Unidos los carretes son como los que se ven en las películas.

También pasé por una fraternidad y me encantó, creo que lo habría pasado peor en la universidad si no hubiera pasado por una fraternidad.

¿Y cuál es la lógica de las fraternidades?

-Básicamente es como tener un grupo de gente que a uno le caiga bien y con los que puedas estar. Nueva York es una universidad muy individualista, en general, uno siempre está con el mismo grupo chico de siempre. Y esto te permite conocer más gente y generar contactos, la mayoría de mis amigos ha conseguido trabajo a través de la fraternidad, tiene mucho que ver con networking.

Todavía vivo con gente de la fraternidad, de hecho, con mis más amigos.

Desde que te graduaste a la fecha, haz tenido meses bien movido y haz participado en varios cortos y series online.

-Sí, es buenísimo, a mí me encanta, yo creo que estoy más estresado cuando estoy poco ocupado que cuando estoy muy ocupado. Entonces he actuado en todas estas cosas porque uno de los problemas grandes que uno se encuentra cuando está partiendo es que el material  disponible para audicionar no es muy bueno, y siempre uno de los consejos que te da la gente más grande que está trabajando en la industria, es que uno tiene que escribir su propio material. Entonces por eso que escribí un corto, que se llama “Delivery”, que es un poco más largo que un corto en realidad.

¿No has pensado moverte a Los Ángeles? Considerando que la industria del cine está mayoritariamente allá.

-Sí, de hecho me gusta mucho más Los Ángeles que Nueva York, porque Nueva York es demasiado intenso, no para. Yo llevo cinco años allá y me está empezando a cansar un poquitito, pero toda mi red de contactos está en Nueva York. La verdad es que la mayoría de los actores grandes trabajan en ambas ciudades, se llaman “Bo-coastals”, pero además la industria del cine está creciendo mucho en Nueva York, gracias a una serie de beneficios tributarios que se han creado. De hecho, existe una temporada de pilotos y el último año se grabaron más pilotos en Nueva York que en Los Ángeles.

Otra de las imágenes que son recurrentes, es que los actores dependen de sus agentes y de las audiciones que éstos les pueden conseguir, como el personaje “Joey” en la serie “Friends”. ¿Es tan así?

-Sí, es así. El primer paso complicado cuando uno se gradúa es conseguir un agente, que te cobra por cada trabajo que consigues a través de él. Las agencias tienen relación con los directores de casting, que son los que llaman audicionar, conseguir una audición es realmente difícil. Pero también hay muchos otros proyectos que no están trabajando con las agencias de casting, a los que uno puede postular solo. Pero para las cosas de mayor nivel o más presupuesto, uno tiene que conseguir un agente que te consiga audicionar. O bien conocer a los directores de casting, que te llaman si te encuentran apropiado para un papel. Incluso cuando uno tiene un agente, tiene que moverse solo para crear material y generar contactos, porque es tanta la gente que quiere dedicarse a esto y todo el mundo que se gradúa como artista en Estados Unidos llega a Los Ángeles o Nueva York.

¿Y qué hay del “Sueño Americano”? ¿Es tan así? ¿Puede ser que haya sido más fácil desarrollar una carrera en la actuación acá que allá?

-No sé cómo habría sido acá, esa es la verdad. No me molestaría nada la idea de venir acá y ver qué pasa, pero lo que yo puedo hacer en Estados Unidos es distinto a lo que haya acá, allá uno tiene posibilidad de relacionarse con gente de primer nivel, y acá la verdad no sé cómo es, porque no he estado en Chile.

La verdad es que respecto del “Sueño Americano”, nadie te viene a ofrecer nada, nadie te regala nada, uno tiene que sacarse la “cresta” para lograrlo. Todos tenemos una o dos “pegas” por fuera para poder trabajar en eso, lo que yo escribo y dirijo nadie me lo paga, es una inversión mía, lo hago gracias a mi propio esfuerzo. Yo trabajo en un Estudio, que por suerte está relacionado a mis intereses, que está afiliado a NYU y ofrece clases de actuación para cámara, y ese estudio tiene sus propias producciones. Yo trabajo como productor y asistente de producción de uno de los proyectos.

Lo otro importante y por lo cual no quiero irme de Nueva York, es que crear películas o cortometrajes es el trabajo más colaborativo que hay , y aunque quiera tomar control de todo no puedo, necesito que mi cinematógrafo esté en la misma página que yo, lo mismo con el sonidista, etc.

¿Qué planes tienes con tu corto “Delivery”?

-En un principio mi idea siempre fue mandarlo a festivales de cine, aunque es un poco largo. Quiero mostrarlo y después apuntar a páginas web especializadas, incluso Chile, para lo que lo voy a subtitular. Una vez que termine el proceso con este corto tengo otro que voy a dirigir con mis amigos, y ojalá de acá a un año dirigir un largometraje.

¿Te arrepientes de haber abandonado Ingeniería Comercial, tu “Plan B”?

-Bueno, a todos nos pasa que se pregunta si de verdad sirve para esto, porque hay mucha gente haciéndolo. No digo que nunca me arrepienta. Pero eso me pasa un día, al otro voy, hago mi pega y me encanta.

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