Chávez: Con Dios y con el diablo

En la mañana Chávez abraza al
cardenal Urosa y en la tarde le dice troglodita. Muy difícil
adivinar el horóscopo emocional de quien se confiesa católico pero
ya ordenó revisar las relaciones de su Gobierno con el Vaticano. Que
Dios nos agarre confesados.
1. Elegido de Dios: Para nadie es un
secreto que el presidente Hugo Chávez es un católico, a veces
comparable con Jesucristo. Pero un día pone la otra mejilla, y al día
siguiente "dispara" con su lengua ataques contra la Iglesia y
termina tildándolos “ladrones” “corruptos” y hasta “trogloditas”.
Sin embargo, cuando le conviene ganar votos, Chávez tiene la
habilidad de transformarse en una ovejita descarriada del reino e
Dios y profesa a voz de cuello su fe. Aprovecha entonces para
emplear la figura de Jesús para sustentar lo que él considera un
camino “irreversible” al socialismo y para disparar sus diatribas
contra la Iglesia. El 12 de enero de 2007 aseguró que Jesús fue “uno
de los grandes socialistas de la historia” –igual que él- y acto
seguido anunció sus intenciones de buscar la reelección indefinida.
Pero de repente, el inevitable discurso violento regresó, “el Estado
respeta a la Iglesia, la Iglesia debe respetar al Estado, yo no
quisiera volver a los tiempos de la confrontación con los obispos,
pero no es mi elección, es de los obispos venezolanos, yo estaré
aquí con mi fuego, defendiendo al Estado Venezolano”, continuó.
Asimismo, mezcló pasajes históricos de Simón Bolívar y Jesucristo,
tildándolos a ambos de socialistas, para justificar el viraje que va
a tomar el país, y como si tuviese que encarnar un personaje de una
película dijo: “Juro dar mi vida en la construcción del socialismo.
Patria, socialismo o muerte”. Con el cuento chino de que “el
cristianismo es socialista”, considera que “ningún católico debería
asustarse”, pero el doble discurso entre sus palabras y acciones es
más que evidente. Presidente, defínase, ¿católico, cristiano,
socialista o violento?
2. Pelea con todos: Pero es que ni los evangélicos se salvan de los
ataques de Chávez, quizás su error fue pronunciarse en contra de la
reforma constitucional que quería introducirse en el país. Por eso,
en noviembre de 2007, Chávez manifestó que “hay unos farsantes
manipulando, algunos son obispos católicos, ahora salieron unos
supuestos líderes evangélicos, pero estoy seguro de que la gran
mayoría de los verdaderos cristianos evangélicos y de los verdaderos
católicos estamos con la reforma”. El Foro Evangélico de Venezuela
argumentó que la reforma es una “herejía” porque, a su juicio,
amenaza la propiedad privada, que consideran de origen divino, y
porque no limita las veces que el presidente puede ser reelegido.
Luego de las declaraciones en contra del proceso revolucionario, el
Presidente no tuvo más alternativa que “condenar al infierno” a
quienes osaron opinar en su contra, "yo te condeno a los infiernos
líder farsante, vete con Satanás porque aquí está la propuesta
divina, de Cristo, el redentor de los pobres, viva Cristo, padre,
líder y revolucionario", dijo. ¿Será que se cree Dios?
3. Antisemita y santero: El afán del presidente Chávez por criticar
lo ha llevado al extremo de meterse con todas las religiones y
cultos pero, aparte de la Iglesia Católica, Israel y el judaísmo son
su otro blanco fijo de ataques. El 24 de diciembre 2006, durante su
alocución decembrina, Chávez pronunció estas palabras: “El mundo
tiene para todos, pues, pero resulta que unas minorías, los
descendientes de los mismos que crucificaron a Cristo, se adueñaron
de las riquezas del mundo”, haciendo alusión a los judíos. Demás
está decir que las polémicas declaraciones causaron revuelo y las
comunidades semitas tildaron al presidente de racista y xenófobo.
Como ésta, son miles las ocasiones en que el presidente ha asegurado
que la comunidad judía ha robado las riquezas y que quieren llenar
de odio al mundo, en referencia al conflicto árabe-israelí. No
conforme con eso, se rumoró que el grupo de 15 personas que ingresó
el 31 enero de 2009 a la Sinagoga Principal de Caracas, y que se
encargó de destrozar objetos de culto religioso y pintar frases
contra Israel, recibió órdenes directas de altos personeros del
gobierno. Exclamaciones como "Israel, malditos", "Fuera los judíos",
"No les queremos", "Asesinos" hicieron sentirse amenazada a la
comunidad judía venezolana, quienes alertaron sobre este hecho.
4. Enviado de nadie: Quien más de una vez salió besando a un
crucifijo cuando le interesaba mostrarse como un hombre de amor y
quien abrazó a Monseñor Urosa Sabino cuando recibió la orden
cardenalicia, ahora reniega del papel del Papa en la tierra. En un
acto de juramentación de patrullas del Psuv, el 14 de julio de 2010,
el presidente Chávez aseguró que el Papa Benedicto XVI sí es un jefe
de estado pero dijo: “no es ningún embajador de Cristo en la tierra
como ellos dicen, por el amor de Dios. Qué cosa es esa de embajador
de Cristo, quien no necesita de embajador, Cristo está en el pueblo
y los que luchamos por la justicia y la liberación de los humildes”.
Además de esto, el presidente Chávez dijo que él ya tenía su
candidato para cardenal: “Mario Moronta (…) debería ser cardenal
porque lo merece (…) Por allá lo tienen, en San Cristóbal (…) la
conferencia episcopal casi lo mandó al exilio”.
5. “El difamador”. Ahora el enemigo es el Vaticano. El pasado
miércoles 14 de julio el presidente Hugo Chávez Frías pidió al
ministro de Relaciones Interiores Nicolás Maduro, en un acto (en el
Teatro Teresa Carreño) del PSUV, revisar el convenio entre el
Vaticano y el Estado venezolano, suscrito en 1964, argumentando que
el Vaticano concede a la Iglesia Católica privilegios que afrentan
la Constitución. "Nicolás, yo quiero que usted revise con un equipo
de expertos el convenio que tiene el Estado venezolano con el
Vaticano, vamos a revisarlo (...) vamos a estudiar cuál es el
convenio que firmó creo que Rómulo Betancourt con el estado del
Vaticano lo que le da a la Iglesia venezolana un privilegio sobre
otras Iglesias, resulta que esto es un estado seglar y resulta que
esto sí viola la constitución" dijo el presidente, y luego agregó
que después de esto tendrían que dirigirse a la Santa Sede. Según el
mandatario, la AN es acusada por los obispos lo que difama al
gobierno nacional y a sus poderes.
6. Juntos en el infierno: El 11 de Abril de 2002, el día del golpe
de estado, el presidente Chávez tuvo miedo y quiso que el cardenal
Ignacio Velasco lo acompañara como garantía de su vida. Así fue.
Juntos en la Orchila —según el mismo Chávez ha contado—el presidente
le pidió perdón al sacerdote por todos sus pecados. El desenlace de
esta historia todos lo sabemos. Pero quien un día apaciguó el temor
de Chávez, luego fue señalado por el mandatario como cómplice del
golpe. Solo un año después, el 6 de julio de 2003 el cardenal
Velasco falleció. Sin importarle que otrora el cuarto cardenal
venezolano le hubiera servido como garante, el 13 de abril de 2008
Chávez, en cadena nacional para conmemorar su retorno al gobierno,
dijo: “A ese Cardenal, seguro yo me lo voy a conseguir en el
infierno” .
7. No pela una: Es bien sabido que el presidente Chávez aprovecha
cualquier ocasión, discurso o cadena para cargar contra la
Conferencia Episcopal Venezolana, especialmente contra la alta
jerarquía. Los monseñores Baltazar Porras, Roberto Lückert, los
cardenales Ignacio Velazco y Jorge Urosa Sabino han llevado su cuota
correspondiente de insultos y señalamientos. Todo comenzó cuando
públicamente los señalaba como adecos con sotana, después los
calificó de “indignos” por apoyar los hechos del 11 de abril de
2002, luego les dijo oligarcas y hasta al cardenal Urosa le dijo
“troglodita” en el acto del 5 de julio de este año. En julio de 2007
el presidente Chávez exhortó públicamente a la población a adherirse
a la teología de la liberación, que ha sido condenada por el
Vaticano, también les pidió desconocer la voz de los obispos, todo
porque el clero venezolano considera que el Presidente enrumba al
país a un comunismo. Debe ser que para el primer mandatario nacional
eso es una muestra de respeto a la disidencia. “Llamo a tomar el
camino de la teología de la liberación y (a que) nos apartemos del
camino de estos obispos que andan ya perdidos, que se perdieron, se
perdió esa cosecha, esos obispos que defienden a las clases
poderosas, esos que forman parte de la misma corriente de la extrema
derecha que defendió la dictadura de Pinochet, en Chile, de no sé
cuántos tiranos que mataron gente, que torturaron y ellos decían
‘amén’”, señaló. Pero el lío no terminó allí, durante 2008 el
Presidente acusó a los jerarcas locales de la Iglesia Católica de
ser unos “demonios” y “estúpidos” por expresar su preocupación en
torno a la reforma de la constitución que está promoviendo el
gobierno”. Chávez manifestó que “los miembros de la cúpula de la
Iglesia católica venezolana son el demonio, defensores de los más
podridos intereses, son unos verdaderos vagabundos del cardenal para
bajo”. Los más recientes ataques ocurrieron a principios de año,
cuando incluso llegó a llamar “trogloditas” a los principales
líderes de la CEV, asegurando que se convirtieron en líderes
políticos y por ende no pueden exigir que se los trate como
sacerdotes. El segundo asalto continúa, sólo que ahora los demás
personeros del gobierno se sumaron a la campaña de desprestigio
comenzada por el presidente Chávez.
8. “El conspirador”: El arzobispo de Coro, Roberto Lückert también
es otra víctima de las elocuencias bolivarianas del Presidente. Esto
no es algo nuevo ya que apenas llegó al poder comenzó a meterse con
los representantes de la Iglesia. En Valencia, el 13 de diciembre de
1999, apenas dos días antes del Referéndum Constitucional, mandó
públicamente al monseñor Lückert a que se hiciera un exorcismo “para
que el diablo que se le metió se le salga de debajo de la sotana”;
pero esto no es todo, porque en el 2002 también fue acusado con el
dedo bolivariano por conspirador y desestabilizador en el supuesto
golpe de Estado de abril de 2002 y hasta el sol de hoy estos
señalamientos siguen vigentes.
9. “Metido hasta la médula”: Chávez al comunicarse por vía
telefónica desde Portugal con el programa “Dando y Dando” de
Venezolana de Televisión dijo que Monseñor Baltazar Porras Cardozo,
Primer Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV),
“estuvo metido hasta la médula” en el golpe de abril de 2002.
Acusación que Porras negó rotundamente, el 26 de septiembre de 2008,
alegando que el supuesto complot para asesinarlo es un “montaje” del
gobierno para perseguir a aquellos que no están en su bando. Dos
años después, luego de que el Parlamento insultara a los obispos
venezolanos, Monseñor Porras salió en defensa de sus creencias y
rechazó los vilipendios, en especial “el lenguaje desmedido desde
todo punto de vista” según sus palabras. Además de esto, Porras ha
sido un blanco fácil de atacar por el estado, pues, no ha tenido
miedo de expresar su punto de vista o lo que piensa sobre este
gobierno.
10. “El Troglodita”: Durante una corta intervención del Presidente
en la Asamblea Nacional, mientras se realizaba una sesión solemne
con motivo al aniversario de la firma del acta de Independencia de
Venezuela, el comandante calificó al Cardenal Urosa de “troglodita e
indigno” por supuestamente querer engañar a los venezolanos cuando
manifestó a finales del mes pasado su preocupación porque Venezuela
estaba avanzando hacia un estado socialista de corte “marxista-
comunista”. Tales declaraciones enfurecieron a Chávez y una semana
después recalcó “troglodita te dije, troglodita te vuelvo a decir",
quien además comentó que "habría que exhortarlo a que se quite la
sotana detrás de la cual se esconde cobardemente". Parece que de su
boca salió la hiel contra el cardenal diciendo que es “cien veces
peor que el fallecido cardenal Ignacio Velasco. Este es de la
extrema derecha fascista, del Opus Dei, y del Opus no sé qué, del
Opus seréis, es un oligarca”, señaló. Según el mandatario, Urosa
debería estar preso como lo mantuvieron preso a él durante el 2002;
mientras tanto la presidenta de la Asamblea Nacional citó al
cardenal para que acuda a la plenaria del Legislativo para que
“explique las supuestas violaciones a la Constitución que hace el
gobierno”.