LAS AMENAZAS A ISRAEL (Y AL PUEBLO JUDIO).

Jorge Tachauer Sebök


          No constituye novedad alguna que actualmente Israel, el pueblo y el Estado; sufren amenazas existenciales, más allá de la simple retórica a corto o largo plazo de quienes actúan o ayudan por comisión o por torpeza en esa tarea.

          Señalemos brevemente algunas de esas amenazas contra el pueblo judío. No podemos obviar que las amenazas contra el Estado de Israel SON, evidentemente, amenazas contra el pueblo judío, por más que quienes las desarrollan pretenden que existe una división clara entre el pueblo judío y el estado judío.

1) Los grupos terroristas. Hamas, Hizbula, Al Qaida, Al Fatah y numerosos grupos más, de existencia real y/o de fachada, plantean la destrucción final del Estado de Israel, ya sea en forma inmediata (Hamas, Hizbula, Al Qaida) o a plazo más largo (Al Fatah, Autoridad Palestina-facción Abbas, etc.)

2) Otros grupos terroristas y estados que fomentan y/o lo financian: grupos ultraizquierdistas, neo-nazis ultra derechistas, nacionalistas extremos, gobiernos constituidos (el de Venezuela, por ejemplo), etc., dedican gente, tiempo y dinero (propios o ajenos) para atentar o hacer incomoda la vida de comunidades judías asentadas mucho tiempo en varios países. Los neo-nazis asociados con grupos religiosos (locales o extranjeros) no son ajenos a crímenes y atentados en diversas partes del mundo: Argentina, Francia, Reino Unido, Kenia,  etc.

3) Algunas agencias especializadas de las Naciones Unidas como, por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que dedica tiempo y dinero a  acordar resoluciones contra Israel, sin dedicar para nada sus energías en la censura de Corea del Norte, Venezuela, Cuba, China, Arabia Saudita, Siria, Rusia, Autoridad Palestina ,etc.

4) Otros organismos de la ONU investigan en forma habitual lo que sucede en Israel, basado en mayorías circunstanciales y, muchas veces automáticas, tal como sucedía en la década de los ’70 y ’80. No olvidemos que de los aproximadamente 200 estados miembros de la ONU, 57 son esta-dos musulmanes afiliados a la Organización de la Conferencia Islámica que votan regularmente, con honrosas excepciones, a favor de toda resolución anti israelí o antisemita disfrazada de anti israelí.

5) La presión que hacen ciertos grupos bien financiados, en las comunidades musulmanas en países no musulmanes, en particular en Europa, donde realizan muchos de los atentados antisemitas y anti israelíes que con frecuencia ocurren ante las casi siempre timoratas reacciones de los gobiernos locales. El caso de Gran Bretaña es paradigmático.

6) La ambigua actitud de ciertos gobiernos estadounidenses, en particular del actual del presidente Obama, que le ha hecho perder prestigio en el mundo musulmán y le ha creado desconfianza a su país como nunca en Israel. Por querer quedar bien con todos ha hecho bajar la credibilidad y la capacidad de influencia de Estados Unidos en todo el Medio Oriente.

         Finalmente, como excusa para justificar en parte el anti israelismo y el antisemitismo versión 2015, está el mesianismo de Netanyahu, su soberbia para con quienes no apoyan cierto actos del gobierno israelí, actos dicha sea la verdad, aparentemente soberanos de un estado soberano regido por un gobierno parlamentario. Lo que parece no considerar el actual Primer Ministro de Israel es que los votantes le hicieron perder una amplia  mayoría, que casi lo hace caer, demostrando el generalizado y creciente descontento con su gestión gubernativa plagada, adicionalmente, de corrupción y  de escándalos.

         La mayoría de las amenazas a Israel, las más graves, provienen de factores y causas externas. No obstante, las causas internas no deben dejar de considerarse.  

 Comparta este articulo con sus contactos:
      
 
 
Ir a página principal