Shabat, desde lo profano, a lo sagrado. Y desde lo sagrado a lo ‎secular

Mauricio Zieleniec


Expertos de las civilizaciones antiguas, señalan la posibilidad de sincretismos culturales muy importantes a consecuencia de la influencia  y fuerte desarrollo cultural, político, militar y económico de Babilonia. Se hace notar una interpretación posible del Shabat; lo cual no le quita valor ninguno a otras interpretaciones  y en especial a su contenido social, humanista y el valor mismo en nuestra identidad judía.
Primero  se conoce un mito pagano en la antigua civilización mesopotámica, de una divinidad dentro de sus creencias politeístas donde aparece “Shapatur (divinidad del tiempo), un Dios muy temido. Por eso los babilónicos desarrollaron  un ritual y creencia  para enfrentar al Dios del tiempo-que es el de la muerte- puesto que el tiempo destruye y con él muere  todo. Como en la antigua Grecia, tenía el mito  del Titán Cronos, en Babilonia era  Shapatur, el temido Dios del tiempo, puesto  amenazaba todo, todo muere en sus poderes: “del tiempo”. A ese Dios más temido, puesto en infalible los babilonios intentan enfrentarlo y por eso una vez semanalmente decretaban “parar el tiempo”; nos preguntamos, ¿Como lo intentaban?
No produciendo, no trabajando y haciendo quietud ese día, parecería o creían, que de esta forma el tiempo no tenía extensión en si mismo. Concebían que era una forma de enfrentar a Shapatur, defender la vida y frenar el torrente del tiempo.

Por otra parte, se complementa con los descubrimientos del Cosmos; en la Enciclopedia Judía Universal podemos leer:


El Shabat y la Luna Nueva (Rosh Jódes=-comienzo de mes), ambos periódicamente se repiten en el curso del año. Ambos datan del periodo nómada de la región y de Israel. Originalmente la Luna Nueva era celebrada en la misma forma como el Shabat; gradualmente vino a ser menos importante, mientras que el Shabat vino a ser más y más un día de religión y humanidad, de meditación religiosa e instrucción, de paz y deleite del alma, y produjo poder y efectos beneficiosos fuera del Judaísmo”.

Estos origenes míticos, lo tomó el pueblo de Israel de su exilio en Babilonia a partir del año 589 a. e. c. Es de ese entorno de conceptos y nombre similar al Shabat que se interpreta como una influencia de la cultura babilónica.
Con estas interpretaciones se realizó posiblemente un hermoso sincretismo con las variantes singulares israelitas a su regreso a Jerusalem, en décadas posteriores. El exilio babilónico trajo importantes riquezas  para el pueblo del Libro, ya que la cultura babilónica reinaba su influencia en toda la región. Incluso podemos hacer notar que luego del Exilio la comunidad israelita que se radicó en Babilonia, fue la que construyó el Talmud Babilónico, que es el de mayor aceptación actualmente. Pero el Shabat de los israelitas, tomó caminos muy distintos a los vividos en aquel exilio. Y  evolucionaron con el tiempo e incluso  trascienden hasta nuestros tiempos actuales.  Los cristianos, lo corrieron para el Domingo y los musulmanes para los Viernes, dándoles significados singulares cada cultura o creencia, indudablemente, se trata de un sincretismo religioso tomado de los Hebreos.

Shabat es mencionado en Los Diez Mandamientos: Acuérdate del día de Shabat para santificarlo. Seis días
trabajarás y harás toda tu obra, más el día séptimo es día de Shabat, consagrado al
Señor, tu Dios; no hagas obra alguna tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva,
ni tu extranjero que habita dentro de tus puertas; porque en seis días hizo el Señor los
cielos y la tierra, el mar y todo cuanto en ellos hay, y descansó en el séptimo día; por
tanto el Señor bendijo el día del Shabat y lo santificó.” Así se encuentra escrito en las escrituras.
Paralelamente, la cultura China y Romana dividían el tiempo en siete días, el calendario lunar rodeaba la mayoría de las culturas.
 Y pasó a ser un día que trasciende en el judaísmo, que centra al hombre consigo mismo, en la vida secular, como día para ensimismarse, es un valor de contemplación humana, casi una revolución social. Un día en la semana será para el descanso; la connotación religiosa, es un apéndice de creyentes, pero en lo humano y social es un logro maravilloso.

Dijo Erich Fromm interpretando al respecto (tomando textos y escrituras nuestras): El shabat es un día de alegría, porque ese día el individuo es plenamente él mismo. Por ello el Talmud llama al Shabat como la anticipación del tiempo mesiánico, y al tiempo mesiánico el shabat interminable: es el día en que la propiedad, el dinero y la aflicción y la tristeza son tabú; un día en que es abolido el tiempo, y solo domina el ser puro. Su predecesor histórico, el Shapatur babilónico, fue un día de tristeza y de temor. El domingo moderno es un día lleno de alegría, de consumo y de huir de sí mismo.”

Hoy el Shabat es para el pueblo judío una identidad muy singular. Un sabio se preguntaba si el Shabat hizo al judaísmo o el judaísmo hizo al Shabat.
Mientras Amoz Oz se pregunta ¿Porqué, no interpretar las escrituras o el Libro (textos) desde lo laico?- Puesto de lo mítico se  ha construido nuestra cultura, entonces su respuesta nos invita a ver el Shabat también, desde lo no teísta, lo secular.

Fuente: Mensuarioidentidad 
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