Francisco: judíos y cristianos seamos hoy testigos de Dios.

H. Sergio Mora


El Santo Padre Francisco ha recibido este lunes a una delegación de la Conferencia de Rabinos Europeos, la cual ha encontrado por primera vez en el Vaticano a un pontífice.

Durante el encuentro, el Papa ha recordado la importancia de la declaración conciliar “NostraAetate”, punto de referencia para el diálogo interreligioso; así como la necesidad de resaltar la dimensión espiritual y religiosa delante de la amenaza del ateísmo y secularismo; y ha manifestado además su preocupación por las tendencias antisemitas, reiterando que “todo cristiano debe deplorar firmemente cualquier forma de antisemitismo, expresando su solidaridad con el pueblo judío”.

Francisco ha iniciado el encuentro manifestado su alegría por este evento y al mismo tiempo les ha dado el pésame por la muerte del rabino emérito de Roma, Elio Toaff, "hombre de paz y diálogo" que dio la bienvenida el papa Juan Pablo II en su histórica visita a la Gran Sinagoga de Roma en abril de 1986. Debido a esto, el actual rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, no estuvo presente en el encuentro.

El Papa en su discurso ha recordado que el diálogo entre la Iglesia católica y las Comunidades Judías continua su curso y que el 28 de octubre se celebrarán los 50 años de la Declaración Conciliar “Nostra Aetate”, que sigue siendo el punto de referencia de todo esfuerzo en esa dirección, en un diálogo interreligioso que siempre es necesario proseguir.

Poco después ha entrado en la problemática europea, invitando por lo tanto a “resaltar la dimensión espiritual y religiosa de la vida humana”. Porque “en una sociedad cada vez más marcada por el secularismo y amenazada por el ateísmo, se corre el riesgo de vivir como si Dios no existiera. El hombre siente a menudo la tentación de tomar el lugar de Dios, de considerarse el criterio de todo, de pensar que puede controlar todo, de sentirse autorizado a usar todo lo que le rodea según su arbitrio”, ha explicado.

"En cambio, es muy importante –ha proseguido el Papa-- recordar que nuestra vida es un don de Dios, y que a él debemos confiarnos y dirigirnos siempre. Judíos y cristianos tienen el don y la responsabilidad de contribuir a mantener vivo el sentido religioso de la humanidad de hoy y de nuestra sociedad, dando testimonio de la santidad de Dios y de la vida humana: Dios es santo y sagrada e inviolable es la vida que nos ha dado”.

De otro lado, Francisco ha manifestado su preocupación por las tendencias antisemitas y algunos actos de odio y violencia en la Europa actual y ha afirmado que “todo cristiano debe deplorar firmemente cualquier forma de antisemitismo, expresando su solidaridad con el pueblo judío”.

También ha recordado que hace poco se conmemoró el 70 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, "donde se consumó la gran tragedia de la Shoah. La memoria de lo sucedido, en el corazón de Europa debe ser una advertencia a las generaciones presentes y futuras. Igualmente hay que condenar, en cualquier otro lugar, las manifestaciones de odio y de violencia contra los cristianos y contra los fieles de otras religiones".

Al concluir la audiencia, el Santo Padre les ha agradecido “de todo corazón por esta visita, muy significativa”, les ha deseado lo mejor para sus comunidades, y les ha asegurado su cercanía y oración. Y ha concluido pidiendo que no se olviden de rezar por él, y con la frase '¡Shalom Alechem!'

Fuente: Zenit
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