|
Danny Dayán: “Los responsables de la violencia no nos representan"
por Jana Beris
Danny Dayán,
quien desde julio de 2007 es presidente del Consejo
Yesha - representante de las comunidades judías en Judea
y Samaria -, condena la violencia contra soldados y
palestinos inocentes.
- Con mucho
dolor, con vergüenza. Creo que también es una muestra de
ingratitud atacar a las tropas que protegen a nuestras
comunidades. Te diré más, yo mismo soy oficial en la
reserva en esa brigada cuyo comandante fue atacado. Así
que, por supuesto, todo el fenómeno este de violencia,
contra palestinos inocentes, contra el ejército, contra
equipos del ejército, son en mi opinión tanto inmorales
como estúpidos. Inmorales, es evidente por qué:
violencia contra inocentes, es algo inmoral. Pero
también digo que es estúpido, nada inteligente, porque
perjudica de una manera muy clara, de modo estratégico,
nuestra presencia en Judea y Samaria. Los que cometen
estas acciones no sólo son delincuentes sino que tampoco
son inteligentes. Esa gente no habla en nuestro nombre.
Está claro que no nos representan.
- Bueno;
creo que no es una cuestión de terminología. Pero la
verdad es que yo no lo denomino así porque para mí, como
quien vive en Israel hace más de 40 años y en Judea y
Samaria hace más de 20, terrorismo es la masacre de
Itamar, es un terrorista escondido para dispararle a un
coche que pasa aunque haya en él mujeres, niños,
ancianos. Eso es terrorismo. No digo que no hubo casos
de terrorismo judío. Hubo. Pero no creo que este es el
caso. No hay que perder las proporciones. El terrorismo
en Judea y Samaria y en Israel en general, es el
terrorismo árabe. Hubo casos aislados de terrorismo
judío, pero son la excepción y no la norma. No creo que
es correcto llamar a este tipo de violencia, a este tipo
de disturbios, como terrorismo. Y lo digo sin minimizar
en absoluto la importancia del daño como de la
inmoralidad de estas acciones.
- El peligro
existe, pero no creo que es muy probable. No puedo decir
que sea imposible porque como ya he dicho, ha habido
algún caso de terrorismo judío. Pero son muy aislados y
esporádicos. La situación es suficientemente mala y
peligrosa como para que haya que exagerar. Pero claro,
es algo que no se puede descartar.
- Te diré
que en los últimos meses, por mi propia iniciativa, sin
que nadie me obligue y sin que nadie me invite a
hacerlo, me encontré con el Inspector General de la
Policía, Yojanán Danino, con el Procurador del Estado,
Moshé Lador, con gente de muy alta jerarquía en el Shin
Bet (el servicio secreto), con el General Mizraji, jefe
del Comando Central de Tzáhal y con el jefe de la
Policía en Judea y Samaria - gente a la que veo muy
seguido - y les pedí que hagan más esfuerzo, que
arresten y principalmente que presenten cargos ante la
Justicia con estos casos. Uno de los principales
problemas es que no hay arrestos que conducen a juicios.
Por lo tanto, la pequeña minoría que hace estas cosas
tiene una sensación de inmunidad. Y eso hay que
cambiarlo.
- Espero que
esta vez sí cambie. Nosotros vamos a estar agradecidos
si esto cambia, si hay más arrestos y más juicos; por
supuesto que sólo contra la gente involucrada, aquellos
contra los que hay que actuar.
- No es
verdad. Esa es una afirmación política y no una
descripción de la realidad. Podría traer pruebas que
demuestran lo contrario. Es más: en el ministerio de
Justicia existe un equipo especial, encabezado por el
abogado Shai Nitzán, uno de los funcionarios de mayor
jerarquía en el ministerio, cuya función es imponer el
cumplimiento de la ley por parte de la población judía
en Judea y Samaria; y lo hace de una manera hasta diría
muy discriminante.
- En
comparación con los árabes y para el resto del país. No
existe un equipo así para nadie más; sólo para los
habitantes judíos de Judea y Samaria. Y el equipo de
Shai Nitzán exige inclusive cuotas de cartas de
acusación; algo inaceptable. La imposición de la ley en
Judea y Samaria a los judíos es sumamente clara. El
hecho es que hay gente en la cárcel. Te digo
definitivamente: la imposición de la ley sobre los
judíos, especialmente en zonas por ejemplo como Hebrón,
es mucho más dura que en el resto del país.
- Nuestro
rol es educar, dar el ejemplo con nuestro
comportamiento. Nosotros no tenemos nuestra propia
policía, gracias a Dios, porque somos ciudadanos de
Israel. No tenemos nuestro propio Shin Bet, no tenemos
nuestro ejército. Nuestro ejército es Tzáhal y no ningún
otro. Hacemos lo máximo posible. Cualquier consejo que
alguien pudiera darme, que pueda ayudar, será bienvenido
y yo agradecería por ello. Hacemos todo lo que podemos,
aunque no digo que tenemos un 100% de éxito; es evidente
que no. Pero sí hacemos un 100% de esfuerzo.
- La verdad
es que no sé cuánto más categórico se puede ser. He
dicho públicamente que esa gente quiere imponer la moral
de Sodoma; hablé en los términos más tajantes y más
extremos que te puedas imaginar. Verbalmente, no sé qué
más podemos hacer.
- Claro.
Pero el problema es que la mayoría de ellos viven en su
propia sociedad. Por supuesto que hay núcleos muy
pequeños que les dan apoyo, pero ellos viven en esos
núcleos. La sociedad general no tiene lo que hacer acá.
Viven en una especie de autonomía, de anarquía que se
automantiene.
- Es
difícil; pero no tenemos más remedio que intentar.
Fuente:
Semanario Hebreo de Uruguay /Israelenlinea
|
Comparta este artículo con sus contactos: