"Anusim" el plural para "anús", significa "los forzados" en hebreo.
Este es el término legal aplicado a un judío que ha sido forzado a
abandonar el judaísmo en contra de su voluntad y que hace todo lo
que está en su poder para continuar practicando el judaísmo bajo la
condición de coerción. La Iglesia Católica se refiere a los Anusim
como "Conversos" o "Nuevos cristianos." "Cripto-judíos" es una
invención moderna de los historiadores y " Marranos " es el término
peyorativo que los españoles antisemitas dieron a los Anusim.
Alegato 1:"Como judío y murciano mi vida ha ido algo
paralela al devenir histórico. Con 12 años me sentía ya judío sin
saber aún que mi abuelo era de origen judío-sefardí y mi abuela
materna anusim. Entonces comenzó mi búsqueda y lucha por conseguir
un lugar entre mi Pueblo. Desde mis clases con 16 años en la
Comunidad Judía de Madrid hasta la actualidad han transcurrido
muchos años de intensa lucha por mantener y consolidar mi identidad
judía. Luchar contra los prejuicios tanto de la sociedad que me
rodeaba como de algunos judíos que no entendían que de lo que
hablamos no es de conversión si no de Teshuvá, de un auténtico
Retorno al Pueblo al que por derecho pertenecemos".
Alegato 2:"Mi propio abuelo recordaba de manera muy
vívida como dos veces al día los hombres de la familia, ricos
terratenientes en el Nordeste de Colombia, se ponían " Toallas"
sobre sus cabezas y leían de extraños libros que nunca le mostraban
a nadie." El pudo después confirmar sus sospechas acerca de que su
familia no solo era peculiar, sino aun más: que eran judíos.
Alegato 3:Manuel creció en su natal Cuba practicando en
secreto eso que sus abuelos llamaban "Brujería". Cuando él y su
familia se establecieron en los Estados Unidos, su padre se
sorprendió al descubrir que esa " brujería" no sólo era practicada
en su nueva tierra, sino que se hacia en forma publica. Manuel y su
familia pronto ingresaron en una Sinagoga donde podían practicar sus
tradiciones ancestrales de manera libre como judíos.
El 31 de
marzo del año 1492 es una fecha trascendental para el pueblo judío.
Los Reyes católicos de Castilla y Aragón, Fernando
VII
e Isabel " La Católica ¨ firman el Decreto de Expulsión de los
judíos de España, quienes podían elegir entre dos caminos muy
difíciles: el destierro y la búsqueda de otros lugares donde se les
permitiese vivir respetando su fe o convirtiéndose al catolicismo.
Muchos fueron los que optaron por la conversión manteniendo así en
secreto su judaísmo, pero esto trajo como posterior consecuencia la
implementación de la famosa Santa Inquisición que se caracterizó por
la intolerancia y la utilización de métodos violentos que iban desde
la tortura hasta la hoguera, buscando la confesión de aquellos que
judaizaban en secreto seguido de la confiscación de sus bienes con
lo cual los familiares quedaban en el desamparo y la ruina total.
Quedan miles de relatos como testimonios a lo largo de los siglos en
que la inquisición persiguió despiadadamente a los judíos en los
diferentes continentes. Las cifras no son claras porque muchos
archivos con el transcurso del tiempo se perdieron, o fueron
destruidos intencionalmente, pero se estima que murieron en manos de
la inquisición más de 50.000 judíos cuyo único pecado fue tratar de
preservar su fe y su identidad milenaria.
El efecto que tuvo la salida de los judíos de España fue la
desaparición del judaísmo de la península y lo que quedo como
vestigio fue la práctica del marranismo o de un judaísmo en secreto,
que podía despertar la sospecha con las consiguientes delaciones -
era obligatorio ocultar las identidades - todo debía ser en secreto.
La primera generación conocía perfectamente el judaísmo, algo menos
la segunda y en las posteriores la ausencia de libros, maestros y
libertades fue generando un judaísmo muy peculiar, un judaísmo
adaptado a una nueva realidad.
En el suelo ibérico donde permanecieron los conversos que guardaron
su identidad como pudieron fueron social y políticamente
discriminados. Trataron por todos los medios de mantener su
identidad judía y vivieron una doble vida; en la calle: católicos
fervientes, y en el hogar: judíos aferrados a sus costumbres y a sus
creencias.
Pese a la explícita prohibición, otros conversos lograron llegar a
América, después de aquellos que viajaron con Colón. Hasta las
costas de Lima y México los persiguió la inquisición y fueron
acusados de nuevamente de Judaizar. Muchos millares huyeron al
Tucumán y al Río de la Plata. Otros, los que vinieron de Portugal,
vivieron sus desventuras en Brasil, entre la inquisición portuguesa
y la permisividad holandesa.
Aquello que la Inquisición no pudo lograr durante siglos, pese a la
saña con la que se persiguió a los judíos, lo ha hecho el paso del
tiempo ya que en cada generación se iba diluyendo un poco mas los
lazos ancestrales con sus orígenes pero hoy, en nuestras últimas
décadas, muchos de los descendientes de los Anusim están buscando la
forma de retornar a sus raíces.
Se cree que unos 60 millones de los habitantes de Latino América son
descendientes de los primeros judíos, de aquellos que llegaron
buscando nuevos lugares para vivir en paz alrededor de su fe. Son
millones de personas que se vieron condenadas a no saber sus
verdaderas raíces e identidad.
Aquellos que lograron descubrir algo, sintieron la indiferencia de
las comunidades judías actuales por el desconocimiento y tal vez un
poco por la desconfianza ante este peculiar fenómeno histórico.
El aprecio y orgullo que estas comunidades judías actuales muestran
hacia estos ilustres Anusim del pasado, contrastan de manera
dramática con las dificultades que deben enfrentar sus descendientes
cuando deciden llegar ante ellas para reclamar su herencia e
identidad Judías.
Cada año, un número nutrido de Anusim se acerca a las comunidades
judías locales, en busca de respuestas a las preguntas que rondan el
laberinto histórico de sus orígenes y su sangre. Algunos buscan ser
aceptados plenamente, otros saben que para ser
reconocidos
deben optar por una conversión para retornar al Pueblo Judío. La
mayoría de ellos, sin embargo, sólo están interesados en aprender
algo más sobre judaísmo y al mismo tiempo, sobre sí mismos.
El camino de vuelta a casa no es fácil, siempre plagado de espinas,
ya que la mayoría de los Bnei Anusim que desean retornar encuentran
generalmente muchos difíciles obstáculos que superar: escepticismo,
interrogaciones despiadadas y en la mayoría de los casos el rechazo.
El Estado de Israel ha hecho hasta ahora, muy poco para mejorar las
necesidades de los Bnei Anusim. La distancia de Israel hace estos
esfuerzos aún más difíciles, especialmente cuando los caminos
funcionan a través de esas mismas comunidades que están asustadas
para recibir a estos recién llegados.
En Israel y en el Mundo, ciertas instituciones están tratando de
ubicar y ayudar a los Bnei Anusim que han descubierto su pasado y
buscan su retorno sincero; pero esto no basta, se requiere que sean
los mismos Bnei Anusim quienes tomen la bandera de su lucha y exijan
ser escuchados y apoyados en su justa y noble causa por recuperar su
identidad.
Los B'nei Anusím, o sea, estos descendientes de los forzados, son un
gigante dormido, listo para ser despertado a su verdadera herencia.
¡BIENVENIDOS A
CASA!
Referencias:
Testimonios personales
Los Judíos Nuevos: el clamor de los Anusim Por Juan Mejia
Anusim. Enciclopedia Wikipedia
Los Cripto-Judíos surgen de las cenizas
Por Francisco Hubsch Neumann