ACERCÁNDOSE A LA CÁBALA UN DOMINGO EN LA TARDE

 

por Lilian Rotter

 

Que personajes como la cantante Madonna o la actriz Cameron Díaz, sean algunas de las “asiduas estudiosas” de la Cábala en estos tiempos, ha sido algo que ha creado en mi, desde curiosidad hasta sentimientos encontrados.

 

Como judía, siempre escuche que este era un campo demasiado complicado para el cual se requería una espiritualidad tal, que casi todos, incluso los más ortodoxos dentro de las corrientes judías, mantenían “esa puerta cerrada”. Era...es... algo velado....Me imagino que a muchos de los que me leen les resultara familiar lo que escribo.

 

Pero en el mundo evolucionado, acelerado y globalizado de hoy, estas premisas parecerían carecer de importancia, y de una manera u otra, judíos y gentiles, han manifestado su interés de “saber” y/o estudiar qué es lo que se entiende como “Cábala”, tal vez con la idea de comprender también la razón de su cada vez mayor “popularidad’ en la calle.

 

El Centro de Profesionales Judíos Martín Buber, siempre dispuesto a presentar propuestas culturales interesantes, organizó un encuentro para que el público asistente pudiera tener un acercamiento al tema.

Es así como el domingo 25 de Julio, una nutrida concurrencia se acerco al Estadio Israelita para escuchar la disertación sobre la Cábala, que dictaría el Profesor Alberto Gurvich.

 

“Las personas se preguntan: ¿Quién soy? ¿Por que nací? ¿De donde vengo? ¿Adónde voy? ¿Volveré a desaparecer? ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo? ¿Cómo puedo lograr placer, completitud y paz mental? Uno siente vagamente que fuera del mundo material encontrara las respuestas”, comenzó diciendo Gurvich.

 

Y continúo su charla explicando que “solo conociendo y percibiendo los mundos superiores se pueden responder estas preguntas, y la forma de hacerlo es a través de la Cábala

 

Ante la interrogante de quien puede estudiar Cábala, la respuesta fue: “todos aquellos que deseen verdaderamente responder las preguntas básicas y más profundas de la vida, alcanzar la espiritualidad para así conocer al Creador”.

 

No falto el recorrido casi obligatorio por los orígenes de la Cábala, en el que, entre muchos datos, Gurvich menciono al Zohar, revelado por Rabi Simón Bar Yojai hace aproximadamente 2000 años, como el libro definitivamente reconocido de la Cábala. Según el profesor, el Zohar entrega el verdadero significado de lo que hay detrás de las historias de la Tora y los efectos que causan hoy en nuestras vidas.

“La Cábala es un intento de penetrar a los dominios de la máxima abstracción inimaginable, superando barreras de este mundo, para poder llegar a entenderlo, o mejor dicho, a intuirlo”, dice Gurvich,

 

De acuerdo a las palabras del invitado: “Mediante su sabiduría, el hombre ingresa en los mundos superiores con todos sus sentidos. Estos mundos contienen la razón de su existencia aquí. Toma el control de su vida, alcanzando de este modo su objetivo-tranquilidad, placer, completitud-estando todavía en esta tierra”.

 

Acerca del por que necesitamos a la Cábala en nuestra vida cotidiana, el profesor hablo del rabino Abulafia, quien afirmaba “que el ser humano en su vida diaria llena su mente con formas e imágenes sensibles, y que la mente compuesta por estas imágenes finitas y el alma imbuida en tales emociones, limitan al hombre a una existencia en un mundo inferior, puramente material, donde no puede percibir lo sutil, lo espiritual, y lo divino que tiene la vida”.

 

En definitiva”, dice Gurvich, “esta teoría sostiene que si tomamos conciencia de las cosas que integran nuestra vida diaria e intentamos realizarlas trascendiendo su carácter cotidiano, observarlas y vivirlas de un modo “cabalista”, lograremos acercarnos a los verdadero, a la verdadera felicidad”.

“Al estudiar los textos cabalísticos, la persona aprende cosas que antes le estaban veladas. En este sentido, la Cábala le entrega un sabor de espiritualidad, y la persona acaba prefiriendo el apego a la espiritualidad que al materialismo, lo cual no significa dejar de vivir en el mundo material ni restarle importancia, sino que pasa por la no dependencia, y por el otorgarle a lo material un nuevo significado y propósito. En proporción a la espiritualidad y al desarrollo de cada quien, se aclara la visión  y la voluntad, logrando de esta manera un distanciamiento de aquellas cosas que no son necesarias para el alma”.

 

Ignoro si Madonna o Cameron Díaz, han alcanzado su meta, y en realidad es algo que carece de relevancia.

Lo que si encuentro interesante es que la charla del profesor Gurvich fue un abreboca para quienes asistieron al Estadio Israelita, atraídos o curiosos por tener una idea de lo que era la Cábala, y que ahora tienen la oportunidad de pensar si quieren ir mas allá y profundizar en el tema.

 

Como ya es habitual en los encuentros dominicales que con tanto esmero, eficiencia y cariño organiza el Centro de Profesionales Judíos Martín Buber, también esta disertación acerca de la Cábala, lleno las expectativas de los asistentes quienes tras las preguntas, respuestas, y el infaltable cafecito con galletas, se retiraron satisfechos de la actividad dominical.