Entrevista a Elías Bendahan:
"Es hora de que devuelvan la nacionalidad española a quienes nunca dejaron de serlo"

Por Michelle Hafemann


 

El martes 12 de mayo se presentó una charla en la Comunidad Sefaradí de Santiago sobre el proyecto de ley que otorga nacionalidad española a los descendientes sefaradíes, aprobado por la Cámara de Diputados de España el pasado 25 de marzo y próximo a ser promulgada en España, luego de su tramitación en el Senado. El disertante fue Elías Bendahan, economista y especialista en asesoramiento sobre obtención de la nacionalidad española para sefardíes, español de nacimiento e israelí desde el año 2010, en que hizo Aliá junto a su familia.

Luego de visitar Argentina, donde ofreció charlas en seis comunidades en Buenos Aires, incluyendo la AMIA, llegó a Chile para luego seguir por Colombia, Panamá, México y Miami, Estados Unidos. “En Argentina hemos notado mucho interés, muchas personas interesadas, muchas preguntas”.

La verdad es que desde los primero rumores sobre este proyecto se generó mucha expectativa de parte de descendientes de sefaradíes.

-Y mucha expectativa falsa también. Por ejemplo, todo el tema que hay con los apellidos sefaradíes, esa lista que está circulando, eso no vale. El apellido por sí solo no vale. Los que van a acreditar quienes son sefaradíes son las comunidades sefaradíes. O también quien pueda aportar un estudio sobre su apellido, pero un estudio formal, con credibilidad. Si fuese porque el apellido aparece en una lista, al gobierno español le faltaría papel para hacer pasaportes.

Bueno, también genera mucha incertidumbre el tema de cómo se certifica que una persona es sefaradí.

-El ser sefaradí se va a acreditar mediante distintos certificados, hay como siete u ocho documentos básicos para presentar, pero el más importante es el certificado que el rabino o la comunidad sefaradí de donde vive la persona le entregue. Además, hay otros elementos que son importantes, como conocimiento de ladino, que ayuda. Y con saber español, 90% de ladino vas a saber. Para un judío hispano no va a ser difícil. También hay que acreditar que la persona hace voluntariado o colabora con entidades sefaradíes. En general el judío es muy colaborador con sus entidades, dona dinero o trabaja con ellas, o colabora para una actividad. Toda esa vinculación con la entidad sefaradí, va a ayudar. Y después hay documentos que ya son formales, como certificado de nacimiento, de matrimonio, antecedentes penales, etc.

Como novedad, pero que nadie se desanime, hay que pasar un test de cultura y conocimientos constitucionales de España.

Pero eso sí es algo que hay que adquirir, porque difícil que alguien por ser sefaradí lo maneje.

-Sí, eso es algo que tiene a todo el mundo un poco asustado. Lo que pasa es que están intentando, con cierto criterio lógico, poner un poquito de selección. Es decir, el que desee la nacionalidad española, que de verdad se lo trabaje. Yo comparo mucho este trámite con la licencia de conducir. En la licencia de conducir tienes que pasar un examen médico y después tienes uno teórico, para el que vas a clases. Y con eso no basta, después hay que conducir. Pero al final lo tienes. Este trámite es igual, hay que presentar certificados y hay que hacerlo con un especialista, porque no es fácil. Es una ciudadanía europea, no te olvides, un pasaporte que abre la puerta a 28 países. Y por eso recomiendo abrir un expediente profesional para presentarlo ante un notario en España.

¿El trámite ya no se hace en los consulados?

-No. Hasta ahora, hasta que se promulgue esta ley, que se va a publicar el Boletín Oficial del Estado en dos o tres semanas, porque el 25 de mayo ya va al Pleno del Senado y de ahí al BOE. En ese momento, ya no se puede hacer en los consulados, hay que hacerlo obligatoriamente ante un notario en España. Por lo tanto las personas van a tener que viajar, no se puede hacer a través de un apoderado. Lo bueno es que el procedimiento lo hacemos de tal forma que la persona no viaja hasta que está todo listo, es decir, hasta que nuestro abogado ha revisado el expediente junto al notario, él ha visto todos los documentos y tiene la certeza de que va a hacer un acta positiva de que la persona tiene la ascendencia sefaradí. Por tanto viajar significa ya 95% de ciudadanía en la mano. Luego va a tener la resolución, y como tenga la resolución de la ciudadanía, toma el pasaporte en su consulado.

¿Cómo se validan las comunidades sefaradíes? Porque las comunidades van a garantizar que una persona sea sefaradí, pero ¿quién valida a las comunidades?

-Realmente cualquier comunidad judía que esté validada por la ley local puede certificar. Es que las comunidades sefaradíes tienen más experiencia en esto, es como un médico cardiólogo y un médico general: si yo tengo un problema de corazón, voy al cardiólogo, también puedo ir a otro médico, ¿pero qué opinión pesa más? La del especialista. Yo pienso que la comunidad sefaradí tendrá más peso, aunque la ley habla de cualquier comunidad judía que esté inscrita en el Ministerio de Cultos de su país.

¿Y cuál es su rol en este proceso? Porque Ud. viene a Chile a dar una charla informativa, pero también a ofrecer sus servicios.

-Claro. Nosotros tenemos el primer despacho en España que se dedica íntegramente a esto y tenemos aquí un delegado, que es Salomón Hazan. Yo doy la charla pero no comprometo a nadie, la persona puede contratarme a mí o a un abogado local, de España o hacerlo por su cuenta. Lo que sí yo le recomiendo a la gente es que tomen un asesor, y que tomen un asesor judío. Te voy a explicar por qué. En el procedimiento, cada documento tiene que venir con una serie de requisitos, porque hasta ahora comunidad hacía un certificado y la persona iba al consulado, y por supuesto que todos esos papeles del consulado quedaron atascados y con ello se atascó el trámite. Pero no faltaba legitimar la firma ni nada. El legislador ahora no se fía de todo eso. Ahora se van a exigir una serie de requisitos formales, de legalizaciones, muy rigurosos, para asegurarse de la veracidad. Al no ser aquí, como hay que hacerlo en España, la persona necesita ser guiada.

¿Y por qué judío?

-No es racismo ni nada, sino conocimiento. Cuando estamos hablando de ladino, sefaradí, ashkenazí, judaísmo, rabinato, comunidades, son términos que quien no está familiarizado con ellos no va a llegar al fondo del asunto. No va a entender la ley, el espíritu de la misma. Esta ley es totalmente novedosa, no existe en el mundo una ley para darle nacionalidad a personas que salieron de un país hace 500 años, ¡no existe nada así!

Entonces, por lo que explica, el trámite que hay que hacer ahora es más complejo que el que había que hacer antes en los consulados.

-Mucho más.

¿Por qué?

-Porque el de los consulados no valía para nada, han dado con suerte 100 nacionalidades en todo el mundo. Ahora hay una ley. Lo que significa, en un Estado de Derecho como España, que a quien cumpla, se le va a dar la ciudadanía. Y al que no cumpla, se la van a negar, pero puede apelar. Por tanto, la ley dice yo te doy la nacionalidad, pero tienes que demostrar que eres sefaradí. Porque todo el problema está en quién es sefaradí. Quien tiene una mamá turca pero es ashkenazí, ¿es sefaradí? A efectos de la ley, sí. No importa la práctica, si tiene ascendencia sefaradí, es sefaradí ante la ley.

¿Cuánto interés ha visto de Latinoamérica respecto de esta ley?

-El interés es enorme, en unos países más que en otros, claro. Por ejemplo en Venezuela, por la situación política que se vive, hay mucho interés. El pasaporte español es un salvoconducto para salir del país del día de mañana. De Chile hay mucho interés, estoy en contacto con la Comunidad Sefaradí y he recibido consultas. Pero también hay mucho escepticismo. Pero la persona tiene que saber que de acá un mes, como máximo, esta ley estará publicada.

¿Cuánto vale todo este trámite?

-Nosotros estamos cobrando $ 1.200 dólares por personas, y tenemos un paquete familiar de $ 900 dólares para los padres y $ 600 dólares para los niños. A mi juicio es un valor accesible considerando que esta es una nacionalidad española y estamos cobrando finalmente por nuestras horas de trabajo solamente.

En su opinión, ¿por qué se da esta ley en este momento?

-Es buena pregunta. La explicación viene en el fundamento de la ley, que es poético, maravilloso. El legislador ha dicho que es hora de que devuelvan la nacionalidad española a quienes nunca dejaron de serlo. Hubo un ministro, que se llama Alberto Ruiz Gallardón, de Justicia y que fue el impulsor de esta ley, una persona muy sionista y pro judío, que su abuelo salvó judíos de la Shoá. Y el decidió que a los sefaradíes que se les expulsó de España había que restituirlos de alguna forma y como es imposible dar una compensación económica, porque es imposible hacer un catastro de bienes y propiedades de hace 500 años, se decidió restituirles la nacionalidad. Y atención, que esto es por tres años solamente, esta ley no es indefinida. La ley caduca el 30 de septiembre de 2018.

¿Cuánto demora el trámite?

-Una persona que lo solicite, puede tener todos los documentos presentados en un mes. Y luego tendrá que dar el test de conocimientos cuando se convoque, acá en Chile y en otros países hay instituciones con convenios con el Instituto Cervantes. Y ya hemos hablado con comunidades de que se dicten cursos breves de preparación a ese test.

¿Cómo se puede contactar la gente que se interese en abrir un expediente con Uds.?

-Tenemos un sitio web, que es www.soysefaradi .com. Y en Chile tendremos un delegado, que es Salomón Hazan, con el que se pueden comunicar al correo electrónico soysefaradichileno@gmail.com. 

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