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Chelm y los secretos de estado

por David Mandel
Cuentan que un individuo en la Unión Soviética salió un día a
gritar en la calle "Stalin es un idiota, Stalin es un idiota".
Lo arrestaron, lo juzgaron y lo condenaron a prisión perpetua.
Protestó diciendo que no era justo que le apliquen una pena tan
drástica por sólo un insulto. El juez le contestó, "El castigo
no es por insultar, sino por revelar un secreto de estado".
En este artículo revelaré un secreto de estado relacionado con
el affaire de Anat Kamm, la joven ultra izquierdista que,
durante su servicio militar en la oficina del Comando Central,
copió ilegalmente más de 2,000 documentos secretos militares.
Comprendo que lo que estoy haciendo es riesgoso y peligroso,
pero, como dijo la Kamm, confío que la historia me absuelva.
Antes de revelar el secreto, debo explicar, a los que no están
enterados, que Chelm es un pueblo en Polonia, que se volvió
mítico en el folklore y el humor judío por la ingenuidad,
candidez, y (especialmente) por la estupidez que las anécdotas
atribuyen a sus habitantes.
Y aquí va el secreto de estado que todos sospechaban, pero que
nadie, hasta hoy, ha tenido el valor de revelar: todos,
absolutamente todos, los involucrados en el affaire Kamm, desde
la misma Kamm, el periodista Uri Blau, el periódico Haaretz, la
censura militar, los altos oficiales del ejército, los miembros
del Shin Bet, (Servicio de Seguridad del Estado), incluso el
juez que la condenó a arresto domiciliario, son oriundos de
Chelm.
¡Si, señores! Yo denuncio: ¡los habitantes de Chelm nos han
infiltrado y están ocupando puestos claves en las más respetadas
instituciones gubernamentales y militares de Israel!
Las pruebas que sustentan mi denuncia, detalladas en cada uno de
los casos, son las que van a continuación:
• Anat Kamm
Esta joven de 23 años―que últimamente estuvo trabajando en un
portal de Internet, uno de cuyos dueños es el periódico Haaretz―mientras
hacía su servicio militar en el ejército, impulsada por su
ideología de ultra izquierda, se auto-nombró a si misma
investigadora, abogado acusador, y juez, y decidió que las
actividades del ejército de Israel en las zonas palestinas
constituían crímenes de guerra. Copió ilegalmente, en dos
disquetes, más de 2,000 documentos secretos, incluyendo muchos
documentos que no tenían ninguna relación con el problema
palestino, y que se referían a planes de defensa, movilización y
otros temas de alta seguridad del ejército israelí.
¿Cómo sabemos que la Kamm es oriunda de Chelm? Perdió una de los
dos disquetes donde había copiado los documentos confidenciales,
(la otra la entregó al periodista Uri Blau). No se acuerda donde
la dejó. Tal vez en un café, o en el ómnibus. Dice que es fácil
identificar al disquete, ya que es redondo y tiene un hueco en
el centro, y que si alguien ve un disquete con esas
características, que por favor la traigan a su departamento, a
cualquier hora del día o de la noche, ya que por ahora no sale,
debido a que está con arresto domiciliario.
• Uri Blau
Este periodista, de ideología de izquierda como también lo es
Haaretz, el periódico donde trabaja, recibió de Kamm el
disquete, y empezó a publicar artículos refiriéndose a los
documentos confidenciales que Kamm ilegalmente había copiado.
Hoy se encuentra en Londres y se niega a regresar a Israel, o a
cooperar con la investigación, por temor de ser arrestado.
¿Cómo sabemos que Blau es oriundo de Chelm? En algunos de los
artículos que publicó al respecto en Haaretz incluyó
reproducciones de los documentos militares donde claramente se
ve el sello "Confidencial". No previó que entre sus lectores
también podría haber gente del ejército o del Shin Bet, a los
que llamaría poderosamente la atención ver documentos
confidenciales y secretos impresos en un periódico.
• El periódico Haaretz
A nadie en el periódico se le ocurrió preguntar a Blau como
consiguió documentos secretos. Debido a su posición anti-israelí
y pro-palestina los editores del periódico cooperaron
entusiastamente con Blau para publicar los artículos. Hoy
Haaretz, en sus editoriales, defiende fervorosamente las
acciones de Kamm y de Blau, incluyendo su negativa a devolver
los documentos secretos, aduciendo "el derecho a la libre
expresión".
Hoy muchos se preguntan, ¿Si, hipotéticamente, un soldado
religioso, durante la retirada unilateral de Gaza, habría
ilegalmente copiado documentos referentes a los planes del
ejército para expulsar a todos los judíos que vivían en la
región y los habría hecho publicar por un periódico, Haaretz lo
habría defendido con el mismo empeño con el cual defiende a
Blau?
¿Cómo sabemos que los editores de Haaretz son oriundos de Chelm?
Autorizaron la publicación de los artículos sin que les interese
la proveniencia ilegal, mejor dicho criminal, (que un soldado se
apropie de documentos secretos militares y los distribuya a
quien quiere bordea en traición). En algunos de los artículos
que publicó al respecto en Haaretz incluyó reproducciones de los
de los documentos, y, aún más importante, sin tomar en cuenta el
daño que esto produciría a la seguridad del estado y de todos
los habitantes del país, fuesen de derecha o de izquierda.
• La Censura Militar
En defensa de Blau hay que reconocer que, antes de publicar sus
artículos, los presentó a la Censura Militar para su aprobación.
¿Cómo sabemos que los miembros de la Censura Militar son todos
oriundos de Chelm? Leyeron los artículos, vieron que estaban
basados en documentos ultra secretos, y, sin embargo, aprobaron
su publicación.
• Los oficiales militares
Uno supondría que, antes de colocar a una persona en posición de
espiar y copiar documentos secretos, el ejército la
entrevistaría, para asegurarse de que es una persona en cuya
integridad y lealtad se puede confiar.
En defensa de Blau hay que reconocer que, antes de publicar sus
artículos, los presentó a la Censura Militar para su aprobación.
¿Cómo sabemos que los oficiales militares responsables por haber
colocado a Kamm en una posición donde podía hacer tanto daño a
la seguridad del país, son todos oriundos de Chelm? A ninguno,
antes de colocarla en una posición donde tenía acceso a
documentos secretos, se le ocurrió entrevistarla, ó entrevistar
a sus conocidos. Si lo hubieran hecho, fácilmente habrían visto
que la ideología de Kamm era de ultra izquierda, y que su
lealtad no era hacia Israel sino hacia los enemigos de su país.
• Los miembros del Shin Bet que investigaron a Blau
La gente del Shin Bet (Servicio de Seguridad del Estado), luego
de leer los artículos escritos por Blau y publicados por Haaretz,
entrevistó al periodista, y le ofrecieron inmunidad si devolvía
todos los documentos.
¿Cómo sabemos que esos miembros del Shin Bet son oriundos de
Chelm? Cuando entrevistaron a Blau destruyeron la computadora
portátil del periodista (le entregaron una nueva en cambio),
asumiendo que con esa acción destruían las copias ilegales de
los documentos robados. Si hubieran consultado con cualquiera de
mis nietos, bueno no cualquiera, sólo los de siete años para
arriba, ellos gustosamente les hubiesen explicado la facilidad
con que copian infinidad de disquetes, ponen documentos
duplicados en otras computadoras, o las guardan en Google, en el
espacio cibernético. Destruir una computadora, pensando que con
eso se soluciona el problema, demuestra un grado de estupidez
que, por su elevadísimo nivel, es digno de asombro.
• El juez a cargo de la investigación
El juicio no comienza aún, pero no sólo las pruebas son
contundentes, sino que la misma Kamm ha expresado su orgullo por
"sus actividades heroicas que la historia justificará".
¿Cómo sabemos que el juez es oriundo de Chelm? El juez le
decretó arresto domiciliario hasta el inicio del juicio. Un
soldado que se duerme durante su guardia es enviado a prisión.
Una mujer que, muy despierta, se apropió de documentos militares
secretos que pueden hacer inmenso daño a la seguridad del país,
recibe arresto domiciliario en la comodidad de su propio
departamento, donde la visitan todos sus simpatizantes y
admiradores.
FUENTE: MI ENFOQUE
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