¿Olvidamos a Irán?

Ana Jerozolimski

Udai Muhamad y su hermano mayor Ramz, heridos sirios que entrevistamos en Turquía en octubre del 2013: "Irán vino a Siria a matar".
Ningún ciudadano del mundo que haya estado expuesto en algún momento a los horrorosos videos difundidos por Daesh (el Estado Islámico) sobre sus propias atrocidades, o leído al menos algún testimonio de civiles que estuvieron en sus garras y lograron salir, puede dudar hoy de lo terrible de ese monstruo asesino. Pero sería un error ver en él al único responsable de las matanzas en Oriente Medio y del ataque constante a los valores del mundo libre. 

Su ideología del siglo VII cuando el nacimiento del Islam, combinada con tecnologías del siglo XXI, arroja un resultado letal y estremecedor. Pero mucho más peligroso es Irán, con mucho mayor poderío militar y económico. Es suficientemente inteligente como para moverse con otro estilo y no difundir al mundo degollamientos, pero continúa colgando homosexuales en sus plazas y apoyando a organizaciones terroristas asesinas , fomentando siempre una visión radical del Islam. 

En una entrevista publicada en este portal días atrás a Susana Mangana, experta en el mundo árabe e islámico, la sensación que deja su lectura es que el régimen de los Ayatollas queda exento de culpa respecto a la situación que vive actualmente Oriente Medio. Me permito pues intentar aportar a la comprensión del momento actual y de lo vivido en los últimos años, a través de mi propio análisis. Es que si bien sí menciona a Irán como la potencia que encabeza al Islam chiita, enfrentada a Arabia Saudita que va al frente el bloque suní, el análisis que hace de la guerra en Siria deja claramente la impresión de que la sangre allí derramada es culpa de los opositores al régimen de Bashar el-Assad, cuando en realidad, gran parte de ella recae sobre los hombros del propio Irán. 

Lo que sucede hoy en Siria no se debe simplemente a que "rápidamente la oposición se militarizó, se armó, y ahí es donde viene la injerencia de terceros". Las primeras protestas , en la ciudad de Dar´a, no fueron violentas sino un clamor por mayor libertad . Ni siquiera se pedía el fin del régimen, sino mayor apertura. La respuesta del régimen sirio fue cruenta de inmediato, en un claro intento de aplastar en forma absoluta las manifestaciones. 

Cuando junto a la gente común que salió a la calle comenzaron también los choques abiertos con símbolos del régimen, por parte de una diversidad de grupos opositores armados en forma muy limitada, es cierto que comenzaron a llegar "terceros" desde afuera. Pero si se habla de ellos, hay que mencionarlos a todos. Y no fueron solamente los fundamentalistas islámicos sunitas que vinieron en apoyo a los rebeldes sirios de Irak, Chechenia y Afganistán, sino también las Guardias Revolucionarias de Irán y los miembros de Hizbala en apoyo del régimen de Assad, participando activamente en los combates . Son responsables del asesinato de numerosos sirios.

En octubre del 2013, viajamos a entrevistar refugiados sirios en Turquía, en localidades cercanas a la frontera con Siria, a las que llegaban huyendo de la guerra, especialmente los residentes en la parte norte del país . Uno de los lugares que recorrimos fue una clínica donde se recuperaban heridos , parte de ellos miembros del Ejército de Siria Libre, que en ese momento era una fuerza simbólica de la oposición. 

Nos permitimos reproducir algunos párrafos de una de las notas que enviamos desde allí al periódico mexicano "El Universal" que fue el que nos envió a esa cobertura especial:

Conversamos entre otros con Udai Muhammad, de 22 años, el herido más joven que se recuperaba en un centro médico en la localidad de Reyhanil. 
No puede caminar sin la ayuda no sólo de unas muletas especiales que todavía tendrá que usar por mucho tiempo, sino también de la de su hermano mayor, Ramz, de 32, que logró llevarlo a territorio turco para salvarlo. Otros dos de sus hermanos están combatiendo-al igual que ellos lo hacían hasta hace poco- en el Ejército de Siria Libre, una de las fuerzas centrales de los rebeldes. Hace un año y medio que no ven a su familia.

Udai y Ramz cuentan con tono casi de rutina sobre su situación...Hasta que preguntamos por Irán. Udai levanta su tono de voz..Ramz agita sus brazos al aire y luego señala las piernas de su hermano."¿Irán? ¿El aliado de Bashar? Ellos hicieron esto. Ellos casi me matan".

Udai estaba con otros compañeros cuando sintió que desde un tanque sirio se aprestaban a disparar un proyectil. Había también gente fuera del tanque."Eran iraníes, no hay ninguna duda, los escuché hablar en persa...y con ellos había unos chiitas sirios...les gritamos, que no disparen..pero nada ayudó. Estaban como locos..Gritaban por Hussein y por Ali (figuras claves en el Islam chiita, a diferencia del sunita) ..y dispararon..Vinieron a Siria a matar".

Hasta aquí, el testimonio de dos de los numerosos heridos sirios.
Pues es cierto, como dijo Susana Mangana, que "hubo potencias regionales que dieron dinero, armas, apoyo logístico a grupos opositores, sobre todo a agrupaciones de ideología salafista, una pléyade de organizaciones de extranjeros que han venido a pelear a Siria con el objetivo de derrocar al gobierno de Al Assad y a veces se potencian con ese objetivo y otras luchan entre ellas". Pero el análisis exacto de la situación, no puede dejar de lado a Irán, que por cierto es no menos culpable de la guerra-por su propia intervención y por su apoyo constante al régimen sirio- que los extremistas de la otra rama del Islam. Es más: la mayor parte de las víctimas de la guerra, fueron obra del régimen de Assad , que hace tiempo no estaría en el poder, de no ser no solamente por Rusia, como dijo certeramente Susana, sino por la ayuda clave de Irán y los terroristas de Hizbala.
Gerardo Tagliaferro pregunta sobre el poder de atracción de Daesh que seduce también a jóvenes en Occidente . "Sobre todo les seduce esa idea de la justicia, de tener una segunda oportunidad de vivir en un protoestado de acuerdo a las normas islámicas del séptimo siglo de la era cristiana, es decir los albores del Islam. Porque están desencantados, están frustrados con la sociedad en la que viven". No es fácil, sin duda, la adaptación a un mundo distinto de aquel en el que uno creció. Pero quienes iniciaron una nueva vida sin intentar imponer las normas de la suya anterior al lugar que los recibió, en muchos casos lo lograron. 

Susana agrega: "Si ese terreno es abonado yendo a una mezquita donde escuchan un sermón muy incendiario que les va haciendo pensar en los musulmanes que mueren con las bombas de Estados Unidos o Francia, o que Francia y Gran Bretaña les robaron, les despojaron de la dignidad, entonces salen de allí henchidos de una suerte de euforia que les lleva a querer convertirse en mártires". Sin olvidar ni por un momento los crímenes y crasos errores de Occidente en diferentes partes del mundo árabe, es un hecho que muchos más musulmanes han muerto a manos de musulmanes, que de bombas occidentales. La frustración por el trato de Occidente (especialmente Estados Unidos), argumento tan popular en América Latina, es más que nada una herramienta bien manejada por los propios extremistas islámicos en favor de sus propias agendas. No es el bienestar de los musulmanes lo que les interesa, sino su poder, su deseo de imponer su única verdad.
Por eso, conectamos esto con la pregunta sobre la posibilidad de la amenaza terrorista en América Latina, a la que Susana responde "evidentemente hay un peligro, claro que sí, pero no debemos sobredimensionarlo" y explica, entre otros argumentos, que "no están los conflictos subyacentes que hay en Europa".Y agrega: " Ni Honduras, ni Guatemala, ni Uruguay han intervenido en ninguna aventura colonial, no hay tropas de estos países en Irak o en Siria. Es decir, hay mucho menos resentimiento de los ciudadanos musulmanes hacia América Latina".

El problema es que los terroristas no necesitan explicaciones lógicas para nada. El resentimiento puede ser auténtico, pero lo usan los fanáticos para sus fines, no para ayudar a los pueblos del Islam. 

Y volvemos a Irán..ineludible recordarlo cuando de terrorismo en Latinoamérica se trata. ¿Cómo olvidar los dos atentados cometidos en Buenos Aires? Y detrás de ambos, estuvo Irán. Así fue en la bomba en la Embajada de Israel el 17 de marzo de 1992 , como en la mutual judía AMIA el 18 de julio de 1994. En el primer atentado ,el saldo fue de 22 muertos, algunos de ellos diplomáticos israelíes y la mayoría ciudadanos argentinos, y más de 240 heridos. En el de la AMIA, hubo 85 muertos y más de 300 heridos, la inmensa mayoría argentinos, además de un uruguayo y algún otro extranjero.


América Latina comete un serio error si cree que el terrorismo es asunto de otros. Es un hecho que el peligro principal está ahora en otro lado. Pero alertas hay que estar siempre. Y no sólo ante el Estado Islámico. Es popular hoy concentrar en este grupo todo el temor. Pero es una lectura equivocada. Hay otros, del otro lado del Islam, que ya han matado mucho más que ellos , a la vuelta de la esquina. No hay que olvidarlo.

Fuente: Montevideo.com.uy

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