¿Cara o sello? Cara, yo gano. Sello, tú pierdes

por David Mandel

Para los antisemitas (ó, como se auto-titulan hoy, los "antisionistas"), los judíos, (ó, como los llaman hoy, "los sionistas") por definición no pueden hacer nada bueno.

Digamos que Israel, emulando a los ricos países árabes, no hubiese contribuido a salvar gente en Haití, los antisemitas, perdón, los antisionistas, hubiesen escrito indignados editoriales (por supuesto, sin incluir críticas a los países árabes) condenando a Israel por su egoísta indiferencia al sufrimiento de otros.

Como no pueden negar la evidencia de que Israel, proporcionalmente más que cualquier otro país, está ayudando a la gente de Haití, le atribuyen malas intenciones, o preguntan con malicia, "¿Y, si se creen tan buenos, porqué no ayudan a los palestinos de Gaza?"

La prensa y la televisión de Irán acusan a los doctores israelíes que están en Haití de robar órganos de sus pacientes. El periódico británico anti-israelí The Guardian no va tan lejos, pero publicó un artículo cuyo titulo es "El doble standard de Israel". Es difícil de entender como la prensa británica no sabe distinguir entre una nación que ha sufrido una tragedia de la naturaleza, y un pueblo que voluntariamente ha escogido a una organización terrorista para que lo gobierne.

Nuestros izquierdistas locales no se quedan atrás. Akiva Eldar, columnista de Haaretz, periódico israelí post sionista, escribió un artículo titulado "Los actos compasivos de Israel en Haití no pueden esconder nuestra fea fisonomía en Gaza". Larry Derfner, del Jerusalem Post escribió un artículo similar, titulado "El orgullo y la vergüenza", en cuyo último párrafo pregunta, "¿Cuándo esta nación de gran corazón dejará de ser cruel e inhumana hacia la gente de Gaza?"

Derfner omite deliberadamente mencionar las decenas de camiones con artículos básicos que Israel envía a diario a Gaza. Tampoco menciona que Israel recibe en sus hospitales a pacientes de Gaza. "Olvida" que Israel proporciona agua y electricidad a Gaza.

Una posible respuesta a Derfner sería la siguiente: Israel abrirá su corazón a la gente de Gaza cuando los habitantes de Gaza ya no apoyen las intenciones genocidas de Hamás; cuando Hamás y sus seguidores cesen de contrabandear armas y explosivos para utilizarlos contra Israel; cuando Hamás ya no tenga como razón de ser la destrucción de Israel; cuando los palestinos de Gaza cesen de disparar cohetes contra las poblaciones civiles de Israel, (desde que terminó la guerra de Gaza de enero del 2009 los palestinos han disparado más de 200 cohetes); cuando los líderes de Hamás dediquen sus esfuerzos a promover el desarrollo económico de su región y no a incitar la guerra contra Israel y a demonizar a los judíos.

Israel, como varios columnistas lo han expresado, es el único país del mundo que tiene que justificarse cuando envía ayuda y salva vidas.