Guerra de campamentos
infantiles en Gaza

A Hamás, grupo terrorista que gobierna en
Gaza, le molesta todo lo que huela a civilización occidental. Desde
que tomó por la fuerza el control de la franja, en junio de 2007, ha
intentado imponer a toda la población una estricta moral islámica.
Desde hace varios meses, los escaparates de las tiendas no pueden
mostrar maniquíes en lencería ya que, según Hamás, la ropa interior
a la vista de todos es una indecencia. Del mismo modo, los hombres
no pueden disfrutar de la playa con el torso al aire libre - como
suele ser costumbre en las playas de todo el mundo - y deben
cubrirse totalmente porque al grupo fundamentalista le parece una
inmoralidad contraria al código ético musulmán.
El pasado mes de abril, miembros de la policía de Hamás impidieron
la celebración de un gran concierto de hip hop en Gaza. Irrumpieron
en la sala, se llevaron detenidos a los músicos y confiscaron
cámaras y cintas de música. Siguiendo la misma línea de tolerancia,
una ley decretada a principios de marzo de este año prohíbe a los
hombres de la franja trabajar en peluquerías femeninas y salones de
belleza, bajo la amenaza de arrestar y juzgar a todo el que viole la
decisión.
Desde que comenzó el verano, cerca de 250 mil niños participan en
los diversos campamentos infantiles organizados por la UNRWA
(Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en
Oriente Próximo). Pero en el afán de Hamás por islamizar Gaza no se
libran ni los niños. Los campamentos de verano de la UNRWA, que
ofrecen a los niños de la franja actividades deportivas, artísticas,
natación y teatro, tampoco son bien vistos por el terrorismo de
Hamás, que se empeña en competir con la ONU organizando sus propios
campamentos infantiles.
Por supuesto, en los campamentos de Hamás no se juega al fútbol, no
se pinta ni se nada en la piscina, sino que se realizan otro tipo de
actividades mucho más productivas y entretenidas como, por ejemplo,
enseñar a los niños a disparar cohetes contra Israel.
Por ser contrarios a los métodos educativos de Hamás, los
campamentos de verano de la ONU están sufriendo una oleada de
ataques islamistas a sus instalaciones. Ante este suceso, es
importante destacar el silencio protagonizado por las agencias de
noticias. Ningún medio de comunicación importante se ha hecho eco de
la última barbarie acontecida en Gaza, y los pocos que publican la
noticia dan la información de manera cínica e hipócrita.
Tele Sur - Grupo de desconocidos incendian campamento de verano
infantil de la ONU en Gaza.
Milenio - Enmascarados incendian campamento de verano infantil de
UNRWA en Gaza.
Público - Incendian un campamento infantil de la ONU en Gaza.
El Periódico de Catalunya - Ataque islamista a un campamento
infantil en Gaza.
¿Alguien ha visto esta noticia en algún otro medio? ¿Dónde está El
Mundo, 20 Minutos, Clarín, El País o La Tercera? Simplemente la han
ignorado. Los medios de comunicación suelen ignorar o minimizar la
noticia dependiendo de quién sea la víctima y quién el agresor.
RTB612, autor de Pensando Israel, dio en el clavo con la siguiente
fórmula:
Israelí agrede a israelí - portada.
Palestino agrede a palestino - no interesa.
Israelí agrede a palestino - portada.
Palestino agrede a israelí - no interesa.
A pesar de que nadie ha reivindicado la autoría del ataque al
campamento de verano de la ONU, ynet (en hebreo), la versión digital
de Yediot Ajaronot, afirma (citando fuentes gazatíes) que según la
situación actual en la Franja de Gaza solamente Hamás posee los
medios necesarios para perpetrar un ataque de esas características.
En el pasado, miembros de Hamás se opusieron a los métodos empleados
por la ONU en sus campamentos infantiles, acusándolos de enseñar el
libertinaje.
Hagamos un ejercicio mental e imaginémonos por un momento que los
vandálicos tienen alguna relación con Israel. Supongamos remotamente
que colonos judíos hubiesen cometido un delito parecido (recordemos
que, según la fórmula del agresor y el agredido, poco importa la
víctima mientras el verdugo sea judío). ¿Podéis intuir el carnaval
de titulares sangrientos contra Israel? ¿Os imagináis el festival de
sangre de los medios de comunicación?
Fuente: Acción por Israel