El silencio del feminismo ante las atrocidades del Estado Islámico

 


La autora norteamericana Phillis Chesler critica la inacción de los movimientos feministas ante las agresiones de los grupos islamistas contra las mujeres. Los ataques de los talibanes afganos a las que se niegan a obedecer sus dictados o las violaciones del Estado Islámico a las yazidíes no merecen la atención de unos grupos más preocupados de no salirse de lo políticamente correcto y de culpar a EEUU de todo.

 

La próxima conferencia anual de la Organización Nacional para las Mujeres no incluye al EI o a Boko Haram en su agenda. La más reciente conferencia anual de estudios sobre las mujeres puso el foco en la política exterior con el interés fijado en Palestina, un país que nunca ha existido y cuyo apoyo es, a menudo, sinónimo de una posición antiisraelí. En privado, las feministas están a favor de la no intervención, la no violencia y la necesidad de acciones multilaterales y culpan a América por prácticamente todo lo que está mal en el mundo.

La CNN publica un reportaje con dos combatientes que luchan contra el Estado Islámico. Se trata de Abu Mahdi al Muhandis, irónicamente incluido en la lista de terroristas de EEUU por su papel en la insurgencia tras la caída de Sadam Husein, y el general Anad, un veterano del Ejército iraquí. Ambos coinciden en que quienes combaten al EI carecen de armas y equipo, no de destreza en el combate.

 

“Cuando EEUU quiere hacer algo, lo hace”, me dice. “Les combatimos dos veces, en 1991 y 2003. Tenían unas capacidades increíbles. Si se lo propusieran aplastarían al Estado Islámico”.

 

Cuando le pedí su reacción a las noticias de que la Administración Obama enviará más de 400 soldados adicionales para entrenar al Ejército iraquí, para sumarse a los 3.100 que ya están aquí, se burló.

 

“No necesitamos entrenamiento, necesitamos armas. Para detectar minas terrestres estamos usando palos, como en la I Guerra Mundial. Los americanos tienen la última tecnología para minas terrestres. Este es el tipo de ayuda que necesitamos”.

 

Emilio Cárdenas se felicita en las páginas del argentino La Nación por el resultado de las elecciones legislativas en Turquía. Para el autor, el castigo al partido del Gobierno frena las aspiraciones del presidente Erdogan de cambiar el régimen por un modelo presidencialista. Los 79 diputados del principal partido kurdo son otra novedad que garantizará una dura oposición a cualquier intento de Erdogan por extralimitarse en sus funciones como jefe del Estado.

 

Una vez más se comprueba que una larga década de autoritarismo genera cansancio y provoca en los votantes explicables deseos de cambio. Particularmente cuando desde el poder se procura controlar y someter a la Justicia, se cercena la libertad de expresión y se procura manipular constantemente –a través de enormes multimedios estatales– la opinión pública.

 

El partido oficialista (“Justicia y Desarrollo”), que aspiraba a poder contar con una mayoría parlamentaria que le permitiera reformar la Constitución, no la logró y quedó ahora en minoría (con el 41% de los votos). En 2011 había logrado un 50%. Es la primera vez que esto le sucede al oficialismo desde 2002.

Roland J. Behar aprovecha el aniversario del secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes por parte de Hamás para denunciar el reconocimiento de la ONU al Centro del Retorno Palestino(PRC, por sus siglas en inglés).

 

Inexplicablemente, la ONU acaba de concederle el estatus de observador como organización no gubernamental al Centro del Retorno Palestino (PRC). Este grupo está identificado por su vinculación a los terroristas de Hamas.

 

La protesta israelí no se hizo esperar; pero, como siempre, contaron con poquísimo apoyo y sin ningún resultado en un foro colmado de indiferentes y francos enemigos del pueblo judío. El embajador de Israel en la ONU, Ron Prosor, calificó la decisión de la ONU de otorgar al PRC un estatus oficial consultivo como “el pináculo del ‘teatro del absurdo’ de las Naciones Unidas”.

 

(…)

De acuerdo al informe del diario británico ‘Telegraph’, el PRC invita “regularmente” a altos miembros de Hamas, incluyendo en sus conferencias anuales a su líder Ismail Haniyeh.

El Centro de Inteligencia e Información sobre el Terrorismo Meir Amit, de Israel, también corroboró en el 2011 los vínculos del PRC con Hamás. “Altas figuras del PRC –indica el centro– participan activamente en el envío de flotillas y convoyes a la Franja de Gaza y constantemente transfieren fondos a Hamás”.

Fuente: elmed.io  
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