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Carta al mundo: "Ponte en la piel de un Judío"
Entiendo que estés molesto con nosotros los judíos, y sobre todo
desde que tenemos nuestro propio Estado, Israel. Y más aún, entiendo
que puedas estar enojado y hasta furioso. No es nada nuevo, porque
es claro que cada tanto pareces perturbado y molesto por nosotros
los judíos, estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos.
Hoy te molesta la represión de los palestinos, aunque sea para
buscar o castigar a terroristas. Antes, por la destrucción del
reactor nuclear del tirano y genocida Sadam Hussein en Bagdad,
también te sentiste molesto por nuestra victoria en la Guerra de Yom
Kipur.
Todos fueron ataques de defensa, tú lo sabes bien, Israel es tan
pequeño que no puede darse el lujo de perder una sola guerra, sería
la última, seria su fin. Pero por algún motivo que desconozco, igual
que tantas veces antes, te sentiste molesto.
Aparentemente, los triunfos y la vida de los judíos te molestan
enormemente. Como ya te comenté mucho antes de la existencia del
Estado de Israel, el pueblo judío te ha molestado.
Y podemos ir hacia atrás en un largo camino histórico de
perturbaciones.
Citar sólo algunos pocos para no cansarte demasiado.
Molestamos a los señores feudales del medioevo, que nos acusaban de
ser los causantes de todas las pestes y calamidades que asolaban a
sus pobres súbditos (que ellos mismo causaron).
Y molestamos a los cruzados, que en su camino para liberar Tierra
Santa estaban tan disgustados con los judíos que asesinaron a
cuantos pudieron en su Santo Camino.
Ya en el siglo XV molestamos a los Reyes de España, que nos mataron
por millares y nos obligaban a convertirnos a la fe 'verdadera' so
pena de hoguera; no contentos con eso nos expulsaron de todo su
territorio, y eso que estábamos allá mucho antes que ellos.
Por siglos perturbamos a la Iglesia Católica de Roma, que hizo lo
posible para eliminarnos a través de la Santa Inquisición.
Nos acusaba de ritos bárbaros, y con acusaciones varias, como la de
ser el pueblo deicida. (??)
También molestamos a Martín Lutero, quien en su llamado para quemar
las Sinagogas con los judíos adentro, mostró un admirable espíritu
de misericordia cristiana.
Molestamos a todos los gobernantes de Europa, que nos acusaban de
ser los causantes de todos los motivos, cada vez que se producía una
crisis social o económica, y así fue durante siglos, a pesar de los
progresos económicos en los que nosotros influenciamos.
Nosotros molestamos al pueblo alemán, que eligió por mayoría a
Hitler y al pueblo austríaco que celebró su entrada en Viena.
También molestábamos a las naciones Eslavas, a Polonia, a Hungría,
etc., ya que todos ellos nos entregaron a los verdugos nazis para
ser llevados a las cámaras de gas como si no fuéramos sus
ciudadanos.
Antes de esto nosotros molestábamos a los Zares de Rusia y a los
Cosacos, que masacraron miles de judíos entre 1648-49, algunos
cuantos antes y algunos cuantos después.
También conseguimos molestar a Stalin, ya que en sus purgas y en sus
Gulags se deshizo de varios miles de nosotros, con los más variados
argumentos.
Y en función de sentirnos molestos por molestarte, querido MUNDO es
que decidimos dejarte (es una manera de decir) y establecer un
Estado Judío.
La razón es que al vivir en diferentes latitudes y países, sentimos
que te irritamos y perturbábamos, aún cuando algunos abandonaban
nuestra cultura y nuestras tradiciones asimilándose a las de la
mayoría, seguíamos irritándote.
Los judíos que se convertían a la 'fe verdadera', antes y después
del decreto de expulsión de 1492, los conversos, no dejaron de ser
objeto de discriminación, maltrato, ataques, y asesinatos.
También las cámaras de gas estaban llenas de alemanes que se creían
libres de su judeidad, y se enteraban de lo contrario mientras les
llevaban como a ganado en los trenes que avanzaban a los campos de
exterminio.
Los países aliados, a pesar que los aviones podían, bombardeaban con
precisión puentes y cuarteles enemigos, ignoraron la existencia de
los campos de concentración y los hornos crematorios.
Por todo eso decidimos volver a construir un Estado en el mismo
sitio donde la mayoría fuimos expulsados hace 1900 años por el
Imperio Romano al cual aparentemente también molestábamos.
Mientras tanto te hemos dado hombres y mujeres extraordinarios,
filósofos, artistas, científicos. Muchos de ellos, con sus
investigaciones o con sus trabajos marcaron un antes y un después en
sus materias y asuntos, ya sabes... ; B. Spinosa, Maimonides, Heine,
F. Kafka, G. Mahler, Schoemberg, W. Benjamin, Proust, A. Einstein,
S. Einsestein, S. Freud, A. Modigliani, C. Marx, Sabin, C. Milstein,
J. Gershwin, C. Levi-Strauss, N. Mailer, A. Arent, Fleming etc. etc.
(PERDON , SI ME OLVIDO DE TODOS LOS SABIOS QUE APORTARON TANTO A LA
HUMANIDAD), y siendo apenas algo así como el 0,02% de tu población
te hemos dado mas del 20 % de los premiados con el Premio Nobel.
Cuando la guerra Civil Española, para luchar contra el fascismo y la
tiranía, acudieron 40.000 brigadistas de todo el mundo, 7.000 de
ellos eran judíos, una proporción realmente llamativa.
Aparentemente, querido MUNDO, tú eres muy difícil de complacer.
Después de haber pasado por múltiples persecuciones y matanzas, por
la Inquisición, los Pogroms, el Holocausto y habiendo decidido vivir
en nuestro pequeño Estado... (apenas mas grande que la provincia de
Madrid, la provincia de Tucumán o que el Estado de Nueva Jersey)
parece que seguimos molestándote.
Tú estas molesto por nuestra acción contra los palestinos... y hasta
les disculpas sus terribles asesinatos con hombres bomba o que
sacrifiquen a sus pobres niños colocándolos en las líneas de fuego.
Nunca antes te habías mostrado indulgente ni tan interesado por la
suerte de nadie como por la de ellos, aún cuando los islamistas de
Sudan hayan matado a mas de 800.000 personas en el proceso de
islamización de ese país, o cuando los habitantes de Timor Este eran
atacados. O cuando los franceses masacraban a la resistencia en
Argelia. O por los niños de Sierra Leona que mueren matando todos
los días. O por los cientos de miles de victimas en Camboya. A tí,
mundo, no te interesa que no tengan Estados propios los cachemiros,
los tamiles, los corsos, los kurdos, los neocaledonios, los ibos,
los aymaras, los saharauis, los sioux, los gitanos (y hay otros
más).
De los cientos de naciones sin Estado, sólo los palestinos han
despertado tu solidaridad incondicional . ¿Dónde estaban
manifestándose tus ciudadanos por la situación del pueblo tibetano?
¿Cuántas manifestaciones hubo por lo que pasó en la Plaza de
Tiananmen? ¿Y por los de Cashemir? ¿Dónde estaba toda esta gente?
Nadie mueve un dedo por los miles de pueblos sin Estado en todo el
mundo. Pueblos que ahora son aniquilados, asesinados, como el pueblo
kurdo o los armenios. Tú en esos casos casi no dices nada.
Pero los palestinos te interesan ahora, porque cuando Jordania mató
a miles de ellos y fueron expulsados al Líbano, tampoco dijiste gran
cosa (y esta es historia nueva) (el septiembre negro).
Y cuando Kuwait expulso a cien mil palestinos de su país, nadie dijo
nada. ¿Por qué esta solidaridad con el pueblo palestino cuando se
enfrenta a Israel?
Nunca TU, querido MUNDO, has estado tan solidario como con los
palestinos, aún cuando estaba dirigido por un terrorista corrupto
reconocido, que dirigió una de las administraciones mas corruptas,
capaz de desviar para causas distintas y para cuentas particulares,
los fondos con que TU le ayudas generosamente.
¿Por qué, querido MUNDO , te inventas masacres donde hubo combates,
como en Jenin?, y tus prestigiosos intelectuales comparan el
genocidio de millones de personas indefensas y ciudadanos pacíficos
de pleno derecho, el Holocausto, con enfrentamientos en un
levantamiento armado que en dos años ha causado mas de 1.000
victimas israelíes. Has aceptado una comparación de lo incomparable.
Apenas dices nada cuando revientan en Argentina la embajada de
Israel, o la sede de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina)
con mas de cien victimas, o cuando en Francia destrozan sinagogas,
agreden a colegiales o profanan los cementerios judíos.
O cuando explotan la sinagoga de Túnez o cuando en un hotel de
Netania vuelan por los aires medio centenar de personas en una de
nuestras celebraciones mas queridas.
O cuando destrozan a escolares y amas de casa en los autobuses y
mercados populares de Israel.
Tú estas muy enojado porque no renunciamos a las tierras ganadas en
1967, a las que accedimos venciendo con nuestra sangre a la agresión
de todo el mundo árabe. Moscú, Washington, Europa, los árabes
moderados y los árabes radicales, todos molestos con nuestra
victoria.
Bueno, querido MUNDO, ponte por un momento en la piel de un judío
corriente de Israel y dime como te sentirías.
Entre 1920-29 no existía ese problema de los territorios ocupados de
1967 que impidieran la paz entre judíos y árabes, no había Estado
Judío para molestar a nadie, no obstante lo cual, estos mismos
palestinos asesinaron a cientos de judíos en Jerusalem, Jaffa, Safed
y Hebron, localidad en la que en un solo día fueron asesinados 67
judíos en 1929.
¿Acaso pudo haberse debido su furia por la 'agresión israelí' de
1967? ¿Y por que 510 judíos, hombres, mujeres y niños fueron
asesinados en disturbios provocados por los árabes entre 1936-39?
¿Fue porque los árabes se sintieron molestos por lo de 1967?
¿Imposible, no?
Y cuando tú, MUNDO, propusiste un plan de partición en 1947, que
hubiera dado lugar a dos Estados limítrofes, uno Árabe y otro Judío,
los Árabes respondieron con un rotundo ¡no!, fueron a la guerra y
mataron 6.000 judíos porque preveían los acontecimientos de 1967?
¿De paso MUNDO, por qué no se escucha tu queja, tu molestia en aquel
momento? Los pobres palestinos, que nunca hasta la creación del
Estado de Israel se habían identificado como tales, que nunca
pretendieron tener un Estado hasta esa fecha, son los mismos que hoy
matan judíos con explosivos, son parte del mismo pueblo que incita a
arrojarnos al mar.
El mismo odio, la misma falsedad, el mismo grito:' ¡itbaj-el-iahud!'
(¡Masacrar a los judíos!) que oímos hoy, fueron escuchados entonces.
El mismo pueblo, el mismo sueño: destruir Israel. Querido MUNDO, tú
estuviste pasivo, no dijiste nada, permaneciste a la espera, en
1948, cuando siete países lanzaron una guerra que la Liga Árabe
(formada por países gobernados por sanguinarios dictadores)
orgullosa y creída de su posible victoria comparo con las masacres
mongólicas.
Tú estuviste a la espera, sin decir nada cuando Nasser, en 1967
salvajemente insto al mundo árabe a arrojarnos al mar.
Te seguimos molestando, querido MUNDO todas aquellas persecuciones,
vejaciones y matanzas, todo aquel viejo antisemitismo, toma hoy la
forma de antisionismo, subyace la misma judeofobia de siempre.
Tú, querido MUNDO, estarás encogido de hombros o tal vez a la
espera, cuando mañana Israel enfrente su posible extinción otra vez.
Pero no lo dudes, haremos todo lo posible para permanecer vivos en
nuestra propia tierra, haciendo lo que haga falta para ello.
Si esto te molesta, MUNDO, piensa cuantas veces en el pasado tú nos
has molestado y perturbado.
De cualquier manera, MUNDO, si te molestamos, aquí en Israel hay un
judío al que no le importa
Fuente:
Tora.org.ar |