|
Discurso de la Embajadora israelí Gabriela Shalev ante la Asamblea General de Naciones Unidas Agenda Item 16- “La Cuestión de Palestina” 1º de diciembre, 2009
33 a favor. 13 en contra. 10 abstenciones. La resolución fue aprobada. Aquellas fueron las palabras en Lake Success, el 29 de noviembre de 1947, que anunciaron la adopción, por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas, de la Resolución 181. Aquellas fueron las palabras que confirieron legitimidad internacional a la creación de dos Estados para dos pueblos. 33 a favor. 13 en contra. 10 abstenciones. La resolución fue aprobada.
El lado árabe, dentro del territorio del Mandato y a lo largo de la región, de inmediato rechazó la resolución 181. Y Egipto, Arabia Saudita, Siria, Irak y Líbano –miembros de Naciones Unidas- lanzaron una guerra de aniquilación contra Israel junto con Jordania y los árabes de Palestina. Como resultado de este rechazo y esa guerra, muchos árabes palestinos se convirtieron en refugiados, mientras que una cantidad similar de judíos, que vivían en países árabes, fueron forzados a huir de sus hogares y, también, convertirse en refugiados. Todos –judíos y árabes- vivieron en campos de refugiados, apartados de sus hogares. La diferencia entre las dos poblaciones de refugiados definidas fue – y sigue siendo- que Israel hizo su máximo esfuerzo para redimirlos de su miseria y absorberlos, con éxito, en Israel, mientras que - los beligerantes estados árabes - no movieron un dedo para redimir a sus hermanos, acarreándolos a una guerra por todos los medios. Ayudarlos a compensarlos y reasentarlos, solos absorbiendo a sus hermanos, eso es harina de otro costal. Hoy, el error histórico de los árabes de rechazar la Resolución 181 es, además, mensurado en vidas pérdidas en la guerra, padres que entierran a sus hijos y dolor que nos toca a todos nosotros (israelíes y árabes). Pero Israel no dejará que el dolor, que todos sufrimos, se convierta en odio ya que eso no hará disminuir el deseo de Israel de alcanzar la paz. Porque la historia muestra que, la paz, puede ser lograda en Medio Oriente, como los históricos tratados de paz con Egipto y Jordania. ¿Cómo puede ser, entonces, que el debate en estas salas adopte una narrativa parcial que promueve y mantiene un foco, obsesivo y condenatorio, sobre Israel? El debate de hoy socava la aprobación de la solución de dos Estados. Refleja la realidad de una mayoría que asegura que, todo debate sobre la situación de Medio Oriente, será infructuoso, destructivo, cínico y lleno de odio. La paz requerirá una nueva dirección. Requerirá veracidad y coraje. Y, entonces, les pregunto a nuestros vecinos palestinos, si poseemos ambos (o no) el coraje de transformarnos, a nosotros mismos, de soldados de guerra a soldados de paz. ¿Tienen los estados árabes el coraje no sólo de hablar de paz, sino de comprometerse con Israel de manera seria, en lo político y económico? ¿Tienen, acaso, en nuestra región, el coraje de decir, en público, que Israel es la nación-estado legítima del pueblo judío? ¿Tienen los miembros de este Organismo el valor de confrontar a Hamas y a Hezbollah y a todos aquellos para quienes no hay una solución de dos-Estados? Israel elegirá la senda de la paz por sobre todo curso de conflicto. Por tanto, unos días atrás, el gobierno de Israel anunció una política de restricción de asentamientos; política que incluye – por un periodo de diez meses - la suspensión de nuevos permisos y nueva construcción en la Margen Occidental. Ese paso, sin precedentes, refleja tres simples realidades: Primero: que Israel quiere re-ingresar en las negociaciones con los palestinos. Segundo: que Israel no sólo está hablando de paz sino que está adoptando dolorosas y efectivas medidas tendientes hacia ese fin. Y tercero: que Israel es serio sobre su intención de conseguir la paz. Israel desea alcanzar un acuerdo histórico de paz y discutirá la paz cuando sea, donde sea y sin precondiciones. Deseamos escuchar que, la Autoridad Palestina, diga, también, que discutirá la paz en todo momento, donde sea y sin precondiciones. Sólo a través de negociaciones entre las partes podemos resolver el conflicto de manera completa y exhaustiva. Sr. Presidente, Ahora testimoniamos los esfuerzos por utilizar el Consejo de Seguridad o esta Asamblea General para promover declaraciones unilaterales. Como el rechazo de la Resolución 181, eso puede convertirse en otro error histórico. Esas declaraciones erosionan los fundamentos de paz y crean, en cambio, una situación que destruye la esperanza para las negociaciones bilaterales. Sr. Presidente, Debemos, además de confrontar con la más peligrosa amenaza a la paz de nuestra región, a saber, Irán. Irán continúa exportando violencia, odio y terrorismo a nuestra región y más allá; las 360 toneladas de armas a bordo del Francop son, sólo, una gota en el océano. Irán financia, entrena y apoya al terrorismo global, incluyendo los implacables ataques contra hombres, mujeres y niños israelíes. Irán debe ser frenado. Sr. Presidente, Al ubicarse nuestra región en una confluencia crítica, este organismo puede elegir entre dos caminos. Puede satisfacerse con el odio del pasado. Puede lamentar el rechazo de la Resolución 181. Puede, incluso, promover y aplaudir vanas s afirmaciones unilaterales. Puede hacer caso omiso a los terroristas y a sus auspiciantes y justificar sus repugnantes tácticas y mortales consecuencias. O puede reconocer que, el único camino hacia la paz, es a través de las negociaciones bilaterales. Podrá, entonces, celebrar el 29 de noviembre como un día de paz conjunto, para ambos Estados viviendo, de manera honorable, lado a lado. Para nosotros, Sr. Presidente, no hay otro camino. Gracias.
|