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¿Es Ahmadineyad judío?
«¿Y quién será el próximo. Sadam
Hussein?». Sarcasmos de este estilo y mucha guasa aderezan en Israel
estos días el debate abierto por algunos medios británicos en torno a
las presuntas raíces judías de Mahmud Ahmadineyad. «También lo eran
Hitler, Lenin, Franco, Mao. y no olviden a Batman y Tarzán», firma Yom
Tov en uno de los múltiples hilos de opinión que han inundado Internet.
Recuerda con burla que igual filiación llegó a predicarse del mismísimo
Un hábil zoom sobre el documento de identidad que el presidente iraní mostró en una foto tomada el día de sus elecciones servía al rotativo londinense 'Daily Telegraph' para crear este fin de semana casi una leyenda, pero con pies de barro. El descubrimiento: en la tarjeta figura que el apellido anterior de Ahmadineyad era Sabourjian, una voz que el periódico traduce como «tejedores del sabour», o lo que es lo mismo, de las estolas utilizadas en las plegarias judías llamada tallit en hebreo, y supuestamente sabour en persa. La conclusión a partir de ahí es la que recomienda el morbo: la familia cambió de nombre cuando se convirtió al islam. «Lo modificaron por motivos religiosos, Sabourjian es un apellido judío bien conocido en Irán», apuntala en 'The Telegraph' un experto anónimo, mientras que Alí Nourizadeh, del Centro de Estudios Árabes, deduce que esta revelación explica «mucho» sobre el presidente persa. «Haciendo declaraciones antiisraelíes, -ha dicho-, (Ahmadineyad) está intentado despojarse de cualquier sospecha sobre sus conexiones judías. Se siente vulnerable en una sociedad chií radical». La apasionante fábula genealógica se quiebra, no obstante, en las páginas del también londinense 'The Guardian'. Ni sabour significa estola judía, ni Sabourjian es un apellido hebreo que todos conocen en Irán, despeja el profesor David Yeroshalmi, autor de 'Los judíos en Irán en el siglo XIX'. Más bien remite al trabajo de teñir hilos -los 'sabor' en farsi- para las famosas alfombras que se fabrican en la zona de Aradan, de la que Ahmadineyad es natural, señala su biógrafo Kasra Naji. Y tal profesión nunca fue ejercida por judíos. Adiós a la suculenta historia de la conversión familiar, y más cuando Naji documenta que la madre del presidente iraní es una auténtica seyyede, título que sólo se da a los descendientes de sangre del profeta Mahoma.
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