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Ex jefe de Inteligencia nazi propuesto como Justo entre las Naciones por Rubén Kaplan
La petición para obtener el preciado lauro de Justo entre las Naciones, fue presentada en forma conjunta por el secretario de Kfar Jabad, rabino Binyamin Lipshshitz y el escritor Yosef Kaminetzky, quienes aseveran que Canaris tuvo un rol preponderante en la huída y salvación del rabino Yitzhak Yosef Schneerson, (el sexto rabino de la dinastía Lubavitch) junto a su familia y entorno, del gueto de Varsovia. Wilhem Franz Canaris, nacido el 1 de enero de 1887 en Aplerbeck (Westfalia) y ahorcado en Flossenbürg, el 9 de abril de 1945, tuvo una vida pletórica de anécdotas y vivencias, entrelazada con los escenarios bélicos de las dos guerras que protagonizó Alemania. Su apellido parece remitir a raíces griegas. Canaris mencionaba con frecuencia como ascendiente suyo al almirante griego Konstantinos Kanaris, héroe de la independencia helénica, aunque se presume que su familia procedía de Italia, a través de los “Canarisi”, que se trasladaron a Alemania en el siglo XVIII. Concienzudas investigaciones, aseguran que su verdadero nombre era Moses Meyerbeer y era de origen judío. El aspecto físico de Canaris, no condecía con el ideal ario. Por su baja estatura, lo llamaban “el pequeño almirante”, siendo que él mismo, se comparaba con Churchill, y se autodefinía como el “pequeño Winston Churchill”.
Por sus características, Canaris era la antítesis de quien se
suponía debía articular el espionaje militar. En virtud de su
carisma, sentido del respeto mutuo, moralidad, carácter melifluo y
afabilidad, resulta sorprendente que Alemania le haya asignado uno
de los más altos cargos. Muy diplomático, era
Las elucubraciones nazis le causaban repugnancia y cuando se veía involucrada en alguna de ellas, lo hacía intervenir, sólo la orden de Hitler, quien le tenía recelo. Walter Schellenberg, general de Brigada de las SS y jefe de información y contraespionaje alemán, consideraba a Canaris un místico. Canaris fue testigo de las atrocidades cometidas por los Einsatzgruppen de las SS con apoyo de Wehrmatch en territorio polaco y quedó conmocionado por la extrema crueldad contra los judíos. A tal punto fue su impresión que pretendió hacer algo al respecto e intervino ante el general Keitel informándole lo visto; para su sorpresa, éste respondió que el mismo Führer había ordenado esto en persona. A partir de ese momento, Canaris asqueado con la política antisemita, empezó a efectuar acciones subversivas de socavamiento del régimen. Ya en notoria disidencia con el régimen nazi, Canaris fue enviado a España personalmente por Hitler para convencer a Francisco Franco que se les aliara en la guerra. Canaris logra captar la atención de Franco y, no obstante las órdenes que tenía, le sugiere que se mantenga al margen de la guerra, éste toma en cuenta las indicaciones de Canaris y, luego de sopesar la situación, finalmente desecha unirse a Hitler cuando éste le visita. Así, pues,el Generalísimo encubrió el verdadero papel de Canaris durante esa gestión y se mostró más tarde muy agradecido con él, llegando a enviarle un retrato autografiado. Canaris trataba en lo posible desanimar a Hitler cuando solicitaba informes respecto de futuras operaciones, abrumándolo con información desalentadora respecto del enemigo y exagerando la situación en particular.
En una reunión de revisión de escenarios, Canaris dejó traslucir en
un comentario que la victoria de Alemania era un hecho ficticio.
Hitler se violentó con él y agarrándolo de las solapas, fuera de sí,
le gritó “si acaso el propio Jefe de Inteligencia de la Wehrmatch
insinuaba que perdería la guerra.” Al retirarse de Tras descubrirse el mismo, Claus von Stauffenberg fue sentenciado y fusilado por alta traición por parte de uno de los propios involucrados. Inmediatamente después del atentado fallido contra Hitler, Canaris fue detenido por Walter Schellenberg y puesto bajo arresto en su propia casa. Himmler instó a Hitler a ejecutarlo, quien fue enviado a la prisión de Flossenbürg, donde antes de colocarle un cepo de hierro en su cuello y asfixiarlo lentamente hasta morir, los guardias de las SS lo sometieron a la humillación de desnudarlo y hacerle fregar los pisos de la penitenciaría con su cepillo de dientes. El pedido de Jabad Lubavitch para que Yad Vashem le conceda a Wilhem Franz Canaris la honrosa distinción de gentil Justo entre las Naciones está sustentada en una nueva información aportada por el historiador Danny Orbach, autor del libro en hebreo titulado “Walkyria- Resistencia Alemana a Hitler”. Orbach quien en el 2002, formuló un pedido al Museo del Holocausto con esa pretensión, dijo que en aquella ocasión su solicitud fue rechazada por considerar Yad Vashem que Canaris no arriesgó su vida para salvar judíos y que ayudó a la campaña de guerra y no se opuso a ella. Orbach, que había presentado con éxito en la misma fecha, un pedido análogo por Hans von Dohnanyi, un asistente de Canaris, también ejecutado por los nazis, que fue nombrado justo gentil en el 2003, dijo que “por el bien de la justicia histórica yo creo que Canaris debe ser reconocido como justo gentil", "Yo tengo pruebas que él arriesgó su vida para salvar judíos y que también activamente intentó dañar la campaña de guerra nazi convenciendo al dictador español Franco de no unirse a los nazis."
Sin embargo, el Dr. Efraín Zuroff, director del Centro Simón
Wiesenthal en Israel, consideró la solicitud de Jabad como
problemática. “Es un tono de cierto particularismo” “no es justo
juzgar a Canaris por una buena acción, cuando él mismo se encontraba
en la parte superior de la jerarquía del Tercer Reich”.
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