La experiencia de un monje armenio en ‎Israel

Ana Jerozolimski


"COMO JOVEN, COMO ARMENIO, COMO CRISTIANO, QUIERO SEGUIR VIVIENDO EN ISRAEL"

Conocimos al monje armenio Kouryon en circunstancias tristes, durante el sepelio del Fraile Basilio, franciscano nacido en Armenia, fallecido recientemente a la edad de 103 años. Kouryon se hallaba en la iglesia junto a otros correligionarios, para rendir homenaje a quien era el último sobreviviente del genocidio armenio que aún vivía en Israel. En la ocasión nos contó que tenía a su cargo la coordinación de todos los eventos conmemorativos del centenario del genocidio, que se conmemoró el 24 de abril.

Y captamos enseguida que sería interesante conocer su historia y conversar con él más a fondo. Nos recibió con gran calidez en el patriarcado armenio en la Ciudad Vieja de Jerusalem.Este es un resumen del diálogo mantenido.

Kouryon, estamos realizando esta entrevista en hebreo, que tú dominas muy bien...y aunque estás hace ya muchos años en Israel, ello no es sobreentendido..Cuéntame un poco tu historia...

Pues te diré que llegué a Israel de Armenia hace 20 años, cuando tenía 15, para estudiar en el Patriarcado Armenio de Jerusalem. Mi nombre de nacimiento era Hovnan Baghdasaryan, pero al ser consagrado como sacerdote, en el 2003, tal como es costumbre, recibí del entonces Patriarca, un nuevo nombre: Kouryon, que significa cachorro de león, que simboliza la nueva vida y la nueva identidad. Kouryon fue el primer monje armenio que escribió un libro en armenio,por lo cual para mí es un orgullo llevar ese nombre.

Pero en todos estos años, has hecho mucho más que ser monje en el patriarcado armenio en Jerusalem...

Así es. Tengo tres títulos de la Universidad Hebrea de Jerusalem y acabo de terminar de escribir mi libro. Cuando terminé los estudios de sacerdocio, pedí al patriarca permiso para ir a estudiar a la universidad y allí hice segundo título en sociología, antropología y pedagogía... luego un tercer título en Administración, liderazgo y política en Educación y ahora estoy estudiando Relaciones Internacionales.

No te cansas.

No, la verdad que no, al contrario, me gusta mucho.

Un detalle "técnico". ¿Vas a clase con la sotana o "de civil"?

Voy vestido común, aunque todos saben que soy monje. Y en realidad, te diré que me preguntan mucho sobre temas relacionados al pueblo armenio, sobre la comunidad en Israel, la iglesia, sobre el genocidio. Uno de mis profesores, que me había contado que viajaba de paseo a Georgia y Armenia, al volver, pasó media clase contando sobre lo que había visto.

Estás viviendo hace muchos años en Israel. ¿Te duele que Israel no reconozca oficialmente el genocidio? Por otra parte ¿puedes comprender su situación, sus consideraciones geopolíticas?

Me duele, claro que me duele. Los armenios consideramos que los israelíes deberían ser los primeros en reconocer. Cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Armenia estuvo aquí de visita hace unos dos meses, dijo que según los sondeos, aproximadamente el 80% de la población israelí reconoce el genocidio, o sea que los judíos lo reconocen, pero el gobierno no lo hace por consideraciones políticas, estratégicas.

Los sentimientos y las relaciones, tanto entre gente como entre países, son a veces complejos mosaicos. Tienes pues ese dolor de fondo y al mismo tiempo, estás en Israel hace mucho y entiendo que te sientes bien viviendo en el país...¿no es así?

Así es. Me siento muy cómodo en Israel. Para mí, ante todo, Israel es un país de Derecho. El hecho que Israel es capaz de mandar a la cárcel a su Presidente , es una gran cosa (A.J: Moshe Katzav, ex Presidente de Israel, preso por violación). Yo soy una persona respetuosa de la ley y quiero vivir en un país en el que la ley está por sobre todo.

Kouryon ¿ves alguna diferencia entre la situación que tú conoces desde adentro, viviendo en Israel, y la imagen que se presenta a menudo en el exterior, de Israel?

Te diré que yo vivo en el marco de una comunidad bastante cerrada, pero al mismo tiempo, me involucro. Y lo que he visto en Israel, me parece positivo. Como joven, como armenio, como cristiano, yo quisiera seguir viviendo aquí. No me siento amenazado por nadie, ni discriminado en nada. El único problema que tenemos es que estudiantes extremistas de yeshivot cercanas, pasan y nos escupen. Los rabinos lo saben, la policía lo sabe, pero no se logra poner fin al problema.

Realmente es algo que se ha agravado y que además de ser condenado, debe terminar..¿Qué han hecho ustedes al respecto?

Te diré que hubo un caso más grave, en el que uno de esos extremistas le arrancó la cruz a un arzobispo, hubo condenas muy contundentes y quien era en ese momento el Rabino Jefe, Yona Metzger, vino aquí al patriarcado a disculparse. Pero los incidentes continúan, hay insultos y el tema nos molesta mucho.

Pero soy consciente de que eso no representa a la sociedad israelí. Sé que es una pequeñísima parte la que adopta esa actitud extremista. Y siempre que cuento lo que sucede a israelíes, la reacción es de firme condena y desaprobación.

Te cuento algo que me pasó hace aproximadamente un año. Iba caminando por la peatonal Ben Yehuda en el centro de Jerusalem y por primera vez, dos chicas religiosas me escupieron, dos muchachas. Yo seguí caminando pero una pareja israelí que iba detrás mío y vio lo que había sucedido, las detuvo, les increpó por lo que habían hecho y les preguntaron por qué habían actuado de esa forma. Ellas dijeron que en Israel no hay lugar para "cultos foráneos" y la pareja discutía con ellas, decía que lo que hicieron no es digno de judíos...El tema es que mucha gente comenzó a rodearnos, preguntaron qué pasaba y cuando la pareja explicó, todos las criticaban a ella y se acercaban a pedirme disculpas, todos decían que judíos no deben actuar así, que eso mancha al judaísmo. Ellas no se retractaron pero aquí lo principal fue la reacción de todos los demás.

O sea que veo las cosas con proporciones. No minimizo la importancia de lo que molesta, pero soy consciente de que esa no es en absoluto la norma.

SOBREVIVIENTES DEL GENOCIDIO

Hemos mencionado el genocidio armenio...Seguro que también tu familia tiene sus recuerdos al respecto.

Por supuesto. Mis abuelos eran sobrevivientes del genocidio. Yo no los conocí, pero siempre oí las historias de mis padres. Mi abuelo tenía algo más de 20 años cuando fue el genocidio. Eran de una familia considerada santa. El origen de la historia era que una vez, un kurdo que vivía en la misma aldea, insultó al abuelo de mi abuelo. Esa misma noche su hijo se enfermó. El hombre soñó que hasta que no sacrifique un animal junto a la ventana de mi tatarabuelo, el niño no se curaría. Lo hizo y su hijo sanó. Desde entonces, todos en la aldea daban honores especiales a mi familia.

Cuando comenzó el genocidio a manos de los turcos, la familia de ese hombre kurdo quiso ayudar a la mía, y el hombre hizo que su hijo jure sobre el Corán que se llevaría a mi familia y la escondería en otro lado, y que no revelaría su paradero a nadie a cambio de dinero. En efecto, les ayudó a cruzar el río. En la ciudad a la que llegaron había cólera , por lo cual murieron el hermano de mi abuelo, su esposa y su hijo..El resto siguió su camino hasta que llegaron a Armenia.

Mis padres contaban que mi abuelo se sentaba todo el tiempo frente a la ventana y no hablaba, durante horas se mantenía en silencio, y pedía que no lo molesten. Su sueño era ser sepultado en su aldea. Pidió a sus hijos que traigan tierra de su aldea y que cuando la patria sea liberada, trasladen sus restos a su aldea. El problema es que hoy en día, aproximadamente el 80% de la Armenia histórica está bajo gobierno turco. Sólo una pequeña parte estaba en el imperio de los Zares, y eso es lo que tenemos hoy.

Parte de mi familia, los que no lograron huir, fueron asesinados en el genocidio. Y los que sobrevivieron, siempre sintieron nostalgia por su aldea natal.

Fuente: MontevideoPortal
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