Ecología en la Biblia y Talmud
Primera parte

Esther Mostovich De Cukierman


Acabo de volver de Israel, donde tuve el privilegio de ver cómo el desierto reverdece gracias a la tenaz y amorosa obra del Keren Kayemet Leisrael. Prometí publicar, para que todos puedan leer, las fuentes hebreas sobre la Ecología, siempre vigentes. He sintetizado en tres notas el capítulo que escribí en el Tomo II de “Talmud y Derecho”. Publicado por Facultad de Derecho, Universidad de la República. Ed. Fundación de Cultura Universitaria, Montevideo, Uruguay, 2009. Esta es la primera de esas tres notas.

1) La Tierra es del Señor.

“En el comienzo creó el Señor los cielos y la tierra” empieza diciendo el Tanaj (Biblia). ¿ Por qué el Libro de los Libros , comienza precisamente con estas palabras? Para Rashi( RabíShlomo ben Itzjak, 1040-1105), la respuesta es clara: esas palabras están al principio porque lo primero que tienen que tener presente los seres humanos de todos los pueblos del mundo es que la Tierra es del Señor. El la creó y es Su dueño, en consecuencia puede elegir entre otras cosas, a quiénes la entrega y con cuáles condiciones entrega esa tierra.

Los derechos y deberes sobre la tierra surgen desde el momento mismo de la creación de Adán y Eva . Dos momentos en realidad, porque no hay un solo relato de la Creación del ser humano, sino dos. Esto lo analiza la crítica bíblica encontrando dos fuentes de distinto origen en los relatos de la creación. Eso es posible, pero lo importante del caso no son las fuentes que originaron estos dos relatos de la Creación, sino cómo las armonizan los rabíes hebreos.

¿Qué dicen los dos relatos? En Génesis, Capítulo I , Adán y Eva nacen juntos. " Creó el Señor al hombre a su imagen ... varón y hembra los creó. Y los bendijo y les dijo : sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla, y tened dominio ... ”

En este relato hombre y mujer han sido creados juntos y con igual dignidad. A ambos se dirige el Señor y les habla, diciéndoles que ambos comparten la tarea de usar y dominar la tierra. Son Sus socios para poner en obra la Creación. Hombre y mujer asumen igual responsabilidad. En ese sentido, al dominar la tierra y las estrellas, o llegar al extremo de cortar montañas , talar bosques o desviar ríos, Adán y Eva están cumpliendo el mandato con el cual el Señor los creó.

El Capítulo II de Génesis es diferente. Aquí, Adán es creado solo, con polvo de la tierra al cual el Señor sopla aliento de vida hasta que el hombre se transforma en alma viviente. La misión de este Adán tiene no es dominar sino por el contrario, ha sido creado con la orden de labrar y guardar humildemente, la tierra y el huerto del Señor. Su Eva nace después, de una costilla de Adán, con una misión subordinada al varón por causa y consecuencia; con la tarea de ayudar al varón , tal como dice el texto bíblico, “kenegdó “ ( en contra de Adán y al mismo tiempo, para él ) . En una de las interpretaciones rabínicas , Eva se levanta contra Adán como una alegoría de la Ley bíblica, que se yergue frente al hombre, exigiéndole cumplir sus mandamientos. En este texto, Adán y Eva son dos seres humanos que no buscan el dominio del medio sino la callada espiritualidad y la silenciosa tarea de guarda y ayuda. Para cumplir el mandato con que fueron creados, este Adán debe cuidar y guardar la Tierra; esta Eva debe cuidar y guardar a Adán.

¿Por qué trae la Torá dos relatos de la Creación con caracteres tan distintos? ¿Qué significan? Tal vez Adán y Eva en estos dos relatos, ¿muestran qué diferentes son entre sí los seres humanos? ¿Unos son los creados para dominar, otros para estar dominados? Quiere decir que las personas, son distintas y así como son, ¿ hay que aceptarlas ? Puede ser. Los seres humanos no somos como robots , iguales de fábrica, cada persona es un ser único y especial.

Hay otra interpretación más profunda .Para el rabino Yosef Soloveichik,(1903-1993), los dos relatos de la creación no se refieren a personas distintas sino a la dualidad intrínseca en todo ser humano. Nadie es monolítico. A veces buscamos dominar el medio y todo lo que nos rodea. Otras veces, necesitamos la introspección espiritual y la silenciosa tarea de sentirnos dominados por la grandeza de la naturaleza y Su Creador. Todos nosotros crecemos constantemente y a través de los días y los años evolucionamos una y otra vez, entre los distintos mandatos con los que fuimos creados. Ambos relatos de la creación son necesarios porque nos hacen entender que los seres humanos necesitamos de esas dos formas fundamentales de ser para que el mundo exista. El problema principal puede estar en decidir lo qué queremos y a la vez en darnos permiso para no querer siempre lo mismo. Al mismo tiempo, el Señor nos ha dado dos mandatos diferentes, porque es tarea humana buscar el punto de equilibrio entre ambos mandatos.

Conocernos a nosotros mismos para saber cómo dominar nuestro propio yo , es tarea de cada uno. Conocer al medio que nos rodea para saber dominarlo y a la vez , cuidarlo y preservarlo es tarea de todos. La paz y el equilibrio del ser humano consigo mismo, con su pareja y con el medio que lo rodea no son regalo del cielo sino resultado de búsqueda, trabajo y elección constantes.

2 ) Responsabilidad .

El Juez Louis Brandeis, el primer judío que a principios del siglo XX ocupó el cargo de Presidente de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, solía decir que la responsabilidad humana es el mayor motor para el desarrollo. A su entender, las leyes y la jurisprudencia evolucionan porque nos sentimos responsables.

Los rabíes dicen que el ser humano es la corona de la creación. Eso significa dos cosas que pueden parecer opuestas: el ser humano es el último y más humilde y a la vez, el rey de la creación.

¿En qué radica la humildad humana? El Talmud, ( redacción escrita de la jurisprudencia rabínica ) en el Tratado Sanedrín,( leyes penales) , lo explica así: En reconocer que en el orden de la creación, la tierra, el agua, los cielos, las plantas y los animales inferiores, hasta un simple mosquito , fueron creados unos días antes que hombre y mujer . Todas esas criaturas del Señor, creadas antes que nosotros, son nuestros mayores, necesitamos de ellos para existir y a la vez, les debemos cuidado y respeto.

¿En qué radica la superioridad del ser humano? En la combinación única que tenemos, para juzgar nuestros propios actos, sin la cual la Ley de la Torá ( Pentateuco) no podría conocerse , estudiarse ni aplicarse sobre la Tierra. Pero esa superioridad humana acarrea responsabilidades. Por ser superior a todos, el ser humano es responsable por los demás seres humanos, por la tierra y todo lo que la integra.

En Génesis capítulo 4 discuten Caín y Abel, los dos primeros hermanos que conoce la Biblia. Están los dos en el mismo campo y no son capaces de convivir. “Se levantó Caín contra Abel, su hermano y lo mató. Y el Señor dijo a Caín: ¿dónde está Abel, tu hermano? No lo sé, dijo Caín. ¿soy yo acaso guarda de mi hermano? El Talmud responde “SI” a la pregunta de Caín. Cada ser humano es guardián de su prójimo. Guardar a los demás es guardarnos a nosotros y a nuestra semilla que nacerá de nosotros. Cada ser de la creación es en parte, espejo de nosotros mismos. Por la acción de agredir a otro  o por no hacer nada cuando al otro lo agreden, lo estamos matando.

Para los rabíes hebreos, comer el fruto prohibido en el Paraíso no es el pecado original sino el resultado de la libre elección de los seres humanos. Adán pretende eludir su responsabilidad diciendo “Eva me dio del árbol y comí “. Eva también pretende sacudirse la responsabilidad diciendo “ la serpiente me sedujo y comí ” . El Eterno no acepta que le digan “ la culpa no es mía “ y expulsa a Adán y Eva del Jardín del Edén. La serpiente no los obligó a comer la fruta prohibida, sólo la ofreció. Los rabíes interpretan que el destino de los seres humanos no está escrito ni decidido, ni predeterminado en los cielos. Cada uno tiene libre albedrío para elegir su conducta y plena responsabilidad por sus actos.

El ser humano es siempre responsable, ya sea por sus actos intencionales o por los que realiza por inadvertencia, por los que suceden cuando está despierto o aún cuando está dormido, dice el Talmud en el Tratado Baba Kama( daños civiles) . Es responsable por hacer las cosas y también por callar. ¿Qué responsabilidad tenemos nosotros por los bosques que se están talando en el Amazonas, cambiando de esa manera el equilibrio del clima ? No somos empresarios ni socios de la empresa maderera que los tala. No estamos a cargo del gobierno en esa zona . Pero por otra parte, no somos menores ni incapaces, que están exentos de culpa. No nos encontramos bajo tortura, que es otra exención de responsabilidad (Talmud, Tratado Baba Batra - Pérdidas, préstamos). Somos culpables del delito de omisión. Estamos viendo algo que sucede y no hacemos nada para impedirlo.

“ Todos los hombres son responsables unos por otros “ dice el Talmud, Tratado Sanedrín ( Organización judicial) . Rabí Shimeón ben Iojái ,lo expresa con esta parábola : Es como un hombre que viaja en un bote y comienza a hacer un agujero debajo de su asiento. Si los demás pasajeros protestan, él no les puede decir “el agujero está debajo de mi asiento y a ustedes no les incumbe ” porque cuando empiece a entrar el agua por ese agujero, todo el bote se hundirá . Lo cierto es que estamos todos en el mismo barco.


Algunas de las fuentes citadas.

Génesis 1:1 “En el comienzo creó el Señor los cielos y la tierra”.

Génesis 1: 27 –28 " Creó el Señor al hombre a su imagen, ...varón y hembra los creó. Y los bendijo y les dijo : sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla, y tened dominio sobre los peces..las aves.. y todo animal que se mueve sobre la tierra.

Génesis 2: 7 , 15 y 18 … y el Señor formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices aliento de vida ... y tomó el Señor al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo labrase y lo guardase .Y dijo el Señor: no es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda “ kenegdó” ( idónea) para él.

T.B. (Talmud de Babilonia), Tratado Sanedrín, folio 38ª. En el orden de la creación, la tierra, el agua, los cielos, las plantas y los animales inferiores, hasta un simple mosquito , fueron creados unos días antes que hombre y mujer .

Génesis 4: Se levantó Caín contra Abel, su hermano y lo mató. Y el Señor dijo a Caín: ¿dónde está Abel, tu hermano? No lo sé, dijo Caín. ¿soy yo acaso guarda de mi hermano?

T.B. Baba Kama folio 26ª. El ser humano es siempre responsable, ya sea por sus actos intencionales o por los que realiza por inadvertencia, por los que suceden cuando está despierto o aún cuando está dormido.

T.B. Sanedrín, 27 b . Todos los hombres son responsables unos por otros .

 Fuente: CCIU
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