El apóstol
del negocio de Gaza
por
Jorge Marirrodriga
En todo este circo de la caravana solidaria con Gaza
hay un detalle del que los medios no estamos informando. Y es
una pena, porque ayudaría a comprender a nuestras audiencias el
negocio organizado alrededor de la franja y sus habitantes.
La caravana es una iniciativa de Viva Palestina, organización
capitaneada por George Galloway, un ex parlamentario británico,
expulsado del Partido Laborista, quien durante años alabó en
público a Sadam Hussein. “Señor, saludo su coraje, su fuerza y
su ser incansable”, declaró ante el dictador bajo cuyo régimen
hubo al menos 250.000 desaparecidos políticos. Grabado está.
También existen filmaciones en las que abraza efusivamente a
Uday, hijo
mayor
de Sadam, un psicópata asesino del que su propio padre tenía
miedo y que en las bodas de sus amigos ejercía el derecho de
pernada sobre la novia. Galloway le trataba de “Excelencia”.
Ahora Galloway dice que él siempre condenó a Sadam y que en
realidad él hablaba con el pueblo iraquí y no con el dictador.
Este apóstol de la causa de Gaza fue expulsado de la Cámara de
los Comunes después de ser investigado por quedarse con millones
del programa Petróleo por Alimentos que la ONU organizó en Iraq
en los noventa. Era sospechoso de recibir durante años a través
de una fundación-pantalla el dinero enviado por orden de Sadam.
La Cámara no lo probó porque no pudo investigar las cuentas de
su mujer (el parlamentario era él) pero sabiendo que olía a
podrido en Dinamarca lo expulsó por mal uso de sus privilegios y
fondos como diputado.
Terminado el negocio iraquí, Galloway apoyó pública y
sucesivamente la ocupación siria de Líbano (“el Ejército sirio
garantiza la estabilidad del país"), a Hizbullah (“nunca ha sido
una organización terrorista”) y últimamente el fraude electoral
de Ahmadineyah en Irán. Se declara defensor de los derechos de
los homosexuales, pero ha justificado sus ejecuciones en Irán
calificando a los ajusticiados de “violadores”. Hace un año
organizó Viva Palestina, como caravana solidaria con Gaza. Su
principal socio en la empresa fue el dictador libio Muamar
Gadafi. Una comisión oficial británica ha abierto una
investigación sobre el uso dado al dinero que recaudó Galloway
en el país que, en teoría, debería haber sido dedicado a acción
humanitaria. Hasta el momento, Galloway no ha presentado la
documentación justificativa exigida por la comisión.
Galloway es un apóstol, si, pero del negocio. Ayer comparó a los
israelíes con el doctor Mengele. Vale, ya tiene el titular… y el
dinero en el bolsillo.
En la imagen Ismail Haniyah (quien no parece sufrir hambre por
el bloqueo precisamente) entrega un pasaporte palestino a
Galloway en marzo de este año en Gaza.
Fuente: sobre israel opinamos todos