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Ada E.
Yonath
Premio Nobel en Química 2009
Reconocida por su labor pionera
en la estructura del ribosoma dirige, desde 1988, el Centro Helen &
Milton A. Kimmelman de Estructura Biomolecular del Instituto
Weizmann de Ciencias y fue co-acreedora (junto con George Feher) del
Premio Wolf en Química (2007). En 2008 se convirtió en la primera
israelí en obtener el premio al Logro de
Vida de L´Oreal-UNESCO, por
su vital labor en la identificación de cómo las bacterias se hacen
resistentes a los antibióticos.
Nació en Jerusalén, en el seno de una familia pobre. Aunque sus
padres tuvieron pocas oportunidades, la apoyaron para que recibiera
una buena formación académica. Es Licenciada en Química (1962),
Master en Bioquímica (1964), Doctora en Cristalografía Rayo-X (1968)
y realizó post doctorales en la Pittsburgh Carnegie-Mellon
University (1969) y en MIT (1970). Ese año ingresó en el
Departamento de Química del Instituto Weizmann y estableció lo que
fue, durante
casi una década, el único laboratorio de cristalografía proteica
israelí. Fue directora del Departamento de Química Estructural
(1989-90) y del de Biología Estructural (1992-94). Entre 1986 y 2004
dirigió las Unidades de Investigación Max Planck de Estructura
Ribosómica en Hamburgo (Alemania). Pasó la mayor parte de su carrera
desentrañando la estructura del ribosoma, el sistema de síntesis de
proteínas del ribosoma y el modo de acción de los antibióticos.
"Hice experimentos toda mi vida. Era pura curiosidad. Una vez me
rompí un brazo cuando caí al jardín tratando de medir la altura del
balcón de mi casa".
Reveló los modos de acción de más de una docena de familias de
antibióticos, abriendo el camino para el desarrollo de otros nuevos,
que actuasen sobre el ribosoma de los agentes patógenos, evitando el
problema de la resistencia. Obtuvo doctorados honorarios en las
Universidades de Tel Aviv, Ben Gurion y Oxford y es miembro de la
Academia Israelí de Ciencias y Humanidades, la Academia Nacional de
Ciencias de EEUU, la Academia Europea de Ciencia y Arte, la EMBO, y
de la Academia Nacional de Astronáutica.
Tiene una familia y una hija.
"Si una mujer es feliz con lo que está haciendo en su casa y en el
trabajo, entonces todo el mundo está feliz. (…) Nunca pensé en si
era mujer o no cuando decidí dedicarme a la ciencia. Simplemente era
un ser humano, nacido en una familia extremadamente pobre, tanto que
ni siquiera teníamos libros (…) Pero uno que pude conseguir y leer
fue la historia de Madame Marie Curie, pionera en el área de
radiactividad, que recibiera dos premios Nóbel en dos campos
científicos diferentes. Esa historia me despertó el deseo de
dedicarme a la ciencia. Otra clave fue el estímulo y respaldo de
varios de mis maestros, entre ellos el de matemáticas de la escuela
primaria, Zvi Vinitzky, quien me presentó a Tony Halle, director del
elitista Tijon Hadas (Tel Aviv) quien, impresionado por mi talento,
me admitió sabiendo que no podía pagarlo. A cambio, ayudé a jóvenes
inmigrantes búlgaros en sus estudios de matemática".
"Las mujeres somos la mitad de la población. Creo que, el mundo,
está perdiendo la mitad de la fuerza cerebral humana al no estimular
para que se dediquen a la ciencia ya que pueden hacer grandes cosas,
si se les incita de manera adecuada. Me gustaría que las mujeres
tuviesen la oportunidad de hacer lo que les resulte interesante, que
den rienda suelta a su curiosidad. Y que el mundo se abriera a eso.
Nací en Israel y no salí del país hasta los 28 años. Todos mis
recuerdos de la infancia son israelíes. La primera vez que me di
cuenta que estaba viviendo en Israel, coincidió con la primera vez
que tuve conciencia de mi existencia. En todos los países que viví
y/o trabajé (Israel, EEUU, Alemania y Francia) sentí lo mismo: me
sabía un ser humano que trataba de hacer lo mejor que podía".
Fuente: Cidipal
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