EDITORIAL - Nº 322

 

Lo peor de dos mundos…

Domingo por la noche viendo el noticiario, a la espera del programa estelar, a punto de comenzar… De pronto, la imagen de un soldado israelí, con pasamontañas, intentando arrestar a un niño palestino, de unos 12 años, que estaba siendo defendido, por su familia, la cual intentaba evitar la detención del pequeño que además tenía un brazo enyesado y gritaba, indefenso.

Al mismo tiempo, el audio relataba lo que estaba aconteciendo. Se trataba de un niño que había, junto con unos amigos, lanzado piedras al soldado. La disparidad de fuerzas era evidente…

Dudamos de la veracidad de la noticia, pensamos que era una invención más, de Pallywood (Palestinian Hollywood) la productora de audiovisuales palestinos que muestra aparentes noticias, pero que son en realidad ficción, actuada por actores y extras reclutados y que tiene por objeto desprestigiar a Israel, mostrándolo como agresor, asesino y falto de ética, generando una opinión pública adversa, para el Estado Judío. Además, el soldado israelí no tenía aspecto de tal ya que, a pesar de su ropa verde, no se veían insignias militares y el hecho que usara un pasamontañas, no habitual en el ejército hebreo y menos aún en verano, daba pié para dudar…

Procedimos pues a verificar la noticia, a través de nuestras fuentes, y a revisar videos y otros materiales, para dilucidar cuál era la realidad, ya que estábamos realmente impactados e indignados.

Nos dimos cuenta que, fuera cual fuera la opción, esta no era positiva. Por una parte si era una invención palestina, había conseguido plenamente su objetivo y si por el contrario la noticia era verídica hablaba muy mal de la forma de actuar del Ejército Israelí, dándole credibilidad a lo aseverado en la implacable,  millonaria y poco veraz campaña mediática palestina…

Increíblemente, todas las opciones analizadas eran reales, por una parte la noticia era absolutamente verídica, pero los soldados habían caído ilusamente en una trampa preparada por la familia del niño, quienes además poseían una productora tipo Pallywood, una de las niñas que aparecían en el video había participado como actriz en muchas fotos y videos anteriores, enfrentando a soldados israelíes.

En realidad habían muchas preguntas que responder: ¿Por qué, si esta era una protesta espontánea, habían varios camarógrafos profesionales filmando la acción? ¿De dónde apareció la familia del niño, estaban a la espera de lo sucedido?¿Cómo la familia permitió que un niño de 12 años participara en una acción tan riesgosa, de lanzar piedras a soldados fuertemente armados?

Con todo, también queda el sabor amargo de un actuar discutible y poco profesional de miembros del ejército israelí, que cayeron en una trampa muy bien urdida. ¿Qué necesidad había de detener a un menor, sin discernimiento? El niño no era el principal de los agresores ni tampoco el organizador de la acción.

Opinamos que las jefaturas del ejército deben instruir a sus efectivos para actuar bajo estrictos parámetros y protocolos, que permitan junto con defender sus vidas, evitar comprometer la integridad de civiles y no afectar la importante y necesaria labor de esclarecimiento, que por momentos, y por situaciones como la comentada, se hace muy difícil…

 

EDITORIAL - Nº 321

por David Abodovsky

Elul, el último mes del año judío.

Estamos próximos a Rosh Hashaná, el año nuevo judío, en el cual celebramos la creación del ser humano, según la Torá, hace 5776 años.

Nuestra tradición nos invita, en este mes de Elul, a hacer un balance no solo de nuestro año sino que de toda nuestra vida y, más que eso,  descubrir quienes realmente somos, nuestros logros y nuestros yerros, a quienes debemos pedir perdón y por qué y un llamado a abrir nuestro corazón para perdonar.

Lo anterior  no es solo válido para las personas, sino que también para las instituciones que, al ser regidas por personas, también son falibles y, a veces, cometen errores y pecados.

Este Jeshbon Nefesh, balance del alma, que somos llamados a efectuar, en este mes de Elul, previo a Rosh Hashaná, debiera permitir cuestionarnos y tomar decisiones con respecto a cómo queremos que sea nuestro accionar, de aquí en adelante. Esta preparación espiritual culmina en Iom Kipur, el día del perdón, en el cual estamos llamados a rubricar nuestras decisiones y tomar el compromiso de ponerlas en práctica.

Definitivamente no basta con ir a la Sinagoga, en las Altas Fiestas. Iamim Noraím está llamado a producir un cambio en cada uno de nosotros puesto que solo así se transforma en relevante y trascendente. Cuentan que un famoso rabino en épocas pretéritas se negó a ingresar a la sinagoga en Iom Kipur, aduciendo que él no cabía ya que  el recinto de oración estaba lleno de rezos que, por  su insinceridad ,  no habían subido hacia los cielos.

Para que Iamim Noraím, sean relevantes, Elul nos da la oportunidad y el espacio para auto examinarnos,  tener una conversación sincera, con nosotros mismos y  la opción de tomar conciencia tanto de nuestras partes negativas, que por supuesto todos poseemos, así como de las positivas, mejorar las unas y potenciar las otras, para de esa forma ser mejores personas.

Elul constituye una  oportunidad de crecimiento personal. Es el momento adecuado para una introspección que nos lleve a descubrirnos y saber quienes realmente somos, cuáles son nuestras reales motivaciones, cuanto incide nuestro ego, en nuestras actitudes y cuanto influye en nosotros la ira, la inseguridad, nuestra educación,  nuestra historia y tantos otros factores que sin duda nos afectan.

Para algunos es el momento de una conexión con Dios trascendente, aquel que está fuera de nosotros y para otros con el Dios inmanente, que está dentro nuestro...

El llamado es pues, a considerar estas fechas más que solo un tema religioso o de tradición, ambos respetables, como una real oportunidad de hacer cambios positivos, en nuestras vidas y las de quienes nos rodean.

 

   

EDITORIAL - Nº 320

por David Abodovsky

Antisemitismo, siempre vigente…

¿Existe la libertad de pensamiento y de conciencia? ¿Qué hay de la libertad de expresión?, ¿Qué del respeto a la diversidad y al que piensa diferente?, al parecer  están ya obsoletos o a algunos no les importa…

El boicot a Israel ha ido un poco lejos y se ha transformado en un boicot a lo judío, de otra forma no se entiende que en España, se haya impedido la participación del reconocido artista  reggae Matisyahu, en el festival  Rototom.

En efecto, Matisyahu, quién no es israelí, es norteamericano, es acusado por el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones)  de ser “un judío que apoya a Israel”, bajo esa misma óptica caben prácticamente todos los judíos del mundo y todos estarían calificados para ser boicoteados.

Estamos pues ad portas del retorno del antisemitismo, disfrazado esta vez de anti sionismo o antiisraelismo, fomentado por los palestinos como parte de su millonaria estrategia comunicacional, campaña que utiliza el odio ancestral,a lo judío basada, en falacias que no tienen raigambre alguna en la realidad y que se iniciara con la acusación de deicidio, asesinato de Dios, imputado por parte de la Iglesia Católica, a los judíos, hace ya más de un milenio.  Pese, a que, posteriormente esta acusación fue derogada y el Vaticano pidió perdón, este odio quedó impregnado indeleblemente en el inconsciente colectivo, lo que es utilizado por los publicistas palestinos quienes están conscientes que el antisemitismo caerá siempre en tierra fértil.

Habla muy mal de la capacidad mental, de las personas, el que alguien pueda realmente creer que se pueda asesinar, a Dios quien, por definición, es eterno, lo que además implicaría que  no es omnipotente, como expresan los propios dogmas religiosos de estos píos “creyentes”.

Más grave aun que el boicot antisemita es que nadie, más allá de los afectados, es decir los judíos, levante la voz para protestar por esta aberración que al parecer sería inaceptable, salvo por supuesto,  que afecte los judíos que aparentemente tenemos un status tal que nos transforma en discriminables.

De las matanzas y crímenes perpetrados por ISIS, de los atentados contra civiles israelíes que día a día se repiten en Israel, donde mueren también niños, nadie dice absolutamente nada. Recomendamos al respecto leer en la sección “opinión y puntos de vista” el esclarecedor artículo de Ana Jerozolimski, titulado “Mientras Condenábamos…”

Nuestras directivas comunitarias así como  también el Estado de Israel,  deben reaccionar fuerte y con prontitud frente a hechos como este, en el cual se discrimina a un judío, por el solo motivo de serlo. Esto también es válido para los afectados, que somos todos nosotros cada uno de los integrantes del Pueblo Judío.

Al cierre de esta edición, el Festival Rototom, ha pedido disculpas a Matisyahu, y lo ha invitado a participar nuevamente, al parecer se habría hecho justicia, sin embargo no podemos bajar la guardia y debemos denunciar en los medios y en todas las instancias a las que tengamos acceso, todo atentado antisemita del que tengamos conocimiento.

Si no lo hacemos, esta situación sin duda se repetirá una y otra vez hasta tornarse incontrolable. Nuestra experiencia histórica así lo vaticina…

 

   

EDITORIAL - Nº 319

por David Abodovsky

De dulce y de agrás.

Ha sido una semana complicada, para nosotros los chilenos; nuevamente la naturaleza se ha ensañado, con nuestro país, especialmente, en el borde costero, donde se ,formaron inmensas marejadas y en el norte donde nuevamente se produjeron grandes aludes  que destruyeron todo a su paso, arrasando con personas, viviendas, escuelas y comercio.

Pero, nada es absoluto…

Hace solo unos días estábamos afectados por una gran sequía que  significaba una inmensa pérdida para la agricultura, la ganadería y además en la generación eléctrica, la temporada de ski, el comercio y en muchos otros campos.

Así pues, para algunos estas lluvias fueron una gran desgracia y para otros, por el contrario, significaron  alivio y  alegría.

Al parecer, es habitual que lo que, a unos perjudica, a otros beneficia, lo que para unos es maldición, para otros significa bendición. En ocasiones lo que es maldición se puede transformar en bendición.

En el caso del Medio Oriente y específicamente de Israel, el acuerdo de EEUU y Europa, con Irán, era no solo una maldición, sino que implicaba un peligro de guerra y destrucción. Sin embargo, esta misma circunstancia, hizo que países árabes, por lo general enemigos de Israel, se vieran afectados por la posibilidad de una hegemonía iraní, en la región, y empezaran a considerar a Israel como un aliado, ante la evidencia que es el único estado con un poderío militar capaz de generar un equilibrio y eventualmente oponerse a Irán.

Quien a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija…

La Torá nos relata la historia de Bilám, el profeta que recibió la misión, por parte de Balak,  rey de Moab, de maldecir a Israel, pero de su boca, por el contrario, solo salieron palabras de bendición.

Estemos conscientes que las maldiciones pueden ser, en ocasiones, caminos divinos, para conseguir objetivos que no podemos ni siquiera vislumbrar y estas pueden transformarse inesperadamente, en grandes bendiciones.

Tengamos confianza en que así será…

 

   

EDITORIAL - Nº 318

por David Abodovsky

EXTREMISMO ULTRA-ORTODOXO

Lo acontecido en Israel, dónde extremistas ultra-ortodoxos incendiaron dos viviendas palestinas, produciendo la muerte de un bebé de solo un año y medio y graves heridas al resto de la familia, nos tiene absolutamente consternados.

El rechazo ha sido unánime empezando por el del Presidente de Israel, Reuben Rivlin, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu, los partidos políticos, los otros poderes del estado, la opinión pública, la prensa así como también de las organizaciones judías de todo el mundo.

No es el único caso de extremismo judío que hemos vivido en los últimos días también hemos visto como un ultra-ortodoxo apuñaló, en forma reincidente, a seis participantes de la marcha del orgullo gay uno de los cuales, una muchacha de tan solo 16 años, falleció.

Si bien estos hechos nos impactan dado su poca habitualidad, también nos demuestran que somos un Pueblo, como cualquier otro pueblo, con una inmensa diversidad, y que si bien el slogan nos dice que debiéramos ser un referente ético y “una luz para los pueblos”, esto no necesariamente se ve reflejado en la realidad.

Parece aberrante que estos ultra-religiosos judíos no respeten algunos preceptos básicos de nuestra religión, como ser: No matarás, no harás a otros lo que no te gustaría que te hagan a ti, amaras a tu prójimo, el respeto a la vida y muchos otros.

Cierto que estos ultra son fundamentalistas y toman literalmente lo que está escrito, ze katuv, nos dicen, está escrito, sin comprender que la Torah, el Pentateuco, según ahí mismo se explica, no está en los cielos, fue entregada a los hombres. Esto significa que debemos interpretar, sacar deducciones y no basarnos solo en la literalidad.

Pero, no obstante el repudio que nos merece, debemos, al menos, intentar  dilucidar qué hay detrás de estos ataques extremistas, estos pueden ser fruto de la frustración. Recordemos que muchos de estos ultras son colonos que fueron expulsados de los asentamientos donde vivían, para entregar esos territorios, unilateralmente, por parte de Israel, a los palestinos, como un gesto de paz. Hoy años después, el terrorismo palestino sigue activo, todos los días hay atentados contra israelíes, fomentados desde esos mismos territorios, la paz no se consiguió y los territorios se perdieron…

Los resultados de la frustración se pueden también apreciar en nuestro país. ¿Quién no se ha alegrado, secretamente, cuando un lanza es golpeado y desnudado, por los ciudadanos? La frustración a la impunidad de los delincuentes lleva a la violencia y esta tiende a crecer descontroladamente si las autoridades no le dan una solución al problema. El peligro es que la ciudadanía tome la ley en sus manos y sobrepase a las instituciones  generando un caos total, tal como ya ha sucedido en varios lugares del mundo, donde se han creado movimientos paramilitares que se dedican a combatir a los delincuentes, sobrepasando toda ética.

En el caso de Israel, es evidente la falta de ecuanimidad del mundo frente al tema del extremismo. El mismo caso del atentado que nos ocupa, ha tenido una dispar reacción de la prensa, mientras se acusa a Israel, de terrorismo, a pesar de las fuertes reacciones gubernamentales israelíes de repudio, nada se habla de los diarios atentados terroristas palestinos, dando a entender que esos atentados son justificables. Nada dice la prensa del llamado de las autoridades palestinas a incrementar los ataques extremistas contra ciudadanos israelíes y a los honores otorgados a esos mismos terroristas, por parte de las mismas autoridades.

No nos cabe duda que, tal como en otras oportunidades, los organismos internacionales condenarán a Israel, por estos hechos, y callarán ante el terrorismo palestino. La experiencia avala esta aseveración.

La frustración no solo afecta a las personas, también a los países, y podría llevar a Israel a tomar unilateralmente acciones que luego serán repudiadas, por los mismos que con su unilateralidad las están  fomentando.

 

   

EDITORIAL - Nº 317

por David Abodovsky

Tzedek, tzedek tirdof, justicia, justicia perseguiras.

Hay momentos significativos y relevantes que suceden durante nuestras vidas y que, en ocasiones, no nos percatamos de su real importancia y trascendencia. En el transcurso de esta semana se produjeron dos de tales eventos, que poseen el potencial de transformarse en hitos y referentes.

El primero de ellos se refiere a la inauguración en Berlín, Alemania, de los 14ºJuegos Macabeos Europeos.

Uno podría pensar que se trata de una Maccabiada más, como tantas que se han efectuado, en diversas ciudades del mundo. Nada más lejano, a la realidad. Estas Maccabiadas  son absolutamente diferentes y especialmente significativas.

Su importancia de refiere a su inmenso simbolismo.

En el año 1936 se realizaron en Berlín, los Juegos Olímpicos organizados por los nazis, todo un esfuerzo propagandístico destinado a blanquear la imagen del régimen. A pesar de ello, y presagiando lo que vendría, se les prohibió a los atletas judíos participar, así como también, a los gitanos y miembros de otras etnias.

Recordemos que los Juegos Macabeos se establecieron en 1929 en Praga, cuando los judíos quisieron una competencia alternativa libre de discriminación y de sentimiento anti judío. Lo ocurrido en el año 36 demuestra lo atinado de esta decisión.

Estas no son unas Maccabeadas más, poseen, como mencionábamos, un importante simbolismo. En efecto, se realizan en el mismo recinto, construido especialmente por los nazis, para los Juegos Olímpicos de 1936, evento  inaugurado por Hitler, en persona.

Hoy, 79 años después, 2.300 atletas judíos de treinta y seis países competirán en Alemania, país que intento exterminar al Pueblo judío, donde nuestros correligionarios fueron no solo discriminados, sino que torturados y asesinados.

El impacto de 20.000 judíos coreando, a todo pulmón el Atikva, himno nacional de Israel y por extensión, de los judíos, en el mismo lugar, donde se intentó sin éxito, exterminar, a nuestro pueblo, es sin duda algo que emociona hasta las lágrimas y  a su vez un potente símbolo de resiliencia que demuestra que, a pesar de todo, Am Israel Jai, el pueblo de Israel, vive.

El otro evento tuvo lugar en nuestro país y tiene relación con la búsqueda de justicia, justicia que tarda a veces más de lo esperable. El que tras veintinueve años de impunidad, al fin se logre el esclarecimiento de un emblemático caso de derechos humanos, donde dos personas fueron quemadas vivas, por agentes del Estado, sobreviviendo solo una de ellas, le hace un gran bien al país y puede marcar un momento, de inflexión, en lo que se refiere al seguimiento judicial de los atentados a los DDHH.

Tzedek, tzedek Tirdof, justicia, justicia perseguirás, nos ordena nuestra sabia Torah, y es que no puede haber perdón ni reconciliación mientras no impere una justicia justa, donde nadie permanezca impune y menos en los crímenes de lesa humanidad, que afectan  la moral de los pueblos y la dignidad de las víctimas y sus deudos.



   

EDITORIAL - Nº 316

por David Abodovsky

El mundo está loco, loco, loco…

Si, el mundo aparentemente enloqueció, y decimos el mundo porque los síntomas de la locura aparecen indistintamente, en los distintos continentes, en los distintos países, incluso en el nuestro que pensábamos era un país ponderado y moderado, donde la corrupción era solo marginal, donde nos considerábamos, modestamente,  los ingleses de América del Sur.

El síntoma más evidente de esta locura global es, por supuesto, el acuerdo nuclear con Irán, un acuerdo evidentemente suicida, para occidente, que ante el evidente fracaso de la ofensiva aérea de los aliados contra el EI, y ante la evidente necesidad de un ataque terrestre, en el que no quiere involucrarse, prefiere potenciar la lucha contra el Estado Islámico aliándose con el estado terrorista de Irán, sin medir las consecuencias futuras que incluyen una posible guerra atómica que si bien se iniciaría en el Medio Oriente, se podría transformar en una guerra global, con  consecuencias imprevisibles. Sin embargo occidente prefiere la inmediatez de combatir a Issis, en lugar de medir las consecuencias futuras de una posible conflagración mundial generada por el acceso de Irán a tecnología nuclear. De locos…

Más cercano, lo que sucede en nuestro vecino Argentina, en específico con respecto a la señora K, en un tema donde Irán también está involucrado y, a no dudarlo, también muchísimo dinero. Ante la baja de la popularidad de Cristina Fernández y la imposibilidad de convencer a la opinión pública de su inocencia en el pretendido suicidio del fiscal Nisman, la presidenta recurrió al antiguo expediente de acusar a los judíos, utilizando las redes sociales para ello, y presentándolos como traidores a la patria, sistema anticuado, pero al parecer efectivo con las incultas y manipulables masas. Todo esto a 21 años del aún impune  atentado a la Amia, donde más de ochenta personas fueron asesinadas, varias de ellas no judíos, y dónde está plenamente comprobada la actuación de agentes iraníes coludidos con personeros del gobierno.

También de locos lo de nuestro vecino del norte, Bolivia,  que en su afán de potenciar una guerra mediática contra nuestro país y utilizando para ello, como modelo, la exitosa campaña mediática palestina, basada en la teoría de Goebels, miente, miente que algo queda, y la simpatía que genera el aparentemente más débil, acusa a Chile de todos los hechos internos de Bolivia, entre ellos las protestas, de su propio pueblo, contra su gobierno y no duda en interpretar, a su favor, las declaraciones de personeros políticos extranjeros, entre ellos el Papa Francisco, para hacer ver el gran apoyo internacional que tiene la postura de Bolivia de una salida soberana al mar, tema zanjado, por los tratados bilaterales firmados por su país y que él pretende ahora desconocer.

Por su parte, en nuestro país tenemos varios temas de locura, por una parte el tema de la delincuencia, que aparentemente es imparable, y que ahora afecta a restaurantes que son asaltados, en horarios punta, por bandas juveniles que roban a los comensales, a quienes esquilman de sus pertenencias, en forma impune, ya que, por su corta edad, son inimputables. Mientras esto sucede, el parlamento, más bien los parlamentarios, se dedican a defenderse de los muchos y graves casos de corrupción, que pesan sobre diputados y senadores, de todas las bancadas, y claro, no les queda mucho tiempo disponible para legislar sobre temas tan poco trascendentes para ellos.

¿Y el gobierno? Está preocupado de lidiar con las enormes expectativas que generó, expectativas alejadas de la realidad y más próximas al populismo, que están destruyendo la economía nacional y que resultan difíciles de revertir dado el empoderamiento desmedido de los actores sociales quienes ahora pretenden reemplazar al gobierno, en las tomas de decisiones.

Estamos viviendo, en un mundo loco… loco… loco… y aparentemente no tenemos un siquiatra que pueda sanarnos…

¿Quién podrá salvarnos?... ¿El Chapulín Colorado?...

 

   

EDITORIAL - Nº 315

por David Abodovsky

Acerca de Evo, Irán, Obama y los ilusos:

Quisimos hablar sobre Evo Morales, más bien sobre las similitudes de su actuar con la exitosa campaña mediática palestina y la forma como esta influye en la opinión pública, la prensa, los legisladores, el gobierno e incluso en algunos líderes religiosos. De su lejanía con lo políticamente correcto, con símbolos destinados a generar polémica tal como el Jesús crucificado en una hoz y un martillo, que le obsequió al Papa, pero dirigido a la atención mediática.

También queríamos destacar la similitud de los reclamos palestinos contra Israel, con los bolivianos hacia Chile, claro que en lugar de tierra ellos piden mar, ambos apelan a la teoría de “territorios ocupados” esto aunque la legislación internacional avale la anexión de territorios conquistados en una guerra.

Nos preguntamos, ¿cuánto demorará Bolivia, en reclamar, no solo, que no se construya más en esos territorios “en conflicto” sino que, en pedir su devolución?

En todo caso, lo sucedido con el acuerdo alcanzado por Irán, con Obama, Francia, China, Rusia y Gran Bretaña, cambió el foco de nuestras intenciones, por su inmensa gravedad.

Una vez conseguido el levantar las sanciones económicas que pesaban sobre Irán, ¿Alguien realmente cree que este abandonará su plan nuclear y su intención de destruir a Israel, como lo ha declarado hasta la saciedad incluso en estos últimos días? Nadie, y menos los gobiernos involucrados, pueden ser tan ilusos…

La razón de este acuerdo no es solo económica sino que tiene que ver con la imposibilidad de derrotar al Ejército Islámico y su pretendido Califato Mundial y, por otra parte, requerir del apoyo de Irán, para hacerlo. A nadie le gustaría ser dominado por los islamistas, fundamentalistas, crueles y sanguinarios, como lo están demostrando a diario.

Sin embargo, quedan enormes cabos sueltos que empezarán a tener relevancia a contar de este momento. Por una parte la inmensa enemistad y desconfianza entre los países árabes y la nación Persa, a quién consideran un enemigo que quiere hegemonizar el Medio Oriente lo que, de seguro  conseguirá al solucionar sus problemas económicos y  contar con armamento nuclear.

Tal como nos relata la Torah, hay momentos que la maldición se puede transformar en bendición, así le ocurrió a Bilam, el profeta, quién, por encargo de los enemigos de Israel, quiso maldecirlo, pero de su boca solo salieron bendiciones.

Esperemos que este acuerdo precipite alianzas del mundo árabe con Israel y en conjunto puedan luchar contra el extremismo islámico y contra los que intentan ya sea hegemonizar o conquistar al Medio Oriente, y de paso crear una paz amplia y duradera en su territorio y contribuir a la paz mundial, tan tensionada por los acontecimientos de esas latitudes.

 

   

EDITORIAL - Nº 314

por David Abodovsky

De sueños y pesadillas.

Hay sueños individuales y sueños colectivos, uno de estos últimos se hizo realidad hace pocos días, Chile obtuvo la copa sudamericana de futbol, que era un sueño largamente acariciado por todos nosotros los ciudadanos de este país. Otro sueño colectivo, en el caso de Israel y del Medio Oriente, es la consecución de una paz que permita a los israelíes y a sus vecinos vivir tranquilos y en hermandad.

Los sueños cumplidos tienen la potencialidad de generar nuevos sueños, hoy soñamos ya con la copa del mundo lo que nos da fuerza para enfrentar las clasificatorias con optimismo y entusiasmo.

También están las pesadillas, algunas reales como los desastres naturales, la baja del nivel de vida, las expectativas no cumplidas, el aumento de la victimización, y situaciones individuales, familiares y colectivas; también pesadillas inducidas por situaciones exógenas que están más allá de nuestra voluntad o deseo.

En estos momentos, Israel y el Pueblo Judío, estamos viviendo una pesadilla inducida por una millonaria, y por ende exitosa, campaña mediática palestina que pretende deslegitimar al Estado Judío, para lo cual se intenta mistificar a la opinión pública, a la prensa,  a los gobiernos y parlamentos del mundo, haciéndoles creer, falsamente, que Israel es un país sanguinario que no respeta la vida ni los derechos de los palestinos, que es una potencia ocupante y agresora que utiliza una fuerza desproporcionada para repeler a sus enemigos declarados, aquellos que explícitamente declaran pretender la desaparición del estado Sionista y la muerte de sus habitantes, que lanzan miles de misiles contra blancos civiles, que construyen cientos de sofisticados túneles para invadir y masacrar a los habitantes de las zonas limítrofes, que promocionan el terrorismo y que invierten enormes recursos, que debieran estar destinados al bienestar del pueblo palestino, para adquirir armamentos y tecnología bélica, lo que sería innecesario si tan solo accedieran a dialogar y a reconocer el derecho a la existencia del estado judío de Israel.

Nos hemos referido, en innumerables ocasiones, a la campaña mediática palestina financiada por la ayuda internacional destinada al pueblo palestino, a salud, educación y servicios sociales y cofinanciada por las Federaciones Palestinas de países en los que tienen importante presencia, tales como el nuestro.

Un caso emblemático de esa campaña mediática es la muerte, en una playa de Gaza, durante la última guerra, de cuatro niños palestinos que jugaban futbol. Ahora han surgido nuevas evidencias, de origen independiente, que sindican a Hamás de haber asesinado a los niños, para utilizarlos en su campaña publicitaria al estilo “Pallywood” (Contracción entre Palestina y Hollywood). Las pruebas indicarían que los niños no eran hijos de pescadores palestinos, que las fotografías de los niños muertos no mostraban sangrado lo que sugiere que probablemente fueron asesinados el día antes y que luego fueron hechos explotar en una acción programada. Más aun, las filmaciones que retratan a los primeros reporteros, en llegar a la escena, transitando por el mismo lugar donde los cuerpos de tres de los niños fueron encontrados posteriormente, en esas filmaciones ese lugar se encuentra vacio, sin cuerpos, sin sangre, solo arena. Los expertos además se preguntan cómo es que habían tantas cámaras filmando el mar, en ese mismo momento, ¿Estaban esperando que algo sucediera?, y si es así ¿Quién les informó?

¿Tiene algo que ver este atroz hecho con el intento de posicionar, en la opinión pública mundial una frase mediática que tiene que ver con la falsa acusación antisemita de épocas pretéritas, que sustentaba el mito, que los judíos utilizaban sangre de niños cristianos para elaborar el pan ácimo? Lo cierto es que se intentó imponer un slogan que sostenía que los israelíes y por extensión los judíos, matan niños.

Los sueños, en ocasiones se realizan, las pesadillas, tarde o temprano terminan cuando la persona y, en este caso el mundo, al fin despierta… Por ahora, esta solo bostezando…

 

     

EDITORIAL - Nº 313

por David Abodovsky

¿Los israelíes de Sud América?

Los chilenos solíamos ser denominados los ingleses de Sudamérica, hoy, según el presidente de Bolivia, Evo Morales, seríamos los israelíes de Sudamérica, claro que lo que llevábamos con orgullo, la comparación con los ingleses, que hablaba de probidad y ponderación, lo de israelíes está cargado, por parte del gobernante, de implicancias peyorativas que hablan de dominación e intransigencia.

Más que querer aseverar que Chile es igual a Israel, lo que Evo quiere decir es que los bolivianos son los palestinos de nuestro continente y por eso son dignos de compasión y apoyo pese a que no tengan la razón.

Evo Morales, ha tomado debida nota de la exitosa campaña mediática palestina, que ha logrado posicionar, a pesar de su evidente falsedad, ante la opinión pública mundial la imagen de un pueblo sojuzgado, con sus derechos conculcados y su territorio ocupado, y ha querido  replicar ese éxito sin detenerse a pensar que Bolivia, al contrario de los palestinos, no cuenta con los inmensos recursos económicos con que si cuentan los palestinos, provenientes de la ayuda internacional de ONG’s y de los cuantiosos recursos de las comunidades locales que además poseen un poder político, como es el caso de Chile, donde los palestinos poseen una poderosa bancada árabe en el parlamento, gran presencia en el gobierno, poderosos medios de prensa  e inmensos recursos económicos dada su importante participación en la banca, la industria y el comercio.

Pese a la connotación negativa que el Presidente de Bolivia intenta darle a Israel,  Chile es un país con el que Israel comparte grandes parecidos, en diversos ámbitos: su ejemplar democracia, en el caso de Israel, la única democracia en el Medio Oriente, donde las minorías árabes tienen representación parlamentaria, acceso igualitario al trabajo, la educación y la salud, libertad de desplazamiento y absoluta libertad religiosa. Un régimen político que garantiza la igualdad ante la ley, los derechos igualitarios de las mujeres, la diversidad sexual y la libertad de expresión. Además, al igual que Israel, somos un país de emprendedores con una economía sana, en crecimiento constante y superamos, con creatividad y esfuerzo, las adversidades que ya sea la naturaleza, la economía  o factores externos ponen en nuestro camino.

¿Cuánto falta para que Bolivia, hable de territorios ocupados, en el Norte de Chile y exija a nuestro país la restitución total de esos territorios? Ya lo iniciaron al intentar desconocer centenarios tratados y demandar a Chile, ante los tribunales internacionales.

Nuestro país enfrenta una bien orquestada campaña mediática, que utiliza el modelo palestino y que, al igual que este, pese a su falsedad, concita apoyos internacionales y de opinión pública, basados en la conmiseración con los,  aparentemente, más débiles y vulnerables.

 

   

EDITORIAL - Nº 312

por David Abodovsky

Algo está pasando…

Tiempo atrás, en este mismo espacio, comentábamos que se comenzaba a notar un cambio importante, en la opinión pública, con respecto a la realidad de Israel y el Medio Oriente. Una percepción basada en la experiencia de la real naturaleza del ISIS y de sus aliados islamistas que por cierto incluye al movimiento terrorista palestino Hamás, que controla la franja de Gaza.

Lo cierto es que no solo la opinión pública está cambiando su percepción sino que también los países árabes que se sienten amenazados por el ISIS, el Ejército Islámico, que pretende crear un califato que, tarde o temprano, pretenderá incluir a los países árabes dentro de su territorio.

El anuncio de Egipto, de restituir a su Embajador en Israel transcurridos ya tres años, desde que lo retirara, las conversaciones secretas entre Arabia Saudita e Israel, presumiblemente para establecer convenios o alianzas, y la renuncia de Abbas, presidente de la AP, con sede en Cisjordania, al  Gobierno de Unidad Palestino, conformado por la AP y Hamás, además del llamado de periodistas, políticos, líderes religiosos y de opinión palestinos y árabes, y el propio pueblo palestino, para poner término a la beligerancia con Israel y, por supuesto, la intención de Hamás, de establecer un cese del fuego, de largo plazo, con el Estado Sionista, son claras señales de un gran cambio en el Medio Oriente.

También es determinante el horror que ha producido, en el mundo, el terror impuesto por las facciones islamistas, la persecución y las masacres contra los cristianos, el asesinato y desplazamiento de grandes masas de gente pertenecientes a diferentes etnias no afines, las amenazas contra países europeos y el reclutamiento de yihadistas en muchos países del mundo, incluso en nuestra región  y, por supuesto lo que ocurre en Siria, dónde ya van sobre 200.000 muertos, en la cruenta guerra civil.

Por supuesto que hay una gran posibilidad que EEUU, que participa de una coalición contra los extremistas, aportando apoyo logístico, se vea obligado, debido a los pobres resultados obtenidos, a formar parte de una fuerza invasora, que ingrese a los territorios comprometidos, lo que significaría un inmenso cambio de la correlación de fuerzas que podría resultar en la derrota del EI.

Mientras todo esto sucede, anacrónicas flotillas navegan hacia Gaza, para romper un bloqueo, que de hecho no existe, ya que si lo que llevan son realmente insumos médicos, materiales de construcción y colectores solares, todos estos elementos pueden ser desembarcados en un puerto israelí y trasladados a sus destinatarios palestinos sin ningún tipo de problemas, lo que demuestra que lo de las flotillas, así como otros creativos inventos tal como la BDS (campaña internacional de boicot, desinversión y sanciones a Israel), son parte de una importante campaña mediática, bien diagramada, ampliamente financiada, que solo pretende mistificar y engañar  a la opinión pública  que afortunadamente cada vez está más informada y es menos permeable a estos intentos.

Sin duda algo está pasando… y pasará más


   

EDITORIAL - Nº 311

por David Abodovsky

Cambio de mando en la Comunidad Judía de Chile

Habemus nuevo Presidente, se trata de Leon Cohen, quien ha asumido el mando de la Comunidad a partir del mes de junio y a quien deseamos mucho éxito en su importante gestión.

No es una tarea fácil dirigir a nuestra colectividad, desde luego porque lo cuestionamos todo, lo cual estimamos que es  muy positivo, pero también porque, como reza el dicho, “donde hay dos judíos, hay al menos tres opiniones” y a veces solemos entramparnos sin lograr priorizar  que es lo más importante.

A las dificultades inherentes a dirigir una comunidad tan diversa, se suman las contingencias emergentes, que no son esporádicas, como debiera ser, sino que constituyen un día a día de apagar incendios. Que la acción antisemita en tal o cual lugar, que los intentos de deslegitimar a nuestra patria ancestral, que tal o cual ponencia parlamentaria impulsada por la transversal bancada árabe, con influencia, en nuestro parlamento, que la acción anti semita camuflada en una acción anti israelí o anti sionista, como está de moda denominarla, también  el gran esfuerzo desplegado, por parte de la Federación Palestina, amante de la guerra y no de la paz, para importar un conflicto del Medio Oriente, a nuestro país, en lugar de luchar por conseguir una paz justa, para todos los actores del conflicto.

Día a día vemos que intelectuales y periodistas palestinos, además de representantes del Pueblo palestino, abogan por una convivencia pacífica con Israel y los judíos, y países árabes que abren puertas a las relaciones con Israel, como es el caso de Arabia Saudita, entre otros.

Cuando somos testigos de las persecuciones de los islamistas contra los cristianos, contra otras etnias y contra cualquier disidencia., sería lógico pensar que los palestinos chilenos, de origen cristiano, cuyos antepasados debieron emigrar a nuestro país justamente por las persecuciones religiosas, en su país de origen, debieran levantar su voz de protesta por lo que acontece con sus hermanos cristianos, contra la violencia en Siria, que suma ya más de 200.000 muertos, y por el avance sangriento del EI.

Increíblemente, en un signo de incoherencia, ni la Federación Palestina ni  los parlamentarios de origen árabe han levantado su voz demostrando así que adhieren a una política de la muerte, propia del Islam, en lugar de la política de la vida, que propicia el mundo judeo-cristiano.

Sabemos que la directiva comunitaria podrá hacerse cargo de lo emergente sin por ello abandonar lo trascendente y actuar, como siempre lo ha hecho, en los ámbitos de la integración a la vida nacional, la solidaridad, la empatía con los más necesitados,  el esclarecimiento de nuestra realidad y la defensa de nuestros principios.

Hacemos votos porque la nueva directiva comunitaria, pese a los desafíos que sin duda enfrentará, pueda hacer una fructífera labor en el ámbito de la paz, del Tikun Olam, mejoramiento del mundo, y la sana convivencia, tal como lo dicta nuestra ética y nuestra vocación.

 

EDITORIAL - Nº 310

por David Abodovsky
 

Sobre activistas e historiadores

Hemos asistido a una polémica epistolar, entre el Embajador de Israel y la Federación Palestina, en la sección cartas del decano de la prensa nacional.

Lo que nos queda más que claro, es que el denominado, por la dirigencia palestina como  “historiador israelí” y por la embajada “activista pro palestino residente en Inglaterra”, fue invitado a nuestro país y financiado por la Federación Palestina, entidad que además, desde hace mucho tiempo, cita habitualmente al mencionado “historiador israelí” que, extrañamente, está siempre de acuerdo con las posturas palestinas respecto a su conflicto con el Estado Judío de Israel, al igual que  sucede con otras fuentes palestinas internacionales que también lo mencionan habitualmente.

Las opiniones del mencionado activista-historiador, son esgrimidas por los palestinos como prueba que los judíos y los israelíes no están de acuerdo con las posturas del gobierno de Israel y que, por el contrario, estiman que la postura palestina es avalada por los israelíes, como justa y válida; lo dicen los judíos y los israelíes, acotan.

A los dirigentes palestinos les hace falta una buena clase de gramática, especialmente en lo que se refiere a plural y singular, que obviamente no son iguales. La opinión de una persona, aunque esté de acuerdo con nuestras posturas, es singular y representa solo la postura de esa persona a la que pueden o no adherir otras. Por otra parte, el resultado eleccionario de Israel, que le dio amplia mayoría al Primer Ministro Benjamín Netanyahu, es una expresión clara de pluralidad y refleja el pensamiento de los habitantes de ese país, en variados temas, entre otros sobre el conflicto con los palestinos de Gaza y Cisjordania, y su manejo.

En cualquier país democrático, tal como lo es Israel, y por supuesto Chile, hay ciudadanos que tienen diversos pensamientos y puntos de vista, con respecto a las acciones de sus gobiernos y pueden expresarlas libremente sin que por ello corra peligro su integridad física, lo mismo no ocurre en países no democráticos, donde el expresar disidencia con respecto a las posturas del gobierno puede significar prisión, tortura y muerte.

A pesar de eso resulta meritorio que se hayan levantado voces de repudio por parte de habitantes de los territorios palestinos, regidos por dictaduras, que reclaman el cese de la guerra, la paz y cooperación con Israel, gobiernos laicos y democráticos que  respeten la voluntad del pueblo, en sus propios países.

Hasta el momento, esas son solo voces singulares aunque sospechamos, que de tener libertad para expresarse, se transformarían en expresiones mayoritarias del pensamiento del pueblo palestino, que al igual que  Israel y su pueblo quisieran, por sobre todas las cosas, vivir en paz y hermandad con sus vecinos.

Nosotros, desde Anajnu, hacemos votos, porque así sea…

 

EDITORIAL - Nº 309

por David Abodovsky
Identificación y sepultura, de detenidos desaparecidos judíos

Una gran consternación significó la identificación de los restos mortales de Jacobo Stoulman y Matilde Pessa y su posterior sepultación.

Consternación por varios motivos: Porque el matrimonio fue secuestrado, en el marco de la Operación Cóndor, en Buenos Aires y se suponía hecho desaparecer, en ese lugar. Sin embargo sus restos fueron localizados en nuestro país específicamente en la Cuesta Barriga, lo que implica que fueron trasladados, mantenidos prisioneros, interrogados y asesinados por organismos de inteligencia chilenos.

Un mentís para quienes sostienen que el gobierno de Pinochet fue una dictablanda, cómo el mismo la denominó, también para los que sostenían que los, en ese tiempo rumores, eran mentiras de sus opositores. Por supuesto un desmentido para quienes sostienen que los judíos no se involucran en los temas país, especialmente en los temas sociales; hay que notar que al menos 18 judíos fueron asesinados y hechos desaparecer por los organismos represivos del Estado, en esa nefasta  época, y otros muchos sufrieron torturas, privación de libertad  y vejaciones.

Claro, también habían judíos que apoyaban irrestrictamente al gobierno de las fuerzas armadas, nosotros los judíos no somos en nada diferente al resto de los pueblos, los habemos buenos y no tan buenos, ricos y pobres,  honestos y deshonestos, hay quienes tienen sensibilidad social y quienes no la tienen, los  hay de izquierda, de centro y de derecha, inteligentes y no tanto. Lo que si nos caracteriza es un sentido especial de la ética inculcada por nuestras escrituras, especialmente  la ética social,  esas mismas sagradas escrituras nos mandatan a hacer y buscar justicia cuando nos ordenan taxativamente: “justicia, justicia perseguirás” esto último potenciado por los siglos o más bien milenios de persecuciones y discriminaciones que hemos padecido como Pueblo.

Dentro del contexto de la dictadura, por supuesto había gente nuestra que apoyaba los métodos utilizados sosteniendo, que el fin justifica los medios y la teoría del mal menor, esas personas se alejaron de la ética y los mandamientos divinos al no respetar por sobre todas las cosas la vida humana,  amar al prójimo, proteger al desamparado y amar la paz.

Hacemos votos porque no se vuelvan a repetir, en nuestro país hechos tan dolorosos como los comentados, que luchemos por la paz social, que no permitamos la acción de termocéfalos, que los hubo y los hay,  puesto que ya tenemos una triste y nefasta experiencia al respecto, que podamos escucharnos  los unos a los otros ya que la verdad está en un punto equidistante entre las diversas opiniones y no es patrimonio de ningún sector, en particular.

Por otra parte, la restitución de la unidad y la paz social hace necesario que hagamos el mayor de los esfuerzos para buscar una justicia justa y equitativa para todos, que se investiguen y denuncien todos los casos ya sea de DDHH, de corrupción, de abusos de poder  de falta a la probidad y de denegación de justicia.

En todo lo que obremos los ciudadanos de este país, sin distingo de raza, religión, postura política, identidad étnica o sexual debemos llevar la verdad y la transparencia como escudo y la justicia como meta prioritaria.

 
 

EDITORIAL - Nº 308

por David Abodovsky
Amenazas islámicas a la Presidenta Bachelet

Resulta inaudito y hasta risible  que la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, haya recibido amenazas de ISIS, el Estado Islámico, ya que estamos hablando de Chile, un país en el extremo del mundo, sin relación aparente con temas que puedan interesar a los islamistas y que además posee la comunidad palestina más numerosa del mundo, unas 400.000 personas. Tal vez esa sea la razón… aunque, en nuestra ignorancia y desconocimiento no logremos ver una posible conexión.

Lo hemos dicho y repetido en múltiples oportunidades, el tema islamista no es un tema territorial sino que un tema religioso y de dominación del mundo. Solo hay que ver lo que sucede en Europa, para darse cuenta de la realidad de la ocupación por parte de los musulmanes y el poder político y hasta económico que han logrado.

Las noticias de esta semana nos hablan de la construcción, por parte de Quatar, de 150 mezquitas en España lo que seguramente se replicará en otros lugares que estén destinados a conformar el Califato Islámico, que estas fuerzas musulmanas extremistas pretenden.

Hasta este momento los chilenos nos hemos sentido ajenos a esta realidad, amparándonos en nuestra aparente lejanía, al igual que los hacen habitantes de otras latitudes de nuestra América Latina y porque no decirlo, también de otros continentes.  Las amenazas a Michelle Bachelet y a Cristina Fernández, demuestran que estamos profundamente equivocados.

En Latino América ha habido múltiples muestras de actividad islamista, entre ellas el atentado a la Amia y  la Embajada de Israel en Argentina, en Chile se expulsó, en su momento, a personas que estaban intentando crear células en Iquique, también se han instalado en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, lo que motivó la preocupación de EE.UU según lo demostró  WikiLeaks. Además se sospecha del financiamiento, por parte de los islamistas, a algunos gobiernos de la región.

Lo advertimos en su momento, Israel es la primera valla a salvar para lograr la conquista del mundo, luego serán los cristianos, que ya están siendo expulsados, crucificados, esclavizados, degollados y obligados a convertirse al Islam. Después vendrán los ateos, los izquierdistas, y  los infieles, que son todos los que no piensen como ellos.

Resulta increíble que aparentemente el mundo no haya tomado conciencia de lo que está ocurriendo, no hemos escuchado la repulsa de los gobiernos, de los parlamentarios, las organizaciones de DDHH, los partidos políticos y tampoco de la iglesia, a lo que ante nuestras narices está sucediendo.

Mañana puede ser demasiado tarde… Tal vez ya lo sea…

 
 

EDITORIAL - Nº 307

por David Abodovsky
 
El gran bochorno del Embajador de Palestina

Bochorno, un gran bochorno, es la única manera en que se podría calificar la actuación del embajador palestino, en una charla sobre el conflicto del Medio Oriente, en la Gran Logia Masónica, la cual  sería seguida, unos días después, por la intervención del Embajador de Israel.

Y es que El embajador palestino, basó su charla, en nada menos que “Los protocolos de los sabios de Sión” obra de ficción antisemita que ha sido utilizada por los enemigos de los judíos, una y otra vez, como si fuese una obra histórica  veraz y concluyente. (Presentamos un documental sobre los protocolos, en la sección “internacional” de esta edición)

Mientras el conferencista se refería a estos “protocolos”, el semblante de los asistentes fue cambiando desde extrañeza a un franco descontento. Hay que recordar que la mencionada obra se refiere a una pretendida conspiración judío-masónica para dominar al mundo y  aunque el representante palestino pretendía  atacar a los judíos al aludirla,  también lo estaba haciendo contra sus anfitriones, los masones.

El representante diplomático fue aún más allá al utilizar todos los argumentos antisemitas y lugares comunes habituales entre los xenófobos anti judíos tocando temas como el Holocausto, la victimización y muchos otros.

Fue una charla ilustrativa no del tema sino de la ignorancia, la falta de argumentos,  la desubicación y la falta de veracidad  de que habitualmente hace gala la dirigencia palestina sus representantes y sus defensores. Habría que agradecer al embajador por haber dejado esto tan meridianamente claro.  

Sin embargo  la campaña mediática ha ido un paso más allá al atribuírsele al Papa Francisco, una frase que definía a Abass, el presidente de la AP, como un “ángel de la paz”. Esta noticia que recorrió el mundo y que, a no dudar, contribuyó a generar una  imagen beatífica de los palestinos, en definitiva fue una frase sacada de contexto y además modificada, para ese objetivo, según reconocieron medios católicos del Vaticano, cuya versión indica que al entregar el Papa una medalla del Ángel de la Paz, como obsequio a su visitante, manifestó: “he pensado en su persona para que sea un ángel de la paz”.

El discurso palestino, basado en el pensamiento de Goebels: “miente, miente que algo queda”,  utiliza la distorsión y la mentira, mistificando a la opinión pública, utilizando importantes recursos económicos, para su espectacular campaña mediática, recursos salidos de las grandes empresas de sus miembros, en todo el mundo, así como  también del narcotráfico, y el expolio a su pueblo, víctima inocente de una corrupta e insensible dirigencia.

Hacemos votos, para que los deseos del Papa Francisco se hagan realidad, que Abass pueda transformarse en un “ángel de paz”,  deje de ser un agente de la guerra y  pueda inspirar  a Hamas, al Estado Islamico y a todos los que profesan una cruel cultura de la muerte, a seguirlo en ese camino, para el bien de la región, de sus pueblos y de la humanidad toda…

 
 

EDITORIAL - Nº 306

por David Abodovsky
 

No se puede mantener una mentira, por siempre…

Hemos podido apreciar cómo poco a poco la percepción de la opinión pública, con respecto a Israel y su enfrentamiento con los palestinos ha ido cambiando radicalmente.

No se puede mantener una mentira, por siempre…

La millonaria e inteligente campaña palestina logró permear a los medios periodísticos del mundo, fue ampliamente difundida, y uno podría pensar financiada, por las Federaciones Palestinas, incluida la de nuestro país. Campaña que incluyó la creación de lo que se denomina “pallywood” productora de muy realistas cortometrajes que aparentan ser realidad, pero que son armados y actuados utilizando a habitantes palestinos de Gaza, imágenes retocadas, información sacada fuera de contexto, fotos trucadas e incluso de otros conflictos en otros lugares del mundo, como por ejemplo la muy mentada imagen de Carabineros de Chile, reprimiendo una manifestación en nuestro país pero presentándola como represión a los palestinos en Gaza.

No se puede mantener una mentira por siempre…

Las acusaciones contra Israel, por atacar lugares civiles en palestina, han quedado absolutamente desvirtuadas por el reconocimiento y condena, de la ONU, a la utilización de refugios, colegios y hospitales de la institución, para desde allí lanzar ataques, contra la población civil israelí, provocando así  la respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel, para provocar bajas civiles palestinas, a ser utilizadas en la campaña mediática y mistificar a la prensa y la opinión pública. Cosa que consiguieron ampliamente…

No se puede mantener una mentira, por siempre…

La opinión pública ha podido verificar lo que significa la “cultura de la muerte” de los islamistas, el nulo respeto a la vida humana, la persecución a los cristianos, las decapitaciones, las crucifixiones, la esclavización de las mujeres, el asesinato masivo, los atentados indiscriminados, la mentira, el terror sin límites que preconizan. También existía antes, solo que dirigido a Israel y los judíos, pero ahora, cuando se actúa contra los cristianos, la gente lo perciben como una amenaza a su propia integridad, más cercana y real, ahora sí que importa…

No se puede mantener una mentira, por siempre…

También se han escuchado voces de protesta en el mundo árabe, de intelectuales, humanistas, políticos, también de ONG, y del propio pueblo, contra de las masacres,  la cultura de la muerte,  las faltas de libertades, las persecuciones y discriminación de los disidentes,  también contra el atraso, la discriminación social, la falta de oportunidades, en palestina y los países islamistas. La gente se está dando, al fin, cuenta de la realidad…

No se puede mantener una mentira, por siempre…

Todo esto está cayendo por su propio peso, es la realidad la que está hablando. La política mediática de Israel, es prácticamente inexistente y una de sus grandes falencias es justamente la política comunicacional, lo que nos lleva a deducir que  el cambio de percepción de la opinión pública se debe solo, a que se están haciendo visibles las realidades...

Y es que no se puede mantener una mentira, por siempre…

 
 

EDITORIAL - Nº 305

por David Abodovsky
 

Vocación de chivos expiatorios.

Grave lo sucedido con Cobreloa, más bien, con sus dirigentes, más grave aún, que, para justificar una situación compleja, en lugar de reconocer el hecho evidente que lo sucedido fue el resultado de una muy mala campaña futbolística del mencionado club,  se recurra al expediente de culpar a terceros y buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas, que notoriamente recaen en la dirigencia del club, su entrenador y sus jugadores.

Resultó fácil encontrar a quien culpar de tamaño descalabro, por supuesto a los judíos quienes, aparentemente, tenemos una predisposición a ser chivos expiatorios, aduciendo, los que intentan culparnos,  que correligionarios nuestros tuvieron un papel  en la sanción a Cobreloa, en su calidad de integrantes de la ANFP y del tribunal de disciplina.

Pero nosotros también debemos hacer un mea culpa,  somos responsables de actuar reactivamente frente a las situaciones y no proactivamente como debiéramos. El que seamos elegidos como chivos expiatorios tiene que ver con una percepción errada sobre nuestro Pueblo. No nos conocen, no saben de nosotros, de nuestra ética y  vocación de justicia, solo saben que somos vulnerables, como lo ha demostrado, reiterada y trágicamente, la historia.

Prueba de lo expresado es que nadie se ha pronunciado sobre la justicia o injusticia de la sentencia que hizo perder a Cobreloa los tres puntos que lo llevaron al descenso, solo se cuestionó el que hubieran miembros judíos, en el tribunal que dictaminó ese fallo…

Lo sucedido tiene una inmensa gravedad ya que una acusación aberrante como la  comentada tiene efectos multiplicadores que trascienden el tema específico que la motivó y tiene el potencial de generar antisemitismo, en una opinión pública predispuesta, por falta de información, desconocimiento y factores culturales, en contra nuestra.

Es el momento de prestar atención al proyecto comunicacional proactivo que Anajnu, ha generado y que pretende modificar la errónea percepción que de nosotros tiene la opinión pública, proyecto enfocado en la prensa nacional,  los parlamentarios, el gobierno, y los líderes de opinión. Un proyecto que ha sido sometido al escrutinio de comunicadores independientes,  estamentos comunitarios y respetables miembros de nuestra comunidad quienes lo han alabado sin excepción.  Hemos recibido unánimes beneplácitos, felicitaciones, útiles consejos y mucho apoyo moral… para un proyecto que, según todos, es de vital importancia y un gran paso en la dirección correcta.

Junto con reconocer lo obrado por las instancias comunitarias quienes han manejado, con ponderación, pero firmemente lo ocurrido, creemos que ha llegado el momento de dejar atrás, de una vez por todas, nuestra ingrata predisposición a ser chivos expiatorios. Es un derecho y un deber defenderse frente a la agresión, sin embargo, al actuar solo reactivamente y a la defensiva se corre el riesgo de ser tildados de intolerantes y transformarse en los “malos de la película” generando así  un efecto muy lejano al que se esperaría lograr.

 
 

EDITORIAL - Nº 304

por David Abodovsky
 

Algo escapa a nuestro entendimiento…

Por más que lo intentamos y, sinceramente lo intentamos, no logramos entender…

Normalmente somos un pueblo hiper crítico, lo criticamos prácticamente todo. Basta con asistir a cualquier evento comunitario, para que escuchemos ácidas críticas, ya sea a la organización del acto, a la dirigencia comunitaria, al tenor de los discursos, a la mermada asistencia, a los rabinos en el caso de servicios religiosos, a la educación comunitaria, a la poca preocupación por los “judíos invisibles”, a los puntos de vista del presidente de turno de la comunidad, a los medios periodísticos comunitarios, y un largo etcétera que incluye a la prensa nacional, al gobierno, a las bancadas parlamentarias, al cuerpo diplomático y mucho más.

Esa es nuestra idiosincrasia, nuestra forma inconformista de ser… que nos lleva a cuestionar y cuestionarnos, para, de esa manera, perfeccionarnos e intentar mejorar al mundo.

Dadas las características enumeradas decidimos, en Anajnu, dar un espacio que pudiera acoger y divulgar esas críticas, para que pudieran estar en conocimiento de los aludidos, que son quienes debieran conocerlas, con el convencimiento que de conocerlas podrían, en el caso que les parecieran atendibles, tomar acción para resolver. No se trata solo de los cuestionamientos sino que también de expresiones de apoyo ante acciones meritorias o pasos en la dirección correcta e inclusive sugerencias a futuro.

Por ello implementamos una sección que denominamos “Yo pienso que…” la cual acogería la opinión de nuestros lectores, sin censuras, por cierto en la medida de no afectar la honra de las personas y manteniendo un lenguaje respetuoso. Esto haciendo honor a lo que expresamos en la sección “Quienes somos” que postula, desde nuestros comienzos, que  la controversia, con altura de miras, es una instancia de dialogo fraterno que conduce al crecimiento, al perfeccionamiento y al Tikún Olam (la reparación del mundo).

Tal parece que nos equivocamos… asumimos que esta nueva sección, dada las características ya descritas, encantaría a nuestros lectores y canalizaría sus inquietudes otorgando un espacio democrático, en un portal independiente y transversal como es Anajnu,  logrando, de esta forma, que las críticas expresadas para callado pudieran llegar a sus destinatarios y que estos pudieran hacerse cargo de ellas e intentar resolverlas. Sin embargo, hasta el momento, este espacio no ha tenido la repercusión y el éxito esperado.

Queremos creer que no le hemos dado suficiente difusión o que la gente no está acostumbrada a tener espacios donde expresarse o que tal vez aún no nos hemos incorporado a la tendencia nacional y mundial, en la cual las personas están cada vez más empoderadas y participan activamente de las políticas públicas, expresando su opinión, la que cada vez más, es tomada en cuenta.

Hacemos por ello un urgente  llamado a hacer uso de este espacio democrático, en el que ciframos muchas esperanzas ya que no dudamos de los grandes beneficios que puede traer a nuestra comunidad y a sus miembros. Reiteramos que no es necesario tener dotes de escritor sino solo la inquietud de expresarse y participar.

Una comunidad que no polemiza es, a nuestro juicio, una comunidad muerta…

 

EDITORIAL - Nº 303

por David Abodovsky
 

¿Ya no existen los milagros?

Por cierto que la vida está plagada de pequeños milagros que podemos apreciar día a día, pero nos referimos a los grandes milagros, aquellos que leemos en los textos bíblicos y que a veces nos causan incredulidad.

Sin embargo, todos somos testigos de un gran milagro, de proporciones bíblicas, que ha sucedido en nuestra generación, ante nuestros ojos.

Tras dos mil años de exilio entre las naciones, de ser un pueblo apátrida, contra todas las probabilidades, surge el Estado Judío de Israel. Esto después de siglos de persecución que no lograron hacer desaparecer a nuestro Pueblo. Persecución por parte de  la Iglesia durante la inquisición y durante las cruzadas, persecución en Rusia por los zares y sus terribles pogromos así como por  crueles dictadores,  expulsiones en España y Portugal durante los Reyes Católicos, genocidio en Alemania y toda Europa, por el nazismo, que exterminó a seis millones de los nuestros.

Grandes civilizaciones e imperios desaparecieron en el transcurso de los siglos sin haber sufrido persecuciones ni discriminaciones. El que el Pueblo Judío no lo haya hecho ya de por sí constituye un gran e inédito milagro.

Pero lo que sin duda podemos denominar como un milagro de proporciones bíblicas y de caracteres épicos, es que un pueblo diezmado por el Holocausto, sin recursos, un pueblo que debió abandonar la agricultura y las profesiones liberales por imposición de los persecutores, pudiera crear un Estado, generar un nuevo idioma, acorde a los nuevos tiempos, transformar un socialismo utópico en un socialismo real mediante las granjas colectivas, kibutzim, dominar y reverdecer el desierto que constituía la mayor parte del territorio y desecar los pantanos en lo que constituía el resto y que además estaban plagados de mosquitos que transmitían graves y a veces mortales enfermedades.

Más impactante y milagroso aún, el que gente, sin instrucción militar, hayan podido vencer a todos los países árabes vecinos, que centuplicaban su población y que contaban con ejércitos equipados y entrenados, en una guerra que todos estos, en conjunto, lanzaron contra el novel estado, en cuanto este declaró su independencia.

Se repitió el milagro de los Macabeos, dónde unos pocos vencieron a muchos…

Tan milagroso como lo anterior es el espectacular desarrollo del Estado de Israel, en todas las áreas, la democracia que impera, los avances sociales, el bienestar económico, la innovación, la ciencia y la tecnología, el aporte que hoy presta a diversos países con  asesorías y con importante ayuda en tiempos de catástrofe.

Cuenta el midrash, que cuándo el pueblo de Israel, llegó al Mar Rojo, Moshé levantó su cayado pero las aguas no se partieron… entonces Najshon ben Aminadav, se lanzó a las aguas y estas, en ese momento, se separaron…

Los milagros solo suceden cuando el hombre participa activamente de ellos y todos nosotros tenemos el orgullo de haber contribuido, de una u otra forma, a la creación de la nueva Eretz Israel.

Los milagros si existen solo que, a veces, no tenemos la capacidad de darnos cuenta de su ocurrencia.

Desde Anajnu, saludamos, con orgullo, al Estado de Israel, que cumple 67 años de maravillosa existencia.

 
 

EDITORIAL - Nº 302

por David Abodovsky

Iom Hashoa, la conmemoración de la masacre nazi, el mal denominado Holocausto, momento de recordación y repudio a la más abyecta degradación humana, no solo a sus jerarcas sino que de todo un pueblo que no se levantó, no repudió, no actuó, no alzó la voz, transformándose de ese modo en cómplices y coautores de las monstruosas atrocidades.

No conmemoramos la Shoa, para victimizarnos ante los ojos del mundo, lo hacemos para que jamás se olvide, para que no vuelva a repetirse; lo hacemos para que nuestros hijos, nuestros nietos y los hijos de nuestros nietos, nuestra descendencia, por todas las generaciones, conozcan lo sucedido, para que  estén  prevenidos  y no permitan que hechos tan aberrantes puedan volver a ocurrir.

No ha sido la única masacre que nuestro pueblo ha sufrido, hay muchas otras, la persecución por parte de la Iglesia y su inquisición, que pretendía la conversión de los infieles, tal como hoy lo pretenden los extremistas islámicos, para ello utilizaron la cárcel, la tortura y la muerte en la hoguera. Los pogromos de los zares, las persecuciones de Stalin, contra quienes fueron los más grandes impulsores de la revolución soviética.

Al parecer somos un pueblo con vocación de chivos expiatorios. O lo éramos…

Nunca más  sucederá, hoy, después de 2000 años, dejamos de ser un pueblo apátrida. Ya no estamos indefensos, tampoco estamos dispuestos a dejarnos exterminar, tenemos la convicción y tenemos la fuerza, para no permitirlo.

Pero existe el peligro…

Hoy vemos expresiones antisemitas en Europa, el Oriente Medio, Sudamérica e incluso en nuestro país. Vemos a una izquierda virulentamente antisemita, vemos a un extremismo islámico que propugna la conversión o muerte de los infieles, y en la primera línea de fuego está por supuesto Israel y los judíos, le siguen los católicos que están siendo decapitados y crucificados, hombres  mujeres y  niños, luego le tocará su turno a los ateos y a la izquierda y a todos los “infieles” según la definición del Islam.

Cuándo sucedió el Holocausto, todos callaron, nadie actuó, el pueblo alemán se hizo el desentendido, el Presidente Roosevelt, de Estados Unidos, que había sido informado de la existencia de los campos de la muerte, se negó a bombardear las líneas férreas que conducían a los campos de exterminio, condenando de esta forma a miles de seres humanos, a un atroz padecimiento.

Extrañamente, el mismo mundo que calló en esos momentos, calla hoy ante la persecución de los cristianos por parte del Estado Islámico, Boko Aram, Hamás y otros movimientos del extremismo islámico. Nosotros los judíos hemos conocido, en carne propia, el genocidio, el terror y la muerte, y es por eso que no solo empatizamos con nuestros hermanos cristianos, ante el terrible momento que están viviendo, sino que denunciamos y condenamos sin ambigüedad lo que está sucediendo.

Conmemorar la Shoá, no debe ser solo un acto formal, sino que debe tener como finalidad  luchar activamente y sin claudicaciones, para que tragedias similares no vuelvan a suceder ni con nosotros ni con ningún otro pueblo.

 
 

EDITORIAL - Nº 301

por David Abodovsky
 

¿Si  yo no estoy para mí, quién lo estará?

Es poco frecuente que en la editorial hablemos de nosotros mismos, de Anajnu, sin embargo esta será una excepción.

Hemos sobrepasado las 300 ediciones de nuestro portal y lo hemos hecho con un éxito creciente, si hace algunos meses celebrábamos el haber llegado a 1.200 visitas diarias, hoy nuestro promedio de visitas diarias ha subido a casi 1.400, es decir 42.000 visitas mensuales. También nuestras visitas internacionales han subido, siendo leídos en muchos países, principalmente en Israel, USA, Argentina, Venezuela, España, en toda Latinoamérica y en países insólitos tales como la Federación Rusa, en el cual no se habla el español.

Otro parámetro importante es que  cada vez con más frecuencia, nuestros artículos son replicados en diversos medios internacionales,en periódicos cristianos y de otras religiones, lo cual nos llena de orgullo y satisfacción.

Creemos haber hecho un gran aporte al judaísmo, especialmente al judaísmo chileno, informando no solo verazmente y desde una óptica independiente sino, que además amplia y transversalmente, sobre las tendencias religiosas, desde la ortodoxia hasta el laicismo, pasando por el conservadurismo, la reforma, el reconstruccionismo, la renovación judía e incluso el ateísmo. Creemos que gracias a ello hoy tenemos judíos con más conocimiento, más abiertos, más tolerantes, más respetuosos y con más sentido de pertenencia, a nuestro pueblo.

Hemos aplicado esa misma amplitud, a las tendencias políticas cubriendo todas ellas amplia y objetivamente y dándoles espacios informativos del que antes carecían, en nuestra colectividad.

También hemos defendido a nuestra patria ancestral, Israel, esclareciendo sus razones, realidades, desafíos, todo ello intentando mantener  amplitud, objetividad y transversalidad.

Hemos estado presentes, en las grandes catástrofes de nuestro país, Chile, en las luchas sociales, en los temas país, hemos denunciado la discriminación, el intento de imponer temas foráneos, en la agenda nacional. Participamos activamente en la aprobación de la Ley Antidiscriminación, siendo incluso invitados al Congreso Nacional, para exponer sobre el tema.

Nos hemos involucrado en acciones y temáticas de gran importancia no solo comunitarias sino que nacionales y de relaciones interreligiosas. Estamos muy conformes con los logros obtenidos.

Para celebrar esta etapa, coincidiendo con la edición 300, queremos dar un paso más allá y poner nuestras páginas a disposición de nuestros lectores, para que expresen sus inquietudes y opiniones, ya sean de respaldo o críticas, en temas  país, internacionales o comunitarios, con la única limitación de ser escritos en forma respetuosa y sin afectar la honra de personas o instituciones. A contar de nuestra próxima edición, inauguraremos una nueva sección que denominaremos: “Yo pienso que…”  que pretende expresar la voz de las personas, su priorización de los hechos, sus malestares sus ideas y sugerencias. Invitamos a nuestros lectores a escribirnos a contacto@anajnu.cl  con una extensión de hasta 600 palabras. La fecha de cierre es los martes a medio día.

En esta festividad de Pesaj, que ya casi termina, queremos celebrar abriendo nuevos espacios de libertad, para nuestro ishuv.

 

EDITORIAL - Nº 300

por David Abodovsky
 

No podemos sino expresar nuestra consternación por lo que está sucediendo, en nuestro Chile. Tenemos un territorio tan bello, pero tan propenso a los desastres naturales, ya sea con inundaciones o incendios, con terremotos o sunamis. Afortunadamente también tenemos gente solidaria que siempre está dispuesta a apoyar, con todo, en las emergencias.

Nos ha llegado Pesaj, conmemoración de la salida de Egipto, y la apertura de las aguas del Mar Rojo. Es el momento de rememorar la hazaña, pero esta vez abriendo nuestros corazones, para ir en ayuda de nuestros compatriotas del norte del país, que están sufriendo, que lo perdieron todo, en una situación incontrolable de la naturaleza, donde el agua y el lodo arrasaron  con sus viviendas, con sus vidas, también con su presente. Debemos trabajar arduamente y con todo el ímpetu porque no arrase también con su futuro.

Nuestra colectividad desde siempre  se ha caracterizado, por su solidaridad, en tiempos de sufrimiento, catástrofe y necesidad,  hoy nos corresponde  acudir masivamente en ayuda de nuestros compatriotas necesitados, tal como lo dicta nuestra ética, establecida en nuestras escrituras. Todas las instituciones comunitarias ya están realizando labores de ayuda y recolección.En esta  edición de Anajnu, podremos encontrar los lugares de acopio y las cuentas, donde podemos hacer un aporte solidario.

Si no es ahora, ¿Cuándo?

Nos llegó Pesaj, la gesta de la liberación de nuestro pueblo, y tal como en aquellos tiempos, en que Dios se manifestó, con señales y milagros, hoy se están viendo señales que podrían ser alentadoras.

El que la ONU haya condenado por primera vez a los palestinos de Hamás, por trasgredir los derechos humanos en el conflicto con Israel es una muy potente señal. Los condenaron por lanzar miles de misiles contra blancos civiles, ¿No se habían dado cuenta?, los condenaron por usar a su pueblo como escudos humanos, ¿No se demoraron un poco, para hacerlo?, por haber lanzado un misil, que causó la muerte de 13 palestinos, en un campo de refugiados de su propio territorio, acusando a Israel, del hecho, ¿No era esto evidente?, el reporte también aborda graves violaciones  cometidas por los palestinos durante el conflicto,  el almacenamiento de municiones y cohetes en escuelas de la ONU, y el lanzamiento de cohetes desde zonas civiles densamente pobladas. ¿No habían leído, en su momento, los reportes de prensa que así lo denunciaban?

Nos preguntamos, ¿es esta condena sincera y desinteresada o se debe al temor que suscita el Estado Islámico, aliado de Hamás, y la postura, al respecto, de los Estados Unidos? La disposición de Obama, para negociar un tratado nuclear, con el estado terrorista de Irán, basado en el temor al EI,  trasgrede todos los principios y valores que los EE.UU dicen respetar causando además desazón en sus aliados árabes, quienes han conformado una alianza para defenderse de este acuerdo, que fortalecería a Irán, enemigo de los países Sunitas, aliados de EE.UU

Ha quedado plenamente demostrado que Estados Unidos,  se mueve solamente  por sus intereses geopolíticos,  la protección de la democracia, y la amistad son solo un slogan de conveniencia.

¿Por qué decimos que estas son señales alentadoras? Porque no solo es la ONU, sino que también los medios nacionales e internacionales de prensa y a través de estos la opinión pública quienes comienzan a darse cuenta de la realidad, de la maquiavélica conspiración mediática, contra Israel, orquestada por los palestinos y coreada por organismos internacionales donde estos tienen mayoría.

¿Habrá llegado, junto con Pesaj, el momento de la redención?

 

EDITORIAL - Nº 299

por David Abodovsky

Israel, condenada, por la ONU, como violadora del derecho de las mujeres.

Por fin nos azotó la lluvia durante esta semana y nos llenó de alegría. Lo que habitualmente es poco apetecible, en esta oportunidad fue visto como un regalo del cielo y una gran bendición dada la sequía que nos acosa y preocupa  desde hace bastante tiempo y que tanto daño ha causado.

Para algunos la lluvia caída fue una bendición, para otros, sin embargo, una maldición que significó casas inundadas, desaparecidos e incluso muertos.

Es que las bendiciones y las maldiciones suelen tener un origen común y lo que es maldición para algunos es bendición para otros. Ya nos lo ejemplifica la Toráh, en el relato sobre Bilam, el mago, cuando intentó maldecir al Pueblo de Israel, pero de su boca salieron solo bendiciones.

Esta semana las Naciones Unidas, intentó “maldecir”, con su condena, a Israel, acusándolo de “opresor de las mujeres palestinas”, pero lo que consiguió fue dañar su propia credibilidad y lograr demostrar lo parciales y mal intencionadas que son sus resoluciones. Punto a favor de Israel.

Y es que la opinión pública, contrario a lo que algunos suponen, no es tonta, aunque, a vece,s peca de credulidad excesiva sobre todo cuando las fuentes parecen ser confiables.

Veamos: la condena a que nos referimos  proviene de la Comisión de la Condición de la Mujer, (CSW) organismo superior de los derechos de las mujeres, en la ONU. Quien dictaminó que  Israel es el mayor violador del derecho de las mujeres en el mundo, haciendo caso omiso de la evidente realidad de la igualdad absoluta de la mujer en el estado de Israel, donde incluso hacen el servicio militar, son parlamentarias, jueces, miembros del gabinete etc. y en particular las mujeres de las minorías árabes quienes no solo tienen acceso igualitario al trabajo sino que además tienen representación parlamentaria y por supuesto derecho a voto, acceso a la justicia, a la educación, la salud  y a las diversas prestaciones sociales que otorga el Estado.

Más allá de la incongruencia anotada, la opinión pública conoce de las graves transgresiones a las mujeres, en el mundo árabe y que la CSW, parece ignorar ya que, de los 193 estados miembros de la ONU, solo Israel fue condenada y nada se dijo de la realidad de las mujeres en otros países como Siria, donde las fuerzas gubernamentales utilizan habitualmente la violación, la tortura y otros actos de violencia sexual, contra la mujer, tampoco se menciona o condena a Irán, donde se castiga con la lapidación a las mujeres acusadas de adulterio, ni de otros países árabes donde la mujer está obligada a estar completamente cubierta, se le obliga a la ablación del clítoris, se efectúan casamientos obligados de niñas pre púberes, se las alecciona para el terrorismo y se las discrimina de todas las formas posibles, por no hablar de las atrocidades del Estado Islámico que a estas alturas todos conocen y condenan.

Por eso, tal como mencionábamos al comienzo, esta evidente distorsión de la realidad, no puede más que abrir los ojos, de quienes hasta ahora pensaban que las Naciones Unidas, era un organismo justo y creíble y tal vez, solo tal vez, los medios periodísticos, nacionales e internacionales, que se apresuraron a publicar esta noticia, en lugares destacados, como hacen habitualmente cuando se ataca o condena  a Israel, se den cuenta del grave error que cometen y la inmensa parcialidad en que incurren.

 

 

EDITORIAL - Nº 298

por David Abodovsky

Elecciones en Israel, ¿Inesperados resultados?

¡Sorpresa! … A pesar de las encuestas previas, a pesar de los sondeos a boca de urna, a pesar de los análisis de expertos, Bibi Netanyahu, logró un claro triunfo en las elecciones israelíes.

Se pronosticaba una derrota con solo 25 escaños, luego un empate con 27 escaños y la realidad es que obtuvieron 30 escaños en el parlamento. ¿Qué pasó? ¿Cuál podría ser la razón del triunfo de Likud y del Actual Primer Ministro?

Tal parece que los israelíes, al momento de votar, son muy pragmáticos y la seguridad incide fuertemente en sus opciones. El ideologismo tiene poca cabida y, a pesar que la mayoría de los israelíes estarían dispuestos a la creación de un Estado Palestino, vecino al Estado Judío, ven que las llamadas Conversaciones de Paz no son el medio efectivo para lograrlo.

Tienen claro, en primer lugar, que no hay un interlocutor válido, para el diálogo constructivo. Por un lado está el Presidente de Palestina  Mahmud Abbas, débil y temeroso de su “aliado” Hamás, quien se apodero de Gaza, en cuanto surgió la posibilidad, y probablemente hará lo mismo con Cisjordania si se presentara la oportunidad. Esto lo inhibe de alcanzar acuerdos con Israel y por la misma razón no se atreve, a llamar a elecciones, ya que está cierto que estas equivalen a resignar el poder.

Por otra parte, para conversaciones efectivas y fructíferas es requisito que ambas partes tengan como verdadero objetivo la paz. Eso es así en el caso de Israel, no es el caso de los palestinos, que pretenden la destrucción del Estado de Israel, y según pretende Hamás, el genocidio de sus habitantes.

La historia reciente muestra, que cada vez que ha habido una posibilidad de acuerdo, este ha fracasado ya sea por la intransigencia palestina o por  la elucubración de nuevas exigencias desmedidas e  inaceptables para Israel.  La intensión es, por supuesto, hacer fracasar las negociaciones y utilizar esto como parte de la campaña mediática que presenta a Israel, como un obstáculo para la paz.

Aun  recuerdan los israelíes la frustrante experiencia de la retirada unilateral y voluntaria, de Cisjordania y Gaza, con la finalidad de lograr la paz con los palestinos, lo cual obviamente no ocurrió y solo sirvió para que facciones palestinas atacaran, a Israel, desde esos territorios, con miles de misiles dirigidos contra objetivos civiles, con la construcción de cientos de túneles para infiltrar terroristas y causar  destrucción y muerte.

Resulta pues entendible que los israelíes hayan votado por una postura dura, contra los palestinos, sobre todo, ante el recrudecimiento de los atentados terroristas, que incluyen, día a día, apuñalamientos y atropellamientos de civiles en las ciudades de Israel.

La voz del pueblo es la voz de Dios… y el pueblo se manifestó claramente, en las urnas.

 
 
 

EDITORIAL - Nº 297

por David Abodovsky

Holocausto cultural

La destrucción masiva de obras de arte, tesoros arqueológicos, libros y bibliotecas, por parte del Ejército Islámico, aparentemente fue la gota que rebalsó el vaso e hizo que la prensa, los gobiernos y la opinión pública, empezaran a tomar en serio la amenaza que significa el extremismo islámico, no solo para el Medio Oriente, sino que para todo el mundo.

Aparentemente la destrucción de tesoros arqueológicos, impactó, en la gente, con muchísima más fuerza que la persecución y real genocidio, a los cristianos y minorías étnicas, en los países islámicos,  hecho que solo ha gozado de escaso espacio en nuestros medios periodísticos.

Especialmente nos extraña la nula empatía, con los cristianos del Medio Oriente, por parte de los palestinos de Chile, la gran mayoría de los cuales son cristianos cuyos ancestros debieron huir de su tierra, a raíz de las persecuciones religiosas. Hasta el momento, no hemos escuchado una condena pública, por parte de la Federación Palestina, ante los actos deleznables del Ejército Islámico contra sus correligionarios.

Ahora, por fin, después de mucho tiempo y mucho sufrimiento, la ONU,  ha empezado a preocuparse y Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, calificó de crímen de guerra el ataque sobre la herencia cultural de Irak,  pidiendo a la Comunidad Internacional, detener a los terroristas del Estado Islámico, que están arrasando con su patrimonio cultural, nótese, el legado cultural, ni una palabra sobre los crímenes de lesa humanidad, los asesinatos, las crucifixiones, las expulsiones, los secuestros, las conversiones forzadas, el uso del terror para conseguir sus objetivos.

Resulta paradojal, que la defensa de los cristianos en el Medio Oriente, hoy por hoy, sea una de las grandes preocupaciones de los judíos del mundo, al fin y al cabo nuestro pueblo ha sabido de grandes persecuciones y genocidios y, por esa razón, conoce la importancia de la solidaridad y el apoyo fraterno.

Nos da la impresión que el verdadero holocausto cultural que está sucediendo, es el descrédito de nuestra sociedad, que valora lo material, por sobre la vida del  ser humano, y  predica, con aparente convicción, sobre valores morales, que usualmente no practica.

Hoy que la corrupción señorea en tantos países, incluso en el nuestro, es para la colectividad judía un motivo de orgullo, que para dirigir la Comisión Asesora Anticorrupción, se haya elegido a un correligionario, Eduardo Engel, a quien deseamos éxito, en su misión, por el bien de nuestro país y todos sus habitantes.

 
 

EDITORIAL - Nº 296

por David Abodovsky
 

Tras un largo receso, que abarcó todo el mes de febrero, finalmente estamos de vuelta dispuestos, a poner todo nuestro esfuerzo, en informar a nuestros lectores, como siempre, veraz, amplia y objetivamente lo que acontece  en Chile, Israel, el mundo judío, e internacionalmente.

Los sucesos acaecidos durante este período han sido múltiples y variados, desde atroces crímenes políticos, en Argentina y Rusia, pasando por inhumanas persecuciones, ajusticiamientos e incluso inmolaciones causadas por el Estado Islámico, hasta un impactante y polémico discurso del Primer Ministro Netanyahu, en el congreso de Estados Unidos, sobre el tema de Irán y su poderío atómico.

Causa muchísima extrañeza la falta de reacción, por parte de los gobiernos del mundo, los medios de prensa, la iglesia y la opinión pública, ante la inhumana y anacrónica persecución y asesinato contra los cristianos de Irak y otros países árabes. En particular nos impacta la falta de condena de la así denominada “Bancada Palestina”, de nuestro país, la mayoría de ellos cristianos cuyos antepasados emigraron, desde Palestina, huyendo, alrededor del año 1910  de la cruel persecución musulmana, mucho antes de que existiera un Estado Judío, que solo se creó en el 1948.

También causa extrañeza la nula protesta de los así denominados, defensores de los derechos humanos y de la izquierda parlamentaria, tan propensa a condenar, ligeramente, a Israel, por temas de muchísima menor gravedad que los que comentamos y sin prueba alguna de su real ocurrencia.

El tema de Irán, presunto autor del impune atentado a la Mutual Judía AMIA y a la Embajada de Israel en Argentina, quien, al parecer, estaría llegando a un acuerdo con el Presidente Obama, que lo dejaría ad portas de obtener armamento nuclear, fue el gatillante del duro discurso de Netanyahu en el Capitolio, que publicamos in extenso, en esta edición, advirtiendo del extremismo y peligrosidad de Irán, y lo poco creíble de sus argumentos.

Hay que recordar que Irán es además sospechoso de un intento de atentado a la Embajada de Israel en Uruguay, razón por la cual fue calificado de persona non grata y expulsado  un miembro de la embajada iraní en Montevideo. También hay que recordar las continuas amenazas de borrar del mapa a Israel, lo que hace que para el Estado Judío, sea un tema de sobrevivencia el evitar que Irán acceda a armamento nuclear, un tema tan importante como para justificar el riesgo asumido por Netanyahu, de enemistarse con Barak Obama, para evitarlo.

Han ocurrido también otros condenables eventos: el atentado a Charlie Hebdo, la toma de rehenes en el supermercado kosher en París, atentados a sinagogas en Bélgica, profanaciones de cementerios judíos, aumento del antisemitismo en muchos países, la inoperancia de la justicia, en Argentina, la aparente impunidad del asesinato del Fiscal Nisman (zl) y tantos otros.

Ante este desalentador panorama, de no ser por nuestro imperecedero optimismo, si no tuviéramos clara la película, si no sintiéramos urgente la misión  de esclarecer sobre estos temas, nos  veríamos, cobardemente, tentados  a decir:

Paren el mundo, que yo me bajo…

 

 

EDITORIAL - Nº 295

por David Abodovsky
 

Hi di, Hi do, a casa a descansar, así cantaban, alegres los enanitos de Blanca Nieves, al regresar de su arduo trabajo. Hoy, los que trabajamos en Anajnu, nos unimos también al simpático coro de los enanitos.

Hemos trabajado arduamente durante todo un año y tal como lo hemos hecho en los años anteriores, ha llegado el momento de descansar durante febrero, para así recargar baterías, con miras al año 2015, año que traerá aparejado grandes desafíos ya que nos hemos planteado llevar nuestra publicación al siguiente nivel.

Cierto es que hemos tenido un éxito notable, que cada vez tenemos más lectores,  cada vez nos visitan más, en más países, pero también se nos plantean nuevos desafíos que exigen aumentar nuestra cobertura, mejorar aún más nuestros contenidos, sumar nuevos colaboradores locales e internacionales, variar nuestra diagramación, sistematizar nuestros contenidos y conseguir un financiamiento adecuado, para poder realizar nuestros ambiciosos planes de desarrollo, para beneficio de nuestro colectivo.

Es un momento especial, el que tal vez pueda parecer  poco  adecuado para hacer un receso, estamos enfrentados a momentos difíciles: un aumento del antisemitismo en el mundo, un terrorismo islámico cada vez más violento y sanguinario, los coletazos de la  denuncia del fiscal Nisman, contra las más altas autoridades argentinas y el subsecuente asesinato del mismo fiscal  cuando se aprestaba a exponer en el congreso sus acusaciones;  también  enfrentamientos en diversos puntos fronterizos de Israel y atentados dentro del territorio israelí. Es dado la contingencia anterior que, ante cualquier eventualidad que lo amerite, a pesar de estar en periodo de vacaciones, estamos preparados para publicar  ediciones  informativas extraordinarias, con el objeto de mantener plenamente informados a nuestros lectores.

Durante este periodo, por otra parte, continuaremos enviando, semana a semana, nuestras actualizaciones, para sugerir a nuestros lectores los artículos  destacados de nuestro Portal. Hemos estimado pertinente generar así mismo, la presente edición especial triple, que incluye muchísimo material, en todas las secciones y que esperamos sea  de vuestro interés.

Aprovechamos la ocasión para desearles a nuestros lectores, colaboradores y auspiciadores unas felices y merecidas vacaciones y para quienes ya las tuvieron, un feliz regreso.

Hi di, Hi do, para nosotros ha llegado el momento de descansar.

 

EDITORIAL - Nº 294

por David Abodovsky
 

Hay ocasiones en que nos parece haber retrocedido al pasado, a los tiempos de la mafia siciliana, a los tiempos de dictaduras militares, de los señores feudales, de los inquisidores, todos ellos gozando de absoluta impunidad por sus crímenes, por sus aberrantes actos y su cosificación del ser humano.

Lo ocurrido esta semana en Buenos Aires, ha sido una de esas lamentables ocasiones.

El asesinato del fiscal Nisman, nos ha consternado a todos, nos ha hecho perder un poco la fe en el ser humano que, según las escrituras, fue  hecho a imagen y semejanza de Dios.  Lo sucedido nos hace tener razonables dudas.

El fiscal Nisman, fue eliminado por haber cumplido a cabalidad con su trabajo, por obedecer al pié de la letra el precepto bíblico: “Justicia, justicia perseguirás”, por intentar hacer luz ante el  ocultamiento de la verdad que ya había durado mucho, muchísimo tiempo, más de treinta años de impunidad para los culpables tanto materiales como intelectuales del feroz atentado, contra civiles indefensos, perpetrado contra la Amia, la Mutual de Seguridad Judía, en la ciudad de Buenos Aires, así como contra la Embajada de Israel, en esa misma ciudad.

Vergüenza para quienes apresuradamente tildaron el suceso de suicidio, para evadir las consecuencias de un acto aberrante.

Con lo acaecido, no solo ha muerto el fiscal Nisman, también lo ha hecho parte del alma de Argentina, la credibilidad en sus instituciones, el prestigio internacional del país que, convengamos, ya estaba suficientemente desacreditado con la impunidad del caso Amia y la bomba en la Embajada de Israel, el asesinato del hijo de Carlos Menem, en extrañas circunstancias, el drama del corralito, el acuerdo con Irán, entre muchos otros episodios.

Definitivamente, más allá  de las últimas pruebas, que demuestran la autoría de terceros, tales como la ausencia de rastros de pólvora en las manos del occiso,  la nota a su nana con las compras para ese día lunes, ya se había instalado, en la percepción de la gente, la  convicción, que se trataba de un alevoso crimen. Nadie creería que una persona que había dedicado diez años de su existencia a recabar pruebas se suicida horas antes de presentar esas pruebas, ante el parlamento, coronando un exitoso proceso.

Ahora que ya se sabe que fue asesinado, se abren múltiples interrogantes sobre la autoría, ¿fueron los agentes del gobierno? ¿Los servicios secretos Iraníes? ¿Algunos de los involucrados por el fiscal, en su acusación? Y por sobre todo, tras lo sucedido, ¿Se atreverá alguien a culminar el proceso iniciado por Nisman?

Este es el momento para que el pueblo argentino, la opinión pública internacional, los integrantes de los diversos credos religiosos, los políticos, la prensa y los gobiernos civilizados del mundo, levanten su voz  respaldando, de ese modo, a quienes podrían continuar la tarea del fiscal Nisman, para así lograr que su muerte no haya sido en vano.

¿Si no es ahora, cuándo?

 

EDITORIAL - Nº 293

No hay peor ciego que el que no quiere ver, así reza un antiguo dicho que hoy podemos aplicar a lo que sucede en Francia, preámbulo de lo que sin duda ocurrirá en otros países incluso de nuestra América Latina.

Hemos dicho una y otra vez que el islamismo es un movimiento que pretende conquistar al mundo, para instaurar un gran califato que lo domine. El lograr este califato presupone vencer a los infieles, convertirlos o matarlos para, de esa forma,  instaurar la Sharia, o ley islámica.

¿Quiénes son los infieles? Todos los que no profesen el Islam.

En ese sentido, esta guerra religiosa comenzó en contra de Israel, no por un tema territorial sino que porque Israel, es la primera línea de contención. Después, y ya está ocurriendo, vendrán los cristianos, y los de otras religiones, también los ateos y los agnósticos, la derecha y las izquierdas, hasta sojuzgar a todos.

Francia, no ha querido ver esta realidad, a pesar que es fácilmente visible. La conquista de Europa ya comenzó y se inició con una gran inmigración musulmana, apoyada por los propios europeos motivados por la escasez de mano de obra. Poco a poco esta masa  ha ido conquistando grandes espacios  no solo exigiendo derechos y participación sino que imponiendo sus propias formas de ser, su religión y su cultura.

Hoy han pasado a una segunda fase, la conquista y la imposición por medio del terror.

Lo ocurrido en París, ya no se trata de judíos o católicos, se trata de coartar las libertades, de atentar contra la democracia instaurando una autocensura en los medios de comunicación y posteriormente en todas las instancias legislativas y judiciales.

Que esta nueva etapa se haya iniciado en Francia, cuna de la democracia, es una señal significativa que debe llamar a todo occidente a la reflexión y a la búsqueda de los medios necesarios para evitar el crecimiento de esa tendencia extremista y totalitaria que ha emprendido una guerra de conquista que pretende imponernos una cultura ajena que nada tiene que ver con nuestra idiosincrasia ni los paradigmas que nos son propios.

No podemos dejar de referirnos a una forma de ser y una estrategia que privilegia la consecución de fines  más que un compromiso con la integridad y la verdad lo que queda plenamente demostrado con la asistencia a la marcha de repudio al terrorismo, en París, de Mahmud Abbas, Presidente de la Autoridad Nacional Palestina, quien más allá de ser socio de Hamás, el movimiento terrorista-islamista palestino, se ha caracterizado por sus discursos laudatorios hacia los terroristas, particularmente a aquellos que producen inocentes víctimas civiles, calificándolos de héroes.

Dentro de esta estrategia mediática, que pretende posicionarlos como amantes de la paz y la justicia, está inserta la declaración de la Federación Palestina de Chile, aparentemente condenando el ataque terrorista a Charlie Hebdo, pero  en la realidad intentando “empatar” y aminorar las responsabilidades de esos grupos extremos culpando, por supuesto, y como ya es costumbre, a Israel.

El atentado contra la publicación gala no está inserta en un ataque antisemita sino que es un ataque contra la institucionalidad occidental que debiera abrir los ojos a quienes entregan su respaldo, por desconocimiento,  a estos movimientos extremistas que, más tarde o más temprano arremeterán también contra los que hoy día los apoyan.

 

EDITORIAL - Nº 292

Nuestra correligionaria, ex Ministra de Salud, presentó su renuncia al cargo que detentaba, por atreverse a decir una verdad, solo que esa verdad era políticamente incorrecta.

La adhesión a la ex ministra fue apabullante, en los programas de la radio, la televisión, en las redes sociales y desde los partidos políticos. La oposición, no cuestiono los aseverado, aclarando que lo dicho por la doctora Molina, era real solo cuestionaron que no hubiera denunciado los antecedentes a los tribunales, para su investigación.

Lo sucedido con la Dra. Molina, contrasta con lo ocurrido, con la Seremi de La Araucanía, quién dijo hablar en nombre y representación de la Presidenta de la República, al participar en una marcha contra Israel, donde se atacó a la “entidad Sionista”, y en la que, ante su presencia, se procedió a quemar una bandera del Estado de Israel.

La Seremi, no fue amonestada ni cuestionada ni se le pidió la renuncia pese a que lo suyo fue infinitamente más grave que lo de la ex titular de Salud. A menos, claro está, que lo actuado por la Seremi, contara con el respaldo de la Presidenta Bachelet, y por lo tanto expresara la posición del gobierno.

Cuando nos enteramos  que nuestro país, Chile, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, votó a favor, la derrotada moción de la creación de un Estado Palestino, que prescindía  de las negociaciones bilaterales entre Israel y los palestinos, a nuestro juicio, único camino viable para la paz, nos pareció  más que poco consecuente, poco coherente, que en las relaciones con Bolivia, la postura de nuestro país no solo privilegia las negociaciones bilaterales, sino que no acepta  que estas se internacionalicen, pero, en los hechos, cuando se trata de Israel, pretende internacionalizar las resoluciones.

Sra. Bachelet, ese no es el camino de la ética ni de la paz.

La postura de invitar a la colectividad a celebrar  Janucá en La Moneda, que produjo un gran beneplácito en nuestra comunidad, no se condice con lo sucedido con la Seremi de la Araucanía ni con el financiamiento a través de publicidad del Gobierno a un pasquín que ataca ferozmente a Israel y a nuestra colectividad ni tampoco con el voto a favor de un Estado Palestino no negociado, que es un camino hacia la guerra y no un aporte a la resolución del conflicto.

Conocida es la postura anti israelí del Partido Comunista, integrante de la coalición de gobierno, también la gravitación de la Bancada Palestina y de los miembros palestinos del gabinete, pero, el encargado de las relaciones internacionales de Chile, no es el PC, ni la Bancada Árabe, ni los Ministros de esa ascendencia sino que  es la Primera Mandataria que, suponemos, goza de la autonomía suficiente como para decidir en estas delicadas materias.

 

EDITORIAL - Nº 291

Estimamos que, ad-portas de un nuevo año gregoriano, es un momento adecuado para evaluar lo realizado, lo bueno y lo no tan bueno. Las metas planteadas, las que se realizaron y las que no y las causas detrás de ello.

Anajnu, cumple siete años y los místicos nos hablan que el siete corresponde al fin de un ciclo, siete días de la semana, siete días de la creación, siete años de vacas flacas y siete de vacas gorda, todos indicativos de ciclos.

Así como el siete simboliza la culminación de un ciclo, el ocho implica el inicio de un nuevo ciclo y ya que en febrero cumplimos un ciclo, debemos proyectar, desde la experiencia vivida, el inicio de uno nuevo.

Anajnu, llegó con algunos objetivos principales, crear paz interna en nuestra colectividad, tender puentes con otras religiones  e informar, en forma amplia, de las distintas posturas tanto religiosas como políticas, de nuestro pueblo. Siempre pensamos que la transversalidad, la independencia y la objetividad eran fundamentales y que la información amplia era el camino adecuado para conocernos y conocer a nuestro prójimo, para confrontar nuestras ideas con las de otros y eventualmente reconocer, incluso en nuestros adversarios, parte de la verdad.

Creemos haber tenido éxito en lo anterior, pensamos que hemos hecho un aporte invaluable a nuestro ishuv, que hoy está  más, mejor y  ampliamente informado lo que permite ser más objetivos. Se teme a lo desconocido y al conocerlo se pierde el temor y se posibilita el diálogo.

También hemos hecho una invaluable labor de Hasbará, esclarecimiento, hemos informado ampliamente sobre momentos tan conflictivos como el de “la flotilla” donde fuimos el primer medio masivo en español, a las pocas horas del hecho, en dar una información objetiva incluyendo fundamentación legal, lo que permitió sobreponernos y responder a los ataques que se nos hacían a todos los judíos, por parte de  las personas y los medios de comunicación, y nos valió ser reconocidos y citados por otros medios continentales que a la sazón se encontraban totalmente desorientados al igual que sus comunidades.  Lo mismo podemos decir del conflicto en Gaza, donde denunciamos públicamente el doble estándar que se le aplica a Israel y a los judíos.

Hemos tenido muchos aciertos y “golpes”, tal como la difusión de una canción en hebreo, erev shel shoshanim, interpretada por el conjunto Quilapayun y Victor Jara,  lo que trajo múltiples reacciones, incluso una hermosa y conceptuosa carta de Eduardo Carrasco, Director de Quilapayun. También memorable fue el descubrimiento de un video de Ana Frank, asomándose a una ventana, en su escondite, video que  semanas después fue ampliamente difundido por la prensa internacional y por supuesto  nuestra intervención en el Congreso Nacional, invitados a exponer sobre nuestra postura acerca de la Ley Anti-discriminación, denominada Ley Zamudio, que fuera aprobada y promulgada.

También, como un logro podemos calificar la amplia cobertura a temas nacionales, donde hemos denunciado e algunos parlamentarios, alcaldes, dirigentes sindicales, humoristas y periodistas que tergiversaban, falseaban o hacían escarnio de nuestro pueblo.

El mayor logro, a nuestro juicio, fue el dar a conocer la realidad de la existencia de los así denominados “judíos invisibles” personas alejadas de la institucionalidad judía, y que, según nuestros cálculos, corresponden a sobre el 53% de los judíos de nuestro país. Una cifra alarmante  de la cual las comunidades y la dirigencia comunitaria debieran, más que preocuparse, buscar alguna solución. El tema de los judíos invisibles, continuará siendo una prioridad, para nosotros.

La cantidad de visitas a nuestro portal, unas 1.200 diarias, dan cuenta, más que del éxito obtenido, de la gran necesidad de un medio de comunicación como Anajnu. Tal vez el único fracaso fue no haber podido traducir esa gran lectoría en un financiamiento adecuado, que nos de los medios para crecer y llegar cada vez a mas lectores.

Al iniciar en marzo del 2015 una nueva etapa, el octavo año, tenemos grandes proyectos que esperamos redunden en un mejor conocimiento sobre nuestro pueblo, y en una disminución del antisemitismo y de la animadversión mediática, que tan fuerte nos ha golpeado en este último tiempo.

 

EDITORIAL - Nº 290

Nos acercamos a la culminación de la festividad de Janucá, la fiesta de las luminarias y los milagros. Durante ocho días hemos encendido, noche tras noche, en forma progresiva, las ocho velitas que simbolizan el milagro del aceite.

Nuestros sabios dicen: Un poco de luz puede neutralizar una gran cantidad de obscuridad, por eso intentamos, con la luz de la Janukiá, el candelabro de ocho brazos, irradiar luz al mundo y  así intentar neutralizar el lado obscuro de la fuerza, que hoy pretende enseñorearse de nuestro planeta.

Cuando hablamos de “enseñorearse” no solo lo decimos en forma metafórica,  sino que en el ámbito de lo concreto. Somos testigos y actores del intento, por grupos islamistas, de conquistar al mundo para fundar un Califato Islámico que instaure la Sharia, ley islámica, sobre todos sus súbditos, que los convierta bajo pena de muerte, subyugue y humille a sus mujeres, ahorque a los homosexuales, persiga a todos los que piensen diferente o profesen otra religión.

Parece una campaña del terror, sin embargo,  es lo que está sucediendo, en estos momentos, con la persecución de los cristianos y personas de otras religiones, en varios países del Medio Oriente, muerte de hombres, mujeres y niños, crucifixiones y ahorcamientos, expulsiones, torturas, matrimonios forzados de menores de edad  y esclavitud sexual.

Lo dicen los mismos extremistas islámicos en sus discursos y escritos, lo denuncia, horrorizado, el Papa Francisco, hay gritos angustiados de los cristianos del Medio Oriente, pero el mundo calla… La prensa poco informa y la ONU y los gobiernos no se pronuncian ni condenan.

En la Torá, el antiguo testamento, Dios nos dice: he aquí que pongo delante de vosotros el bien y la vida, el mal y la muerte, elegiréis la vida…  Tal parece que el mundo está eligiendo la cultura de la muerte y la obscuridad.

En Alemania, Hitler comunicó en su libro “Mein Kampf” lo que pretendía hacer, conquistar el mundo y una “solución final” para los judíos. Todos pensaron que eran solo bravatas, cuando se dieron cuenta que no lo eran, fue demasiado tarde… Hoy, tal como en esa ocasión,  los islamistas comunican, urbi et orbi, cuáles son sus planes y el mundo nuevamente  cree que son solo bravatas ¿ se darán cuenta solo cuando ya sea demasiado tarde?

  Afortunadamente la luz de Janucá ha traído consigo algunos avances positivos tanto en nuestro país como en el exterior. Por una parte  debemos destacar la convocatoria de la Presidenta Bachelet, para celebrar Janucá en La Moned, lo que contribuyó a  distender las tensas relaciones con nuestra comunidad tras el llamado a consultas al Embajador de Chile, y  la condena a Israel, a raíz del conflicto en Gaza y a nivel internacional, la reanudación de relaciones de EEUU con Cuba, que marca un hito y un ejemplo a seguir por otros países, entre  ellos por uno de nuestros vecinos del norte.

Hacemos votos para que  estas festividades de Janucá y de Navidad, sean el comienzo de una era de paz mundial, en que los hombres aprendamos, por fin, a ser hermanos…

 

EDITORIAL - Nº 289

Leíamos el obituario del pasado viernes en un periódico de la capital y nos encontramos con la sorpresa que este era compartido, casi en su totalidad, por fallecidos judíos y árabe-palestinos. Este hecho nos hizo reflexionar y cuestionarnos.

Si podemos compartir en la muerte, ¿qué nos pasa que no podemos compartir en la vida?

Nuestros antepasados judíos llegaron a Chile, huyendo de las persecuciones, en especial del holocausto nazi. Los árabe-palestinos, en su gran mayoría cristianos, llegaron huyendo de las persecuciones y matanzas a los cristianos, por los musulmanes en Palestina.

Ambos grupos de inmigrantes compartían sus vidas, en esos momentos duros de supervivencia, adaptación e integración a la vida nacional. No solo se entendían sino que se apoyaban mutuamente; compartían o se prestaban mercadería ya que ambos grupos carecían de recursos, de acceso al crédito y de contactos nacionales.

Quedan pocas personas sobrevivientes de esa época de hermandad y amistad, que puedan dar testimonio. Nuevas generaciones, nacidas en nuestro país, los han reemplazado. Los hijos y nietos han tomado el relevo de esos sufridos pioneros que, con tanto sacrificio, lograron  no solo sobrevivir sino que, además, generar una situación económica que les permitió educar a sus hijos. Hoy, la gran mayoría, son exitosos profesionales que aportan al bienestar de  nuestra nación, de la cual son ciudadanos.

Resulta, por varios motivos, incomprensible el cambio de actitud de esas nuevas generaciones palestinas, que hoy apoyan a los mismos que persiguieron a sus antepasados, a los mismos que hoy persiguen, asesinan y crucifican a cristianos en el Medio Oriente y de los cuales hoy serían víctimas si sus ancestros no hubieran, visionariamente, huido.

Afortunadamente, algo está cambiando en este último tiempo. Hemos podido ver, en un programa de La Red, un debate entre personas de diversas denominaciones religiosas, e incluso ateos, donde el representante islámico y Presidente del Centro de Cultura Islámica, Fuad Musa, fustigó y condenó duramente a los extremismos islámicos que, al tener tanto protagonismo mediático,  afectan gravemente la percepción que se tiene del Islam.  

Durante la celebración de Janucá, la fiesta de las luminarias, en La Moneda, con la asistencia de la Presidenta Bachellet, el  Jeque Taufiq Rumié, de la Mezquita As-Salam, fue llamado a encender una de las luminarias, dando así una clara señal de hermandad, que sorprendió gratamente y emocionó a los presentes.

En momentos que el mundo por fin se está dando cuenta de lo que significa el extremismo islámico, enemigo no solo de Israel, sino que además de los cristianos,  de occidente y  de todos los que piensen diferente, en momento que conocemos lo  sucedido en Australia, con un saldo de dos rehenes muertos, lo que sucedió en Pakistan, con un ataque a una escuela, donde murieron 132 niños y fueron heridos cerca de 500, y las múltiples muertes causadas por el Estado Islámico, en diversos países del Oriente Medio y äfrica, es el momento de reflexionar seriamente sobre lo que está ocurriendo, dejar de prestar oídos a los termocéfalos que, con bonitos y persuasivos discursos, pretenden hacernos creer en un camino de odio y muerte, que nos es totalmente ajeno.

Es tiempo que ambas colectividades, tanto la judía como la palestina, dejemos de compartir solo en los obituarios y nos aliemos, tal como lo fue en el pasado, para la vida…

 

EDITORIAL - Nº 288

"Sólo hay dos maneras de vivir tu vida. Una es como si nada fuera un milagro. La otra es como si todo fuera un milagro." Albert Einstein

Un gran milagro sucedió allá… Esta frase se refiere a lo sucedido cuando los Macabeos recuperaron el Templo de Jerusalem, de manos del Imperio Griego, hecho que celebramos hoy, en día, con la festividad de Janucá.

Janucá, la fiesta de las luminarias, en la que celebramos el milagro de que el único barril de aceite consagrado, que solo duraba para mantener encendida la Menorá durante un día, durase  ocho, el tiempo necesario para elaborar el nuevo aceite consagrado.

En Janucá hubo más que un milagro para agradecer, otro de los milagros fue  que unos pocos luchadores, sin entrenamiento y poco apertrechados, lograran vencer al poderoso ejército griego y recuperar el Templo de Jerusalem, que había sido desacralizado por el imperio ocupante.

¿Por qué será que nos cuesta tanto reconocer los milagros que suceden en nuestras propias vidas, tanto los milagros que damos por obvios como los grandes e inexplicables milagros?   

Hace solo 66 años, en nuestra generación, sucedió un gran milagro de proporciones bíblicas, después de más de dos mil años de exilio recuperamos nuestro Estado de Israel. Nuevamente unos pocos vencieron a muchos y logramos hacer realidad el sueño y esperanza milenaria, ser un pueblo libre en nuestra tierra. Iom Haatzmaut, es la celebración de este gran milagro…

Hay muchos que no reconocen este hecho como un milagro, algunos lo atribuyen a una reacción del mundo al Holocausto Nazi, otros a la obra de los hombres y no de Dios, hasta hay entre nosotros, quienes sostienen que el Estado de Israel es ilegítimo puesto que aun no ha llegado el Mesías y otros que escudados en banderas ideológico-partidistas sostienen que es un estado expansionista, injusto con las minorías palestinas, trasgresor de los derechos humanos que debe ser denunciado y condenado y que la acción terrorista palestina está plenamente justificada.

No reparan estas derechas e izquierdas termocéfalas que el milagro del Estado de Israel, les permite a los unos vivir protegidos dentro de sus fronteras y a los otros sentirse seguros con el respaldo de un Estado que está determinado a llegar hasta las últimas consecuencias para proteger, no solo a sus ciudadanos, sino  que a todos los judíos, sea cual fuere el país en que habitan.

La realidad nos dice algo diferente, Israel se ha desarrollado como la única democracia del Oriente Medio, sus minorías, incluso las palestinas, tienen representación parlamentaria y acceso igualitario a la salud, el trabajo y la educación. Israel se caracteriza por su apertura a todas las religiones, a quienes garantiza la total libertad de culto.

Por eso, en estos momentos en que celebramos Janucá, la fiesta de las luminarias y los milagros, encendamos también una vela, por el gran milagro que sucedió hace 66 años, ahora, en nuestra propia época.

 

 

EDITORIAL - Nº 287

El tema más relevante de estas últimas semanas ha sido sin duda alguna el proyecto de ley, presentado por el gobierno, ante la Kneset, que establece que Israel es un Estado Judío.

Parece absolutamente lógico, es más, la partición de Palestina, por la ONU, establece la creación de un Estado Judío, al lado de un Estado Árabe. En ese documento se menciona 53 veces al nuevo Estado Judío y uno pensaría que es un tema resuelto desde hace mucho tiempo, para ser exactos, desde 1948. Sin embargo aparentemente no es así.

Como todos sabemos, donde hay dos judíos hay al menos tres opiniones, fruto esto de un pensamiento democrático, herencia tal vez, de las discusiones talmúdicas y del análisis interpretativo de las Escrituras.

El caso es que, ante una propuesta tan lógica, se han levantado múltiples voces disidentes,  que alegan que es antidemocrática y que afectaría a los no judíos que son ciudadanos israelíes.

Sin embargo, de ser aceptada la propuesta, no afectaría el status de los no judíos residentes; los árabes-israelíes, tal como en la actualidad, continuarían teniendo los mismos derechos, conservarían su representación parlamentaria, vivirían en cualquier lugar del territorio, donde ellos libremente decidieran hacerlo, asistirían sin restricciones a sus mezquitas o lugares de culto, tendrían derecho a voto, al trabajo, a la educación, a la salud y un largo etcétera propio de la democracia israelí, no la mayor sino la única del Medio Oriente.

Otro de los argumentos es que afectaría negativamente un posible tratado de paz con los palestinos, lo que presupone que alguien piense que existe alguna viabilidad de conseguir un tratado de paz y que los palestinos realmente quieran un tratado de esa índole. Hasta el momento, cada vez que existe la posibilidad, los palestinos levantan un nuevo tema que derriba cualquier factibilidad o simplemente llaman a una intifada o raptan a alguien o efectúan un atentado terrorista. La realidad nos dice que lo único que persiguen es la destrucción del Estado de Israel, y la muerte de sus habitantes.

Pero esa no es la única finalidad, es solo el comienzo. El conflicto no es solo con Israel, es global, no es tampoco territorial sino que religioso; la real pretensión, como se ha dicho una y otra vez, es la formación de un Califato mundial, la conversión o muerte de los infieles, que son todos los que no pertenecen al Islam, y la instauración de la Sharia o ley islámica, en todo el globo. Israel es solo la primera línea de contención a la expansión del islamismo, que en los países del Medio Oriente, ha sembrado el terror, perseguiendo a los cristianos y a otras religiones, asesinando, masacrando, degollando y crucificando, con extrema crueldad, a sus habitantes sin importar si son hombres mujeres o niños.

Israel, debe enfrentar la realidad y dejar de actuar reactivamente sino que hacerlo pro activamente e imponer sus condiciones.
Hoy por hoy, el islam está conquistando Europa, en una guerra incruenta basada en la inmigración de miles de musulmanes que tarde o temprano impondrán sus condiciones, cuando se constituyan en mayorías. En ese momento será ya demasiado tarde para reaccionar…

No hay peor ciego que el que no quiere ver… y el mundo, al parecer, cierra los ojos a su propia ruina…

 

EDITORIAL - Nº 286

Recordar y no olvidar…

Frase que se ajusta plenamente a lo acontecido esta semana en nuestra colectividad.En efecto, hubo dos importantes y trascendentales eventos, que tienen que ver con nuestra memoria colectiva.

Por una parte, se dio el vamos al Archivo Histórico del Judaísmo Chileno,  cuya misión es la de salvaguardar, y difundir el patrimonio documental generado por personas y organizaciones de origen judío en Chile, a través de la investigación, la publicación de los resultados, la extensión  y la docencia.

Este archivo es creado a partir de la donación, por parte del insigne investigador Günter Böhm (zl) ex director del Centro de Estudios Judaicos,  de los documentos que recopiló a lo largo de su vida como historiador, y pretende nutrirse con la donación de otros documentos relevantes hoy en poder de las personas, las familias y las instituciones.

El otro evento, fue la inauguración del Museo Interactivo Judío de Chile, que funcionará en  dependencias del Círculo Israelita de Santiago, especialmente acondicionadas y rediseñadas para el efecto.

Este museo pretende no solo preservar el recuerdo sino que transmitir a las actuales y futuras generaciones nuestra historia, nuestras vivencias y nuestras experiencias y, tanto o más importante que lo anterior, mostrarlas a la sociedad chilena, ya que el desconocimiento y la desinformación son los grandes causantes de la discriminación y el odio. Por ello,  sería deseable, que la  audiencia objetiva, de este museo, sean en primer lugar los niños y jóvenes no judíos, como también el cuerpo docente  y  todos los miembros de la sociedad chilena, entre los cuales, orgullosamente, nos contamos los chilenos de religión judía.

¿Por qué es tan importante la memoria? ¿No será más relevante, como pensaba Miguelito, el personaje de Mafalda, conocer la historia para adelante, y no la historia para atrás? Al respecto es importante mencionar lo expresado por el Rabino del CIS, quién, en su alocución, durante la ceremonia de inauguración, expresó que solo un árbol con raíces fuertes puede tener un frondoso follaje… El recuerdo, la memoria, son las raíces que determinan nuestro presente y nuestro futuro, por esa razón es que son tan relevantes y destacables las dos iniciativas que vieron luz esta semana. 

Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte… así se expresaba  Jorge Manriquez, en sus coplas. Resulta, en ellas evidente, que el olvido es sueño y muerte  y el recordar es, por el contrario, vida y acción…

Felicitamos ambas iniciativas que nos permiten recordar y no olvidar además de trasmitir nuestra historia y nuestro aporte, para conocimiento de la sociedad toda.

 

EDITORIAL - Nº 285

Veinticuatromilquinientosrayacerotres, el jingle resuena en el ambiente, cada vez con más fuerza, a medida que se acerca la fecha de la Teletón, las veintisiete horas de amor que nos unen a todos los chilenos independiente de su status socio económico, cultural, religión, condición o creencias.

Para nosotros, chilenos de religión judía, constituye un orgullo que el impulsor de esta importante obra sea un correligionario, Mario Kreutzberger, Don Francisco, quién emulo a su creador original, el actor Jerry Lewis, también judío, quien lanzó esta importante campaña, en Estados Unidos.

La  Teletón cumple 36 años, en Chile,  y su obra es inmensa no solo por proveer de tratamiento médico integral a muchos discapacitados, especialmente niños, sino por el inmenso cambio cultural que generó en nuestro país. Por causa de la Teletón, aprendimos a conocer una realidad que por muchos años se mantuvo oculta; aprendimos a convivir con personas que hoy ya se han incorporado plenamente y con dignidad a nuestra sociedad, en las aulas, en las empresas,  en profesiones independientes y en todos los ámbitos.

Es por eso que nos causa una tremenda desazón, la acción, con un trasfondo evidentemente antisemita, de un pasquín que es apoyado por la Municipalidad de Recoleta, que además, con el apoyo financiero del gobierno, y haciendo gala de una miopía extrema, ha emitido una edición especial que ataca a la Teletón y denigra a su impulsor y creador. 

En realidad se denigran  ellos mismos al anteponer intereses personales o partidistas a los legítimos intereses no solo del país sino de los miles de discapacitados que gracias a la Teletón, han podido insertarse en la sociedad, alcanzar una vida plena, ser autosuficientes y seres humanos felices.

Tal parece que la flecha que atraviesa un cerebro, en el logo del pasquín, ha afectado, gravemente, su sanidad mental…

Hubiéramos querido dedicar más espacio a la Teletón y a su inmensa obra, sin embargo, han sucedido hechos en Israel, específicamente en su Capital, Jerusalén, que nos impelen a referirnos a ello.

Siempre hemos sostenido que el conflicto del Medio Oriente no es territorial, sino que eminentemente religioso. Se trata de la creación de un Califato Islámico, que domine al mundo, asesine o convierta  a los infieles (infieles, según la nomenclatura islámica son todos los que no pertenezcan al Islam) esta aseveración  queda  demostrada con creces ante la persecución, decapitación y crucifixión de miles de cristianos y personas de otras creencias, en varios países del Oriente Medio.

Extrañamente, el mundo no ha levantado su voz, no hemos escuchado de nuestros parlamentarios ninguna condena, ninguna petición de termino de relaciones, ningún nada… Tal parece que las condenas, las represalias diplomáticas, los titulares de la prensa, los programas de televisión acusatorios, solo suceden cuando Israel o los judíos están involucrados, aunque las acusaciones sean falsas, aunque la información provenga de una campaña mediática hábilmente planificada,  llena de mentiras evidentes y burdas distorsiones,  que nadie parece querer descubrir.

El asesinato de judíos que rezaban en una sinagoga, demuestra la unilateralidad de las críticas. Para conocimiento de los que parecen no ver, los que rezaban eran CIVILES, al igual que los que fueron indiscriminadamente atropellados o los que fueron apuñalados, en la ciudad de Jerusalén.

Denunciamos que todas estas acciones solo persiguen una reacción violenta del Estado de Israel, que provoque víctimas civiles palestinas para que estas puedan ser utilizadas en una campaña mediática que intenta  lograr la deslegitimación de Israel, y la condena del mundo a la única democracia del Medio Oriente. Táctica que ya utilizaron, exitosamente, con los escudos humanos, especialmente niños, durante el conflicto en Gaza.

No hay peor ciego, que el que no quiere ver…  Y, al parecer,  hay muchos que no están interesados, en ver…

 

EDITORIAL - Nº 284

Que dirá el Santo Padre, que vive en Roma, que le están degollando a sus palomas. Así ironizaba nuestra Violeta Parra, ante la actitud del Pontífice de la época que se preocupaba de una matanza de palomas en la plaza San Pedro, y no así del sufrimiento y matanzas de seres humanos, en distintas latitudes.

Hoy, nuevamente, al Papa le están degollando sus palomas, esta vez  son seres humanos, cristianos indefensos, que están siendo atrozmente perseguidos en países islámicos,  desplazados, asesinados, decapitados y crucificados, hombres, mujeres y niños. Esta vez si el Papa Francisco ha levantado la voz contra el genocidio que está ocurriendo a vista y paciencia del mundo y sus organizaciones.

Sin embargo, al parecer, el Papa predica en el desierto. Aparentemente nadie escucha o son indiferentes al sufrimiento de otros seres humanos.

No hemos escuchado la reacción de los profesionales de los derechos humanos, nuestra prensa nacional casi ha ignorado el drama que viven miles de cristianos así como también miembros de otras religiones a mano del extremismo  islámico ávido de sangre y poder. Nuestro gobierno, tan rápido para condenar a Israel y llamar a consultas al Embajador en ese país, no ha levantado la voz. Los palestinos de Chile, que son en su mayoría cristianos y cuyos padres y abuelos debieron huir del Medio Oriente, a causa de las persecuciones anti cristianas,  mantienen un silencio cómplice.

No hemos escuchado, por parte de la “bancada palestina” de nuestro Congreso Nacional, ninguna solicitud de ruptura diplomática, ninguna protesta, ninguna condena, ninguna declaración pública, ninguna empatía con los que sufren. Mal que mal ellos viven en un país en el que no son perseguidos, por lo tanto solo se miran el ombligo y actúan cuándo afecta sus propios y mezquinos intereses.

Esta semana conmemoramos el aniversario de Kristallnacht, la noche de los cristales rotos, inicio del holocausto judío en Europa. Somos un pueblo que ha sido injustamente perseguido, masacrado y desplazado. Es por eso que somos empáticos con el sufrimiento de los pueblos, ya que hemos vivido, en carne propia esta  terrible experiencia. El sufrimiento de otros sí nos importa y nos duele. Nuestra ética basada en la Torah, nos conmina a rechazar todo tipo de injusticia, violencia y discriminación.

Desde Anajnu, hacemos un llamado al mundo, a ese mismo mundo que condenó a Israel, por defenderse ante el ataque inmisericorde de Hamás y que no condenó a ese grupo terrorista, por utilizar a sus ciudadanos, especialmente a los niños, como escudos humanos, con la única finalidad de lograr víctimas civiles, para alimentar una, por lo demás exitosa, campaña mediática. Llamamos a todos y cada uno a levantar la voz y protestar con vehemencia, por la matanza y sufrimiento de nuestros hermanos cristianos en el Medio Oriente, a involucrarnos desde el lugar en que estemos y utilizar todos los medios a nuestro alcance para hacernos oír.

Quién salva una vida, salva al mundo… Nuestra voz, unida a otras muchas voces, podría salvar vidas y evitar muchísimo dolor.

Si no es ahora, ¿cuándo?...

 

 

EDITORIAL - Nº 283

Una semana de miedo…

No, no nos referimos a Halloween, nos referimos a lo que ha pasado en Israel y con respecto a Israel.

Recapitulemos: Un atentado terrorista deja gravemente herido a un Rabino, presentado como activista de derecha, por nuestro “decano de la prensa nacional”. La policía Israelí descubre al autor del atentado, lo rodea y en un intercambio de disparos, iniciado por el sospechoso, este es abatido. Esto provoca  que  árabes residentes en Israel, organicen grandes protestas y salgan a destruir bienes públicos y privados. La reacción del mundo… por supuesto, culpar a Israel… Que con el propósito de controlar el levantamiento debe limitar el acceso a la explanada de las mezquitas lugar donde se encuentra el tercer lugar en importancia de los musulmanes y el Muro de los Lamentos, el más importante de los lugares judíos.

Es decir, Israel que antes era condenado por defender su territorio ahora lo es también por  luchar contra el terrorismo, dentro de sus propias fronteras. No nos engañemos, la nueva – vieja estrategia palestina es el terrorismo, como lo demuestra el atentado contra peatones, en Jerusalém, atropellados intencionalmente, por un taxi conducido por un palestino, causando la muerte de una niña de tan solo tres años y una mujer de nacionalidad ecuatoriana y numerosos heridos. La ecuánime y veraz prensa internacional lo calificó, como era de esperar, de accidente de tránsito…

Varios países europeos, ahora dominados por el Islam, ya que sus partidarios constituyen  parte importante de la población, en sendas votaciones parlamentarias piden reconocer al Estado Palestino, entidad que no existe y que no es viable a menos que haya conversaciones  de paz bilaterales entre Israel y Palestina, que defina fronteras seguras, para ambos y que implique, a su vez un reconocimiento mutuo. Recordemos que Israel no tiene problemas, en reconocer un Estado Palestino, sin embargo estos, por su parte, se niegan a reconocer un Estado Judío.

También han sucedido cosas inaceptables, de las que Israel si es responsable. Muchas veces se ha culpado, falsamente, a Israel, de apartheid lo que a ojos vista no es real ya que los árabes israelíes tienen representación parlamentaria, que se consideran israelíes, y que gozan de libre desplazamiento, acceso igualitario a la educación, la salud, al trabajo y a la cultura. Sin embargo la acción de un Ministro, del gabinete de Netanyahu, del partido Likud, intenta segregar a los palestinos en el uso de la locomoción colectiva, en la zona de los asentamientos, en una discutida postura, criticada, por los más y defendida solo por algunos. Israel, no debe, bajo ninguna circunstancia, aceptar  esta pretensión, por antidemocrática y ajena a la ética judía. El ministro que la ha planteado debiera ser removido del gabinete sin más dilación.

Como un hecho no menor también tenemos los graves insultos, por parte de personeros estadounidenses anónimos, contra el Primer Ministro Netanyahu, insultos sin precedentes y por los cuales, ante su evidente gravedad, el Secretario de Estado, John Kerry, ha debido disculparse públicamente. A esto habría que sumar el desaire, por parte del gobierno de Estados Unidos, al Ministro de Defensa de Israel, Moshé Yaalon, quien no fuera recibido por ninguna autoridad, salvo su homólogo, durante su visita a EEUU.

En resumen una semana de miedo, ante la cual Halloween, parece solo un juego de niños…

 

EDITORIAL - Nº 282

Que bueno y agradable es que estemos los hermanos juntos… la entonación de las palabras del salmista:  hine ma tov u ma naim, shevet ajim gam iajad, en diferentes versiones, fue el hilo conductor de una masiva , hermosa y significativa havdalá comunitaria que reunió a unas tres mil  personas, al anochecer, en el Estadio Israelita, de nuestra capital.

Sin duda lo más importante y significativo, junto a la alegría y emoción de los asistentes,  fue la masiva asistencia de personas pertenecientes a todas las tendencias religiosas, como nunca antes se había visto, en una actividad comunitaria.

Havdalá es la ceremonia que separa el Shabat del resto de la semana laboral, que marca la diferencia entre lo sagrado y lo profano. Es por lo tanto paradójico  que  esta ceremonia, que hace hincapié en la separación, haya sido el marco propicio para una potente señal de unidad comunitaria.

Hemos pasado tiempos difíciles los judíos de nuestro país y del mundo, tiempos de guerra en nuestra patria ancestral, tiempo de recrudecimiento del siempre latente antisemitismo, tiempos de terrorismo y de agresiones físicas y mediáticas.

Es cuando se dan  circunstancias de este tipo, cuando suceden tragedias, cuando nos sentimos agredidos, tendemos a darnos cuenta que no estamos solos, que somos parte de una colectividad que vivimos las mismas circunstancias. Lamentablemente esta unión dura mientras duran las circunstancias que la produjeron; es así en todos los, países, en todos los pueblos, es característico del comportamiento humano, en eso no somos diferentes… Por eso esta actividad merece perpetuarse, tal vez más de una vez al año, para renovar una y otra vez la conciencia de nuestra imprescindible  necesidad de unión.

Es muy poco habitual que estén presentes personas judías, pertenecientes a todas las tendencias religiosas en alguna ceremonia comunitaria, esta havdalá fue una excepción que valoramos y esperamos se repita, no solo una vez al año sino que es muchas ocasiones, en Iom Haatzmaut, en Iom Hashoá, Janucá, Tefilá por Chile, y todas las oportunidades posibles. La integración interna es un tema imprescindible y urgente. Esta Havdalá podría transformarse en el primer paso… Un paso en la dirección correcta.

No debemos perder de vista que esta ha sido una primera experiencia y por lo tanto perfectible. No queremos criticar una iniciativa tan loable y que concitó tanto alegría y buena onda,  ni menoscabar en lo más mínimo  el entusiasmo y  entrega de los oficiantes, animadores, músicos y organizadores, sino que contribuir a mejorarla para ulteriores ocasiones.

Creemos, dadas las opiniones recogidas, de  los asistentes al evento, que nos manifestaron que sería importante que no se produjera la hegemonía de una sola tendencia en el escenario, por más que fueran los organizadores e impulsores, ya que una experiencia de este tipo no solo puede sino que debe ser compartida. Creemos también, que en una sociedad cada vez más igualitaria, correspondería que las mujeres también tengan presencia, en el proscenio.  Por otra parte, nos hubiera gustado compartir, todos unidos y tomados de los hombros, las melodías de Eliahu Hanaví, tradicional de la Havdalá y el también tradicional Shavua Tov o para los Sefaradím, Buena Semana Mos de el Dio, que estuvieron, por algún motivo, que desconocemos, ausentes de esta liturgia.

No queremos finalizar esta editorial sin expresar nuestras felicitaciones a los organizadores de esta y  de todas las actividades del Shabat Project, que fueron tan significativas. La jalatón, que juntó sobre 1200 mujeres para amasar jalá, las cenas sabáticas en instituciones y casas particulares, con invitados muchos de los cuales, por primera vez tuvieron la oportunidad y la alegría de compartir un Shabat en el hogar.

Hine ma tov u ma naim shevet ajim gam iajad… Qué bueno y agradable es que, por fin, podamos estar todos los hermanos juntos…

 

EDITORIAL - Nº 281

“La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura…” Frase, de un libro de caballería que logró enloquecer  a Don Quijote de la Mancha, al no lograr interpretarla, por mucho que lo intentara.

La razón de la sinrazón… es lo que le sucede a Israel día a día y es no tan solo muy difícil de comprender, sino que, probablemente, imposible… el último episodio es el viaje de Ban Ki Moon, al Medio Oriente, dónde visitó los túneles a través de los cuales lo palestinos querían hacer un ataque terrorista en gran escala contra Israel, que incluía atacar blancos civiles, secuestrar y asesinar. ¿Qué comentó el más importante funcionario de la ONU, tras constatar, en terreno esta realidad, tras visitar los kibutzim fronterizos, tras hablar con los padres de Daniel Tragerman, un niño israelí muerto por un misil? Uno pensaría que expresaría su condena a los palestinos. Pues no, no solo no lo hizo, sino que fustigó duramente a Israel…

En Ramala, Cisjordania, el Secretario General de la ONU afirmó tajantemente,  antes de visitar la  Franja de Gaza que “la única solución al conflicto es terminar con la ocupación israelí y trabajar en la solución de dos Estados en paz y seguridad” Ban Ki-moon condenó la actividad continua de Israel en los asentamientos y las provocaciones contra los palestinos en lugares santos de Jerusalén que sólo “añaden tensiones” en la zona.

La razón de la sinrazón… Cómo se puede hablar de la “ocupación israelí”, cuando Israel se retiró voluntaria y unilateralmente de Cisjordania y la Franja de Gaza, en un inaudito acto cuya principal motivación fue hacer una concesión a la paz y a la construcción de un estado independiente palestino. ¿Por qué se insiste en hablar de ocupación tras cinco años de la retirada desde esos territorios?

Durante años Israel ha estado expuesta a miles de misiles lanzados por Hamás, contra blancos civiles indiscriminados lo que ha afectado fuertemente la vida diaria de miles de ciudadanos, niños que no pueden asistir  regularmente y con seguridad a clases y que cada vez que suenan las sirenas deben esconderse en refugios subterráneos. Padres que deben lidiar con el temor de que algo pueda sucederle a sus hijos quienes enfrentan un peligro de muerte a diario, al igual que ellos mismos. Miles de ciudadanos que ven afectada sus rutinas, la productividad de sus empresas, su vida emocional y su supervivencia física.

La razón de la sinrazón… Israel es calificado por la prensa, por las organizaciones internacionales, por la opinión pública, de agresor… Que los terroristas ataquen una y otra vez, que asesinen ciudadanos israelíes, que se atente contra autobuses y sitios públicos, que se ingrese a casas de civiles para masacrarlos, eso al parecer no constituye agresión, solo es agresión cuando Israel intenta defenderse lo que al parecer no está bien visto o tal vez, a ojos de algunos, sea totalmente ilegitimo…

La razón de la sinrazón… En nuestro país, Chile, la Seremi de la Araucanía, participa de la quema de una bandera de Israel, y no es siquiera amonestada, a pesar que se autocalifica de vocera de la Presidenta… El embajador de Chile en Uruguay, miembro del Partido Comunista, hace declaraciones temerarias a la prensa de ese país, planteando acusaciones que  el gobierno no se ha atrevido siquiera a insinuar, el susodicho embajador es llamado para consultas y luego confirmado en su puesto sin sanción alguna.

Estamos viviendo, al parecer, la era  de la razón de la sinrazón…

 

EDITORIAL - Nº 280

Miedo, terror, incertidumbre. Eso es lo que pudimos observar tras el anuncio de un primer sospechoso de Ébola, en nuestro país, lo que hacía prever una potencial pandemia. Este miedo, terror e incertidumbre se produjo, ante  el mero anuncio de una sospecha.

Pensábamos, a raíz de esto, en los habitantes de Israel, que viven día a día la incertidumbre y el miedo constante por los miles de misiles lanzados por Hamás, desde la franja de Gaza, a blancos civiles, de terroristas que pretenden secuestrar israelíes, ya sea para amedrentar o para canjear por prisioneros palestinos, o simplemente para asesinarlos, tal como hacen los islamistas con los cristianos, sin importar si son hombres, mujeres o niños.

Han llegado a nuestra redacción atroces fotografías de la matanza de cristianos por los islamistas, fotografías que no hemos querido publicar, por no herir la susceptibilidad de nuestros lectores ni aprovecharnos, de la muerte y padecimiento de inocentes, con el fin de aumentar nuestra lectura; los judíos no hacemos eso. Las fotos muestran múltiples decapitaciones, crucifixiones, torturas, incluso un hombre siendo asado “al palo” y niños amedrentados con armas de fuego,  e incluso, un niñe de unos 15 años siendo crucificado. Todo eso está pasando en estos mismos momentos y el mundo calla.

Ante tan inaudita crueldad, solo por pertenecer a una religión diferente, nos produce consternación la nula reacción de las ONG’s, de los partidos de izquierda, que, en su momento, condenaron con tanta celeridad a Israel, de nuestra cancillería que ha ignorado absolutamente el tema, de las diferentes bancadas parlamentarias, de los adalides  de los Derechos Humanos, de las Naciones Unidas, y tampoco, a pesar de la clara preocupación del Papa Francisco, hemos oído el clamor la protesta ni la condena pública de la Iglesia Católica ni de las demás denominaciones cristianas de nuestro país, menos aun, la denuncia de los periodistas ni de los medios de comunicación nacionales. Solo el silencio cómplice…

Y, ya que hablamos de los medios de comunicación, ninguno ha informado de las reales motivaciones de los islamistas. Ellos no solo pretenden destruir a Israel y los judíos, esa es solo una primera etapa de su plan, ya que Israel es la primera valla de contención, luego vienen los cristianos, tal como ya se está viendo en los países musulmanes, luego los ateos, y así hasta completar la larga lista de los infieles, como califican a todos lo que no piensan como ellos, para así conquistar al mundo e instaurar un califato mundial  implantando la Sharia, la ley islámica. No lo decimos nosotros, ellos mismos lo dicen. Somos tremendamente ingenuos e irresponsables cuando no les creemos, hablan en serio y trabajan para cumplir ese objetivo.

Es este un buen momento para recordar los dichos de Martín Niemoller, un Pastor alemán encarcelado desde 1937 a 1945 por el gobierno de Hitler, palabras que parecen premonitorias, de las circunstancias actuales:

"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

 

EDITORIAL - Nº 279

Ya finalizado Kipur, sin duda el día más sagrado del judaísmo, quedan en el aire algunas expectativas no cumplidas, ya que si bien el día del perdón nos invita justamente a eso, a perdonar, las leyes de teshuvá, del arrepentimiento, nos dicen que solo debemos hacerlo cuando previamente hay una toma de conciencia  de la contraparte, una verbalización de ese arrepentimiento y la intensión que, dadas las mismas circunstancias, este hecho no se volverá a repetir.

Sinceramente esperábamos que muchos actores relevantes del mundo político, de las comunicaciones y del gobierno, se dieran cuenta de la tremenda injusticia que habían cometido contra Israel y contra el Pueblo Judío, tanto en nuestro país como en todo el mundo, y tuvieran la dignidad de pedir perdón. Está más que claro que no la tuvieron.

Esperábamos una señal del gobierno destituyendo a la SEREMI de la Araucanía tras haber participado en la quema de una bandera de Israel, pero no la hubo, esperábamos que la Presidenta de la República hubiera asistido al Te-Deum judío, la Tefilá por Chile, pero no asistió. Hubiéramos deseado que los panelistas del programa de Chilevisión, Tolerancia Cero, después de ver el video que mostraba las 43 mentiras del Alcalde Jadué, en su debate con un representante de la comunidad judía, expresaran sus disculpas, no por la actuación del mencionado alcalde comunista, sino por la virulencia de los panelistas que se alinearon con la postura antiisraelí y anti judía cayendo en la reverberación de una multimillonaria campaña mediática global palestina, sin haberse informado debidamente como uno esperaría de periodistas o miembros de un panel que forma opinión pública.

Esperábamos una rectificación de los parlamentarios que pidieron la ruptura de las relaciones diplomáticas con Israel, lo cual no nos extraña proviniendo de parlamentarios vinculados con los palestinos o miembros de la izquierda que, en todo el mundo, agitaron la bandera del anti israelismo y del anti sionismo,  trasuntando un antisemitismo atávico que encontró un motivo para emerger y ser políticamente correcto. Nos molesta aún más que, tras conocerse de la infame y cruel persecución, por parte de los islamistas, a los cristianos, en algunos países árabes, quienes son torturados degollados y crucificados,  muriendo cientos de niños y mujeres, por el único crimen de tener una religión diferente, el que esos mismos parlamentarios, esos mismos partidos de izquierda no hayan levantado su voz. Tal parece que las reclamaciones por la trasgresión de los derechos humanos solo caben cuando esta supuestamente involucrado Israel o el Pueblo Judío.

La misma actitud de humildad la hubiéramos esperado de Amaro Gómez Pablos, por sus declaraciones descomedidas y falsas y el aprovechamiento de lamentables circunstancias, para generar una imagen de adalid de los derechos humanos. Esto a pesar de la evidencia presentada por los corresponsales en Gaza que, una vez que salieron de ese enclave, denunciaron la realidad de los escudos humanos, del lanzamiento de misiles desde escuelas, hospitales, hoteles donde se albergaban periodistas y recintos de las Naciones Unidas, con el objetivo de lograr víctimas civiles, que alimentaran la multimillonaria campaña mediática global, que con tanto éxito implementaran y que tantos ilusos creyeran.

A pesar que el día del perdón ya pasó, creemos que cualquier día es apropiado para pedir perdón y perdonar, solo falta el coraje y la humildad para reconocer públicamente los errores y rectificar lo obrado.

La esperanza es lo último que se pierde…

 

 

 

EDITORIAL - Nº 278

No hay dudas que el calendario judío constituye una sucesión armónica y estructurada del proceso individual, tanto personal como colectivo. Yom Kipur, nos convoca al secular y al observante, porque trasciende como algo muy nuestro. Miles de años desembocaron siempre en este día, mirándo con una introspección que nos cuestiona el significado de nuestra vida, de nuestro comportamiento con el otro, con el yo y con el tú, es decir con el prójimo.

Este paradigma convocante ha sido instaurado porque lo necesitamos para cuestionarnos en cuanto al sentido de nuestra existencia, para tener un punto de partida, aunque sea mítico, para sentirnos parte de un colectivo, para comenzar a pensar, para vivir nuestra sagrada identidad.

Pero no es sólo por tradición o mito su continuidad en nuestra historia. Es porque, en este día, cuestionamos la vida futura o su ausencia. Es tan humana la necesidad generada por el interrogante planteado, y la necesidad de saber nuestra trascendencia después de la muerte, o su ausencia de todo: «la nada». La angustia correspondiente a esa interrogante existencial es una realidad que nos provoca nuestra finitud. Eso la convierte en una conmemoración ética y humanista.

Las Escrituras señalan que diez días después de iniciado, Rosh Hashaná culmina con Yom Kipur, cuando queda sellada nuestra suerte futura; el mito toca la mayor sensibilidad del hombre, del judío, de nuestros seres queridos; es tiempo de reflexión sobre nuestras acciones, sobre nuestra codicia, nuestros deseos materiales y la contradicción entre lo material y lo espiritual.

Es un día en que centramos el pensamiento en el valor de la vida, de los afectos, y en cómo nos sentimos judíos. Es un día en que cada uno se compromete a ser mejor, quiere ser mejor, se promete a sí mismo serlo; por eso es una introspección individual de autopromesas, que adquiere una «sacralidad humana» por ser de nuestro colectivo. Eso nos unifica en nuestra finitud humana y nos proyecta en una reflexión futura de nuestra cadena milenaria. La reflexión está abierta a una búsqueda permanente hacia un finito inteligible y creativo, de eso se trata.

Yom Kipur debemos verlo como una apertura de libertad, de elección, de cambios en los rumbos equivocados, de corrección de caminos. No juzgar es una grandeza humana, y deja abierta  la interpretación.

La hoguera encendida de preguntas, dudas, mitos, miedos que rodean los días desde Rosh Hashaná hasta Yom Kipur, donde nuestra criatura humana se replantea, al igual que otros pueblos, dichas interrogantes, se eterniza a través de la historia. El pueblo judío se lo plantea con su singularidad en esta fecha.

Los comunicadores de Anajnu reflexionamos en Yom Kipur para no juzgar, y para humildemente reflexionar en la búsqueda de una realidad sin verdades únicas, posibilitando la corrección, la reparación y el encuentro de nuevos caminos.

 

 
EDITORIAL - Nº 277

Que Rosh Hashaná evoca la renovación, el comienzo de una nueva etapa, la introspección y el deseo de estabilidad y desarrollo es parte de nuestra tradición y no constituye novedad.

Lo novedoso es que estas Altas Fiestas, para los judíos chilenos, se avecinan en una atmósfera de profunda reflexión colectiva en donde podemos apreciar que los imperativos éticos de nuestra concepción de mundo se ponen en tensión con los imperativos que predominan en nuestra sociedad.

No ha sido amable la opinión pública con nosotros, menos en los últimos tiempos. Tampoco han sido comprensivos sectores que creíamos más progresistas y amplios. La autocrítica se hace imperativa en esta introspección. Y se torna imperativa porque tendemos, muchas veces, a culpar a los demás por nuestro destino, nuestra imagen, nuestro prestigio. “Las cosas no son como son, sino como las vemos” señala una perdida cita del Talmud a propósito de un debate halájico. La cita abría, de esa manera, el paso al conocimiento de la subjetividad y lo dinámico de la realidad cambiante.

La tradición halájica nos induce a buscar en nuestras particularidades la base de nuestra identidad colectiva, especialmente en estas Fiestas de marcado contenido sagrado y reflexivo. Quizás podemos comenzar por cambiar muchos aspectos de nuestro propio comportamiento en la utopía espiritual que otros hagan lo mismo. Comenzar por modificar y mejorar nuestras comunicaciones dando a entender al otro que lo dignificamos. Y, por cierto, tratar de evaluar y enseñar a evaluar siempre con el mismo estándar sin acomodar los datos cuando nos conviene. Esa es la honestidad intelectual que logra acabar con la ignorancia, aunque el punto de partida para enseñar a otros lo que somos, es saber, primero, qué es lo que somos.

El Judaísmo es una cultura basada en la diversidad que posee un bagaje de miles de años de experiencia histórica, intelectual, ética. Pero, también posee en su seno el valor de la humildad; siempre está disponible para aprender, porque siempre hay más por aprender.

Aún cuando estas Altas Fiestas sugieren la introspección personal, es meritorio profundizar en lo que aquello significa respecto a las responsabilidades colectivas. En esta área, sin dudas, tenemos mucho que aprender.

Una dimensión trascendente de este Rosh Hashaná tiene que ver con los compromisos. El compromiso con el Cambio es lo fundamental: cambio de actitudes, abandono de las superficialidades, generación de nuevas perspectivas, parece ser el mensaje de estos tiempos. 

Anajnu asume esta ética y propone a sus  lectores avanzar en ello, especialmente cuando las dificultades que hemos sufrido parecen ser, mayoritariamente, comunicacionales.

 

EDITORIAL - Nº 276

Por un extraño sortilegio que evoca a las ya distantes fiestas de la primavera que se festejaban por estas tierras, septiembre se asoma con su mensaje de renovación estacional, con nuevos aires de festivas temperaturas y una no menor cuota de optimismo y pujanza.

El gobierno ha logrado varios éxitos políticos de envergadura mayor, entre ellos, la aprobación de una discutida y bastante remozada Reforma Tributaria, ha obtenido el liderazgo en la confusa lucha contra el terrorismo, temática que por fin se toma en serio, y ha asistido, en pleno, a un Te Deum evangélico en donde, por primera vez, no se escuchan las reivindicaciones fundamentalistas tradicionales del sector, al contrario, se puede congraciar de que temas sensibles de la agenda “valórica” como el matrimonio igualitario, el aborto terapéutico y varias otras estuvieran ausentes en el discurso evangélico ahora unitario tras décadas de dispersión ideológica.

Por otro lado, sin mediar mayor publicidad, se ha enviado de vuelta al embajador de Chile en Israel que había sido llamado a consultas en medio de la crisis de Gaza. Esta vez no hubo protestas ni insistencias en la histérica premisa original  de “romper relaciones” con Israel.

Al mismo tiempo de preparar asados familiares y festejar las fiestas patrias, la judeidad se prepara para sus más importantes festividades de raigambre milenaria.

A estas alturas ya suenan destempladas las consignas antisemitas que escuchamos y sufrimos, toda vez que el cambio drástico  en la correlación de fuerzas y de perspectiva política que se ha generado en el ámbito internacional con motivo de los triunfos militares del Estado Islámico, permite ver las cosas con una perspectiva necesaria.

El fantasma separatista en Escocia y Cataluña conmueven a una Europa que se refleja con pánico ante la amenaza islámica en momentos en que mayorías comienzan a sumarse a los llamados de unidad en tiempos en que se necesita. En este paisaje, bastante convulsionado, la Operación Margen Protector comienza a ser comprendida, aunque no en su total extensión y alcance histórico. Pero, algo es algo.

El gobierno de Chile, en el marco de la lucha contra el terrorismo que tiene focalizados a nuestros socios comerciales en diversos continentes, comienza a comprender que en este tema, tal como señala el antiguo pero sabio refrán popular chileno, “otra cosa es con guitarra”… En estas fechas de folclorismo y cuecas, sólo basta agregar que “nunca mejor dicho”….

 

EDITORIAL - Nº 275

El blanco, esta vez,  no fue una sucursal bancaria, sino que un lugar de público tránsito, de día, en un horario de un importante flujo de personas y con el objetivo de lesionar a éstas últimas. Si lo que se buscaba era sembrar terror, ese objetivo se logró. Al día siguiente la sensación de inseguridad despertó con los millones de ciudadanos que acudían a sus trabajos. Así funciona el terrorismo. De nada sirven las especulaciones sobre el origen del hecho criminal: que si fueron los “anarquistas de siempre” o es “una confabulación desestabilizadora de la extrema derecha”. Las frágiles explicaciones  sobran en una atmósfera plagada de paranoias conspirativas.

Es imposible estar inmune al hecho que conmocionó al sector acomodado de la capital, porque nadie se explica satisfactoriamente cuál sería el mensaje que querían plasmar los autores del hoy por hoy llamado “atentado”, porque si es por querer desbaratar las diferencias sociales o dar un empujón al desequilibrio económico, fue muy erróneo. Es que al final todas esas palabras que  llenaban la boca con opiniones y titulares que hacían jolgorio del progreso que se veía en el país en las fases finales de la dictadura y de cara al nuevo siglo; aún resuenan en un inconsciente donde duerme la frase “país desarrollado”, que muchos quieren aplicar a Chile, pero pocos se atreven por no quedar en ridículo.

Es que imaginamos progreso donde no lo hay. Imaginamos torres en los cielos cuando la tierra que nos alimenta se pudre y se envenena. Miramos a la selección de fútbol que  representa a nuestro país, y nos sentimos grandes apoyándolos comprando grandes televisores y pagando costosos créditos, y nos hace sentir en la cima del mundo  gritar un gol, pero callamos  y cerramos los ojos cuando alguien se suicida esperando zamarrear las mentes y las almas de esta ciudad tan superficial, que se hunde con nosotros en el epicentro.

Los mismos que sólo hace pocos días desfilaban con banderas rojas y de Hamás, hoy están guardando un vergonzoso silencio. Y es que la palabra “terrorismo” adquiere ribetes de realidad objetiva cuando se le sufre…no cuando se hace retórica de ello. Como, por ejemplo, a la hora de decir que se trató de un “artefacto artesanal”, como minimizando sus alcances, con el mismo discurso apaciguador con que califican la cohetería de Hamás de “autodefensa popular de nivel artesanal”.  Como cuando un terrorista hace explosar una bomba en un café, en un jardín infantil, en una pizzería, en un autobús en Israel, eran calificados de “milicianos”, “luchadores por la libertad”. Señores, hace rato que esos asesinos ya están entre nosotros.

Hoy, el país clama justicia. Y eso es lo correcto. Lamentablemente hubo de conmocionarse vivenciando un auténtico acto terrorista (ya  había varios en el prontuario nacional) que afectara a trabajadores y personas comunes, esta vez. Quizás mañana el país esté riendo con algún video que haga ironías de la explosión. Quizás mañana, por las crueles vueltas de la historia que condenan al ser humano a tropezar más de dos veces con la misma piedra,  Chile pida ayuda al Estado de Israel para aprender cómo se combate al terrorismo… y no sería de extrañar, pues hoy EEUU y Europa miran hacia Israel desesperados ante la amenaza del llamado “Estado Islámico”…

Quien quiera criticar está libre de hacerlo; la verdad nos hará libres...pero no olviden que cuando hablemos de terrorismo, debemos hacerlo en serio.

 

EDITORIAL - Nº 274

“La izquierda y la derecha unidas, jamás serán vencidas” señalaba con su característica ironía el poeta Nicanor Parra en una de sus conflictivas intervenciones durante la Guerra Fría. Cierto, quienes hoy se emocionan y hacen reverencias ante el centenario del que ha sido uno de los grandes de la poesía contemporánea, son los mismos que le condenaban como “traidor”, en otros tiempos. Tiempos de dogmas, de verdades absolutas, y de ilusiones en torno al “hombre nuevo”. Nicanor Parra, auténtico visionario de las paradojas de la cultura chilena, latinoamericana y mundial, se reía de aquellas nimiedades y aberrantes simplificaciones. Tenía la razón.

Eran tiempos en que aún restaban algunos lectores de los logros socialistas del kibutz, muchísimos jóvenes judíos se emocionaban con la “revolución socialista latinoamericana” y no pocos sobrevivientes del Holocausto, aún creían posible el cambio con olor a empanadas y vino tinto.

Las izquierdas de entonces, eran tan incoherentes como las de hoy, sólo que entonces tenían referentes aparentemente exitosos. Muchos, hipnotizados por el estalinismo como “herramienta revolucionaria”, aplaudieron que la denominada, por entonces, Unión Soviética, en la histórica votación de 1948 diera un sí al establecimiento del Estado de Israel.

Pero esas izquierdas, añejas y anquilosadas por la doctrina, se quedaron sin referentes, sin un “modelo” válido, al momento en que todas las teorías científicas del marxismo se vieron confirmadas con la crueldad que se deriva de los hechos históricos: los propios pueblos proletarios derrocaron los regímenes comunistas. Se acabó el “paraíso” cuando cayó el primer ladrillo del Muro de Berlín. Se acabaron las utopías.

¿Qué quedó? Al menos, en el ámbito de la reflexión internacional, un enorme vacío real y académico. Por un lado los denominados “socialismos reales” habían sucumbido ante el anhelo de libertad de los pueblos, y por otro, una desafección total por las causas históricas de emancipación y libertad. De hecho, la causa de la emancipación femenina, de las minorías sexuales, de las reivindicaciones indigenistas surgieron al calor del desarrollo de las sociedades occidentalizadas con sus propias contradicciones, mientras tras la Cortina de Hierro continuaban fusilando homosexuales y fagocitando pueblos enteros en nombre de la “igualdad étnica”.

El vacío ha sido muy grande y trágico, generando paradojas “parrianas” que bien valdría volver a apreciar. Que veamos en las calles a militantes comunistas de la mano con activistas neonazis, con consignas copiadas de la Alemania de los años 30’, y hasta de la Edad Media…no debiera extrañarnos, aunque sí debemos denunciarlo en su real dimensión histórica global. En Chile sucede. Pocos se percatan de ello.

Cien años cumple Nicanor Parra. Cien años de una producción artística difícil de evaluar, aún en nuestros tiempos. Válidas son las cuecas que se bailan en su nombre, válidos son los monumentos y homenajes, qué duda cabe. Nicanor Parra, correctamente leído, ha sido la muestra más clara de las paradojas de la izquierda chilena, de sus erráticos experimentos, de su búsqueda desesperada de “causas” convocantes.

Cuando el más antisemita de los líderes de la derecha chilena,  Presidente del Grupo Chileno Palestino, se autoproclama candidato a la Presidencia de la República, no sería de extrañar que flamearan banderas comunistas en nombre de ese mismo antisemitismo el día de su proclamación. Claro que ese paisaje ya no sólo sería “parriano”, también sería de uno de los clásicos desmayos de Condorito… ¡¡PLOP!!...

 

EDITORIAL - Nº 273

El diputado del Partido Comunista de Chile Hugo Gutiérrez presentó a la justicia local una demanda contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusándolo de “crímenes de lesa humanidad” cometidos en el conflicto de Gaza. Menuda incoherencia sumada al largo prontuario de conductas antisemitas del otrora progresista partido “proletario”. Tan sólo recordar que apenas unos años atrás los comunistas locales recibían con flores y aires de heroísmo al asilado dictador alemán Erick Honeker. Tan sólo recordar que ante la expansión del Estado Islámico y el exterminio de cristianos y disidentes, el Partido Comunista de Chile guarda un cómplice silencio…

El delirio antisemita se extiende a los ámbitos más curiosos. Según un documento oficial de la Asamblea del Consejo del Colegio de Profesores, documento interceptado por Anajnu, entre los puntos a tratar con el gobierno, ante un potencial acuerdo político para llevar adelante las reformas educacionales, que incluyen mejoras salariales, horarios definidos, desmunicipalización, etc., uno de los puntos a imponer en la agenda “educativa” es la condena al Estado de Israel por causa de “genocidio”… delirio en su mayor expresión.

Finalmente, el documento, sometido a plebiscito interno entre los profesores asociados al Colegio, fue rechazado, al negar una reivindicación histórica, la famosa deuda pendiente. Su presidente, Jaime Gajardo, ya con un prontuario de declaraciones antisemitas, vuelve a tener una nueva derrota.

¿Cuál es la causa de estos desvaríos? ¿Quedó ya muy atrás la histórica dirección del judío Volodia Teitelboim, con su prestigiada imagen de escritor e intelectual? Al parecer, la “agenda venezolana” es la que se impuso, según algunos observadores.

Esta agenda, con sus marcados acentos antisemitas, ha estado subrayada por una errática política exterior e interior del régimen chavista, que tiene a Venezuela casi al borde de la sublevación nacional, pero que queda ratificada por las contundentes contribuciones económicas, cifradas en varios millones de dólares, a los comunistas locales. El escándalo “lucroso” de la Universidad ARCIS, por ejemplo, es una oscura trama que es preciso acallar, aunque sea asumiendo proclamas neonazis.

La incoherencia del Partido Comunista queda a la vista. Atrás quedaron los nombres de los auténticos héroes proletarios como Abraham Muskatblit Eidelstein, Carlos Berger Guralnik,  David Silberman Gurovich, Ernesto Traubmann Riegelhaupt, George Klein Pipper…y tantos otros desaparecidos y luchadores contra la dictadura. Al partido comunista de Chile se le olvida aprender de su propia historia... nosotros, no los olvidamos…

 

 

 

EDITORIAL - Nº 272

El ya elástico acuerdo de treguas parciales, una semana, dos días, algunas horas, otros dos días, anuncia la posibilidad de un acuerdo mayor para el cese del fuego en Gaza. La intransigencia inicial de Hamás, así como el eje de la atención internacional, se han desplazado hacia el conflicto que expande sus alcances por causa del llamado “estado islámico”, que no es otra cosa más que la instalación de un Califato sin fronteras que gobierne al mundo musulmán según las leyes de la Sharía. Las noticias, esta vez validadas como verdaderas y gráficamente respaldadas, que dan cuenta del asesinato de miles de cristianos y disidentes han conmovido a Occidente, las potencias, y por supuesto al Vaticano.

De alguna manera el mundo cristiano ha respondido con lentitud ante la amenaza islámica contra sus hermanos. El tema no es nuevo, pero, inevitablemente pone en alerta a la cristiandad ante el volumen abrumador de crímenes, justificados, esta vez, sobre la base del “mandato del Profeta”.

Lo que venía siendo noticia marginal desde hace tiempo, ahora ocupa primeras planas, pone en entredicho la política exterior para el Medio oriente de las potencias, y valida de manera descarnada el bombardeo de las posiciones islamistas en Iraq.

Irán tiembla, aunque no se conmueve. Su política interna está basada en el exterminio de la disidencia religiosa, política y hasta étnica. Su política exterior es antiimperialista y antisionista, lo que no constituye novedad, pero la proclamación del “estado islámico”, arrebata las banderas verdes del liderazgo que Irán proclamaba como seguro y propio.

En este marco, la tregua de Gaza se deriva como una solución necesaria, un respiro obligado para ambas partes, agotadas ya las posibilidades de una continuidad de escala ascendente en las acciones bélicas.

Comunicacionalmente, el estupor generado por la guerra mediática no  amaina. Las comunidades judías de todo el mundo han visto como los mitos del antisemitismo han vuelto a aflorar con su secuela de improperios, atentados y amenazas. De alguna manera esto ha obligado a replantearse cuál es el rol de las instituciones judías de la Diáspora, fuertemente presionadas por los gobiernos locales que se han inclinado por la victimización palestina como un ícono recurrente, aunque difícilmente sostenible en el tiempo.

El mundo cristiano organizado parece comenzar a reaccionar. En Chile, el gesto de las comunidades evangélicas reunidas para orar por la paz con la presencia de personeros judíos, no ha pasado desapercibido, ni para la prensa, ni para el mundo político que siempre ha visto al evangelismo como una poderosa fuerza electoral. Tarda, pero llega el apoyo.

Curiosamente, lo que tarde y no llega es el desarrollo de políticas de Hasbará de factura nacional, conforme a las necesidades del país, a sus carencias de contenidos, a sus lenguajes cotidianos. No convencen las cifras, las fechas, ni los discursos de análisis académico. Mérito de las Ciencias de las Comunicaciones es haber descubierto que la ignorancia no se combate con sabiduría, ni que la emocionalidad de combate con racionalidad. La verdad derivada es que la ignorancia y la emocionalidad de combaten a sí mismas, y ese es un lenguaje que debemos aprender a usar como herramienta de cambio en las percepciones. Una lectura amplia y profunda que explique nuestras carencias, nuestra dispersión, urge. Será la base de la construcción de una nueva realidad comunicativa, eficaz y esclarecedora que pueda combatir al antisemitismo con sus propias armas.

 

EDITORIAL - Nº 271

Vivimos días de inquietante tregua. Tregua en las fronteras, inquietante tregua interrupta por esporádicos y retrasados misiles terroristas. Impera una tensa calma mientras prosperan (¿) las conversaciones de paz en el Medio oriente.

Pero no nos engañemos: los demonios arquetípicos del antisemitismo quedaron desatados y una vez más quedaron instalados, esta vez con éxito, la distorsión y el odio ancestral.

La guerra contra la ignorancia, el fanatismo, la discriminación continua. Esto no ha terminado con la frágil tregua. Y se trata de una tarea de largo aliento porque hemos de comenzar por la autocrítica a políticas de la  Hasbará que hemos hecho por más de 60 años.

La evaluación parcial de las políticas de Comunicaciones en esta crisis ofrece un resultado negativo y es hora de repensar la manera en que se plantean nuestras verdades. Esto porque, curiosamente, el resultado ofrece señales negativas en el campo de las percepciones emocionales.

En efecto, nuestro discurso ha ido desde el establecimiento de una retórica que genera un imaginario estable: el derecho a nuestro territorio ancestral. Esta retórica es demostrable con efectivos y mensurables argumentaciones históricas. Argumentos sobran y fueron la base del reconocimiento mundial al surgimiento del Estado de Israel. A partir de allí, a difundir los logros milagrosos del nuevo Estado: triunfo de la agricultura, inversión en desarrollo científico, absorción de inmigrantes, resilencia reactiva frente al Holocausto, etc. Pero olvidamos un hecho que, significativamente, hoy es estudiado con enorme interés en el campo de las Comunicaciones: el factor emocional y sus derivaciones simbólicas.

Como ejemplo podemos citar la argumentación del Holocausto y el Estado de Israel, consecuencia que generó la admiración de todo el mundo. El Kibutz se transformó en un símbolo de identidad y sacrificio, de éxito y referencia obligada a la hora de definir los nuevos rumbos del pensamiento de izquierdas, pero…todo eso quedó atrás. Los factores simbólicos, el arraigo de sensibilidades anticolonialistas, los movimientos indigenistas de Latinoamérica, el anti-imperialismo, terminaron rechazando ese noble discurso. De nación agredida pasamos a ser “Estado agresor” y todos los judíos del mundo a ser calificados de “agentes del imperialismo y el sionismo” como si el Sionismo fuese una obscura conspiración medieval.

Tan vital ha sido la transformación de los arquetipos simbólicos en la percepción generalizada, que algunas instituciones abandonaron, a nivel internacional, su membrete, obviando  olímpicamente, la palabra “sionista”…

Y es sólo un  ejemplo. La elitización de las instituciones, el distanciamiento de los “judíos invisibles”, la insistencia en políticas de esclarecimiento “intramuros” nos alejó de las reales percepciones de la opinión pública. Que sólo hace días atrás se hiciera una manifestación anti-israelí en donde marcharan banderas comunistas y nazis, con consignas abiertamente antisemitas, sería motivo de escándalo mayúsculo…hace 20 años atrás. Pero hoy no conmueve a nadie. Lo mismo acontece con la nefasta defensa del terrorismo de Hamás bajo la premisa de “legítimo derecho a defensa de los pueblos” que remite a las luchas anti-imperialistas de los años 60-70 y que parecen tener un arraigo en el imaginario colectivo que va más allá del análisis político racional.

¿Qué queda, entonces? Enfatizar en el análisis de los estudios de la modernidad, en tiempos donde la ignorancia y el fanatismo parecen tener un espacio preferente en la sociedad de consumo. Esos parecen ser los marcos de la lucha comunicacional del S.XXI. La tarea es ardua. Hay que comenzarla de una vez.

 
EDITORIAL - Nº 270

Que la solución, a regañadientes, del conflicto en el Medio oriente es política, qué duda cabe. La lluvia misilística indiscriminada que lanza Hamás contra la población israelí, parapetada en la densidad de Gaza y con la premisa de los “escudos humanos” ha rendido sus frutos favorables a la “causa palestina” en una muy bien pensada maniobra comunicacional que ha volcado sus misiles propagandísticos en todo el mundo.

El fenómeno no es nuevo. En una guerra comunicacional, al igual que en una convencional, si uno gana es porque el otro pierde. Y quienes pierden en esta vuelta, somos quienes no hemos sabido derivar las debidas consecuencias del conflicto anterior: la crisis de la Flotilla.

En esto las redes sociales han demostrado tener un poder de penetración y generación de opinión,  que no hubiera podido ser entendido en tiempos anteriores al internet. Tiempos en que Israel y su política de defensa constituía paradigma de lucha contra la ignorancia, la miseria, energía de creatividad y, probablemente, hasta de admiración. La resilencia demostrada tras la Shoá, llegó a constituirse en categoría de análisis terapéutico, y no es menor que la política internacional de muchos Estados tuvo como referente al Estado de Israel a la hora de definir sus propias políticas de desarrollo agrícola, investigación científica, derechos sociales, y un largo etcétera. Poder compartir aquello que nos interesa es un valor humano muy importante, y sobre esa base se desarrolló la política comunicacional de Israel.

Sin embargo, las conexiones digitales hoy son usadas para la incitación al odio. Ya sea en el ámbito de lo racional o lo irracional, esto último subrayado en las últimas semanas, ha significado el compartir odio no solo desde la perspectiva de dar contenido actualizado al antisemitismo,  sino que de dar información a la opinión pública desde la evocación a paradigmas emocionales, creyendo que vale la pena empatizar estos sentimientos.

Es así como la propaganda falsa palestina, sirve como una forma de crear defensores de una causa que no es la suya, apelando al lado humano de su audiencia. La irracionalidad triunfa y canaliza emociones locales de adhesión “a los más débiles” posicionándolas en el ámbito de lo internacional y su connotación romántica.

El problema empieza en el momento en el que nuestro sentimiento reacciona automáticamente para definir algunas cosas que deberían de ser pensadas.  Primeramente porque la respuesta racional “Hamás es terrorista” no es escuchada. Menos la secuencia histórica. “Palestina ha sido ocupada por los judíos” parece ser la conclusión de la jornada con todas las reminiscencias colonialistas que la supuesta ocupación evoca. Lo cierto es otra cosa. Pero a la hora de la emocionalidad de baja reflexión pero de alta intensidad, las argumentaciones no bastan.
Lo demuestran las cifras de visitas a Anajnu durante esta crisis. Judíos y no judíos conforman un total de 45.586 visitas, a un promedio 1470 diaria, demostrando una apetencia enorme por información y contenidos ante la asonada terrorista. Lo demuestra también la cantidad de amenazas e insultos recibidos en nuestro portal de Facebook.  

La misilística del S.XXI comprende las comunicaciones y eso es ya indiscutible. Una inserción, a página entera, en un periódico de elite, nada resuelve. Las comunicaciones deben ir dirigidas a ilustrar y sensibilizar a la gran opinión pública, pues es allí en donde anida, en definitiva, el germen del antisemitismo.

 
EDITORIAL - Nº 269

“El antisemitismo de un país es el termómetro con que se mide el grado de evolución de su sociedad. Lamentablemente en Chile está aumentando, de hecho llega a ser increíble que aquí se prefiera defender una cultura de la muerte en vez de una democracia como la de Israel”, decía unas horas atrás el destacado dirigente judío chileno Yonatan Nowogrodsky, como queja el retiro del embajador de Chile en Israel, lo que definía la posición del gobierno del país frente a la crisis de Gaza (¿o ante el díscolo frente interno?).

Ciertamente el grado de evolución de una sociedad puede ser evaluado en razón del antisemitismo siempre latente y que a veces asoma con virulencia inusitada. En Alemania, por ejemplo, por causa del declive de la República de Weimar, la crisis económica y la pauperización del proletariado, se había generado un auténtico lumpen que fue el caldo de cultivo del antisemitismo nazi que pudo ahogar la memoria de las glorias alcanzadas por las artes, las ciencias, las instituciones del país en otros tiempos.

Y es que el lumpen todo lo puede, inclusive generar cambios sociales de envergadura sobre la base del mito, de la superstición de la superchería política de bajo costo, y hasta de la iconografía pseudo-artística. El problema surge cuando los gobiernos quieren agradar a ese complejo estrato que nada tiene que ver con lo socio-económico, pero sí, en nuestros tiempos, con la masa consumista de productos baratos pero lindos, de causas distantes pero que “visten bien”, de un supuesto “progresismo” en las formas y en los paupérrimos contenidos.

Todo esto es la gloria de cualquier modesto publicista: público de fácil convocatoria, creyente de antiguos mitos, deseoso de ser “liberal” y “moderno”, pero incapaz de asimilar discursos complejos, fechas, compromisos históricos. Un público que sólo ayer marchaba por causas pacifistas, derechos de minorías, etc., y que hoy no tiene pudor alguno en justificar toda la cohetería de Hamás como “una causa justa de lucha contra la ocupación”, aun cuando Hamás sea uno de los movimientos fascista-islámicos que exhiba mayores pergaminos de represión a la disidencia, asesinato de homosexuales, persecución a los cristianos, y una serie de otras muestras dignas de lo más oscuro de la historia medieval.

Pero, nada de eso importa. Lo que importa es que queda “bien” ser antisionista, como mascarada del más básico antisemitismo, ocultar la existencia de Hamás y hablar de los ”pobres palestinos”, y definir a los judíos chilenos como “agentes del imperialismo norteamericano”.

La lucha contestataria ha finalizado. Es inútil insistir en ello. Mismo cuando muchos de los nuestros también aseguran barbaridades contra el Estado de Israel…

Lo que sigue es lo interesante. ¿Seremos capaces de hacer una auténtica Hasbará, como se precisa?. La pregunta no es de índole menor. Hace pocos años la pensadora inglesa, de amplio reconocimiento internacional, Melanie Phillips, consideraba que las políticas comunicacionales judías, de Israel y de la Diáspora parecían un “chiste de mal gusto” y que sólo respaldaban la información selectiva de amplios sectores en las universidades, medios y políticos a la hora de hablar sobre Israel, y las mentiras que emitían.

Hoy, por ejemplo, por causa del tan celebrado desarrollo tecnológico y científico de Israel, nadie se inhibe de hablar de “asimetría en el uso de la fuerza”, como si los misiles de Hamas fueran cohetes de fogueo para sólo causar ruido…

Las izquierdas a nivel mundial se regocijan en el antisemitismo, a falta de otras reflexiones necesarias, señalando que esta es una “lucha definitiva contra el capitalismo”, sin importarles que el fundamentalismo islámico tiene cualquier cosa en su seno, menos una reflexión socialista.

Lo hemos señalado ya en varias oportunidades. Hemos hecho “esclarecimiento” con mucho entusiasmo…pero sólo hemos convencido a unos pocos, y no a todos de nuestras propias filas. Urge una reflexión seria en torno a las Comunicaciones del S.XXI. Ya no bastan las declaraciones y los argumentos contestatarios. Los tiempos cambiaron…el lumpen es el mismo…

 
 
EDITORIAL - Nº 268

“Sólo en Chile podría suceder algo así” comentaba con amargo humor un habitual de los debates en redes sociales a propósito de la presencia de grupos neonazis en una manifestación anti-israelí donde predominaban las banderas comunistas…

Pero el habitual comentarista se equivocaba. Sobran ejemplos históricos durante el S.XX en que el comunismo se alió con el nazismo. Que lo haga ahora con el fascismo-islámico, resulta desarmónico y hasta jocoso, pero no es extraño.

Si hay un área en que el esclarecimiento como política comunicacional hebrea ha fallado es en el mundo de las izquierdas. Especialmente en las izquierdas chilenas.  Cosa curiosa, y amarga. En el levantamiento de información en redes, por estos días, nos hemos percatado que a los judíos nos ven como “empresarios de derecha, nazis, y explotadores” en la más franca ignorancia de la realidad, pero en coherencia con la propaganda antisemita que se ha desatado como una auténtica lluvia de misiles local.

Temáticas como el derecho a la seguridad, autodefensa, antiterrorismo y una serie de claves fundacionales de la democracia y la libertad, parecen no tener validez para los judíos, ni menos para los israelíes. Mitologías medievales vuelven a surgir con fuerza…y la opinión pública las acredita. En amarga conclusión debemos subrayar que, o hemos fallado, o, simplemente nos están dando duro, como siempre ha sido a lo largo de la historia.

Surgen por aquí y por allá, voces disidentes en ambos bandos. Las más bastante argumentativas, pero pobres en comunicación. Hemos respondido desde el lenguaje académico al improperio, pero en la memoria de la ciudadanía de a pie queda el eslogan facilista y la brutalidad de lo falso.

“Los judíos matan niños y no tienen derecho a defender a sus propios” es la premisa, y ante eso hemos respondido con estadísticas, con testimonios emocionales, con fuerza argumentativa de calidad, pero no nos creen. Es más fácil asimilar la simpleza de un discurso conmovedor pero antisemita en su esencia. No hemos aprendido que vivimos en la Era de las Comunicaciones del S.XXI, donde creíamos que las redes sociales educaban e informaban. Nada de eso. Lo que predomina es el discurso facilista, el refrán de fácil memorización, la fotografía falsa.

Sólo una campaña de largo aliento y de calidad analítica respecto a tendencias de opinión puede llevarnos a salir de este bombardeo misilístico. El insulto no sirve, ni la reproducción de opiniones sesudas. La síntesis es la clave, al parecer. Así lo hemos sabido en Anajnu desde su fundación. El mundo no nos conoce, mal podría creernos.

 

 
 
EDITORIAL - Nº 267

“La guerra es siempre una acción criminal pero más que eso, toda resolución violenta de un conflicto encierra el germen de un enfrentamiento futuro. La guerra puede terminar con un bando ganador y otro derrotado, pero nunca arroja justicia sobre las causas que las disparan. Por el contrario, la guerra suele enmascarar y pervertir una causa justa bajo el oprobio de las víctimas que deja a su paso”, señala con brillante lucidez Gerardo Sotelo en un medio uruguayo. Lo que no señala y no se analiza por ninguna parte es el impacto que el conflicto “Secuestrados-Hamas-Gaza” ha tenido en la población judía de la diáspora.

Si bien por doquier caen misiles de Hamas sobre territorio israelí, misiles ideológicos de gran calibre cubren los medios de prensa y las redes sociales.  De nada sirve responder, nadie nos cree, ni siquiera las amistades virtuales que han sido cómplices en otras ocasiones. Pesa más, el bombardeo selectivo con “víctimas infantiles” que los misiles de Hamás, a los que se les justifica como “la respuesta lógica  a la ocupación sionista”. A propósito, “sionista” se ha vuelto a convertir en una mala palabra, y no son pocos que la utilizan como insulto… hasta autoridades de gobierno.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile emite una declaración que parece haber sido redactada en una oficina de Hamas. De nada han servido, por varios períodos, los homenajes y las condecoraciones y regalos a las autoridades de turno…igual salimos mal parados.

Si a estas alturas, con las tropas en la frontera de Gaza, con más de 1000 misiles de Hamás cayendo en territorio israelí, las cosas, a nivel internacional están así, debemos dar por perdida la más trascendente de las batallas: la comunicacional.

Al menos el mito de que “los judíos controlan los medios de comunicación” se ha revelado como falso, lo que es un punto a favor. Sin embargo, nuestros medios propios, de corto alcance, o alcance local, no dan abasto a la necesidad de denuncia y esclarecimiento. Algunos tradicionales, francamente, dedican sus páginas a la vida social en las comunidades, y en el formato digital, un medio ha optado por el autoflagelamiento y el desencanto sembrando desconcierto y polémica en las propias filas.

Todos queremos ganar esta guerra, pero la responsabilidad que nos cabe, como judíos del exilio, no es tratar de convencernos a nosotros mismos, sino ganar la guerra comunicacional, área en la que nuestros enemigos nos llevan ventaja política (en izquierdas y derechas), moral (presunta indefensión palestina), e ideológica (supuesta superioridad judía en la defensa de su territorio nacional). El posicionamiento de Imagen ideada por los Comunicadores del enemigo ha sido exitoso, y se ha basado en los antiguos mitos antisemitas que aún existen en el subconsciente de las diversas sociedades consumidoras de noticias y de fácil posicionamiento político.

Nada se logra con la respuesta, aunque oportuna, pero de naturaleza moral o a procura del “empate técnico”. Los partidos de fútbol se ganan con goles, no con equipos que “tengan la razón o el mérito”. Y si de goles se trata, la proliferación de fotografías de la masacre en Siria editadas como “Gaza” es una goleada de las vergonzosas. Así mismo acontece con el ocultamiento de los escudos humanos bajo la fórmula “los sionistas asesinan a los niños”.

¿Qué nos queda, entonces? Sólo focalizar nuestros esfuerzos en potenciar la acción de hasbará en un medio de comunicación propio, con auténtica llegada al mundo civil, con prestigio y alcance oportuno, que cuente con estudios de tendencias de opinión pública. En Chile, sólo ANAJNU cuenta con esos méritos alcanzados con gran esfuerzo. Sólo invirtiendo en su desarrollo, continuidad, persistencia y celeridad, concentraremos nuestras energías comunicacionales, ahora dispersas, para hacer frente a los conflictos que vienen.

 
EDITORIAL - Nº 266


No hay diferencia alguna. Asesinato es asesinato sea la victima un joven árabe o judío. En ningún caso cabe justificación. Sin lugar a dudas. Y la condena didáctica no se debe hacer esperar. Los gritos de venganza surgidos desde el primer momento en que fueron descubiertos los cuerpos de los tres jóvenes judíos asesinados en Cisjordania por un comando de Hamás, encontraron eco extremista de gran perjuicio para la causa de la paz.

Efectivamente el clamor de venganza tiene validez emocional y urgencia reivindicativa, pero bajo ningún punto de vista como una búsqueda y logro de lo indiscriminado: la justicia es la base principal de nuestra filosofía de vida, la búsqueda de justicia, la sanción a los culpables objetivos, no a cualquier persona de otra etnia que se cruce por el camino en el momento equivocado.

El Estado de Israel ha dado rápidas señales de aquella anhelada justicia al aprehender a los presuntos culpables del asesinato de un joven palestino cometido en “venganza” por la causa del asesinato de los tres jóvenes judíos. La señal no es menor, aunque poco significado tiene en el morboso paisaje de la opinión pública internacional, de la percepción de lo que “es ser judío”, y hasta en las propias filas.

No obstante, la causa está viva y continuará candente mientras sigan cayendo misiles palestinos en territorio israelí, mientras extremistas de ambos lados afilan sus cuchillos de venganza indiscriminada y los medios de comunicación no informen con objetividad.

En el medio de esta total conmoción, falta de cordura y respuestas militares, surge en una Irak asolada por una guerra civil altamente ideologizada y fundamentalista, el Califato de Bagdad. Todo empezó con un extraño e inesperado anuncio: los miembros del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), incapaces de hacer frente a la ofensiva del ejército regular de Damasco, decidieron abandonar Alepo para adentrarse en suelo iraquí. Curiosamente, la mal llamada retirada estratégica desembocó en la espectacular ocupación de la mitad Norte de la antigua Mesopotamia y la proclamación del Califato islámico, es decir, de una entidad confesional que desconoce las limitaciones geográficas del mundo moderno o, si se prefiere, los confines establecidos artificialmente a comienzos del siglo XX por el acuerdo Sykes - Picot. Para el autoproclamado sucesor de Mahoma por… voluntad de Alá, el mundo musulmán tiene que volver a sus raíces, a la guerra contra el infiel.

Curiosamente, la espectacular ofensiva los combatientes no provocó la ira (ni la preocupación) de la clase política occidental. El actual inquilino de la Casa Blanca se limitó a hacer oídos sordos a las llamadas de auxilio de las autoridades de Bagdad, alegando que los Estados Unidos sólo intervienen en los conflictos cuyas repercusiones suponen un peligro real y directo para su seguridad. Ahora bien ¿Qué es un Califato?. Aparte de los matices lingüísticos que aluden a un distante pasado medieval, un Califato hoy, es el desconocimiento absoluto de las fronteras políticas y geográficas existentes, además de la fusión de lo religioso, lo judicial y lo político en un solo poder. Todo lo absolutamente contrario a la concepción de democracia republicana que impera en Occidente.

Incapaces de sorprenderse, los medios de comunicación han informado respecto al “Califato”  como una señal más de lo exótico del mundo musulmán, o del predominio de una facción extremista sobre otra aún más extremista, cuyos límites y definiciones resultan difíciles de confirmar, pero han ignorado deliberadamente, que se asoma, con esta iniciativa, una amenaza aún más agresiva para el mundo occidental. Pareciera ser que la Historia de la Edad Media, recién estuviera comenzando.

 
EDITORIAL - Nº 265

En medio de una total conmoción, gritos de dolor y venganza Israel sepultó en un multitudinario funeral a los tres jóvenes asesinados en Cisjordania presuntamente por un comando de Hamas, que a su vez se prepara para una posible respuesta militar israelí aún por decidir.

Los principales medios internacionales atribuyen a esa “venganza” la treintena de bombardeos aéreos sobre distintos blancos islamistas en Gaza ordenada por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, al hallazgo el lunes de los cadáveres de los tres jóvenes. Olvidando conscientemente que se trató de la respuesta al lanzamiento de una veintena de cohetes palestinos en las últimas 24 horas.

La prensa parece ignorar que el  hallazgo de los cadáveres en un descampado próximo a la ciudad cisjordana de Hebrón desató una frenética búsqueda de los dos sospechosos, junto con la condena judía mundial y las emociones contradictorias que la repugnancia por el hecho venía acumulando.

Difícilmente podríamos hablar, hoy, de un ambiente de luto tradicional en Israel y el mundo entero. La reflexión política que se deriva es una total decepción por las conversaciones de “paz” y la condena objetiva hacia Hamás. El “método”, si se puede denominar de alguna manera decente a lo acontecido, les pertenece y caracteriza. También la absurda y francamente antisemita reacción de algunos comentaristas internacionales que atribuyen al propio Estado de Israel lo acontecido.

La búsqueda de “justificación” nos ha acostumbrado al inmovilismo y la indiferencia. Desde ningún punto de vista el secuestro y asesinato, además del ocultamiento de los cadáveres, tiene justificación alguna. La sola idea de buscar razones repugna la conciencia humana, sea judía o no.

Con total desparpajo, los líderes de Hamas desmintieron estar involucrados y acusaron a Israel de querer justificar una nueva ofensiva militar en Gaza, en una argumentación desvergonzada y surrealista tan absurda como la que dan los jóvenes estudiantes de Santiago para justificar los daños a un establecimiento educacional en toma señalando que la culpa la tienen las autoridades municipales… La comparación no es menor. Obedece a una lógica perversa que pretende distorsionar los hechos, derivar las culpas y mantener la categoría “heroica” que se les ha atribuido por los medios. En el caso de Chile, las consecuencias son criminales…en el de Hamás, también.

A nivel mundial se ha convocado a manifestaciones, velatones y oraciones a modo de visibilizar la protesta y la indignación, pero cabría preguntarse si acaso no es válido el título de una famosa película chilena de los años 60’ “Ya no basta con rezar” y que parece venir al caso.

Las preguntas que se imponen con cruel frialdad es cuál es el paso siguiente: ¿Justicia o venganza?... y ¿quién la ejerce?...Sabemos que la paz no se construye con violencia pues ésta atrae más violencia, pero ¿pueden quedar impunes estos crímenes una vez más?

 

 

 
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