Se habla de ecumenismo y cuando
la gente escucha, a veces tiene idea de lo que
trata, pero muchas veces las personas no saben
exactamente de lo que se está hablando hasta
después de un buen rato de permanecer en la
conversación. ¿Qué es eso de ecumenismo y
diálogo interreligioso?
¿Qué no es el diálogo
interreligioso?
No es una mezcla de religiones
No es tomar lo mejor de cada tradición religiosa
y hacer un cóctel. Esto ninguna religión lo
promueve. A la mezcla de tradiciones y
costumbres religiosas se le conoce como
“sincretismo”
No es unir a las religiones en creencias.
El diálogo interreligioso no pretende de ninguna
manera unir a las religiones para que todas
crean una sola cosa. Cada experiencia religiosa
nace de un contexto histórico concreto, con sus
creencias, tradiciones y por lo mismo merece un
respeto hacia lo que se considera sagrado en
cada religión.
¿Qué sí es el diálogo interreligioso? El diálogo
interreligioso busca el conocimiento mutuo
Es decir, el diálogo busca, a partir del
conocimiento de la propia fe, conocer las otras
religiones, saber por qué creen lo que creen, su
doctrina, sus costumbres, su riqueza cultural,
con los valores del respeto y la honestidad como
base.
El diálogo interreligioso busca la paz y la
unidad.
Muchos conflictos en la historia ha habido por
el mal entendimiento, por la incomprensión, por
intolerancia. El diálogo interreligioso busca el
mutuo entendimiento; quiere encontrar todo
aquello que tenemos en común, valores,
principios éticos, que nos ayuden no solo a
entendernos, sino a convivir en armonía y en
paz, independientemente de nuestras diferencias
religiosas.
¿Qué no es el diálogo ecuménico?No es buscar la
unión de los cristianos de forma arbitraria
No es decir: no pasa nada, creemos casi lo mismo
No es quitar principios y costumbres de alguna
denominación cristiana al azar.
¿Qué sí es el Diálogo ecuménico?
Es movimiento a favor del conocimiento de los
puntos en común entre los cristianos,
entiéndase, los católicos, los ortodoxos, los
anglicanos y las Iglesias de la reforma
protestante.
Es un movimiento a favor del diálogo, de
analizar las diferencias y encontrar soluciones.
Es un diálogo de honestidad, de respeto y de
humildad.
Es una propuesta a favor de pedir a Dios la
unión de los cristianos, como se realiza cada
año en la semana por la unión por los
cristianos, que se realiza en enero.
Lo que la Iglesia Católica dice sobre este
tema
La Iglesia Católica tiene una posición muy clara
al respecto. Los documentos esenciales para
saber sobre este tema son dos: Unitatis
redintegratio, sobre el ecumenismo y Nostrae
Aetate, sobre el diálogo interreligioso.
Ambos documentos son fruto del Concilio Vaticano
II, celebrado en 1962-1965, convocado por el
Papa Juan XXIII y concluido por el Papa Pablo
VI.
Aunque estos documentos son necesarios
analizarlos con detenimiento, debido a su
profundidad y riqueza, exponemos ahora la idea
central de ambos:
Nostrae Aetate afirma que La Iglesia no niega
nada de lo bueno y santo que haya en otras
religiones. Las ve con respeto e impulsa el
entendimiento y la unión para la paz.
Unitatis redintegratio propone un diálogo para
llegar a la unión plena de los cristianos como
la Iglesia que desde un inicio propuso
Jesucristo.
Los Papas ecuménicos
Naturalmente todos los Papas posteriores al
concilio Vaticano II han sido ecuménicos, de eso
no queda la menor duda. Pero los que han dejado
huella han sido especialmente:
Juan XXIII que dio el inicio a esta propuesta de
manera formal en el concilio. Fue el Papa que
además inicia con una relación de amistad y
respeto con la comunidad Judía del mundo como
nunca antes en la historia. Gran amigo del
Rabino de Roma.
Pablo VI visita a Israel por primera vez en la
era contemporánea
Juan Pablo II fue el gran impulsor del diálogo.
Tuvo muchos gestos de amistad con la Comunidad
Judía, así como con los budistas, musulmanes, y
otras religiones. Se reunió con los
representantes mas importantes de la Iglesia
Anglicana así como las Iglesias de la Reforma.
Visitó sinagogas, mezquitas, templos cristianos.
Oró delante del muro de los lamentos (Kotel),
visitó Yad Vashem así como el campo de
concentración de Aushwitz.
Benedicto XVI, con un estilo propio ha
continuado con este diálogo con las religiones.
Aún no termina su pontificado por lo que es
difícil valorar en su justa dimensión toda la
riqueza de su contribución, sin embargo ya ha
visitado la Sinagogas de Colonia, Nueva York,
Roma e Israel. Ha orado en el muro de los
lamentos y ha visitado el museo Yad Vashem. Ha
visitado igualmente mezquitas así como
encuentros con diversos representantes de las
religiones.
Un Católico ecuménico hoy
Un católico ecuménico hoy, conoce su religión,
su doctrina y sus costumbres. No duda de su fe.
Es un hombre que respeta a los otros y practica
el bien y el amor a sus semejantes
independientemente de la religión que profese.
Es una persona que no se deja llevar por
prejuicios históricos ni juzga a los demás por
sus diferencias. Ante todo respeta, conoce y
dialoga para que por ese medio, se pueda
construir una civilización consolidada en los
valores universales que compartimos todos.
Tenemos hoy la oportunidad y el compromiso para
formar en nuestra comunidad universitaria
egresados comprometidos con la paz, la
concordia, la tolerancia, el conocimiento y el
diálogo para vivir en una sociedad que promueva
la cultura de la vida y de la paz.
Los tiempos actuales así lo requieren.