entrevista:
"La mejor forma de
combatir la asimilación es educando"
El Rabino Alejandro
Bloch conversa con ANAJNU
por Mijael Vera
Rabino desde hace
más de veinte años, Alejandro Bloch conversó con
ANAJNU en un diálogo fluido e inteligente, evidentes
características de su personalidad. Sin rehuir
pregunta alguna, aún cuando para responder algunas
se toma un breve tiempo reflexivo, al Rabino de la
Comunidad B'nei Israel le precede un prestigioso
currículum, que en esta entrevista se confirma por
la nitidez de sus respuestas, propias de una persona
con una sólida formación intelectual.
¿Cómo
ha sido su experiencia en Chile a la cabeza de una
Comunidad de tanta importancia histórica como es
B'nei Yisroel?*
Para mi es un honor y un gran desafío ser el Rab de
la Bnei Israel. Bnei
Israel es una comunidad con una historia muy rica,
en la que cada rab que ha pasado ha dejado una
huella y un aporte especial.
Una de las características principales que la Bnei
Israel tiene es su perfil familiar que la hace
calida e inclusiva.
Ser rab de una comunidad es compartir una visión y
un proyecto con su gente y creo que con el liderazgo
de la Bnei Israel estamos construyendo un proyecto
día a día basado en los valores de los fundadores y
de cara al futuro.
¿Rige
aún el criterio histórico de que se trata una
comunidad de "alemanes"?
Desde hace ya muchos años la Bnei Israel es una
comunidad que recibe en su interior hermanos Iehudim
de todos los orígenes.
Esto comenzó con el cambio del nombre de JISROEL a
Israel, de la fonética del alemán a la utilización
del hebreo.
Hoy
la Bnei Israel es una comunidad de puertas abiertas,
que aspira a ser un hogar
espiritual para todos aquellos
que están en la búsqueda de una vida judía plena,
con énfasis en el aspecto de familiaridad y cercanía
entre sus integrantes.
¿Cuál
ha sido su proyecto de innovación en su rol de
Rabino y Guía espiritual de la Comunidad?
Tal vez lo más innovador que podemos ofrecer hoy es
volver a las bases de nuestra tradición.
Para mi hay dos ejes fundamentales en la vida
comunitaria, Tora Umitzvot, el conocimiento judío y
la práctica de los preceptos.
El desafío que tenemos como comunidad es involucrar
cada vez más a nuestra gente en espacios de estudio
de todo el legado de nuestro pueblo y que a la vez
que la practica judía crezca en nuestra comunidad y
que eso ayude y oriente a que las familias vuelvan a
hacerse cargo del judaísmo.
El hogar es el centro de la vida judía, la comunidad
es donde compartimos con otros y donde aprendemos
con otros para que nuestra vida familiar se
enriquezca con la belleza de nuestra tradición.
La comunidad nunca debe ser el sustituto del hogar,
sino más bien un apoyo para la vida personal.
Como rabino masortí,
usted participa del Vaad Harabanim. Tenemos
antecedentes de que se trata de una experiencia
única en los países de habla hispana. ¿En qué se
focaliza su participación personal?
Santiago de Chile es tal vez la ciudad, fuera de
Buenos Aires , en la que hay más rabinos Masorti.
Poder trabajar juntos es una bendición que nos ayuda
a construir lazos entre las diferentes comunidades,
aprender unos de otros, y potencias nuestras
capacidades y complementarlas con la de los otros
Rabanim a favor de la comunidad toda.
El aporte que cada uno hace, esta basado en sus
inquietudes, en sus búsquedas espirituales, en su
experiencia. Espero poder hacer el mío personal.
A menudo se escucha decir que el movimiento
Masortí está en decadencia frente al crecimiento de
la ortodoxia y de la asimilación. ¿Cuál es su
opinión al respecto?
Muchas veces esas opiniones son interesadas, como si
la decadencia de cualquier manifestación judía fuese
una buena noticia. Y por ende, publicitar la
decadencia de otro, serviría para traer más gente a
las filas propias. Nosotros debemos combatir a la
indiferencia, a la ignorancia, pero no a otra
expresión judía, sería un grave e imperdonable
error.
Creo que el Movimiento Masorti tiene un mensaje
único que ofrecer a los Iehudim aquí y ahora, y es
nuestro desafío que ese mensaje llegue al corazón y
la mente de la gente con claridad, coherencia y por
sobre todas las cosas con pasión.
El mensaje tiene que ver con que se puede ser judío
en el siglo XXI, cumpliendo con las Mitzvot, amando
a Israel, a la Tora y al Creador, sin necesidad de
perder la honestidad intelectual o cayendo en el
oscurantismo.
Chile es un lugar en donde el judaísmo masorti es
vibrante y es mirado desde otros lugares como un
ejemplo del cual aprender.
Resulta interesante que en el siglo XXI, vemos
cómo la ciencia se acerca al relato de la Biblia,
muchas veces descartando de lleno el que la Torah
fue escrita a partir de fuentes diversas, lo que
sostuvo, en su momento, el judaísmo liberal como un
paradigma ideológico. También resulta sorprende que
hayan sido los sectores neo-ortodoxos los que han
tomado esta bandera de la relación entre
espiritualidad y ciencia. ¿Cuál es su reflexión en
este ámbito?
La ciencia y la fe en el pueblo judío nunca han sido
enemigos. A lo largo de la historia vemos los
aportes de judíos arraigados en su tradición y con
aportes a la ciencia universal.
No creo que esto sea patrimonio de un grupo u otro,
es la esencia del judaísmo.
Son dos modos de comprender la realidad, o mejor
dicho son dos modos de explicar aspectos de la
realidad.
Lo que si me preocupa muchas veces es que hay
explicaciones pseudos científicas que se utilizan
para explicar cosas que no hay necesidad de explicar
por medio de la razón.
Paradójicamente hay personas que rechazan la razón
como la medida de todas las cosas y como la
herramienta para explicar el mundo y a la vez la
utilizan o utilizan argumentos que parecen
científicos para explicar cosas que escapan a la
comprensión lógica.
Pensando en el rebe de Kotzk, tal vez creer que
nuestra razón puede dar cuenta de toda la realidad,
no es nada más ni nada menos que construir otro
ídolo frente al que nos arrodillamos, pretendiendo
ser modernos, y conformando nuestro Ego.
Pasando a otro tema,
resulta significativo que más de la mitad de las
familias judías habiten en comunas del Gran Santiago
en donde no hay ninguna Sinagoga. ¿Qué opina Ud.
respecto a que la mayor parte de las Comunidades
hayan optado por ubicarse físicamente en determinado
sector de la ciudad?
Hay comunidades en el mundo judío que utilizan
herramientas de planificación que nos deberían
servir también a nosotros.
En varias oportunidades conversé con rabinos en
diferencias ciudades y por ejemplo manejan
estadísticas que dicen que en función de la
movilidad social, de las migraciones internas, la
población judía crecerá en 10 años de 250 familias a
1000.
No se si en Santiago hay algún tipo de estudio que
nos ayude, con datos objetivos a planificar la vida
judía. No se si los censos nacionales pueden ayudar.
Pero también hay una segunda línea de trabajo que es
sumamente importante tener en cuenta.
A la vez deberíamos saber que también somos
responsables por aquellos que van quedando más allá
de una línea de traslado diario factible, y pensar
en alguna estrategia de servicios comunitarios
satélites. Esa responsabilidad es de todos los
factores comunitarios, y sería muy bueno poder
trabajar en esa dirección.
Me ha sorprendido cuan compartimentada esta la
ciudad, y lugares que son relativamente cerca desde
el punto de los kilómetros, se transforman es
lejanos en horas determinadas, y es por eso que como
comunidad deberíamos pensar en cómo acercar el
judaísmo a la gente en donde esté.
Refiriéndonos de nuevo a ese balance entre
tradición y modernidad , es sabido que el movimiento
masortí es identificado como "los judíos en el
medio” cuando son comparados con los ortodoxos y
los reformistas. ¿Cómo de ancho o de estrecho es el
camino del rabino masortí?
Es interesante el tema de los nombres de los
movimientos y como el nuestro ha ido cambiando de
nombre o ampliando el mismo para poder reflejar cada
vez más claramente el mensaje que propone.
Originalmente nació en Europa
como un movimiento de neto corte intelectual que se
llamaba Judaísmo Histórico. Un judaísmo que mediante
el estudio y la profundización académica podía
comprender el significado profundo de la tradición y
actualizar su sentido en el tiempo que la historia
nos impone.
Más adelante, cuando creció en
los Estados Unidos, adquirió el nombre de
conservador, justamente para señalar que el
movimiento afirmaba el valor de toda la tradición,
frente a tendencias más liberales.
Hoy, después que el movimiento
hiciera pie en el Estado de Israel, y en los últimos
años vemos kehilot creciendo, instituciones
educativas fuentes, y una visibilidad muy
interesante en la sociedad Israel que de a poco
comienza a entender los valores y postulados de
nuestros movimientos, lo llamamos Masorti,
que hace referencia a la tradición y no es casual
que sea en hebreo, ya que de esa manera también
marcamos donde está nuestro centro.
Pero más allá de los nombres nuestro movimiento
afirma el lugar central y obligatorio de la Halaja y
a la vez nos muestra cómo a lo largo de la historia
esa misma halaja ha sido evolutiva para que siga
manteniendo el sentido originario.
En este sentido es fiel al mandato de Maimónides en
el que se sugiere que el camino del medio, el que
nos aleja de todo exceso es un buen camino. Esto no
quiere decir que estar en el medio es ser tibio. En
un mundo que se fanatiza, muchas veces estar en el
medio requiere más coraje que repetir respuestas más
extremas.
El pensamiento Masortí plantea que se debe apoyar
la pluralidad en el Judaísmo. ¿Qué piensa sobre
esto? ¿Es la pluralidad una buena herramienta para
preservar la identidad y asegurar la continuidad?
El pluralismo no es una herramienta, es parte
esencial del judaísmo.
Tu abres una página del Talmud y veras a Rabinos que
discuten a veces amablemente otras furiosamente.
Hasta ha habido famosas discusiones sobre el
calendario judío, imagínense que hoy que una
comunidad diga que Iom Kipur es el día X y otra el
día Y, sería un escándalo y todos diríamos que
estamos al borde del abismo, y sin embargo esto
ocurrió y el Talmud se encargo de regístralo.
El judaísmo ha sido siempre plural, no es un invento
de las respuestas que se han dado a la modernidad.
Lo que necesitamos es que tanto los que están en un
extremo del espectro ideológico, filosófico,
político, no deslegitimen a los otros, y que podamos
construir lazos de hermandad que vayan más allá de
lo que pensemos cada uno. Ahavat Israel, el amor a
los miembros del pueblo de Israel es muy importante.
Deberíamos volver a sentir que estamos todos en el
mismo barco, y que es bueno que el barco llegue a
destino con todos, sin importar si uno de entretiene
en el gimnasio, otro en la biblioteca, etc.
Por otro lado creo firmemente que lo que le hace
encender el fuego interior a una persona, no es lo
mismo que enciende a otra, por lo tanto necesitamos
de diferentes manifestaciones judías para que más
almas estén vinculadas a la Tora a las Mitzvot, con
distintas modalidades, sabores, matices.
No es el pluralismo el que pone en riesgo la
continuidad judía, es la pretensión de uniformidad
que lo hace.
Profundizando más, si cabe, en la vertiente
filosófica, estaríamos conversando durante siglos la
vieja cuestión de “¿Quién es judío?”, y de todas
formas ya existe una extensa literatura sobre este
tema. Buscando un enfoque más personal, con un tema
que hoy parece ser central. ¿Como describiría al
judío masorti ideal?
El judio masorti ideal en
primer lugar es el que cree que todo lo judío le es
importante.
Ahora bien es como el cuento de Hilel, ahora ve y
estudia! ¿Cuáles son los contenidos de esto? En
latinoamerica hace unos meses me han pedido que
participe de un grupo en el que se elaboró las
pautas del judío masorti ideal, no es un documento
oficial por ahora y esta en proceso, pero alguna de
ellas son y van sólo como enumeración:
Tiene fe en Di-s.
Es partícipe activo de la comunidad.
Estudia y analiza permanentemente nuestras fuentes.
Integra el aprendizaje a la vida diaria.
Cumple con una halajá obligatoria y evolutiva.
Es responsable por el klal israel.
Asume el compromiso de tikun olam.
Adhiere a la centralidad de Israel para el pueblo
judío.
Respeta la diversidad, el pluralismo,
Reconoce en el hebreo la lengua vital para la
expresión judía
Intentar mantener la identidad judía es un reto que
no todo judío es capaz de afrontar, al menos cuando
hablamos del caso de la Diáspora. Chile ha sufrido
un decrecimiento de la población judía, al igual que
otras muchas comunidades fuera de Israel. ¿Cuál es
su impresión con respecto a la asimilación en Chile?
¿Cuáles son las mejores maneras de combatirla?
La mejor forma, por no decir la única, de combatir
la asimilación es educando.
Educar no quiere decir repetir lecciones, sino
transformar la vida de la gente en forma positiva,
educar es hacer que el judaísmo sea relevante para
cada persona. Una comunidad es una institución
educativa en todo sentido, desde como están los
pisos, las clases que se dan, los fundamentos
filosóficos, hasta el trato que se tiene con la
gente. Si algo positivo ocurre cuando alguien entra
en nuestra comunidad estamos educando y así
construyendo y construyéndonos como comunidad.
Nadie tiene la formula definitiva para combatir la
asimilación. Hoy más que nunca, creo que todos los
Iehudim necesitamos una alta cuota de humildad y
reconocer que la batalla no se gana en un instante
porque uno tiene más o menos gente temporariamente,
sino que requiere creatividad, inteligencia,
recursos y esfuerzo.
Si nos fijamos en Israel vemos una situación
diferente, aunque con un efecto en el judaísmo como
religión muy similar al de la Diáspora, pero no tan
peligroso en términos de identidad. Si consideramos
las estadísticas a largo plazo, Israel ha visto un
incremento en el laicismo de su población. Algunos
de estos medidores hablan de más de un 50 por ciento
de judíos israelíes no religiosos.- ¿Cuál es su
punto de vista en esta huída de la religión y cuánta
responsabilidad le cabe al monopolio de la
ortodoxia?
En primer lugar creo que cada época tiene su
horizonte.
La fundación del Estado de Israel no se hizo por
personas que veían en la fe y en la tradición su
foco central. Era una época de movilización política
e intelectual, que las ideas dominantes eran las de
cambiar el mundo, construir una nueva sociedad, y en
ella el nuevo judío para diferenciarlo del judío de
Europa.
Pero las épocas también van cambiando, el impacto de
la Shoa recién pudo procesar filosóficamente y
espiritualmente varias décadas después y es allí
conjuntamente con el colapso de los grandes relatos
políticos que hay un retorno a las preguntas
espirituales.
Por otro lado muchas veces tendemos a ver a la
sociedad Israelí en blanco y negro. Religioso o
Laico, Izquierda, Derecha etc.
A fines de los 90 , una
institución muy prestigiosa de Israel publicó lo que
se conoce como el Informe Guttman, que trata de ver
cuáles son los matices de la sociedad Israelí con
respecto a este tema. El informe revela datos
sorprendentes, por ejemplo un altísimo porcentaje de
personas que supuestamente son laicas y tienen
Mezuza en sus casa, que mantienen algún grado de
kashurt, reunión familiar en shabat ,etc. Lo que
muestra que entre el negro oscuro, y el blanco que
enceguece, hay unas variedades muy interesantes de
grises oscuros y claros. Sobre estos grises nuestro
movimiento esta trabajando y acercando gente a la
tradición, las fuentes y las mitzvot.
Nuestra responsabilidad es ser
más activos en difundir nuestro mensaje. La gran
dificultad en Israel es la mezcla de conjunción de
Política y religión, que termina tarde o temprano
destruyendo a la religión.
Si analizamos muchos de los conflictos en la
sociedad actual podemos entender hoy en día que se
deben a fricciones por motivos religiosos. Los
rabinos masortíes, por lo general, se han
comprometido en actividades de puentes
interreligiosos con sectores de otros credos. ¿Cree
que el judaísmo puede construir puentes entre las
comunidades cristiana y musulmana en el marco del
diálogo interreligioso?
El dialogo interreligioso es clave para el
desarrollo futuro de la humanidad.
Vemos un mundo que ha vuelto a la religión, pero a
las formas mas extremas de las mismas. Los líderes
religiosos debemos dar testimonios de que toda la
humanidad es producto del mismo creador, como la
Tora y los profetas de Israel nos han enseñado.
Los rabinos de nuestro movimiento han liderado y
lideran el dialogo en cada rincón de la Tierra.
Abraham J. Heschel tiene un hermoso ensayo que se
titula Ninguna religión es una Isla, y
una de sus tesis es que el mal se une siempre, y que
aquellos que estamos por la vida también deberíamos
poder unir fuerzas en pos de la vida.
¿Cuál es la visión del movimiento masortí con
respecto a las leyes dietéticas judías? ¿Existe la
posibilidad de establecer una Kashrut supervisada
por los rabinos masortíes en Chile y que haga los
precios más accesibles a los sectores menos
favorecidos?
Kashrut es una de las mitzvot más importantes, y
tiene una importancia educativa suprema. Shabat es
una vez por semana, Pesaj, Iom Kipur una vez al año,
mientras que comemos varias veces al día, y si
tenemos en cuenta qué es lo que comemos, y los
mandamientos que la comida implica estaremos
educando nuestro carácter, y reforzando nuestra
identidad.
Desde la óptica masorti cada vez más se esta
incluyendo en el tema de Kashurt toda la valoración
ética de cómo se elaboran los productos, el impacto
ecológico de los mismos, la forma en que son tratados
los trabajadores, lo amigables que son los productos
para el medio ambiente etc. A raíz del escándalo de
una planta de faenamiento de carne Kasher en el
norte de Estados Unidos, en donde de acuerdo a las
denuncias había trabajadores que eran ilegales,
trabajo infantil, y condiciones pésimas para los
empleados, tomó más fuerza la idea de que junto a la
certificación de que el producto es kosher debía
certificarse también el proceso es Kosher, por eso
nuestro movimiento ha propuesto lo que se llama Heksher Tzedek, un certificado de ética, de
responsabilidad social, para los productos, cosa que
ha sido vista con muy buenos ojos por los
consumidores.
En cuanto al segundo tema me parece muy interesante
propuesta, creo que hay algunos productos
certificados por Rabanim de nuestro movimiento aquí
en Chile, pero tal vez el Vaad Harabanim, como ha
propuesto uno de sus miembros, podría tomar ese tema
y desarrollarlo.