Entrevista:

"La mejor forma de combatir la asimilación es educando"

El Rabino Alejandro Bloch conversa con ANAJNU

 

Rabino desde hace más de veinte años, Alejandro Bloch conversó con ANAJNU en un diálogo fluido e inteligente, evidentes características de su personalidad.  Sin rehuir pregunta alguna, aún cuando para responder algunas se toma un breve tiempo reflexivo, al Rabino de la Comunidad B'nei Israel le precede un prestigioso currículum, que en esta entrevista se confirma por la nitidez de sus respuestas, propias de una persona con una sólida formación intelectual.

¿Cómo ha sido su experiencia en Chile a la cabeza de una Comunidad de tanta importancia histórica como es B'nei Yisroel?*

Para mi es un honor y un gran desafío ser el Rab de la Bnei Israel. Bnei Israel es una comunidad con una historia muy rica, en la que cada rab que ha pasado ha dejado una huella y un aporte especial.
Una de las características principales que la Bnei Israel tiene es su perfil familiar que la hace calida e inclusiva.
Ser rab de una comunidad es compartir una visión y un proyecto con su gente y creo que con el liderazgo de la Bnei Israel estamos construyendo un proyecto día a día basado en los valores de los fundadores y de cara al futuro.

¿Rige aún el criterio histórico de que se trata una comunidad de "alemanes"?

Desde hace ya muchos años la Bnei Israel es una comunidad que recibe en su interior hermanos Iehudim de todos los orígenes.
Esto comenzó con el cambio del nombre de JISROEL a Israel, de la fonética del alemán a la utilización del hebreo.
Hoy la Bnei Israel es una comunidad de puertas abiertas, que aspira a ser un hogar espiritual para todos aquellos que están en la búsqueda de una vida judía plena, con énfasis en el aspecto de familiaridad y cercanía entre sus integrantes.

¿Cuál ha sido su proyecto de innovación en su rol de Rabino y Guía espiritual de la Comunidad?

Tal vez lo más innovador que podemos ofrecer hoy es volver a las bases de nuestra tradición.
Para mi hay dos ejes fundamentales en la vida comunitaria, Tora Umitzvot, el conocimiento judío y la práctica de los preceptos.
El desafío que tenemos como comunidad es involucrar cada vez más a nuestra gente en espacios de estudio de todo el legado de nuestro pueblo y que a la vez que la practica judía crezca en nuestra comunidad y que eso ayude y oriente a que las familias vuelvan a hacerse cargo del judaísmo.
El hogar es el centro de la vida judía, la comunidad es donde compartimos con otros y donde aprendemos con otros para que nuestra vida familiar se enriquezca con la belleza de nuestra tradición.
La comunidad nunca debe ser el sustituto del hogar, sino más bien un apoyo para la vida personal.

Como rabino masortí, usted participa del Vaad Harabanim. Tenemos antecedentes de que se trata de una experiencia única en los países de habla hispana. ¿En qué se focaliza su participación personal?

Santiago de Chile es tal vez la ciudad, fuera de Buenos Aires , en la que hay más rabinos Masorti.
Poder trabajar juntos es una bendición que nos ayuda a construir lazos entre las diferentes comunidades, aprender unos de otros, y potencias nuestras capacidades y complementarlas con la de los otros Rabanim a favor de la comunidad toda.
El aporte que cada uno hace, esta basado en sus inquietudes, en sus búsquedas espirituales, en su experiencia. Espero poder hacer el mío personal.

A menudo se escucha decir que el movimiento Masortí está en decadencia frente al crecimiento de la ortodoxia y de la asimilación. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Muchas veces esas opiniones son interesadas, como si la decadencia de cualquier manifestación judía fuese una buena noticia. Y por ende, publicitar la decadencia de otro, serviría para traer más gente a las filas propias. Nosotros debemos combatir a la indiferencia, a la ignorancia, pero no a otra expresión judía, sería un grave e imperdonable error.
Creo que el Movimiento Masorti tiene un mensaje único que ofrecer a los Iehudim aquí y ahora, y es nuestro desafío que ese mensaje llegue al corazón y la mente de la gente con claridad, coherencia y por sobre todas las cosas con pasión.
El mensaje tiene que ver con que se puede ser judío en el siglo XXI, cumpliendo con las Mitzvot, amando a Israel, a la Tora y al Creador, sin necesidad de perder la honestidad intelectual o cayendo en el oscurantismo.
Chile es un lugar en donde el judaísmo masorti es vibrante y es mirado desde otros lugares como un ejemplo del cual aprender.

Resulta interesante que en el siglo XXI, vemos cómo la ciencia se acerca al relato de la Biblia, muchas veces descartando de lleno el que la Torah fue escrita a partir de fuentes diversas, lo que sostuvo, en su momento, el judaísmo liberal como un paradigma ideológico. También resulta sorprende que hayan sido los sectores neo-ortodoxos los que han tomado esta bandera de la relación entre espiritualidad y ciencia. ¿Cuál es su reflexión en este ámbito?

La ciencia y la fe en el pueblo judío nunca han sido enemigos. A lo largo de la historia vemos los aportes de judíos arraigados en su tradición y con aportes a la ciencia universal.
No creo que esto sea patrimonio de un grupo u otro, es la esencia del judaísmo.
Son dos modos de comprender la realidad, o mejor dicho son dos modos de explicar aspectos de la realidad.
Lo que si me preocupa muchas veces es que hay explicaciones pseudos científicas que se utilizan para explicar cosas que no hay necesidad de explicar por medio de la razón.
Paradójicamente hay personas que rechazan la razón como la medida de todas las cosas y como la herramienta para explicar el mundo y a la vez la utilizan o utilizan argumentos que parecen científicos para explicar cosas que escapan a la comprensión lógica.
Pensando en el rebe de Kotzk, tal vez creer que nuestra razón puede dar cuenta de toda la realidad, no es nada más ni nada menos que construir otro ídolo frente al que nos arrodillamos, pretendiendo ser modernos, y conformando nuestro Ego.
 

Pasando a otro tema, resulta significativo que más de la mitad de las familias judías habiten en comunas del Gran Santiago en donde no hay ninguna Sinagoga. ¿Qué opina Ud. respecto a que la mayor parte de las Comunidades hayan optado por ubicarse físicamente en determinado sector de la ciudad?

Hay comunidades en el mundo judío que utilizan herramientas de planificación que nos deberían servir también a nosotros.
En varias oportunidades conversé con rabinos en diferencias ciudades y por ejemplo manejan estadísticas que dicen que en función de la movilidad social, de las migraciones internas, la población judía crecerá en 10 años de 250 familias a 1000.
No se si en Santiago hay algún tipo de estudio que nos ayude, con datos objetivos a planificar la vida judía. No se si los censos nacionales pueden ayudar.
Pero también hay una segunda línea de trabajo que es sumamente importante tener en cuenta.
A la vez deberíamos saber que también somos responsables por aquellos que van quedando más allá de una línea de traslado diario factible, y pensar en alguna estrategia de servicios comunitarios satélites. Esa responsabilidad es de todos los factores comunitarios, y sería muy bueno poder trabajar en esa dirección.
Me ha sorprendido cuan compartimentada esta la ciudad, y lugares que son relativamente cerca desde el punto de los kilómetros, se transforman es lejanos en horas determinadas, y es por eso que como comunidad deberíamos pensar en cómo acercar el judaísmo a la gente en donde esté.

Refiriéndonos de nuevo a ese balance entre tradición y modernidad , es sabido que el movimiento masortí es identificado como "los judíos en el medio” cuando son comparados con los ortodoxos y los reformistas. ¿Cómo de ancho o de estrecho es el camino del rabino masortí?

Es interesante el tema de los nombres de los movimientos y como el nuestro ha ido cambiando de nombre o ampliando el mismo para poder reflejar cada vez más claramente el mensaje que propone.

Originalmente nació en Europa como un movimiento de neto corte intelectual que se llamaba Judaísmo Histórico. Un judaísmo que mediante el estudio y la profundización académica podía comprender el significado profundo de la tradición y actualizar su sentido en el tiempo que la historia nos impone.

Más adelante, cuando creció en los Estados Unidos, adquirió el nombre de conservador, justamente para señalar que el movimiento afirmaba el valor de toda la tradición, frente a tendencias más liberales.

Hoy, después que el movimiento hiciera pie en el Estado de Israel, y en los últimos años vemos kehilot creciendo, instituciones educativas fuentes, y una visibilidad muy interesante en la sociedad Israel que de a poco comienza a entender los valores y postulados de nuestros movimientos, lo llamamos Masorti, que hace referencia a la tradición y no es casual que sea en hebreo, ya que de esa manera también marcamos donde está nuestro centro.

Pero más allá de los nombres nuestro movimiento afirma el lugar central y obligatorio de la Halaja y a la vez nos muestra cómo a lo largo de la historia esa misma halaja ha sido evolutiva para que siga manteniendo el sentido originario.
En este sentido es fiel al mandato de Maimónides en el que se sugiere que el camino del medio, el que nos aleja de todo exceso es un buen camino. Esto no quiere decir que estar en el medio es ser tibio. En un mundo que se fanatiza, muchas veces estar en el medio requiere más coraje que repetir respuestas más extremas.

El pensamiento Masortí plantea que se debe apoyar la pluralidad en el Judaísmo. ¿Qué piensa sobre esto? ¿Es la pluralidad una buena herramienta para preservar la identidad y asegurar la continuidad?

El pluralismo no es una herramienta, es parte esencial del judaísmo.
Tu abres una página del Talmud y veras a Rabinos que discuten a veces amablemente otras furiosamente.
Hasta ha habido famosas discusiones sobre el calendario judío, imagínense que hoy que una comunidad diga que Iom Kipur es el día X y otra el día Y, sería un escándalo y todos diríamos que estamos al borde del abismo, y sin embargo esto ocurrió y el Talmud se encargo de regístralo.
El judaísmo ha sido siempre plural, no es un invento de las respuestas que se han dado a la modernidad.

Lo que necesitamos es que tanto los que están en un extremo del espectro ideológico, filosófico, político, no deslegitimen a los otros, y que podamos construir lazos de hermandad que vayan más allá de lo que pensemos cada uno. Ahavat Israel, el amor a los miembros del pueblo de Israel es muy importante.
Deberíamos volver a sentir que estamos todos en el mismo barco, y que es bueno que el barco llegue a destino con todos, sin importar si uno de entretiene en el gimnasio, otro en la biblioteca, etc.

Por otro lado creo firmemente que lo que le hace encender el fuego interior a una persona, no es lo mismo que enciende a otra, por lo tanto necesitamos de diferentes manifestaciones judías para que más almas estén vinculadas a la Tora a las Mitzvot, con distintas modalidades, sabores, matices.

No es el pluralismo el que pone en riesgo la continuidad judía, es la pretensión de uniformidad que lo hace.

Profundizando más, si cabe, en la vertiente filosófica, estaríamos conversando durante siglos la vieja cuestión de “¿Quién es judío?”, y de todas formas ya existe una extensa literatura sobre este tema. Buscando un enfoque más personal, con un tema que hoy parece ser central. ¿Como describiría al judío masorti ideal?

El judio masorti ideal en primer lugar es el que cree que todo lo judío le es importante.

Ahora bien es como el cuento de Hilel, ahora ve y estudia! ¿Cuáles son los contenidos de esto? En latinoamerica hace unos meses me han pedido que participe de un grupo en el que se elaboró las pautas del judío masorti ideal, no es un documento oficial por ahora y esta en proceso, pero alguna de ellas son y van sólo como enumeración:

Tiene fe en Di-s.

Es partícipe activo de la comunidad.

Estudia y analiza permanentemente nuestras fuentes.

Integra el aprendizaje a la vida diaria.

Cumple con una halajá obligatoria y evolutiva.

Es responsable por el klal israel.

Asume el compromiso de tikun olam.

Adhiere a la centralidad de Israel para el pueblo judío.

Respeta la diversidad, el pluralismo,

Reconoce en el hebreo la lengua vital para la expresión judía

Intentar mantener la identidad judía es un reto que no todo judío es capaz de afrontar, al menos cuando hablamos del caso de la Diáspora. Chile ha sufrido un decrecimiento de la población judía, al igual que otras muchas comunidades fuera de Israel. ¿Cuál es su impresión con respecto a la asimilación en Chile? ¿Cuáles son las mejores maneras de combatirla?

La mejor forma, por no decir la única, de combatir la asimilación es educando.

Educar no quiere decir repetir lecciones, sino transformar la vida de la gente en forma positiva, educar es hacer que el judaísmo sea relevante para cada persona. Una comunidad es una institución educativa en todo sentido, desde como están los pisos, las clases que se dan, los fundamentos filosóficos, hasta el trato que se tiene con la gente. Si algo positivo ocurre cuando alguien entra en nuestra comunidad estamos educando y así construyendo y construyéndonos como comunidad.

Nadie tiene la formula definitiva para combatir la asimilación. Hoy más que nunca, creo que todos los Iehudim necesitamos una alta cuota de humildad y reconocer que la batalla no se gana en un instante porque uno tiene más o menos gente temporariamente, sino que requiere creatividad, inteligencia, recursos y esfuerzo.
 

Si nos fijamos en Israel vemos una situación diferente, aunque con un efecto en el judaísmo como religión muy similar al de la Diáspora, pero no tan peligroso en términos de identidad. Si consideramos las estadísticas a largo plazo, Israel ha visto un incremento en el laicismo de su población. Algunos de estos medidores hablan de más de un 50 por ciento de judíos israelíes no religiosos.- ¿Cuál es su punto de vista en esta huída de la religión y cuánta responsabilidad le cabe al monopolio de la ortodoxia?

En primer lugar creo que cada época tiene su horizonte.

La fundación del Estado de Israel no se hizo por personas que veían en la fe y en la tradición su foco central. Era una época de movilización política e intelectual, que las ideas dominantes eran las de cambiar el mundo, construir una nueva sociedad, y en ella el nuevo judío para diferenciarlo del judío de Europa.

Pero las épocas también van cambiando, el impacto de la Shoa recién pudo procesar filosóficamente y espiritualmente varias décadas después y es allí conjuntamente con el colapso de los grandes relatos políticos que hay un retorno a las preguntas espirituales.

Por otro lado muchas veces tendemos a ver a la sociedad Israelí en blanco y negro. Religioso o Laico, Izquierda, Derecha etc.

A fines de los 90 , una institución muy prestigiosa de Israel publicó lo que se conoce como el Informe Guttman, que trata de ver cuáles son los matices de la sociedad Israelí con respecto a este tema. El informe revela datos sorprendentes, por ejemplo un altísimo porcentaje de personas que supuestamente son laicas y tienen Mezuza en sus casa, que mantienen algún grado de kashurt, reunión familiar en shabat ,etc. Lo que muestra que entre el negro oscuro, y el blanco que enceguece, hay unas variedades muy interesantes de grises oscuros y claros. Sobre estos grises nuestro movimiento esta trabajando y acercando gente a la tradición, las fuentes y las mitzvot.

Nuestra responsabilidad es ser más activos en difundir nuestro mensaje. La gran dificultad en Israel es la mezcla de conjunción de Política y religión, que termina tarde o temprano destruyendo a la religión.

Si analizamos muchos de los conflictos en la sociedad actual podemos entender hoy en día que se deben a fricciones por motivos religiosos. Los rabinos masortíes, por lo general, se han comprometido en actividades de puentes interreligiosos con sectores de otros credos. ¿Cree que el judaísmo puede construir puentes entre las comunidades cristiana y musulmana en el marco del diálogo interreligioso?

El dialogo interreligioso es clave para el desarrollo futuro de la humanidad.

Vemos un mundo que ha vuelto a la religión, pero a las formas mas extremas de las mismas. Los líderes religiosos debemos dar testimonios de que toda la humanidad es producto del mismo creador, como la Tora y los profetas de Israel nos han enseñado.

Los rabinos de nuestro movimiento han liderado y lideran el dialogo en cada rincón de la Tierra. Abraham J. Heschel tiene un hermoso ensayo que se titula Ninguna religión es una Isla, y una de sus tesis es que el mal se une siempre, y que aquellos que estamos por la vida también deberíamos poder unir fuerzas en pos de la vida.

¿Cuál es la visión del movimiento masortí con respecto a las leyes dietéticas judías? ¿Existe la posibilidad de establecer una Kashrut supervisada por los rabinos masortíes en Chile y que haga los precios más accesibles a los sectores menos favorecidos?

Kashrut es una de las mitzvot más importantes, y tiene una importancia educativa suprema. Shabat es una vez por semana, Pesaj, Iom Kipur una vez al año, mientras que comemos varias veces al día, y si tenemos en cuenta qué es lo que comemos, y los mandamientos que la comida implica estaremos educando nuestro carácter, y reforzando nuestra identidad.

Desde la óptica masorti cada vez más se esta incluyendo en el tema de Kashurt toda la valoración ética de cómo se elaboran los productos, el impacto ecológico de los mismos, la forma en que son tratados los trabajadores, lo amigables que son los productos para el medio ambiente etc. A raíz del escándalo de una planta de faenamiento de carne Kasher en el norte de Estados Unidos, en donde de acuerdo a las denuncias había trabajadores que eran ilegales, trabajo infantil, y condiciones pésimas para los empleados, tomó más fuerza la idea de que junto a la certificación de que el producto es kosher debía certificarse también el proceso es Kosher, por eso nuestro movimiento ha propuesto lo que se llama Heksher Tzedek, un certificado de ética, de responsabilidad social, para los productos, cosa que ha sido vista con muy buenos ojos por los consumidores.

En cuanto al segundo tema me parece muy interesante propuesta, creo que hay algunos productos certificados por Rabanim de nuestro movimiento aquí en Chile, pero tal vez el Vaad Harabanim, como ha propuesto uno de sus miembros, podría tomar ese tema y desarrollarlo.
 

 

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