"Vemos con alarma este brote antisemita"

Eduardo Kohn, Director para América Latina de B’nai B’rith


Eduardo Kohn. Foto: Leonardo Carreño


El director para América Latina de B’nai B’rith denunció el alarmante crecimiento del antisemitismo que se está produciendo en los países occidentales.

En un reciente encuentro internacional celebrado en Israel, los representantes de distintos países analizaron la situación. El estado de cosas es notoriamente peor en Europa, en algunos de cuyos países se llevaron a cabo sangrientos atentados terroristas como los ocurridos a principios de año en Francia, o los de Bélgica. Pero más allá de estos hechos extremos, episodios con mayor o menor grado de violencia se vienen registrando en distintos países. Miles de judíos resolvieron migrar a Israel por ello.

—¿De qué situación dieron cuenta los representantes de los países europeos en los que hubo graves ataques?

—Se vio que no solo es alarmante hoy sino que las perspectivas no son halagüeñas. A pesar de que hay subrayar, porque ese es un cambio importante si hablamos desde hace 70 años atrás, en los países democráticos los gobiernos luchan contra ese flagelo de la discriminación. O sea, la comunidad judía local, que es la perseguida en este tema, sabe que no hay un antisemitismo de Estado. Sin embargo, hubo un atentado violento en Bélgica con muertos, hubo ese horroroso atentado en París donde la gente que estaba en un supermercado fue asesinada. En Francia, a pesar de que estuvo el alcalde de París presente en este congreso diciendo que para ellos es una enorme vergüenza nacional lo ocurrido y que van a luchar con todas sus fuerzas para que esto no suceda, la realidad son los hechos. El año pasado de la comunidad judía se fueron a Israel se fueron siete mil personas, son muchas familias, y este años se van a ir más de diez mil, se estima que casi quince mil judíos. Eso es algo inaudito para personas que no necesitan inmigrar.

—¿Cuál fue la última corriente migratoria que recibió Israel?

—Fue la de los judíos rusos, cuando la caída del Muro y la disolución de la Unión Soviética, o sea que estamos hablando de más de dos décadas. Y ahora se encuentra, toda la población judía de Malmö, Suecia, 1.500 judíos que fueron perseguidos en forma salvaje ahí sin que el alcalde hiciera nada. Es muy difícil vivir con miedo, eso lo sabemos todos, lo sabemos los uruguayos que nos tocó vivirlo en otras épocas y sabemos que eso no es una buena sensación. Pero tenemos también ejemplos muy complejos en Alemania, ya vimos en Bélgica, los tenemos en España. La diferencia, insisto, es que ahí las comunidades sienten que la reacción del gobierno no solo es fuerte, como en Francia, sino que además es efectiva. Dentro de Francia existen problemas que no son culpa del gobierno actual, pero hay un partido de extrema derecha liderado por Marine Le Pen, antes por su padre Jean Marie Le Pen, con una prédica muy dura y tienen una cantidad de votos muy importantes. Entonces si hoy tienen miedo, la perspectiva de miedo de futuro aumenta muchísimo, eso está claro. Por lo tanto, evidentemente, todos los que concurrimos vemos con enorme alarma este brote.

—¿Y qué dijeron los imanes musulmanes invitados a propósito de estos temas?

—Cuando hablaron los imanes, de Francia o Inglaterra, nos encontramos con un miedo diferente, pero no es un miedo menos vergonzoso para lo que es la democracia que debería tener a esta altura mucho más claro cómo defenderse de las agresiones. Los imanes hablan de una religión de paz, pero ellos no tienen mayoría en sus mezquitas, las mayorías los agreden y ellos también tienen miedo. ¿De quién tienen miedo ellos, de los antisemitas? No, de ellos solo tienen miedo los judíos, tienen miedo de su propia gente que los consideran traidores por su prédica, y bueno, la discriminación contra la mujer que predica el antisemitismo. Con lo cual, cualquier elección que haya hoy en Europa, parlamentaria o presidencial, la miramos como muy trascendente como se la miró a la de Inglaterra hace poco y se va a mirar a la de España y ni que hablar a la de Francia, para ver de qué manera los gobiernos son capaces de enfrentar algo que Europa no debería tener después de lo que Europa vivió no solo en la Segunda Guerra Mundial, antes y por muchos años después con los países del este, del comunismo, y años después con los países de la ex Yugoslavia.

—En estas latitudes, ha habido algunos episodios de antisemitismo, incluso en países muy cercanos. En Argentina en torno a hechos trágicos como la muerte del fiscal Alberto Nisman que dio lugar a diversas reacciones antisemitas, ¿cómo se evaluó esto ?

 

—Nos tocó a nosotros, justamente, hacer la presentación de América Latina sobre una visión general para después ir país por país, y evidentemente no es lo mismo que nosotros podíamos exponer hace diez años. En este momento, lo que ha sucedido en los últimos meses en Argentina prende las alarmas en muchos sentidos. Que un gobierno democrático, como el gobierno argentino, diga por parte de algunos de sus voceros en forma pública y acuse a la comunidad judía o a autoridades de sus instituciones de conspirar contra el Estado argentino es un lenguaje que, evidentemente, si siempre fue peligroso y fue preludio de cosas trágicas, hoy es muy peligroso especialmente cuando estamos hablando de un país que sufrió dos atentados y que nunca pudo poner a los culpables, porque saber quiénes son se sabe pero nunca se pudo llevar a los culpables ante la justicia. Dos atentados, además de muchísimos muertos, el de la AMIA fue además de muchísimos muertos en relación con los atentados gravísimos en el resto del mundo y en un momento en que además de shock porque el fiscal que lleva la causa aparece muerto. Y además se genera una situación conflictiva pública donde aparece el antisemitismo, porque la causa que seguía el fiscal ha ido cayendo en una escalera donde se archivan cosas, donde se cambian veredictos, ya hay un dictamen de que fue suicidio.

—A diferencia de Europa los integrantes de las comunidades no han tenido que migrar hacia Israel para buscar refugio, ¿esa es la diferencia actual de América Latina?

—No se ha llegado a tonos de violencia, es cierto. Lo que sí es alarmante en Latinoamérica es que no todos los gobiernos actúan de la misma manera frente al antisemitismo y eso es muy grave porque deja desprotegida no solo a la comunidad judía sino a toda la sociedad. Cuando en Chile mataron hace dos años a una persona por ser homosexual y la sociedad salió a la calle y el Congreso se dio cuenta de que tenían que hacer una legislación antidiscriminatoria, eso habla de una reacción positiva. Pero cuando se dice que la comunidad judía es "conspiradora", bueno, nos acordamos de los Protocolos de los Sabios de Sión y de lo que pasó después.

 Fuente: Itongadol
 Comparta este articulo con sus contactos:
      
 
 
Ir a página principal