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Los corresponsales extranjeros
por David Mandel Israel, per cápita, tiene uno de los más altos números de corresponsales extranjeros residentes en el país. La Asociación de Prensa Extranjera en Israel, (FPA, Foreign Press Association) tiene más de 400 corresponsales registrados, número que, en épocas de guerra, sube a varios miles. Aparte de los corresponsales registrados en Israel residen en Jerusalén o Tel Aviv muchos que están registrados en los países vecinos, Egipto, Líbano, Jordania, pero que prefieren residir en Israel, por sentirse más seguros aquí, aparte de todas las comodidades y ventajas que ofrece Tel Aviv (restaurantes de categoría internacional, bares, discotecas, teatros, museos) La sede de la FPA es en el centro de Tel Aviv en Beit Sokolov, donde tienen diariamente conferencias, pueden almorzar en su simpático restaurante, y ver correr a unos patos que están sueltos en el patio interior. La página de Internet de la FPA invita a todos los periodistas, fotógrafos y gente de televisión a ser miembros de la organización y relatar "la interminable historia de la guerra y la paz en el Medio Oriente". Un periodista amigo mío me contó la siguiente anécdota que sucedió durante la Guerra contra Hamás hace dos años. Citando sus palabras, aquí va la anécdota: "En la frontera de Gaza vi a un colega, periodista de una emisora de televisión de un país, cuyo nombre prefiero no mencionar. El periodista estaba reportando en video que Israel no le permitía entrar a la zona de la batalla. Cuando terminó su reporte le pregunté si realmente deseaba entrar a la zona de la batalla. Me aseguró que ese era su deseo. Le sugerí que tal vez lo podría hacer entrando desde Egipto. Me agradeció la sugerencia, y se despidió diciendo que lo haría". "Unos días más tarde recibí una llamada telefónica. Era mi colega que, en voz muy baja, difícil de escuchar, me dijo: Seguí tu consejo y hemos volado, yo y mi gente, del aeropuerto Ben Gurión al Cairo. Al llegar al aeropuerto egipcio, la policía nos ha decomisado las cámaras fotográficas y de video, y nos quieren apresar. Le contesté, Anda al baño, llama a tus jefes y reporta lo que te está pasando. No contestó de inmediato, y, cuando yo ya me empezaba a asustar de lo que le podía estar pasando, me dijo, en un susurro indignado: ¡Estás loco! ¿Crees que esto es Israel?"
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