Israel no enviará representantes de alto nivel a la conmemoración de la II Guerra Mundial

 


El gobierno de Jerusalén no enviará delegados de alto nivel a la ceremonia que señalará el septuagésimo aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi, que tendrá lugar en la Plaza Roja de Moscú, el 9 de mayo próximo.

La respuesta furiosa que ha despertado en Moscú a la actitud israelí sugiere que se trata de una reacción a la decisión del Kremlin de vender a Irán los sistemas de defensa antiaérea avanzados S-300.

Numerosos países occidentales han rechazado la invitación de Moscú debido a las tensiones por la intervención militar rusa en Ucrania.

No obstante, el Kremlin esperaba que Jerusalén enviara a representantes de alto nivel debido a la gran cantidad de veteranos rusos de la Segunda Guerra Mundial en Israel.

El Ministerio de Exteriores discutió la cuestión de la representación israelí en la ceremonia, que es de gran importancia para Rusia. Se estudió enviar al presidente Reuvén Rivlin; pero la idea fue descartada porque el jefe de Estado tenía programado una visita a Alemania.

La opción de enviar al primer ministro, Biniamín Netanyahu, o al ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, fue también desestimada, en parte para evitar enfurecer aún más a Estados Unidos y a los países occidentales, que han decidido enviar dignatarios de bajo nivel.

Como si el embrollo diplomático fuera poco, el desfile en Moscú tendrá lugar el día sábado, lo que implica otro problema.

La cancillería declaró finalmente que enviaría a su embajadora en Moscú, Dorit Goldner.

Los medios rusos comentan esta decisión como una cachetada en el rostro de Moscú. Los parlamentarios rusos también se mostraron enfurecidos por la decisión.

El Kremlin estima que la decisión israelí está vinculada al enojo de Jerusalén por la decisión del presidente ruso, Vladimir Putin, de vender el sistema de misiles S-300 a Irán contra los pedidos expresos de Jerusalén.

Israel ha elegido evitar comentar oficialmente sobre la cuestión; pero funcionarios en Jerusalén dijeron, en condiciones de anonimato, que es difícil no ver una relación de causalidad entre ambas decisiones.

En la reunión semanal de gabinete, Netanyahu expresó que “Israel considera muy gravemente la venta de misiles S-300 de Rusia a Irán; y que esto se produce justamente cuando Teherán está aumentando su agresión en la región y en todas las fronteras alrededor de Israel”.

“Israel también considera muy gravemente el hecho que no se hace ninguna mención a la agresión en el acuerdo nuclear que se está gestando entre las potencias mundiales e Irán. No hay ninguna estipulación de que Irán debe detener esa agresión; ya sea como prerrequisito para un acuerdo o como condición para eliminar las sanciones”.

 Fuente: Aurora
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