Día Internacional del Holocausto: Discurso de Dn. Hernán Fischman Presidente (s) de la CJCh

La Comunidad Judía de Chile (CJCh) entregó el reconocimiento “Luz y Memoria” al Ministro Secretario General de la Presidencia, Cristián Larroulet, durante el acto de conmemoración del Día Internacional del Holocausto que tuvo lugar el viernes 27 de enero, a las 12.00 horas, en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La ceremonia, convocada por la Cancillería, la CJCh y la Bnai Brith, que invitó a los miembros de la colectividad judía, a autoridades nacionales y diplomáticas, además ofreció este testimonio de reconocimiento al Secretario de Estado por su rol en el avance de la tramitación de la Ley Antidiscriminación en el Congreso y por su trabajo en favor de la tolerancia y respeto a la diversidad.

En representación de la CJCh asistió Hernán Fischman, Presidente (s), quien en sus palabras ofrecidas durante el acto elevó una pregunta crucial “¿Pudo Hitler con todo su poderío lograr solo este horror? Indudablemente que no”, agregando algunas menciones a los horrores vividos con Stalin en Siberia, otros en Polonia, que terminaron con la vida de sobrevivientes de Hitler, y recordó la socorrida frase “yo no soy antisemita, sólo anti israelí” poniendo acento en la pregunta “¿Hay algún otro caso en el mundo moderno en que la gente se declare anti otro país?”. Asimismo, lamentó que la crítica política se resuma en la condición de judío del Ministro Hinzpeter.
 

Discurso de Dn. Hernán Fishman Presidente (s) de la CJCh

Al conmemorar una vez más el día internacional de recordación de las víctimas del holocausto en el recinto de nuestra Cancillería cuya hospitalidad es símbolo de la adhesión de nuestro país a los motivos que llevaron a las Naciones Unidas a conmemorar esta fecha, permítanme a nombre de nuestra Comunidad Judía y Bne Brith Internacional algunas breves reflexiones.

Quisiera compartir con ustedes una vivencia personal: Hace algunos años tuvimos mi señora y yo la oportunidad de visitar el campo de concentración de Auschwitz. Ambos, bastante sensibles, salimos del campo y con espanto y complejo de culpa, comprobamos que estábamos en blanco, emocionalmente neutros. Tardé en entender que la inmensidad del horror era de tal naturaleza, que no cabía en nuestra mente, era más de lo que nuestros cerebros podían asimilar.

Llegué a la conclusión que se me hacía imposible sin el temor a trivializar la tragedia, hablar sobre el holocausto y menos dar cifras. Cuando hablamos de seis millones de víctimas hablamos de números ¿Cómo se traducen los números a vidas sin faltar el respeto a los seres humanos inmolados por el solo echo de ser judíos? Un sobreviviente me dijo una gran verdad: “Sólo puede trasmitirlo el que estuvo allá”.

Pero, la gran pregunta es: ¿Pudo Hitler con todo su poderío lograr solo este horror? Indudablemente que no. Sin siglos de antisemitismo ello habría sido imposible. Los nazis hallaron un terreno abonado por centurias de infamias.

Quisiera centrarme un momento en el post holocausto. ¿Qué pasó después que el mundo tomara conciencia de esta tragedia? Nada más que a título de ejemplo, 3 años más tarde, Stalin comienza una persecución a los judíos que termina con centenares de ellos fusilados o enviados a morir en Siberia, denunciando un complot judío contra el Estado y su persona. En Polonia en la misma época se desata un pogrom que termina con la vida de números judíos sobrevivientes.

Y hoy, a 67 años del fin de la segunda guerra mundial vemos que en Alemania un 20% de su población se declara antisemita, un porcentaje mayoritario de ellos son jóvenes y se discute si permitir la publicación del Mein Kampf de Hitler entre comillas “sólo de extractos”. El resto de Europa presenta un panorama igual o peor.

La demonización de Israel llega a niveles increíbles, ya no se habla de legítimas discrepancias políticas con tal o cual Gobierno israelí, se habla de Israel como un todo. La frase socorrida es “ yo no soy antisemita, sólo anti israelí”. ¿Hay algún otro caso en el mundo moderno en que la gente se declare anti otro país? Yo puedo decir “ discrepo o no me gusta el gobierno de X país” pero, decir..”soy anti X país? Jamás. Mis amigos, podría cansarlos con múltiples ejemplos para avalar la obvia conclusión de que Israel es el “judío” entre los países. Otro caso interesante y muy frecuente, incluso en nuestro país es el señalar “No soy antisemita, soy anti sionista”. En mi ya larga experiencia de vida, nunca he podido que algunos de los que pronuncian la tan socorrida frase me de una explicación medianamente informada de que entienden por “sionista”, que es lo menos que puede uno pedirle a alguien que se declara anti algo. Para decirlo de una vez, el sionismo no es nada más que el movimiento de liberación del pueblo judío cuyo objetivo ha sido lograr el retorno a la patria ancestral de todos aquellos judíos que así lo decidan y que se resume en aquel salmo que dice “ Si me olvidare de ti oh Jerusalen, que mi diestra se seque y mi lengua se pegue al paladar.” ¿Se imaginan que el holocausto podría haberse verificado si hubiese existido el Estado de Israel?

Una última reflexión: ¿Y qué pasa en nuestro amado Chile hoy en relación a este tema? Para no cansarlos, una breve enumeración de los últimos 3 meses: El Presidente del Colegio de Profesores se despacha esta frase: “ El actuar de carabineros recuerda la represión propia de movimientos sionistas” para luego añadir “ Aquí se están repitiendo los mismos métodos de Israel a personas que han peleado por la educación pública” ¿ No era justamente eso a lo que me refería hace un momento?. El honorable diputado Hugo Gutierrez, abogado de los derechos humanos, no se queda en menos: “Hinzpeter tiene el síndrome del niño abusado” para rematar con lo que obviamente es el peor insulto que se le puede hacer a un judío: “ Un judío que actúa como nazi”. Resulta trágico que la crítica política, natural en una democracia, se resuma en la condición de judío del Ministro Hinzpeter.

A raíz del desgraciado incendio de las Torres del Paine, el diputado Chain señala: “Apostaría que el turista israelí es de aquellos enviados por su Estado luego de matar niños palestinos” Y para no ser menos el senador Tuma habla de los miles de “soldados” ENVIADOS por el GOBIERNO de Israel al sur del país. Quiero si recalcar que en el caso de los dos últimos parlamentarios, recibimos sendas notas de disculpa de los Presidente de la Democracia Cristiana y el PPD así como del Presidente de la Cámara de Diputados y del jefe de bancada de la DC , en un gesto que los honra. La respuesta a nuestra carta al Presidente del partido comunista al parecer se extravió en el camino.

En 1985 un turista japonés provocó con su descuido un incendio en el mismo lugar, nadie escuchó una imputación al gobierno japonés así como tampoco sucedió cuando posteriormente un turista checo causó otro incendio. Una semana antes del incendio, pude visitar Las Torres del Paine y tuve la ocasión de exigir en términos bastante fuertes a una turista danesa que apagara su cigarro en un lugar no habilitado. ¿Hubiésemos hablado así de Dinamarca? Acá no sólo estas declaraciones, sino junto a ellas, agreguemos carteles que dicen” se prohíbe la entrada a turistas israelíes” o centenares por no decir miles de expresiones antisemitas en las redes sociales del tenor “ que lástima que Hitler no terminó su tarea.”

Deseo señalar que hace pocos días un joven judío fue salvajemente atacado mientras sus agresores clamaban consignas antisemitas.

¿Somos los chilenos acaso un pueblo antisemita o discriminador? Obvio que no se puede generalizar y sería un agravio sin nombre al país que abrió generosamente sus puertas a nuestros antepasados constituyéndose en lo que verdaderamente es, un asilo contra la opresión.

Pero ello no implica reconocer que hay un segmento enfermo y discriminador en nuestra sociedad, de ahí nuestra insistencia en que tras larga tramitación de una vez por todas se apruebe la ley antidiscriminatoria no porque ella vaya a solucionar este tema, sino simplemente porque sería una clara señal política de nuestras autoridades y parlamento.

Se dice que los judíos tenemos una especie de paranoia y que en todas partes vemos el fantasma del antisemitismo, créanme que siglos de horrores han agudizado nuestro olfato y conocemos la importancia de la alarma temprana.

Pero, en un día amargo como este, no podemos dejar de poner una gota de dulzor y es por ello, que junto con reiterar nuestro agradecimiento a la Cancillería, saludo especialmente la presencia del Ministro Secretario General de la Presidencia don Cristian Larroulet a quien este año y por la unanimidad de un jurado, nuestra Comunidad le otorgará en un momento el premio Luz y Memoria destinado a aquellas personas que se han distinguido por su aporte a la lucha contra la discriminación y quien ha sido una luz en momentos de angustia y cuyo nombre de un pueblo de larga memoria quedará siempre grabado en nuestros corazones.


 

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