Una joya numerada "Schmuckstuk Numerirste"

 


Recientemente se llevó a cabo la conmemoración de los 70 años del final de la guerra y el Día del Holocausto. Nos impresionó especialmente la creación de Tzipy Adar, una artista plástica muy conocida, que presentó su creación en el teatro Hacámeri. Titulada "Una joya numerada", relacionada con la Shoá y dedicada a la memoria de sus padres Ilona y Avigdor Freiberger, que eran supervivientes del Holocausto, la madre de Checoslovaquia, el padre de Polonia. Ella misma nació en Checoslovaquia. Durante la Segunda Guerra Mundial los padres estuvieron presos en el Guetto Zaviercie de Polonia durante tres años y luego otros dos años en Auschwitz. Sobrevivieron a la guerra y después de la liberación se casaron, llegaron a Israel y se instalaron en Jerusalén.

Tzipy nos cuenta que en 1961 el juicio a Eichmann tuvo lugar en Beit Ha'amin, Jerusalén y su hogar al otro lado de la calle, por lo que la Shoá entró de nuevo en su vida. En el monasterio de Ratisbona, junto al taller de tapicería del padre instalaron una gran pantalla para permitir a la gente ver el juicio, ya que no había televisión en Israel. Un corresponsal extranjero, que vio el número en el brazo del padre lo entrevistó y luego subió al ático de donde bajó su túnica de su prisionero de Auschwitz (de la que las hijas nunca habían escuchado hasta entonces)

Fue sólo después de la muerte de los padres que esta túnica se volvió una fuente de inspiración para la artista. Sólo entonces ella se atrevió a transformar la túnica a rayas del prisionero en "arte". El numerador, un contador eléctrico, le recordaba a las historias de la madre, y muestra el número que le habían quemado en su brazo. "Una joya numerada" - así es como judíos en Auschwitz a menudo se referían sarcásticamente a ellos mismos. La obra muy sugerente, se compone de la auténtica túnica, un contador eléctrico, un espejo y un reloj.

Fuente: Aurora Israel
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