I. L. Péretz

 

El Padre de la Literatura Yidish

 

Dos son los rasgos salientes en la producción literaria de  I.L. Péretz: el haber sido amasada en la lengua Yídish y su vinculación filosófica y ética con el jasidismo.
La relación de Péretz con el Yídish no es en absoluto trivial, sino que reviste un carácter ideológico y una actitud política. Péretz trabajó para otorgarle al sabroso, musical y expresivo idioma de las masas judías el rango de una lengua cultural y estéticamente madura y  digna. Su labor en la revista La Biblioteca Yidish estuvo orientada por ese propósito : Péretz se empeñó en que la revista fuera un espacio en el que pudiera desplegarse lo mejor de la literatura Yídish, incluso con lugar para los principiantes, además de los poetas consagrados como Aavrom Reizn y Lehoosh, que debutaron en el primer número. Se entenderá la importancia
de ese gesto si se tiene en cuenta que por aquellos años, muchos dirigentes judíos, idiomáticamente asimilados a la lengua polaca, consideraban que el Yídish era nada más que un despreciado "yargón" (jerga, dialecto).Para ellos, sólo eran dignos de ser publicados los materiales pro-judíos traducidos del polaco, y otros similares.

Igual que su relación con la lengua Yídish, puede decirse que la relación de Péretz con el jasidismo, plasmada en su literatura, se halla imbuida de compromiso con las masas judías y de una ética que lo dispuso siempre, ante todo, a escuchar el clamor de los humildes.
El simbolismo se hace presente en los relatos de Péretz a través de una premisa: la idea de que la función del arte no es expresar lo obvio sino invocar lo indefinible. La metáfora y la alegoría, con su posibilidad de insinuar, sugerir y dejar abiertos y palpitantes numerosos caminos del sentido y la imaginación, serán entonces las figuras privilegiadas de este estilo artístico.

Volver a página Idish