Expertos:
Respuesta chilena a terremoto fue ejemplar

Expertos
Internacionales en desastres naturales afirman que
el desempeño de las autoridades chilenas fue tan
bueno que debería ser usado como modelo para el
resto del mundo
Una encuesta dice que la
mayoría de los chilenos piensa que la respuesta fue
un tanto lenta y que las víctimas del terremoto
pasaron varias noches a la intemperie mientras sus
casas eran saqueadas. La popularidad de Bachelet,
quien entregará el gobierno a su sucesor Sebastián
Piñera el jueves, sigue intacta. Y eso no le
sorprende a los expertos.
Los entendidos en estas cuestiones admiten que la
armada y las oficinas de emergencias no emitieron a
tiempo un alerta de tsunami que pudo haber salvado
vidas y que Bachelet tal vez se demoró un poco en
sacar a los militares a la calle para controlar los
saqueos.
Pero agregan que, como contrapartida, se hicieron
muchas cosas bien. Elogian en particular el que se
haya insistido en que la ayuda internacional
respondiese a las necesidades específicas del país,
el que restaurasen rápidamente las carreteras y el
que se encomendase a los militares el manejo de la
logística. Todas estas medidas hicieron posible que
se distribuyesen 12.000 toneladas de ayuda en tan
solo diez días.
Y a pesar de los grandes daños sufridos por los
hospitales, se registraron pocas muertes desde que
las aguas del tsunami se retiraron. El total de
muertes es de 497 personas, relativamente bajo para
un terremoto de semejante magnitud, aunque hay
cientos de desaparecidos.
La persistencia de las críticas a su gestión derivó
el miércoles en la renuncia de Carmen Fernández,
directora de la Oficina Nacional de Emergencia del
Ministerio del Interior. Ella insistió en culpar a
la armada por no mantener su alerta de tsunami.
Declaró que al enterarse de que bajo el gobierno de
Piñera se iba a partir "prácticamente de cero",
también influyó en su decisión de renunciar.
La vital carretera que recorre el país de norte a
sur fue reparada en un día. Se colocaron gruesas
placas de metal en las fisuras, se rellenaron huecos
con grava y se limpiaron pronto los escombros de una
docena de puentes peatonales destruidos. Las rápidas
reparaciones hicieron posible el paso de una
caravana de 100 camiones con ayuda que partió de la
capital hacia los sectores más afectados.
"Estuvimos donde había que estar de inmediato",
expresó Bachelet en una entrevista televisiva previa
a la entrega del gobierno al millonario conservador
Piñera.
La presidenta indicó que fue frustrante tener que
tomar decisiones sin tener toda la información
necesaria, pues los sismógrafos dejaron de funcionar
al interrumpirse el suministro de electricidad, la
armada dio datos confusos sobre el tsunami y en un
principio no se percibieron indicios de saqueos.
Bachelet dijo que el país necesita mejorar sus
sistemas de alarmas y de comunicaciones en
emergencias.
Veteranos de otros desastres naturales, no obstante,
están impresionados con la respuesta chilena.
"No hay nada más frustrante que hacer llegar con
ayuda a un sitio y ver que no es entregada a la
gente que la necesita. Aquí nada es retenido. Todo
es distribuido en el acto", manifestó el coronel
Julio López, comandante de un escuadrón de la fuerza
aérea estadounidense que ha estado transportando
ayuda y personas en aviones de carga C-130 entre
Santiago y Concepción, la ciudad grande más cercana
al epicentro del temblor.
Diez días después del terremoto, más del 90% de las
viviendas de la zona afectada tienen electricidad y
agua, y medio millón de sobrevivientes reciben agua
en camiones. Una cantidad de voluntarios asisten a
14.000 soldados que colaboran en las tareas de
reconstrucción y ayuda y un exitoso teletón recaudó
60 millones de dólares, que permitieron construir
refugios de emergencia para la mayoría de las
personas humildes que se quedaron sin techo.
Los entendidos dicen que es normal que las personas
de las zonas afectadas, que quedaron aisladas, se
hayan quejado inicialmente y se hayan sentido
abandonadas. Pero los expertos resaltan que la
respuesta de las autoridades fue más que adecuada
ante una tragedia que hubiera desbordado a la
mayoría de los gobiernos.
El terremoto de magnitud 8,8 fue 500 veces más
fuerte que el de magnitud 7 que estremeció a Haití
recientemente. Fue tan intenso que cambió la órbita
de la Tierra y desplazó a Concepción unos tres
metros (diez pies) hacia el oeste, según los
científicos.
Sin embargo, la infraestructura de Chile y los
edificios más modernos, construidos para soportar
temblores de magnitud 9, resistieron y la mayoría
casi no sufrieron destrozos de importancia. Chile
registró un saldo de muertos que fue ínfimo
comparado con el de Haití, donde fallecieron unas
230.000 personas.
"La realidad es mucho mejor de lo que se pensó
inicialmente", expresó Raúl Rivera, presidente del
Foro Innovador, que promueve el desarrollo económico
de Chile.
Piñera ha hecho llamados a la unidad y la
solidaridad, pero al mismo tiempo criticó al
gobierno saliente.
"Cuando hay un terremoto de esta magnitud, que uno
sabe que va a interrumpir servicios básicos como
electricidad, agua potable y va a generar temor, y
va a generar también conductas de vandalismo y
pillaje, el orden público tiene que garantizarlo
desde el primer día", sostuvo Piñera en
declaraciones a la radio ADN. "Aquí perdimos mucho
tiempo en establecer el estado de catástrofe (...)
Yo pedí públicamente al gobierno que estableciera el
estado de catástrofe la mañana del domingo", dijo
Piñera.
Una encuesta encargada por el diario El Mercurio,
que apoya a Piñera, señaló que el 72% de los
chilenos estima que la respuesta del gobierno fue
tardía e ineficiente, y que el 60% cree que la
distribución de la ayuda también fue demasiado lenta
e ineficiente. En la encuesta fueron consultadas 600
personas en Santiago y el margen de error fue del
4%.
No obstante, una consulta más grande hecha antes y
después del terremoto, indicó que el índice de
popularidad de Bachelet del 84% sigue intacto.
La mayoría de los chilenos responsabilizan a la
armada y a los servicios de emergencia por no haber
emitido un alerta de tsunami. Y mientras que el 59%
desaprueba la forma en que Bachelet respondió a los
saqueos, más del 90% la respeta y considera que la
presidenta se preocupa por ellos, de acuerdo con una
encuesta de Adimark/GfK entre 1.100 personas de todo
el país, con un margen de error del 3%.
Los chilenos resolvieron pronto los problemas de
coordinación que tantas dificultades causaron en
Haití y en ocasión del huracán Katrina en el 2005 en
Estados Unidos, según López.
En el caso de Katrina, dio la impresión de que
durante los primeros nueve días nadie tenía el
control de la situación, lo que generó un caos y
puso en peligro muchas vidas, expresó López. Agregó
que "cada uno hacía lo que le parecía. Todo el mundo
quería ayudar y nadie dirigía el tráfico".
También en Haití reinó el caos al comienzo. En ese
país no había un gobierno efectivo y cuando los
aviones llegaban con ayuda, nadie sabía qué hacer,
señaló López. Las organizaciones no gubernamentales
extranjeras se peleaban porque les diesen prioridad
y muchos alimentos, medicinas y agua no fueron
distribuidos con prontitud.
Bachelet, en cambio, ordenó un análisis de la
situación y, en cuestión de horas, solicitó a otros
países que aportasen hospitales de emergencia,
teléfonos satelitales, puentes flotantes y centros
de diálisis, equipo especializado que complementó
los esfuerzos de los chilenos.
"En este caso se observó una respuesta efectiva y
bien ejecutada", declaró Mark Ghilarducci, un
estadounidense que tiene 25 años de experiencia en
tareas de asistencia luego de desastres naturales.
"He visto gobiernos que se toman mucho más tiempo
para establecer un plan de acción y con una
coordinación y comunicación mucho más deficientes".
"Es asombroso que haya habido tan pocas muertes con
un terremoto tan fuerte", dijo Ghilarducci. "La
espera no fue larga. Hubo una respuesta muy rápida y
efectiva. Los equipos de búsqueda y rescate y los
bomberos estaban donde tenían que estar".
"El gobierno se demoró 36 horas en sacar a los
militares a la calle, pero eso no es mucho tiempo
cuando se habla de un desastre de esta magnitud",
acotó.
Fuente:internacional.eluniversal.com