EDITORIALES ANTERIORES

26 de enero de 2012

 

Esta semana está marcada por la conmemoración, en todo el mundo, del Día Internacional del Holocausto, día instaurado por las Naciones Unidas y cuya fecha corresponde al día de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.

En nuestro país, esta conmemoración coincide con una ardua lucha, en la que nuestro Portal está profundamente involucrado, para conseguir la promulgación de la Ley Antidiscriminación, que duerme en el Parlamento un sueño eterno ya que su aprobación ha sido dilatada, una y otra vez, por sectores interesados y cuyas concepciones ético-religiosas o políticas, les impiden dar luz verde a este importante y necesario proyecto.

Decimos que es una ley importante y necesaria ya que no han faltado en el último tiempo, en nuestro país, situaciones de franco antisemitismo que no han podido ser disuadidas ni castigadas, por no haber una legislación adecuada para ello. Vale recordar las declaraciones del presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo; del diputado comunista Hugo Gutiérrez; del abogado Jaime Briceño Misle, del Senador Eugenio Tuma y del Diputado Fuad Chahín. Eso sin contar los insultantes blogs en algunos periódicos, medios de comunicación y redes sociales, para culminar durante esta semana con la grave agresión sufrida por nuestro joven correligionario David Grossman en Ritoque, por parte de tres individuos que profirieron fuertes insultos antisemitas.

Anajnu difundió y condenó enérgicamente cada uno de estos ataques y lo continuará haciendo, ya que más allá de si existe o no una ley, creemos que debe haber un repudio social a los autores tanto de declaraciones y actos antisemitas, como de cualquier discriminación ya sea por etnia, religión, condición sexual, nivel socio cultural, género o de cualquier tipo.

Pero no sólo en Chile el tema de la discriminación y del antisemitismo ha estado presente; en la vecina República Argentina, un medio de comunicación masivo, con absoluta falta de tino, sensibilidad y mesura, publicó una caricatura antisemita que se refiere a los judíos en un campo de concentración lo que ha generado un fuerte repudio que obligó al autor de dicha publicación a pedir públicas disculpas.

Todos y cada uno de nosotros somos responsables no sólo de condenar abiertamente cualquier acto discriminatorio sino de influir creando opinión pública, expresando nuestros planteamientos a representantes en el parlamento, esclareciendo a los líderes de opinión, sobre la necesidad imperiosa de sacar adelante una ley que proteja a los habitantes de este nuestro país de ser denigrados y discriminados.

En este Día Internacional del Holocausto depende de nosotros homenajear a nuestros mártires no sólo asistiendo a la conmemoración sino que principalmente, como está establecido en nuestra ética, con nuestra decidida acción en el presente.

Recordemos que la Shoá comenzó con la demonización de los judíos, con la privación de sus derechos, para terminar en el feroz exterminio de seis millones de nuestros hermanos. Algo así no puede volver a suceder. Nunca más.

 

19 de enero de 2012

 

Somos todos iguales, pero parece haber algunos más "iguales" que otros. Esta irónica declaración de un lector, da pábulo para nuestro tema de hoy, que tiene que ver con la “Ley Antidiscriminación” que continúa en su trámite en el Congreso Nacional, demorado una vez tras otra por consideraciones de todo tipo, llevadas al tapete por grupos interesados en hacer fracasar esta iniciativa, mayormente por consideraciones religiosas fundamentalistas.


Sin embargo, en nuestro país hace muchísima falta una ley que proteja a las minorías, de las que los judíos formamos parte. Una ley que proteja de las odiosas discriminaciones que día a día somos testigos: contra los inmigrantes, las personas de tercera edad, las mujeres, las etnias originarias, los habitantes de ciertas comunas, las nanas, los gitanos, los discapacitados y un largo etcétera que realmente, como chilenos y como judíos, nos avergüenza.


La Comunidad Judía de Chile ha estado muy interesada en que esta ley se promulgue y para conseguirlo, además de un intenso lobby, convocó a una amplia mesa, a la que Anajnu contribuyó activamente, conformada por diversas sensibilidades, en la premisa que variadas voluntades puedan conformar una mayoría relevante a la hora de la aprobación de esta esquiva ley.


Es en este contexto que Anajnu, en la persona de sus co-directores, fue invitado a exponer en una actividad con las diversas bancadas del Congreso Nacional, en Valparaíso, en conjunto con representantes de otros sectores que luchan por la promulgación de esta ley. Nos hicimos presentes con un potente y aplaudido discurso, que publicamos in extenso, y que expresó nuestra posición tanto histórica como actual ante este tema y nuestra expectativa como chilenos, como judíos y como medio de comunicación.


Si bien es cierto que Anajnu es un medio de comunicación y no una institución clásica, no es menos cierto que dado nuestra transversalidad e independencia ciertamente representamos la voz de la gente en lo que se ha dado a llamar "la voz de la calle judía". Por ese motivo, previo a nuestra exposición en el Congreso, consultamos a muchas personas, la mayoría de ellos judíos de distintas tendencias y de diversas procedencias y realidades socio económicas y culturales, sobre su pensamiento al respecto; sus opiniones fueron invaluables y su aporte fundamental para nuestra exposición.


En tiempos que, en nuestro país se han incrementado las posturas antisemitas, muchas veces disfrazadas de anti sionismo y que han sido profusamente exacerbadas por parte de bancadas de origen árabe en nuestro Congreso Nacional, en tiempos que vemos la virulencia de los blogs de algunos periódicos, que enfrentamos un período eleccionario en que muchos candidatos y pre candidatos quieren serle simpáticos a las personas de ascendencia palestina que conforman la colonia árabe más grande fuera del Oriente Medio y que en término de votos son tremendamente apetecibles; se hace necesaria, más que nunca una barrera de contención que permita castigar conductas injuriosas y discriminatorias y actúe como elemento disuasorio para evitar que dichos actos sigan disfrutando de la vergonzosa impunidad que hoy poseen.

 

 

12 de enero de 2012

 

Han pasado algunos días desde las intencionadas e interesadas declaraciones anti israelíes y antijudías del diputado Chahin y del senador Tuma con respecto al incendio de Torres del Paine.

Nos alegramos que tanto el PPD como la DC hayan desautorizado a esos parlamentarios, en sendas cartas de los presidentes de esas colectividades. En el caso del Presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker, expresando su rechazo a las expresiones de Fuad Chahín, y en la carta de la Presidenta del Partido por la Democracia, Carolina Tohá en forma explícita dice que dichas declaraciones “en ningún caso representan una postura partidaria” y que “no corresponde extender la posible responsabilidad de este joven al Estado de Israel”.

La reacción internacional a los dichos de ambos parlamentarios, no se hizo esperar, la prensa los calificó como “antisemitismo en Chile” y numerosas instituciones judías y no judías expresaron su repudio al gravísimo hecho.

Esperamos que la acción premeditada e intencionada de estos integrantes de la así denominada “Bancada Palestina”, sean debidamente sancionadas por sus partidos, coaliciones y por la opinión pública que ha podido verificar el doble estándar de estos parlamentarios que intentan importar conflictos de otras latitudes a nuestro país lo que es inaceptable en quienes son mandatados para representar a Chile y su pueblo y no a intereses foráneos.

Mención aparte merece el desborde de expresiones antisemitas en los blogs de periódicos y sitios web, a raíz de la presunta participación de un ciudadano israelí en el incendio. Tal parece que hay quienes están a la espera de cualquier circunstancia para desatar cazas de bruja que creíamos habían quedado en el pasado; personas que utilizan judío, israelita, israelí, hebreo, sionista como sinónimos, en circunstancia que cualquier persona medianamente culta sabe que no lo son, en aras ya sea de obscuros intereses o de odios ancestrales que afloran, ante la menor ocasión.

Es, por lo tanto, importante y urgente la promulgación de la “Ley Antidiscriminación” que se tramita, en el Congreso Nacional, para así lograr que este tipo de acciones sean legalmente sancionadas y, por lo tanto, se disuada su uso.

Anajnu ha comprendido desde sus inicios, y lo ha comprobado en el curso de su desarrollo, que es importante reforzar la respuesta pública y las acciones preventivas en cuantro a claridad respecto a nuestra causa judía. El sha shtil, (callados y quietos), no solo no funciona sino que jamás ha funcionado.

Cuando se actúa con apego a la verdad, con transparencia y ecuanimidad, no hay motivo para sentirse culpables, menos avergonzado, ni para inhibirnos de la expresión de nuestras legítimas opiniones.

 

 

5 de enero de 2012

 

La semana ha estado marcada por las delirantes declaraciones de los parlamentarios Fuad Chahin de la DC y Eugenio Tuma del PPD que, en declaraciones francamente ofensivas, basadas en los falsos pero tristemente célebres “Protocolos de los Sabios de Sión”, insinuaron que el incendio de Torres del Paine fue una confabulación de Israel para conquistar la Patagonia y que los jóvenes turistas israelíes son comandos militares que vienen tras ese objetivo.

Podría resultar hilarante. O es francamente producto de un delirio medieval, o directamente de un intento por utilizar la teoría del “miente, miente que algo queda”, para conseguir oscuros objetivos que a nosotros, y a la ciudadanía informada, nos parecen inmorales e inaceptables.

Causa extrañeza el que, salvo algunas honrosas excepciones individuales, ninguno de los partidos políticos en donde militan los señalados parlamentarios, condenaran de manera oficial y tajante dichas palabras. El silencio ante la ofensa transforma en cómplices, por omisión, a quienes lo sustentan.

Estos enfermizos comentarios de dos parlamentarios de origen árabe (o "palestino", como se dice ahora...), dejan en evidencia que la así denominada Bancada Palestina, que es transversal a los partidos políticos, está permanentemente en alerta para atacar, en cuanto se le presenta la ocasión, al Estado judío de Israel. Con ello, los integrantes de esa asociación, demuestran una doble lealtad en la que predomina la de su origen árabe por sobre la que le deben a nuestro país, cuyo pueblo les eligió, de buena fe, para representarlos.

Aquellos que pretenden mistificar el imaginario de los habitantes de nuestro país, importando conflictos foráneos, no se dan cuenta que ello está muy alejado de la voluntad de la gente y que todos se dan perfecta cuenta de los objetivos de esta ajena conspiración que sólo se puede calificar de absurda y que tendrá como único resultado el desprestigio de estos parlamentarios, que no hacen honor a su calidad de tales, y de los partidos y coaliciones a los que pertenecen.


Por cierto, hay un tema que no se puede soslayar. Se hace imperativo analizar la actuación de los mochileros israelíes, no en relación a este incidente sino a su comportamiento en los viajes al extranjero, que constituyen una tradición, al terminar el largo y agotador servicio militar y que, por los testimonios de muchas personas, es preciso regular.

Estos conscriptos se transforman, en sus desplazamientos, quiéranlo o no, en embajadores de Israel y por extensión de los judíos, en los lugares que visitan. Esa sola circunstancia justificaría que el comportamiento responsable, el respeto, la urbanidad y las buenas maneras influyeran positivamente en la opinión pública de esos, generalmente acogedores, países.

Han sucedido muchas cosas positivas durante la semana, las cuales se han visto opacadas por los acontecimientos descriptos. No podemos dejar de destacar tres grandes logros, la obtención, para Chile, de la sede de las Macabeadas 2015, a la cual asistirán más de 3000 personas, entre atletas y acompañantes. Por otra parte el reingreso del Instituto Hebreo al prestigioso club de los cuarenta mejores colegios de nuestro país, por su resultado en la última PSU, que llena de orgullo a la colectividad toda. En el mismo sentido, el Colegio Maimónides se ha encumbrado al primer lugar en Chile en cuanto al promedio de la PSU.

 

 

29 de diciembre de 2011

 

Esta semana ha estado marcada por dos hechos importantes y trascendentes. Por un lado, la celebración de Januca en varios espacios visibles, en especial, en la comuna de Maipú, que seguramente tendrá grandes repercusiones no sólo en los habitantes judíos de esa comuna, sino que creemos y esperamos, en las políticas comunitarias de nuestro país.

Lo de Maipú tiene que ver, con los que hemos denominado “judíos invisibles”, que son personas reales, pero que para las comunidades aparentemente son invisibles, en una denominación que ya se ha hecho célebre. Se trata de familias judías en número sorprendentemente alto, que fueron abandonadas por las comunidades en las que activaban cuando estas emigraron al sector oriente de la capital o fueron ellos quienes migraron hacia los emergentes barrios periféricos. No poseen centros comunitarios, sinagogas o un colegio judío accesible en términos geográficos. Muchos de ellos no quieren participar en las instituciones existentes, por no sentirse cómodos dado la elitización que ha sobrevenido a las comunidades. Otros no encuentran respuesta a sus necesidades espirituales o no sienten empatía por los proyectos institucionales.

Estos “judíos invisibles”, contrariamente a lo que se podría esperar, se sienten profundamente judíos, algunos de ellos asisten, en Shabat, a la única sinagoga que aún permanece en el centro de Santiago, otros se juntan en casas para debatir temas de judaísmo motivados por los artículos que encuentran en nuestro Portal, que es a menudo, el único vínculo con lo judío que poseen y que valoran casi como si fuera una comunidad virtual, en la que confían y a la cual sienten pertenencia.

Alguien nos preguntaba ¿y después de Janucá, qué? Queriendo decir que “una golondrina no hace verano”; sin lugar a dudas nos encontramos, como Anajnu, procurando dar los impulsos, estableciendo redes de contactos, restableciendo las confianzas. La continuidad de ese movimiento es, sin embargo, responsabilidad de las propias personas que hoy se manifiestan entusiastas y movilizadas. Serán ellos los que generarán encuentros, formarán javurot (grupos de amigos), programarán vivencias judías. Anajnu estará cercano para facilitar las asesorías y las interacciones necesarias. Nosotros desde Anajnu, comprometemos, desde ya, todo nuestro apoyo, amén que continuaremos generando actividades que den la posibilidad de iniciar dinámicas que lleven a nuestros correligionarios a generar una vida judía activa.

El otro elemento que marcó esta semana fue la polémica sostenida a raíz de un artículo aparecido en nuestras páginas, polémica que ha alcanzado un gran nivel de ideologización, lo cual, desde luego, es saludable. En nuestra “Carta de principios” (de Anajnu), que aparece en la sección “quiénes somos” se lee textualmente: “pretendemos fomentar el debate e intercambio de ideas. Una colectividad que polemiza, es una comunidad viva”.

Creemos sinceramente que tras décadas sin espacios para la polémica, sin que las personas de nuestro ishuv pudieran expresar su parecer, sin medios comunicacionales que aceptaran posiciones diversas, es casi natural que asome una riqueza y variedad de opiniones cuando al fin ello es posible.

Anajnu, se debe a la gente y continuará publicando, sin censura, el pensamiento de las personas de todos los sectores de nuestra colectividad, sin excepción alguna, a condición que este se exprese de forma respetuosa y bajo firma responsable, garantizando que le otorgaremos el derecho a réplica a quién no esté de acuerdo con dicho pensamiento y quiera expresarlo, cumpliendo con las mismas condiciones.

Para ejercer la libertad de opinar es necesario un aprendizaje que sólo se consigue con la práctica. En ese sentido hay que aprender de los sabios Hillel y Shamai que se respetaban a pesar de sus grandes diferencias. No hacerlo puede llevar a que, en lugar de salvar al mundo, consigamos todo lo contrario.

 

 

22 de diciembre de 2011

 

Un artículo de opinión, publicado la semana pasada en nuestro Portal, ha traído múltiples y variadas reacciones, que van desde el repudio a los conceptos del autor, la inconveniencia de haberlo publicado así como también felicitaciones a Anajnu por su transparencia, transversalidad y pluralismo.

La persistencia, en nuestro liderazgo comunitario, de una actitud que pensábamos superada y que fue profusamente utilizada durante décadas, incluso centurias, que sin duda tuvo su razón de ser en algún momento, es la teoría del “Sha Shtil”, palabras en idish que significan “callados y quietos”, es decir, mantengámonos silenciosos, no opinemos, no actuemos, no expongamos nuestras ideas, no seamos visibles, tal vez así no se den cuenta que existimos y no nos ataquen ni persigan.

Cuando entrevistamos al Rabino Marcelo Bronstein, hace algún tiempo, le consultamos acerca de su pensamiento sobre el “sha Shtil”, esperando una larga respuesta con argumentaciones filosóficas y éticas, respondió con sólo una breve pero contundente frase: “nunca funcionó...”.

Y es que ese intento de ocultarse, producto de las experiencias y el temor, sólo consiguió aumentar los mitos de confabulaciones judías inexistentes, las acusaciones de sentirnos “diferentes”, de no querer ser parte de la sociedad, de no integrarnos y ser una "quinta columna", acusaciones que al no ser rebatidas, debido a la utilización de dicha teoría, se dieron por aceptadas y por lo tanto como verídicas quedando intaladas en el imaginario popular.

Hoy en día se ha agregado al “sha shtil”, una nueva y modernizada versión de lo mismo, “no le demos tribuna para no darle armas a nuestros enemigos”, es decir, no transmitamos nuestra verdad, quedémonos callados porque lo que digamos podría ser usado en nuestra contra.

La falacia de esto es que la gente lo asocia con un dicho popular: “quién calla otorga” y por lo tanto, los judíos y, por extensión los israelíes y los sionistas, deben ser "culpables" de todo lo que se les imputa.

La gran misión del Pueblo Judío, expresada en nuestra Torá y en nuestros escritos, es: “Ser luz para los pueblos” y “reparar al mundo”. Nos preguntamos, ¿Cómo podemos ser luz si no nos conocen, si no somos visibles? ¿Cómo podemos contribuir a reparar al mundo si no aportamos nuestra visión con total transparencia?

En Anajnu, hemos realizado una ardua labor que afortunadamente está rindiendo sus frutos. Hemos sido adalides del pluralismo, en dar tribuna a todos los sectores, en dar a conocer al mundo no judío nuestro pensamiento, en establecer redes de diálogo interreligioso no sólo para que nos conozcan sino que para conocer a los demás. Esto posibilitó, por ejemplo, que grupos Evangélicos se integraran al movimiento por la aprobación de la “Ley Antidiscriminación” y que hoy, la postura del judaísmo sea conocida y valorada en nuestro país por instancias donde participan diversas religiones y movimientos.

En conjunto con lo anterior nos la hemos jugado por la integración a las tareas país. Nuestro pensamiento, que ya hemos expresado en editoriales anteriores, es que la integración resulta ser todo lo contrario a la asimilación debido a que la integración es participar, desde nuestro yo judío, en los temas generales, y constituye la única manera de aportar a la sociedad toda aplicando nuestra ética y nuestra experiencia. La integración es el único camino viable para ser luz para los pueblos y contribuir a reparar el mundo.

Creemos que la teoría del Sha Shtil, ha jugado y juega un rol absolutamente negativo hacia la auto-estima de nuestro Pueblo. Pretender no expresar nuestros valores lleva a que nosotros mismos los olvidemos. El uso de esta nefasta teoría en nuestros días, es absolutamente asimilatoria y tiene una gran responsabilidad en que muchos judíos hayan dejado de creer y confiar en las instituciones del ishuv.

Tal como decía Mafalda, en una de sus geniales tiras cómicas: “queremos libertad de prensa y no una libertad prensada”... es en ese mismo espíritu que hacemos nuestras las palabras de Voltaire: “Estoy en completo desacuerdo con tus ideas, pero daría gustoso la vida por defender tu derecho a expresarlas”.

 

 

15 de diciembre de 2011

 

Llegó Jánuca, la Fiesta de las Luminarias, festividad que por estar cercana a fines del año común, se asocia con regalos pero que, en realidad, nos enseña sobre la necesidad de iluminación, de hacer luz, para de esa manera iluminar las sombras y hacer manifiesto lo que no se ve.

Hay deslumbrantes luces, sin lugar a dudas, pero allí donde brilla más la luz, las sombras también son más pronunciadas. Está lo visible pero también lo oculto. Todo fue creado de a pares, según señalan nuestros Sabios, por ende, nuestra labor en este mundo, como socios de Di-s en la Creación, es procurar que la luz predomine sobre la obscuridad.

También es Janucá una nueva oportunidad para auto examinarnos, para descubrir esas zonas obscuras que todos poseemos y pese a que a veces no estamos conscientes de su existencia, allí están y nos afectan tanto a nosotros mismos como a quienes nos rodean.

En la vida comunitaria también se hacen presentes esas grandes sombras y es que los dirigentes comunitarios, los guías espirituales así como los miembros y feligreses son seres humanos, con sus propias aristas, sus temores, su necesidad de reconocimiento, de prestigio, con sus orgullos e intransigencias que son proyectadas hacia su entorno.

Nuestro Portal, se planteó generar, desde sus inicios, el Shalom Bait, paz interior, en nuestro ishuv. La manera en que hemos creído pertinente hacerlo es iluminando con el conocimiento, trasparentando las realidades, haciendo ver, comprender y aceptar la diversidad que está siempre presente y que es característica de nuestro Pueblo y, junto con ello, fomentar el diálogo y el debate constructivo, para realmente estar en capacidad de comprender a nuestro prójimo.

Ese camino de transversalidad e inclusión, que sólo es posible debido a nuestra independencia, nos ha traído muchas satisfacciones: contamos con la fidelidad y confianza de miles de lectores, sectores mayoritarios de nuestro colectivo se sienten parte de nuestro proyecto y nos lo hacen saber; pero esa misma independencia tampoco es fácil debido a que, ocasionalmente, debemos publicar artículos con los cuales no estamos de acuerdo conceptualmente e incluso pueden resultar antagónicos con nuestra manera de pensar. Sin embargo estamos conscientes de la importancia de la existencia de un espacio para expresarse libremente y que nuestros lectores, a quienes nos debemos, puedan tomar opciones basadas en el conocimiento y no en el prejuicio a partir de esa libre expresión.

Hacemos votos para que cada vela que encendamos en la janukía ilumine un área importante de nuestras vidas y de nuestra vida comunitaria, que la luz ilumine a nuestros rabinos y guías espirituales que son quienes, con su ejemplo, debieran servir de modelo para todos nosotros, especialmente en el cometido de la inclusión y no de la dispersión. Que en esta Fiesta de Janucá las sombras producidas por la elitización de las comunidades pueda ser revertida y se generen o autogeneren espacios de pertenencia y participación para aquellos que han sido afectados.

Sólo la luz puede borrar las sombras de la intolerancia y la desconfianza entre los diversos sectores, sólo la luz permitirá que podamos colaborar unos con otros para construir un mundo mejor.

 

 

8 de diciembre de 2011

 

Hay momentos en que la importancia de difundir algunas circunstancias o hitos sobrepasa la necesaria modestia. Uno de ellos, es el haber superado ampliamente, la cifra de 20.000 ingresos a nuestro Portal cifra que, fuera de llenarnos de alegría y orgullo refleja que estamos caminando en la dirección correcta y nos obliga a obviar la norma de modestia auto impuesta.

Es que junto con el exponencial aumento de la cantidad de lectores se ha producido una cada vez mayor cantidad de páginas leídas por cada lector y además, una creciente generación de redes de apoyo que nos permite informarnos e informar a nuestros lectores no sólo en profundidad sino que oportuna y verazmente en cuanto a los acontecimientos de la vida comunitaria de nuestro país.

También, en una evaluación que no tiene que ver con estadísticas sino con una realidad pragmática, la calidad de referente que nos atribuye la opinión pública, entre ellos periodistas de la prensa nacional, organizaciones religiosas no judías, y actores políticos del país, se ha ido incrementando notoriamente. Pequeña muestra de ello es la cantidad de consultas que recibimos a diario desde diversos medios periodísticos y la Aclaración Pública, debidamente autentificada, que el abogado Jaime Briceño Misle nos ha hecho llegar, en referencia a una nota publicada en Anajnu y que transcribimos en forma íntegra, en la sección Vida Comunitaria de esta edición.

Cuando iniciamos la publicación de Anajnu, nos planteamos varias metas en relación a lo que queríamos entregar a nuestro ishuv. Pusimos en primer lugar el lograr Shalom Bait, paz interior en nuestra colectividad y para eso nos planteamos, como un deber, la transversalidad, el informar ecuánimemente de las diversas tendencias y posiciones existentes en el Pueblo Judío, tanto religiosas como políticas sin exclusiones ni censuras de ningún tipo; creemos que la gente tiene derecho a elegir sus propias opciones y que, para eso, debe estar total y verazmente informada.

Otra de las metas dice relación con un trabajo efectivo de esclarecimiento sobre las temáticas que nos afectan, en especial de Israel , el Oriente Medio y el antisemitismo. Nos dimos cuenta que dicho esclarecimiento debía no sólo ser dirigido hacia el mundo no judío sino que también hacia el nuestro, para transformar a todo iehudí en un vocero y defensor de nuestros derechos.

A poco andar, nos dimos cuenta de una realidad preocupante, la existencia de una gran mayoría de judíos no institucionalizados. Personas que ya sea fueron abandonadas por las comunidades al producirse la migración de estas hacia el sector oriente de nuestra capital, familias jóvenes que optaron por hacer sus vidas en sectores distantes de los espacios comunitarios, o personas que simplemente se defraudaron y perdieron la confianza en las instituciones de nuestra colectividad. Este inmenso caudal de personas que según nuestros estudios alcanza aproximadamente a un 56% de los correligionarios de nuestro país, se consideran a sí mismos judíos y están orgullosos de serlo. Algunos han buscado maneras alternativas de participación pero principalmente se conectan con lo judío, por medio de nuestro Portal que se ha transformado en una especie de vía expresiva de quienes, a estas alturas, se autodenominan, y no sin una cuota de orgullo, como "judíos invisibles".

Tal vez la causa más importante de nuestro éxito es nuestra condición de medio independiente. Sólo nos debemos a nuestros lectores y no aceptamos ninguna injerencia que signifique un menoscabo de dicha independencia, posición que por supuesto nos ha traído más de alguna polémica.

Mirando hacia atrás, las causas del éxito logrado se deben, principalmente, al haber generado un medio comunicacional diferente, al abrir cauce a la expresión de las personas que hasta ese momento no tenían como expresarse, al haber mantenido la independencia pese a todas las presiones, al apoyar el recambio de las dirigencias, y al haber permitido el acceso al conocimiento de las muchas opciones que ofrece el judaísmo desde una perspectiva pluralista, respetuosa e inclusiva.

Con el apoyo de nuestros colaboradores, nuestros avisadores, donantes, y por supuesto de nuestros lectores, esperamos seguir creciendo y aportando a nuestro ishuv, a nuestro Pueblo y a nuestro país, tal como lo hemos hecho desde nuestros inicios.

 

 

1° de diciembre de 2011

 

Se nos viene la Teletón, todo el país está motivado y por supuesto, toda la colectividad judía de Chile también lo está y se ha puesto a la altura para, no sólo emular, sino que superar el espectacular aporte del año pasado.

La “tzedaká”, erróneamente traducida como “caridad”, pero que en realidad significa “hacer justicia social” es uno de los pilares fundamentales del Judaísmo y el deber de aportar a la justicia social se repite una y otra vez en nuestras fuentes y, por qué no decirlo, está inscripto en el ADN de todo judío.

No en vano, tanto la creación de la Teletón en Estados Unidos por Jerry Lewis y su símil, en Chile, por Mario Kreusberger, es obra de correligionarios que vieron la necesidad de concretar en la acción el mandato bíblico de justicia social.

Nuestra vocación y nuestro deber nos llaman a ser parte de esta campaña solidaria que nos da la oportunidad de aportar a la rehabilitación de niños y jóvenes y sentirnos y ser, junto con ello, mejores judíos y mejores seres humanos.

En el ámbito internacional han ocurrido temas preocupantes y otros que, por otra parte, nos llenan de esperanza.

Lo ocurrido en la legación diplomática de Inglaterra en Irán debiera llamar a reflexión al mundo occidental. ¿Es compatible la Shari’a, ley islámica, con los valores democráticos de occidente? ¿Por qué la izquierda “progresista” apoya temas islámicos tan ajenos a los postulados que dicen defender?

Sabidos son los pensamientos del islamismo sobre la mujer, sobre la homosexualidad, sobre la supremacía machista, sus métodos y formas de lucha para liberar al mundo de los infieles (cristianos, judíos y todos los que piensen diferente). No obstante, nadie se atreve a levantar la voz y menos a actuar en contra de estos movimientos radicales islámicos que postulan ideas y métodos absolutamente antagónicos con las ideologías tanto de las izquierdas como de las derechas occidentales.

El irracional apoyo de algunos y la absoluta falta de reacción de otros constituye un virtual suicidio del que sólo nos daremos cuenta y arrepentiremos cuando ya sea demasiado tarde, situación que ya se está produciendo en varios países de Europa.

No obstante, acaba de suceder un hecho que podría constituir el inicio de un despertar, de un darse cuenta. La Premier socialista de Dinamarca, en un durísimo discurso, les solicitó a los salafistas, islamistas y otros grupos extremistas de su país que lo abandonen y emigren a lugares que se rijan por la Shari’a, donde puedan ser más felices. Un hecho que debiera servir de ejemplo y de llamada de atención a aquellos que suelen regirse por aparentes beneficios político- electorales cortoplacistas sin analizar las posibles consecuencias, de mediano y largo plazo, que sus irracionales acciones podrían generar.

Se han cumplido, el 29 de noviembre, el 74 aniversario de la histórica votación en las Naciones Unidas que aprobó la partición del protectorado inglés, en dos estados, uno judío y otro árabe, partición que fue plenamente aceptada por Israel y no así por los países árabes que declararon una guerra total contra el recién creado Estado Judío, guerra que perdieron estrepitosamente. Hoy, setenta y cuatro años más tarde, aún no se ha podido llegar a una paz en la región, las negociaciones han fracasado una tras otras, por la falta de acuerdo entre los propios países árabes y aún más entre los propios palestinos cuyas dos facciones la ANP y Hamás, no consiguen generar confianza entre ellas y menos una postura común.

En el marco de la universalidad de la vocación judía, viene al caso la nominación como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO de un género musical urbano portugués. No se trata de una causa judía, pero sí de una causa cultural de larga data y que aporta al entendimiento de los pueblos. Lo significativo es que el gestor conceptual y práctico de esta iniciativa, ha sido el co-director de Anajnu, Mijael Vera...

 

 

24 de noviembre de 2011

 

Sin lugar a dudas, el hecho más impactante de la semana fue la exitosa funa en protesta por el homenaje del alcalde Labbé, en el Club Providencia, al convicto violador de los Derechos Humanos, Brigadier Krassnoff, condenado entre múltiples otras causas, por las torturas y desaparición de nuestra correligionaria Diana Aron.

La calificación de “impactante” tiene relación no con la funa en sí, tampoco con la represión, a nuestro juicio desproporcionada, por parte de las Fuerzas Especiales de Carabineros, sino con la gran cantidad de personas judías asistentes a ella.

Se podía observar gentes con kipá de colores otros con kipot negras muchos sin kipá y otros con lienzos y pancartas alusivas, algunos pertenecientes a instituciones y muchos judíos no institucionalizados, aquellos que hemos dado en llamar “Judíos Invisibles”, todos ellos protestando como chilenos, pero en su calidad de judíos, por el atropello que significa homenajear a alguien con tan macabro currículo lo que ofende no solo a los parientes y amigos de las víctimas sino que también a todos los amantes de la vida, la ética y la justicia.

Ante esta inmensa asistencia de correligionarios no pudimos sino relacionarlo con lo que aseverábamos en una editorial anterior que guardaba relación con la participación de jóvenes judíos en temas país y con su no participación en instancias comunitarias. Nos planteamos que existe una inmensa brecha entre la necesidad de expresión de los jóvenes, y no tan jóvenes, y lo que las comunidades ofrecen o valoran.

Creemos que, en la misma medida que la cantidad de judíos no institucionalizados crece, la necesidad de pertenencia, inherente a todo ser humano, se desplaza hacia el país, sus instituciones, sus problemáticas y su día a día. Pensamos que es un tema de inmensa trascendencia que debe ser analizado a fondo por las instituciones del ishuv, para tomar las acciones que lleven, no a evitarlo, sino que a darse cuenta de las reales necesidades de los judíos de hoy, para así poder actuar en consecuencia.

Queremos sin embargo recalcar que lo que está sucediendo no es en ningún caso un tema de asimilación sino que un tema de integración. Lo hemos dicho en otras oportunidades, la integración es todo lo contrario de la asimilación. El que se asimila desaparece, se hace igual a la mayoría, el que se integra, por otra parte, participa desde su ser judío, desde la ética judía, para aportar, desde esa perspectiva los grandes valores del judaísmo y la larga experiencia de vida de nuestro pueblo, a la sociedad toda.

En relación a lo anterior, no podemos sino reiterar nuestra complacencia a lo obrado por la Federación Sionista que ha conformado un notable directorio de gente joven que podría cambiar los viejos y anacrónicos paradigmas que son parte de nuestra actual acción comunitaria.

 

 

17 de noviembre de 2011

 

Sin duda alguna el hecho noticioso más importante en el ámbito internacional de los últimos días es el fracaso palestino en su intención de ser reconocido como estado miembro de las Naciones Unidas y, sin embargo, muy pocos se enteraron. ¿Por qué?. Porque la misma prensa que informaba profusamente sobre el hipotético éxito, ante el innegable fracaso de la iniciativa, enmudeció por completo, como suelen hacerlo cuando hay noticias favorables a Israel, y nunca más informó.

Es ante ese silencio que queremos decir con todas sus letras: la postura palestina fracasó absolutamente- Sólo podrán conseguir su propio estado a través de negociaciones directas con el Estado Judío de Israel y no por la vía de la imposición administrativa, como fue su intención.

Hay algunos que piensan que este fracaso llevará a la caída de Abbas y a una hegemonía de los terroristas de Hamas. Pensamos que tal como en el caso de interrogatorios policiales donde, en ocasiones, se utiliza la figura del policía bueno y el policía malo, en este caso Abbas y Hamas han utilizado la misma figura y lo han hecho exitosamente pero, en el fondo, ambos son lo mismo, ambos persiguen los mismos objetivos, la destrucción del Estado Judío de Israel y el exterminio de sus habitantes.

Esta semana, específicamente el día de ayer miércoles, se concretó una iniciativa inédita a nivel mundial. El directorio de la Federación Sionista de Chile decidió voluntariamente proceder a un profundo cambio en la estructura de esa entidad, para lo cual la totalidad de la directiva dio un paso al costado, renunció y procedió a elegir un nuevo directorio integrado exclusivamente por gente joven, entre treinta y cuarenta años de edad, para de esa manera inyectar savia nueva afín con los nuevos paradigmas de nuestros tiempos. Es tan potente esta iniciativa que motivó la presencia en nuestro país, para respaldar lo obrado, del Presidente y del Vicepresidente de la Organización Sionista Mundial y Directivos Mundiales y Regionales, de esa misma entidad.

Felicitamos desde Anajnu a la directiva saliente, por su altruismo y compromiso con el Sionismo y damos una calurosa bienvenida al nuevo directorio y a su novel presidente Jonathan Nowogrodsky y les deseamos éxito en su importante misión. Las páginas de nuestro Portal están abiertas, como siempre, para apoyarles en lo que requieran.

Esta semana ha sido prolífera en hitos importantes, uno de ellos ha sido el producido por la fundación Memoria Viva, que ha logrado completar los primeros cien testimonios audiovisuales de sobrevivientes de la Shoá, en su archivo “Voces de la Shoá”. Nadie puede dudar de la tremenda trascendencia de la labor que ha desarrollado esta fundación y que significa preservar y trasmitir a las nuevas generaciones el testimonio de personas que sufrieron los horrores de la bestia nazi y que salvaron milagrosamente de seguir los pasos de 6.000.000 de correligionarios, cruelmente exterminados, en los campos de la muerte. La labor de Memoria Viva es urgente y perentoria.

De la misma manera, Anajnu ha sido impulsor, en conjunto con B'nai B'rith-Chile de la presentación del libro "El gran diseño y Dios" del rabino y físico Matías Libedinsky, texto que ya ha alcanzado cotas de alta receptividad en ámbitos académicos. En el marco de su agenda de extensión cultural, Anajnu, una vez más, apuesta por la innovación, por el discurso refrescante y por la integración.

En tiempos conflictivos, como los que estamos viviendo, es nuestro deber como Pueblo, no obstante nuestras respetables diferencias, el actuar kulanu ke ejad, todos como si fuéramos uno, limar asperezas y priorizar lo realmente importante por sobre lo banal.

 

 

10 de noviembre de 2011

 

Sin lugar a dudas lo más relevante de esta semana ha sido la aprobación, por parte del Senado de la República, de la Ley Antidiscriminación que, de esta manera, avanza a su tercer trámite constitucional. Esta es una ley largamente añorada y que dormía un sueño eterno en el congreso por más de seis años ante la oposición de grupos religiosos que veían en ella un preámbulo al reconocimiento de la uniones no tradicionales.

La búsqueda de la aprobación de esta ley que penaliza la discriminación contra cualquier minoría, que protege a las personas de ser discriminadas ya sea por su religión, por su etnia, por cualquier discapacidad, por su opción sexual o política era un tema preferente para nuestra colectividad. Es por ello que la Comunidad Judía de Chile impulsó un amplio referente de diversas instancias sociales para bregar por la esperada aprobación. Dicho referente que se denomina “Todos” está constituido, entre otros, por agrupaciones evangélicas progresistas, etnias originarias, organizaciones por la diversidad sexual, asociaciones de inmigrantes, Movilh y, por supuesto, la Comunidad Judía de Chile. Su primera acción fue reunirse en La Moneda con el Vocero de Gobierno para entregar una carta dirigida al Presidente de la República, que publicamos en forma íntegra en esta edición.

Esperamos que la suma de estas voluntades constituya una mayoría que logre llevar a buen término la aprobación definitiva de esta ley.

Es interesante observar que cada vez más jóvenes judíos se incorporan a las tareas país, en diversos ámbitos. En las elecciones de la FEUC, Noam Titelman se ha impuesto con un 52,77% hasta el cierre de esta edición como nuevo presidente, sucesor de Giorgio Jackson de esa importante entidad estudiantil. A pesar de lo recargado de su agenda  Noam aceptó gustoso ser entrevistado por nuestro Portal. La interesante entrevista puede ser leída en la sección Vida Comunitaria de esta edición.

Es un buen momento para preguntarnos el por qué, al contrario, los jóvenes tienen tan poca participación en nuestra vida comunitaria, por qué se dificulta tanto la renovación de las dirigencias y cuál es la razón del poco entusiasmo de la juventud para incorporarse. ¿Será responsabilidad de los jóvenes? ¿Será responsabilidad de las dirigencias?¿Será que se perdió la confianza en las instituciones y en su accionar? En todo caso no es el momento de enfrascarse en eternas discusiones ni generar comisiones y simposios para determinar las causas y los remedios a esta situación sino que hay que generar instancias en las cuales se le pueda consultar directamente a los jóvenes y, en conjunto con ellos, buscar posibles soluciones.

Sabemos que hay muchos jóvenes capaces de asumir tareas y liderazgos. Este lunes, por ejemplo, se efectúa la graduación del Programa Nofim, que dirige Rosita Sabah. Nos consta, por haber asistido a varias actividades de este emprendimiento masortí, que existe una buena cantidad de jóvenes con la motivación, la inteligencia y la capacidad para guiar por nuevos rumbos, no sólo a los propios jóvenes, sino que también a las instituciones de nuestra colectividad.

¿Si no es ahora, cuando…?

Tenemos el honor, en conjunto con la B’nai Brith, de estar organizando la presentación del libro del Rabino y físico Matías Libedinsky, que se titula: “El Gran Diseño y Dios, ¿necesita Stephen Hawking y su multiverso a Dios?”. Este evento se constituirá, sin duda alguna, en un hito importante en la agenda cultural y espiritual de este año. Presentarán el libro el prestigiado físico Andrés Gomberoff y el Director de Anajnu, Mijael Vera.

 

 

3 de noviembre de 2011

 

Nuevamente nos encontramos ante un artero ataque a Israel por parte de un organismo de las Naciones Unidas, la UNESCO (¿o debiera llamarse UNASCO?) que en lugar de preocuparse por la paz, fomenta la guerra, en lugar de exigir la bilateralidad apela a la multilateralidad, en lugar de atenerse a hechos históricos acepta la distorsión de los mismos admitiendo como miembro a un país que no lo es, más aún, un país que nunca existió. Recordemos que los palestinos provienen de Jordania quién, junto con los demás países árabes, en lugar de absorberlos, los mantuvieron en calidad de refugiados, en indignos campamentos, para su utilización política.

Como chilenos, nos indigna y nos preocupa que Chile haya votado a favor, nos indigna por su falta de análisis crítico que podría pensarse se debe al poderío de la colectividad palestina en nuestro país y nos preocupa, porque este apoyo a la multilateralidad se produce cuando nuestro vecino, Bolivia, planea recurrir a los organismos internacionales, para conseguir sus reivindicaciones territoriales. ¿Se puede en un caso apoyar la multilateralidad y en el otro denostarla? ¿Con que respaldo ético reclamaremos contra la multilateralidad cuándo en los hechos la validamos?

¿Continuaremos nosotros los judíos de todo el mundo saludando, para estas fiestas de fin de año, con tarjetitas de organismos de las Naciones Unidas que se han demostrado como nuestros enemigos, como enemigos de la paz?, ¿organismos que han demostrado que son parte del problema y no parte de la solución?

Durante los últimos días hemos visto cómo se ha atacado a Israel con decenas de misiles desde la Franja de Gaza, territorio que fue entregado a los palestinos unilateralmente por el Estado Judío de Israel, como un gesto para la paz, y que fue conquistado por el grupo terrorista Hamás quitándolo a Abass, de la ANP. Sin embargo, no hemos visto condenas a Hamás sino que a Israel, por defenderse y responder.

Si Israel va a ser condenado tanto si ataca como si es atacado queda claro que el único camino que debe seguir es el defender mejor su territorio y a sus habitantes.

Por otra parte, tenemos el caso de Irán, país que ha amenazado reiteradamente a Israel, con la destrucción. País que está adquiriendo capacidad nuclear y balística que permitiría la utilización de armas de destrucción masiva, contra el Estado de Israel. Las inoperantes Naciones Unidas han implementado algunas tibias sanciones económicas a ese país, las cuales no han dado ningún resultado. Hoy se le pide a Israel que no ataque a Irán, que es una manera de decir hemos fracasado por la vía pacífica y solo queda el camino de la guerra.

Por supuesto, si Israel atacara a Irán, se produciría de inmediato la condena unánime a un estado que solo pretende defenderse de la destrucción. Sin embargo, la oculta intención tanto de los países de occidente como de algunos países árabes que ven con preocupación el incremento del poderío bélico de Ajmanideyad, es sacar las castañas del fuego con la mano del gato, en este caso Israel.

Ante este complejo escenario, sólo cabe actuar proactivamente, pedir la ayuda de todos aquellos que nos apoyan tanto desde las naciones, como los representantes de grupos religiosos no judíos que ven con inmensa preocupación lo que está ocurriendo.

Basados en la legalidad de la partición de palestina por las Naciones Unidas que determinaron un estado judío y un estado árabe en 1947, debiéramos denominar oficialmente a nuestra patria ancestral, Estado Judío de Israel. El que quiera negociar debe aceptar que lo está haciendo con el único estado judío existente en el mundo. Dicha determinación debe ser unilateral con la legalidad que nos ha otorgado la ONU en su ya histórico documento de partición.

En momentos conflictivos como los que estamos viviendo no sólo es bueno, sino necesario, que todos los hermanos estemos unidos, Es por ello que damos la bienvenida a la B’nai Brith, institución con la que nos sentimos muy cercanos, que a contar de esta edición posee una página propia en nuestro Portal, esta página, ubicada en la sección “Vida Comunitaria” se renovará semana a semana y contendrá artículos de gran interés y noticias.

Brujim Habaím.

 

 

27 Octubre de 2011

 

Ha pasado una semana desde la liberación de Gilad en un dispar canje por 1027 prisioneros palestinos y paulatinamente se comienza a percibir un cambio muy positivo de la percepción hacia Israel, en la opinión pública

En efecto, quedó en manifiesto la ética de la que siempre ha hecho gala el Estado de Israel, ética que condicionó la determinación de aceptar tan dispar canje, a asumir inmensos riesgos al liberar a cientos de terroristas, muchos de ellos asesinos, que sin duda volverán a militar en Hamás y podrían poner en peligro la seguridad de los habitantes de Israel.

También quedó de manifiesto la lealtad para con sus soldados y el compromiso de apoyo sean cuales sean las circunstancias e independiente de los costos que se deban asumir. Probablemente ningún país del mundo actuaría de esa manera y menos aún por un simple conscripto. Probablemente sea eso lo que llevó a la periodista árabe Akbal El Ahmed, en el periódico de Kuwait “El Kabs”, a decir en un artículo que reproducimos en esta edición: “Shalit, tienes suerte con tu patria…”

A quien piense que Israel hizo un “mal negocio” con este canje, sólo cabe responderle que la preservación de la vida de Gilad, o para el caso, de cualquier otra persona nunca fue considerado por Israel, el Estado Judío, como una transacción comercial que debía arrojar utilidades ya sea pecuniarias, políticas, territoriales o de otra índole; que siempre se trató de un tema de arraigados principios morales y éticos que son preceptos que nuestra Torá exige de todo judío y, por qué no decirlo, de todo ser humano.

De esta actitud de solidaridad humana Israel ha dado pruebas más que suficientes. Ante el violento terremoto que asoló a Turquía, a pesar de las tensas relaciones políticas entre los dos países, Israel estuvo entre los primeros en ofrecer ayuda: la vida es más importante que cualquier otra consideración. Lo propio hizo Israel ante el terremoto de Haití y también en el terremoto del 27F en nuestro país.

Gaza es otro ejemplo que permite constatar lo dicho. A pesar de ser un reducto terrorista, a pesar de postular que Israel debe ser borrado del mapa, a pesar de los misiles que los terroristas lanzan día a día contra objetivos civiles, a pesar de todo ello, Israel permite el traslado de palestinos gravemente enfermos a hospitales en su territorio con el fin de cumplir con el mandato ético de preservar la vida priorizándola por sobre cualquier otra consideración.

La antípoda de esta postura es la presentada por Hassan Nasrallah, el jefe de Hezbollah, quien declaró sin pudor alguno: "Vamos a ganar porque ellos (Israel) aman la vida y nosotros amamos la muerte"...

Cierto. Israel y el Pueblo Judío en su conjunto, efectivamente amamos la vida y la ponemos por encima de toda otra prioridad, por ello acatamos plenamente el precepto bíblico (Deuteronomio 30:15) que expresa: “He aquí que pongo delante vuestro la vida y la muerte, la bendición y la maldición, elegirás la vida”.

 

 

20 Octubre de 2011

 

Hace solo meses atrás, con ocasión de la celebración de Pesaj, festividad de la libertad, convocábamos a dejar en la cena del Seder una silla y un puesto vacío en honor al secuestrado soldado Gilad Shalit, para que el también fuera parte de esta fiesta a la que estaba impedido de asistir.

Terminada la festividad, dejamos un espacio vacío en nuestra alma, para tener siempre presente a Gilad y hacer todo lo posible por su pronta liberación.

En esa lucha estábamos totalmente solos, las organizaciones mundiales y locales dedicadas a la preservación de los derechos humanos nunca condenaron el secuestro, nunca exigieron a los captores permitir visitas humanitarias para verificar su estado de salud, nunca exigieron que la familia pudiera comunicarse, aunque fuera por correspondencia, con el secuestrado.

La ONU, que se entretenía en condenar a Israel con una frecuencia inaudita, sólo explicable por la aprobación automática que gozan los palestinos en esa entidad, jamás levantó la voz ante la ilegalidad, la inhumanidad y la injusticia de la cruel situación.

Esta semana, arduas negociaciones de por medio, se ha logrado que Gilad Shalit vuelva a casa, tras un disparejo canje que ha generado una gran polémica interna en Israel ya que algunos critican los riesgos asumidos al dejar libres a más de mil terroristas palestinos muchos de los cuales podrían volver a integrar las milicias terroristas poniendo en riesgo a los habitantes del país.

También se han manifestado en contra los familiares de las personas asesinadas, por los hoy libres terroristas, ya que sienten, comprensiblemente, que no se ha hecho justicia con sus parientes mártires.

Entendemos que para el gobierno de Israel también ha sido una decisión muy complicada, no sólo por consideraciones de seguridad sino que también por consideraciones éticas y de solidaridad con las fuerzas de defensa de Israel.

El Judaísmo santifica a la vida por sobre todas las cosas permitiendo trasgredir cualquier precepto, por importante que este sea, para preservarla; también considera la justicia como un valor fundamental, no en vano la Torá nos ordena perentoriamente “justicia, justicia perseguirás”. Otro precepto importante expresado en el Libro Santo es el que ordena “liberar al cautivo” que fue el caso del cautivo soldado.

El precepto “justicia, justicia perseguirás” es un concepto amplio, se repite la palabra justicia significando una justicia amplia, para todos. ¿Con quién se habrá de hacer justicia? ¿Con el soldado secuestrado o con las familias de los asesinados? Ante esta terrible disyuntiva sólo cabe privilegiar la vida del cautivo que hay que proteger pues corre un inmenso peligro.

Hace seis meses convocamos a dejar una silla vacía en el Seder de Pesaj, hoy convocamos a, en la fiesta de Simjat Torá, fiesta de alegría por la Torá, a hacer extensiva esa alegría a la que sentimos por la liberación de Gilad, por el fin de una etapa angustiante y porque la silla ahora, por fin, está ocupada.


Más adelante será la ocasión para análisis de costo-beneficio y para expresar posibles críticas, pero ahora nuestra disposición debe ser disfrutar, a concho, el gran éxito de haber recuperado, sano y salvo, a nuestro soldado.

Por ello convocamos a todo el ishuv a bailar con la Torá, Árbol de Vida de nuestro Pueblo, en todas las sinagogas le sumaremos alegría a esta festividad, ya de por si alegre, porque hemos recuperado, al fin, a nuestro cautivo.

 

 

13 Octubre de 2011

 

Probablemente en las sinagogas del mundo entero se ha elevado preces por Gilat Shalit, ya sea pidiendo por su liberación o por refúa shleima (sanación física y espiritual). El reciente Yom Kippur tampoco fue la excepción, y apenas finalizado, aún con la experiencia de tan magna festividad en el cuerpo y el alma, el martes nos llega la noticia de un posible acuerdo para su canje por terroristas árabes que cumplen condenas en Israel.

La sorpresiva, pero esperada noticia nos dejó con la sensación que nuestras plegarias habían sido, al fin, escuchadas. Que la terrible injusticia del cautiverio de Gilad, incomunicado, sin visitas, sin que ningún organismo humanitario pudiera verificar su estado de salud o su supervivencia y sin que él supiera que muchísima gente estaba preocupada por él, luchando por su libertad y apelando a todos los organismos que pudieran intervenir a su favor, estaba llegando a su fin.

La euforia del primer momento dio rápidamente paso a la preocupación, ¿qué pruebas hay que confirmen que él continúa con vida?¿qué garantiza que no sea devuelto en un ataúd, como sucedió en el año 1996 en un anterior canje?¿Es Hamás un interlocutor confiable?

A pocos minutos de conocida la noticia comenzaron a producirse cuestionamientos en algunos medios de comunicación, en relación al riesgo que presuponía la liberación de más de mil terroristas que seguramente volverían a engrosar las filas de Hamás, con sus postulados de aniquilamiento del Estado Judío de Israel y por supuesto, de todos sus habitantes.

¿Es que el precepto de “pidion shvuim”, rescatar a los cautivos, es superior al de “afsakat nefesh”, peligro para la supervivencia?

Sin embargo, el Estado de Israel decide, a pesar de todo, asumir el riesgo. Han primado los temas de ética humanitaria que son tan apreciados por nuestra tradición espiritual, además del compromiso de Netanyahu con los padres de Shalit. A estas alturas, la opinión pública, incluyendo al Ejército de Defensa de Israel y los judíos en todo el mundo estaban muy sensibilizados ante el largo y cruel cautiverio del joven soldado y presionaban por enérgicas acciones conducentes a su liberación.

Pero, más allá de lo anterior, seguramente lo que más incide es la gran vocación ética de justicia de que hace siempre gala el Estado de Israel, el convencimiento del valor prioritario de la libertad y la santidad de la vida que lo ha llevado a operaciones sumamente riesgosas, como es el caso del rescate en Entebbe, para proteger la vida de sus ciudadanos, la Operación Salomón para rescatar a los judíos de Etiopía y la operación Alfombra Mágica para rescatar a los judíos de Yemen, comunidades ambas, que corrían un grave y mortal peligro.

A pesar de los riesgos, a pesar de las divergencias de opinión, hay que llevar a Gilad Shalit de vuelta a casa. Y cuando eso acontezca, esperamos que sea en los próximos días, será un motivo de festejos en el mundo entero, por la vida.

 

 

6 Octubre de 2011

 

Se acerca Kipur y en la misma medida nuestra emocionalidad aflora y estamos más sensibles, más empáticos, más solidarios, en la medida que vamos dejando de lado el racionalismo que es parte importante de nuestra característica como Pueblo.

Tal vez se deba a milenios de persecuciones, tal vez a también milenios de estudio de Torá y Talmud centrado en nuestra capacidad interpretativa. Lo cierto es que, en conjunto con mantener nuestra capacidad de razonamiento, hemos dejado de lado nuestra capacidad, no de emocionarnos, sino que de expresar esas emociones.

Pero, a no engañarse. Hace mucho tiempo que la razón, en temas comunicacionales, no es suficiente. Las personas reaccionan a lo emocional y no necesariamente a las realidades, por muy contundentes que estas sean. Los palestinos lo descubrieron hace mucho y es por eso que toda su campaña mediática apela a lo emocional, a posicionarse como un pobrecito pueblo dominado por una potencia imperialista, con un ejército que asesina indiscriminadamente a gente pacífica e inclusive niños.

Poco importa que la realidad diga otra cosa: que el pueblo palestino fue creado el año 1956, que antes de eso no existía; que los palestinos eran ciudadanos de Jordania y Siria, que la ONU en 1948 hizo una partición que definía un estado árabe y uno judío que los árabes no aceptaron; que ocho países declararon la guerra a ese nuevo estado judío; que le pidieron a los árabes que ahí habitaban se fueran para permitir a los ejércitos árabes atacar con comodidad y echar a los judíos al mar; que perdieron la guerra y aquellos que se fueron no pudieron retornar y ni Jordania ni los otros países árabes los integraron a sus países sino que los internaron en campos de refugiados e hicieron uso político de la situación; que hoy los palestinos no quieren un estado propio sino que adueñarse de Israel y por ello obstaculizan cualquier negociación.. y suma y sigue…

En esta comunicación cruzada, de racionalidad por una parte y emocionalidad o visceralidad por la otra, hay muy pocas probabilidades de establecer un dialogo que permita llegar a acuerdos.

Por eso es tan destacable la actuación de nuestros jóvenes de la Federación de Estudiantes Judíos, quienes se expresan desde su emocionalidad pero sin dejar de lado su racionalidad al participar activamente en todas las convocatorias que tienen que ver con las problemáticas nacionales, en especial las juveniles. Desde esta participación e integración logran empatizar con sus semejantes y aportar al colectivo nacional, desde la sensibilidad judía.

No es casualidad que hayamos entrevistado al rabino Szteinhendler en fecha tan cercana a Iom Kipur. Lo hicimos porque se hace necesario, justamente en esta época, una mirada autocrítica a nuestra realidad comunitaria y sinagogal que, aprovechando la especial sensibilidad que nos embarga en estas festividades, nos inspire a buscar nuevos caminos de desarrollo y progreso, para nuestro ishuv. También lo hicimos para apoyar las iniciativas de diálogo interreligioso impulsadas por el rabino desde la presidencia de la Confraternidad Judéo Cristiana, lo cual constituye, a nuestro juicio, una invaluable instancia de conocimiento mutuo.

Que este Kipur logre abrir nuestros corazones para que podamos perdonar y ser perdonados, que Dios permita que el camino del entendimiento y el diálogo prevalezcan entre las personas, las instituciones y los países, para el bien de toda la humanidad.
G’mar Jatimá Tova...

 

 

29 Septiembre de 2011

 

En una semana marcada por la presentación al Consejo de Seguridad de la ONU, de la solicitud de Abass, para el reconocimiento unilateral de un estado palestino, se ha podido observar un cambio en la opinión pública que ha resultado en un menor apoyo al proyecto palestino.

A raíz de las declaraciones del movimiento terrorista islámico Hamas, que gobierna en Gaza, descalificando el discurso de Abass, calificándolo de insustancial y a su oposición a cualquier acuerdo de paz con el Estado de Israel, ya que persigue la eliminación de este, resulta poco claro cómo o porqué la opinión pública o la Asamblea General pueda apoyar un Estado Palestino que se iniciaría con una guerra civil entre las dos facciones existentes, la ANFP y Hamás, esta última arrebató Gaza, abandonada a título gratuito por Israel, a la ANFP y probablemente se adueñaría también del estado palestino que pueda resultar de la decisión de las Naciones Unidas.

Por su parte Israel, a través del discurso del Primer Ministro Netanyau, instó a los palestinos a negociaciones inmediatas, sin condiciones previas, lo cual no fue acogido.

Israel exige negociaciones directas y pone como exigencia su reconocimiento como “Estado Judío”, tal como quedó establecido en la Partición de Palestina en 1948 por la ONU, que dividió ese territorio en una parte árabe y otra judía. Los palestinos, en una indesmentible actitud de hacer desaparecer a Israel, no reconocen al Estado Judío ya que pretenden que los palestinos de todo el mundo emigren no al nuevo estado palestino sino que a Israel, conquistando de esa forma todo el territorio y transformando a los judíos en una minoría vulnerable, en su propio estado.

Por otra parte, ¿pueden muchas minorías juntas conformar una mayoría? Es esta interrogante la que nos motivó primero a encantarnos y posteriormente a involucrarnos de lleno en la importante iniciativa que está impulsando Shai Agosin, Presidente de la Comunidad Judía de Chile, y que se refiere a la “Ley Antidiscriminación”, que no sólo duerme un sueño eterno en el Congreso Nacional, sino que ha recibido modificaciones que la han transformado sustancialmente en su forma y espíritu.

Esa circunstancia llevó a una propuesta de la Comunidad Judía de Chile, para liderar y unir a las diversas minorías interesadas, de modo de luchar en conjunto para la pronta tramitación y promulgación de esta importante ley.

En concordancia con este planteamiento, Anajnu coordinó una interesante y productiva reunión en la que participaron importantes grupos evangélicos, la plana mayor de la Comunidad Judía de Chile, incluyendo su presidente Shai Agosin , su Director Ejecutivo Marcelo Isaacson, y los directores de Anajnu.

La respuesta de este importante grupo evangélico fue tan positiva y entusiasta que nos motiva a seguir buscando con ahínco la participación de otros grupos, tanto religiosos como laicos, a los que tenemos acceso dado nuestra amplia agenda de relaciones interreligiosas y de integración que hemos desarrollado, desde el inicio de nuestro Portal y que han resultado en el establecimiento de fuertes vínculos de confianza y empatía mutuas.

Hacemos votos, por qué en este año nuevo podamos romper el cascaron de aislamiento al que hemos sido condenados, ya sea por desconocimiento de la sociedad, por los resabios de un antisemitismo presente en el ADN de la opinión pública, por conveniencia de nuestros adversarios, a quienes, en este escenario, les resulta fácil culparnos de todos sus males y también a nuestros propios errores comunicacionales, más centrados en un chauvinismo de nuestros logros que en difundir nuestros grandes e importantes aportes a la ética de la humanidad.

Deseamos a nuestros lectores, colaboradores y avisadores un año dulce y bueno que la salud, la prosperidad el éxito y, por sobre todo la paz nos acompañe, se logre la liberación de Gilad Shalit quien lleva cinco años secuestrado por Hamás sin que el mundo haya manifestado su condena ni haya hecho intentos reales por lograr que cese su cautiverio.

 

 

22 Septiembre de 2011

 

En los tiempos complejos que estamos vivenciando, en que se escuchan voces de condena a Israel, es grato saber que hay amplios sectores que nos entregan su respaldo. Este es el caso del inmenso apoyo que estamos recibiendo de nuestros hermanos del Pueblo Evangélico.

Debemos decir que estamos impactados, sorprendidos, y agradecidos. El martes 20 se realizó en la Plaza de Armas de nuestra capital y en otras ciudades del país la manifestación a favor del Estado de Israel, organizada por diversas denominaciones evangélicas en repudio a la solicitud unilateral para la creación de un estado palestino en las Naciones Unidas. Además, durante todo este mes de septiembre los evangélicos, en sus servicios religiosos diarios, han estado orando por Israel, por su pueblo y por la paz en Jerusalem.

Estamos impactados al descubrir el inmenso apoyo que tenemos entre el Pueblo Evangélico. Ya nos lo decía el Obispo Emiliano Soto cuando le entrevistamos: “Existen diversidad de tendencias y pensamientos políticos dentro de los evangélicos, sin embargo existe algo en que todos nosotros coincidimos, el apoyo a Israel y al Pueblo Judío”.

Ante ello, no podemos dejar de pensar que los grandes apoyos mediáticos y políticos que reciben los palestinos en nuestro país, por ser la colonia más grande de palestinos en el mundo, por su poderío económico y por representar una enorme fuerza electoral, está absolutamente fuera de lugar. El Obispo Soto, en su entrevista realizada por Anajnu, en interés de poner las cosas en su lugar, nos decía con tono conclusivo: “Los evangélicos representamos aproximadamente 1.000.000 de votos". esta aseveración, según nos hemos enterado, causo un gran impacto en varias mesas de análisis políticos a nivel nacional.

Por sobre todas las cosas, estamos agradecidos por este espontáneo llamado a manifestarse en momentos de gran peligro en que se levantan tantas voces de falsos profetas que mienten descaradamente. Vivimos días en que se intenta mistificar a la opinión pública mundial pretendiendo que Israel es la enemiga de la paz cuando la realidad es que no hay una voluntad política de parte de las dirigencias palestinas y sus aliados, para explorar los caminos que lleven al entendimiento, en un diálogo bilateral.

Otro evento importante de la semana fue el denominado “Encuentro por el Día Internacional de la Paz”, efectuado en el Centro de Extensión de la Universidad Católica. El evento, que se realiza todos los años, fue convocado por el Foro por la Paz, instancia de diálogo interreligioso en el cual están representadas 14 denominaciones religiosas y espirituales. Esta hermosa instancia contó con la asistencia de un numeroso público que oró fervientemente por la paz en nuestro mundo.

Anajnu, como parte de su agenda propia de relaciones interreligiosas es miembro integrante de este Foro por la Paz que pretende unir a todas las personas de buena voluntad en un concierto universal de respeto, armonía, amistad y amor, donde, como dice el poeta, nadie sea mejor ni peor sino igual y donde la paz reine entre todos los habitantes de nuestro mundo.

Buena manera de terminar un ciclo y comenzar un Año Nuevo pleno de expectativas y desafíos. Por un lado fortaleciéndonos ante las continuas olas de adversidad, y por el otro recibiendo apoyos de auténtica fraternidad.

Shaná Tová u Metuká

 

 

15 Septiembre de 2011

 

La culpa no es del ...sino del que le da el afrecho… sin duda este es un dicho chileno bastante poco kosher. Sin embargo se nos vino a la mente cuando al día siguiente de la Tefilá por Chile ojeábamos el decano de la prensa nacional y nos dimos cuenta que no había ni la más mínima alusión al respecto.

Era una ceremonia importante y significativa que contó con la asistencia del Presidente de la República, la Primera Dama de la nación, connotados Ministros, Parlamentarios de varios colores políticos, Diplomáticos, miembros de las Fuerzas Armadas, del poder judicial, representantes de iglesias, y un largo etcétera.

Debido a lo anterior supusimos que aparecería un reportaje o al menos una mención al día siguiente…sin embargo…nada...

Es por todos conocida la actitud tendenciosa que mantiene el periódico a que nos referimos, tanto hacia el Estado de Israel, como bajo la forma de titulares ambiguos, insinuando culpabilidades que no existen o lisa y llanamente, como en este caso, omitiendo la información.

Podemos imaginar una y mil razones que pueda tener el señalado pasquín para sus acciones, que nosotros consideramos discriminatorias y poco éticas, y con toda seguridad, acertaríamos en varias de ellas.

Sin embargo, lo realmente grave y que gatilló nuestra divagación con el proverbio porcino, es acerca de quién le da el afrecho. Una y otra vez hemos constatado el trato indigno que recibimos por parte de ese medio de comunicaciones y sin embargo, se continúa publicitando en él, y nuestras instituciones, más temprano que tarde, caen en la tentación de publicar inserciones pagadas para suplir la omisión de la información logrando, de ese modo, que la omisión inicial sea rentable y perpetuando así la conducta.

Sin lugar a dudas, se debe generar una reflexión al respecto procurando crear conciencia y motivando una discusión que pueda eventualmente conducir a encontrar soluciones creativas, que sin lugar a dudas las deben haber. De hecho, destaca la decisión de televisar la Oración por Chile, a través de Art TV, el día jueves 15 a las 22hrs. en lo que consideramos un paso en la dirección correcta efectuado por la Comunidad Judía de Chile. Nuestras felicitaciones por ello…

 

 

8 Septiembre de 2011

 

Rab Najman de Bratzlav decía que las cosas cambian con la velocidad de un parpadeo. Ciertamente ha sido así con el accidente que ha enlutado a nuestro país y que nos ha hecho replantearnos temas trascendentes, algunos de ellos de naturaleza espiritual. Preguntas como ¿porqué le pasan cosas malas a la gente buena? ¿Está todo predeterminado incluso nuestra fecha de fallecimiento? ¿Podemos cambiar nuestro destino? ¿Es la muerte un castigo? ¿Son las cosas buenas que nos suceden, un premio?

Nos acercamos a Iom Kipur y los temas antes mencionados son apropiados para la reflexión previa a esta imponente fecha, el Día del Perdón. El Talmud, en el Tratado de Principios, Pirkei Avot, nos dice que tenemos que arrepentirnos un día antes de nuestra muerte. Como no conocemos el día de nuestra partida, entonces debemos arrepentirnos y pedir perdón todos los días de nuestra vida. Mañana puede ser demasiado tarde.

Previo a Iamim Noraim, si queremos tener un Kipur significativo, es importante que nos planteemos el tema del perdón, hacernos preguntas sencillas: ¿A quién debo perdonar? ¿A quién debo pedir perdón? ¿Quién nos debe pedir perdón? El perdón es un tema tan complejo que estas preguntas aparentemente simples, no lo son en absoluto. Por supuesto es fácil responder a la última pregunta ya que conozco mi reacción, fruto de mi sensibilidad, ante algunas acciones de mi prójimo. Pero no conozco la percepción de mi prójimo sobre mis acciones y quizás no esté ni siquiera consciente de haber herido u ofendido a alguien en su sensibilidad.

Más complicado aún es el tema de a quién debo perdonar, ¿me deben pedir previamente perdón? ¿Habrá motivado mi comportamiento esa reacción agresiva de mi prójimo?, ¿tendré yo responsabilidad en su accionar?, ¿Debo perdonar a quién me ha agredido?, más aún, ¿Debo pedirle perdón por mi responsabilidad al haber causado su reacción?

El tema de la responsabilidad parece ser el central. Por ello, en este contexto espiritual del mes de Elul, preámbulo de los días más sagrados del Judaísmo y su coincidencia con septiembre, mes de la patria, se realiza el próximo lunes a las 19:30 hrs. en el Estadio Israelita, la Tefilá por Chile. En esta solemne ceremonia elevaremos nuestras sinceras plegarias por el bienestar de nuestro país, por que impere en él la justicia, la libertad, la paz social y la hermandad entre sus habitantes.

Es importante subrayar, entonces, que no basta con rezar, ni con pedir perdón por las culpas, ni siquiera asumir la muerte como un castigo. El eje del Judaísmo reside en la vida, y frente a ella lo que nuestra espiritualidad milenaria nos exige es el responsabilizarnos por nuestros actos y evaluar la superación de las propias faltas para contribuir de mejor manera a la construcción de un mundo mejor…

 

 

1° Septiembre de 2011

 

Uno de los saludos tradicionales de nuestro Pueblo al celebrar un cumpleaños, es: “hasta los ciento veinte” haciendo alusión a la edad de Moisés. En esta semana Anajnu llega a su edición 120 y coincidentemente, en esta misma semana, “pasamos agosto” tal como expresa el dicho popular chileno y lo pasamos con honores, al superar durante agosto con creces, los 19.000 lectores.

En esta semana se produce otra sincronía: el 1º de septiembre e inicio del mes de la patria coincide con el 1º de Elul, inicio del último mes del año judío, tiempo de preparación espiritual para Iamim Noraím y mes en el que se celebra Rosh Hashaná, año nuevo judío.

Este septiembre, sin embargo, es un mes de grandes desafíos para nuestra patria ancestral, Israel. En efecto, durante este mes, se presentará una moción en las Naciones Unidas para un reconocimiento unilateral de un Estado Palestino, moción que tiene grandes posibilidades de ser aprobada debido a la mayoría automática que tienen los palestinos en ese organismo. Esa mayoría da cuenta, no sólo de la gran cantidad de condenas a Israel y la nula condena a los múltiples actos terroristas palestinos y al lanzamientos de cientos de misiles contra objetivos civiles en Israel. Tampoco al inhumano cautiverio, por más de cinco años, del soldado Gilat Shalit, quién esta semana cumplió 25 años de edad, sin que ni siquiera la Cruz Roja haya tenido acceso a constatar si sigue con vida, su estado de salud o las condiciones de su cautiverio. Tampoco ha habido condena a la represión de los dictatoriales países árabes contra sus propios pueblos, con resultado de cientos, sino miles, de muertos.

¿Cómo o por qué se llegó a esta situación? Probablemente hay más de una respuesta al respecto, algunas de ellas en temas de manejo político. Sin embargo hay coincidencia en reconocer un uso eficiente de las políticas comunicacionales palestinas y la carencia de una política comunicacional adecuada por parte de Israel. Los conflictos actuales tienen como protagonista principal las políticas mediáticas, como se pudo apreciar claramente en el caso de la flotilla, y el no saber utilizarlas o hacerlo en forma inadecuada y a destiempo puede llevar a grandes desastres.

La falta de apoyo a los medios de comunicación de la colectividad, en todo el mundo, queda patente ante el desaparecimiento por motivos económicos del sitio Web Por Israel, uno de los más importantes sitios judíos de Internet en español, que realizó durante muchísimo tiempo un notable trabajo de información y Hasbará.

Esta penosa desaparición se suma a la de al menos otros dos sitios Web de diversos países en los últimos meses, por las mismas razones. Dori Lustron, la creadora de PorIsrael.Org, lo dice así en su último número: “Es muy triste para mí tener que hacer un receso por tiempo indeterminado en PorIsrael, por falta de fondos para financiarlo. No puedo seguir en las condiciones dadas hasta ahora porque necesito ingresos para vivir y para seguir adelante con este proyecto”.

Anajnu lamenta lo ocurrido con nuestra página amiga PorIsrael y expresa su solidaridad y desconsuelo ante tan inmerecido y abrupto final, que pudo haberse evitado si las instituciones, las empresas y los particulares hubiesen contribuido ya sea con publicidad o por otras vías a su financiamiento.

Afortunadamente, no todo es negro, queremos destacar dos significativos temas de gran importancia y trascendencia:

Por un lado, la amplia convocatoria del mundo evangélico a una manifestación en la plaza de armas de Santiago el 20 de septiembre bajo el lema: “Día del Clamor y Bendición por Israel”, que tiene directa relación con la solicitud unilateral palestina en las Naciones Unidas. Nuestros sabios dicen que un poco de luz neutraliza mucha obscuridad, creemos que esta acción del Pueblo Evangélico de Chile, Dios mediante, generará importantes cambios. Valoramos enormemente este rayo de luz en la obscuridad imperante y agradecemos, en todo su valer esta muestra de solidaridad con el Estado de Israel y con el Pueblo Judío.

Por otro lado, la creación en Chile de una sede del Seminario Rabínico Latinoamericano, la primera fuera de Argentina, nos llena de alegría. Hacemos votos por su éxito y felicitamos al Rabino Alejandro Bloch quién será su Decano, al Instituto Hebreo que será su sede y a los directivos del Seminario Rabínico Latinoamericano por generar esta posibilidad de desarrollo espiritual, que tanta falta hace…

 

 

25 de agosto de 2011

 

Cuando en la edición anterior nos referíamos a la manera como los palestinos desahucian una y otra vez la aceptación de un Estado Palestino creando situaciones poco propicias para ello o haciendo nuevas propuestas que Israel, por su propia seguridad y continuidad no pueda aceptar, jamás pensamos que el mismo día en que publicamos dicha editorial los hechos nos fueran a dar, desgraciadamente, la razón.

En efecto, ese día se produjo un triple atentado terrorista que causó numerosos muertos y heridos, la gran mayoría civiles, provocando la legítima respuesta israelí contra los terroristas de Hamás, en la franja de Gaza.

Desde ese momento se han sucedido los ataques contra objetivos civiles en Israel, con una verdadera lluvia de misiles sobre ciudades limítrofes con Gaza y por supuesto la respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel quienes han continuado con sus ataques contra objetivos de Hamás dando muerte a varios altos jefes del grupo terrorista.

Pero, esta vez los palestinos se equivocaron y fallaron en sus intentos de presionar a las Naciones Unidas para avalar su petición unilateral de un Estado Palestino. Por una parte, la opinión pública internacional condenó los ataques terroristas a Israel, la mayoría de los países occidentales también lo hizo e incluso los países de la Liga Árabe se pronunciaron en contra de sus autores. La prensa informó, por una vez, de los atentados sin culpar a Israel por ellos y surgieron palabras de condena desde los gobiernos y parlamentos de todo el mundo.

Sin embargo, hay que estar atentos, la campaña mediática palestina continúa y dispone de casi ilimitados recursos.

Decíamos en nuestra editorial anterior que la última estratagema palestina era oponerse a que Israel se denominara "Estado Judío". Hemos notado, en la prensa nacional, que antes hablaba del “Estado Judío”, del “ejército judío”, etc., que ha cambiado su terminología y ahora es el “Estado Hebreo”, el “ejército hebreo”, “el gobierno hebreo”. Cuando esto sucede, en diversos medios de comunicación, en forma simultánea, solo podemos pensar que hay intencionalidad en el hecho y deducir fácilmente cuales son los intereses que hay tras ello.

Creemos que los acontecimientos en Siria, Libia, Egipto y otros países árabes han permitido visualizar la realidad de crueles dictaduras que sojuzgan a sus pueblos contrastando con ello lo que sucede en Israel, la única democracia del Oriente Medio, que justamente por eso es atacada de manera inmisericorde por las dictaduras y por los políticos autodenominados "progresistas" que, por motivaciones espurias, las defienden o guardan un cómplice silencio.

Frente a tanta mala onda, a tanta discriminación, a tanta mentira y a tantos intereses creados, debemos responder actuando desde nuestro ADN judío, anteponiendo la verdad a la mentira, el amor al odio, la solidaridad al egoísmo, la esperanza a la frustración y, por sobre todo, tener fe.

El próximo miércoles 31, se conmemora Yom Tzedaká, el Día de la Solidaridad. Se espera de nosotros que hagamos justicia social, que demos de nosotros mismos a nuestros semejantes sean o no judíos, que hagamos donaciones u otro tipo de aportes a quienes creamos que las necesitan sean estos parientes, amigos, extraños o instituciones. Es un buen momento también para dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a labores de voluntariado, visitar enfermos, ancianos o personas que estén privados de libertad, en el convencimiento que cada uno de nosotros puede hacer una gran diferencia en las vidas de nuestro prójimo. Recordemos que, según nuestros sabios, la Mitzvá (el precepto) de la Tzedaká (justicia social) es equivalente a todo el resto de los preceptos juntos.

Ante el terrorismo, la destrucción y la muerte actuemos como nos ordena nuestra Torah cuando se nos dice:

“He aquí que pongo ante ti el bien y el mal, la vida y la muerte. Elegirás la vida…”.

 

 

18 de agosto de 2011

 

El domingo pasado, al abrir el periódico nos encontramos con que el, así denominado, decano de la prensa nacional, en su editorial mencionaba al Estado de Israel como un ejemplo de civismo debido al comportamiento de los 300.000 manifestantes en la “marcha de los indignados” quienes luchaban por el valor de las viviendas, luego sumando reivindicaciones económicas, y posteriormente se agregaron otras muchas reivindicaciones. Se destacaba el que hubiera habido 0 detenidos, 0 incidentes, 0 destrucción, 0 robos, como un ejemplo a ser imitado.

Nos preguntamos, ¿son esos ciudadanos-modelo, pacíficos y con gran cultura cívica, los mismos a quienes habitualmente la prensa tilda de asesinos, torturadores, nazis y un largo etcétera?

Algo está comenzando a suceder. Aparentemente los periodistas, la opinión pública, los políticos y los países, se han ido dado cuenta que la realidad no es como se la pintan y se percatan que la exagerada posición anti israelí es en gran parte una mistificación y un engaño fraguado con un gran respaldo de petrodólares. De la misma manera comienza a ganar espacio la evidencia de que los palestinos mienten, que las bancadas parlamentarias con apellido defienden intereses foráneos, que las izquierdas defienden a dictadores árabes que sojuzgan, maltratan y asesinan a sus propios pueblos, los mismos pueblos que las izquierdas debieran defender...

El cambio de percepción se ha notado también en nuestro país. Al editorial ya mencionado se debe agregar el repudio generalizado a los dichos antisemitas de Gajardo y una que otra frase favoreciendo a Israel en la prensa nacional.

También la opinión pública se ha comenzado a dar cuenta de lo insincera de la postura palestina en cuanto a la creación de una paz real, la misma que cuando se está a punto de lograr genera una nueva exigencia palestina que la destruye. Así sucedió con los acuerdos de Oslo, con la hoja de ruta, con cada proyecto de acuerdo a que se ha llegado, por no mencionar el lanzamiento de cohetes contra objetivos civiles, para forzar a Israel a responder y poder así tener una excusa para abortar los posibles acuerdos.

Primero fue “dos Estados para dos Pueblos”, luego, cuándo se dieron cuenta que el gobierno de Israel, la opinión pública y los legisladores estaban de acuerdo, la postura cambió, ahora fue “un Estado para dos Pueblos” postura inaceptable para Israel ya que el crecimiento demográfico de los palestinos es inmensamente mayor que el de los israelíes. Ahora agregaron otra condición, una especie de ley del retorno, que permitiría el ingreso de los palestinos de cualquier lugar del mundo, para ser ciudadanos del Estado de Israel. Es decir que los israelíes se transformarían en una minoría que eventualmente pudiera ser expulsada para proceder así a la destrucción del mismo Estado.

Uno podría pensar que ya no hay más estratagemas disponibles para dilatar un acuerdo, sin embargo, la última postura que han planteado los palestinos es que Israel no puede ser denominado Estado Judío ya que los palestinos no lo reconocerían. Alguien, teniendo a la vista todo este panorama dijo: los palestinos quieren dos estados, pero no uno al lado de otro sino que uno sobre otro.

Tarde o temprano, la gente comienza a tomar conciencia que estaba siendo mistificada y utilizada, que los deseos de paz de los palestinos no eran sinceros, que para engañar a la opinión pública de los países se gestó una campaña mediática, con amplios recursos que afortunadamente está cayendo en el desprestigio y el descrédito demostrándose que a los palestinos les conviene el stato quo que implica un inmenso ingreso de donaciones internacionales y que les evita definirse en temas que producen división, entre ellos, tales como el terrorismo de Hamas..

 

 

11 de agosto de 2011

 

Esta semana se cumplen 70 años de la explosión nuclear en Hiroshima y Nagasaki y tal parece que hoy se presentan sus réplicas en explosiones sociales en todo el mundo.

Es así como en el último tiempo, la intranquilidad social se ha manifestado no sólo en los países árabes, cuyos pueblos sometidos parecen haber sido los precursores, sino también en Europa, Israel y Chile, entre otros.

Independiente del juicio que cada uno tenga respecto de los movimientos sociales, lo cierto es que estos generan, a veces, estados lamentables de imprecisión, distorsión, y delirio.

En el caso de nuestro país, los delirios han ido en contra del Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, que en su condición de judío ha recibido un virulento ataque de parte del Presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, quién le enrostró promover un apartheid sionista y tácticas del ejército israelí para controlar las manifestaciones.

A pesar del nulo apoyo, más bien repudio, de los estudiantes y también de la mayoría de los actores políticos chilenos, incluyendo al senador PPD y miembro de la bancada palestina Jorge Tarud, Gajardo, presionado por la transversal ola de repudio, solo se disculpó por “haber ofendido” a la colectividad judía y no por sus dichos. Por otra parte, Camila Vallejos dijo que, “por el momento,” los dichos no fueron afortunados.

Increíblemente, hasta el cierre de esta edición, una semana después de las graves expresiones, algunos sectores judíos, aún no se pronuncian públicamente al respecto.

El interés de la gente de la colectividad por lo sucedido, quedó de manifiesto no sólo por las abrumadoras visitas que tuvo el ‘Extra’ que Anajnu publicó a pocos momentos de conocerse los dichos del presidente del Colegio de Profesores, sino que también, por las muchas cartas recibidas y por haberse constituido en el tema de conversación obligado durante los siguientes días. Anajnu agradece a sus lectores la respuesta a la solicitud de reenviar a sus contactos el material publicado y haberlo tweeteado y difundido por las redes sociales profusamente. Una red de este tipo es fundamental ante hechos de tanta gravedad como el que comentamos.

Con respecto a la conveniencia que una persona judía detente una responsabilidad pública debemos recordar que cargos de gran exposición han sido asumidos brillantemente por correligionarios, en todos los gobiernos, de todas las tendencias políticas. Creemos que restarnos a trabajar por el bienestar de nuestro país sería un gesto de egoísmo no compatible con los mandatos éticos de nuestra cultura, que exige como uno de sus pilares fundamentales la justicia social.

 

 

4 de agosto de 2011

 

Tenemos siempre presente una famosa tira cómica, en la que Mafalda con sus padres pasean por un parque y al pasar cerca de ellos unos hippies vestidos en forma extravagante, el padre dice conmocionado: "esto es el acabose". Mafalda, siempre alerta acota: "no, esto es sólo el continuose del empezose de ustedes..."

En lo comunitario, continuamente y de manera apasionada criticamos algunas realidades actuales referentes a la asimilación, a la no participación, al poco interés de los jóvenes y también, de los no tan jóvenes, por integrar las directivas de nuestras instituciones, el alejamiento de lo religioso y muchos otros temas trascendentes.

Aparentemente no nos damos cuenta que lo que está sucediendo es sólo el continuose del empezose nuestro. Quizás sea importante hacer un Mea Culpa de la responsabilidad que nos cabe como instituciones, como comunidades y como dirigentes, en la realidad que tanto criticamos. Más aún en el marco de la conmemoración de la destrucción del Templo de Jerusalem por fuerzas enemigas y por las propias deficiencias institucionales y sociales de la época.

Esta responsabilidad tiene mucho que ver con no dar espacio a los jóvenes para tomar decisiones, para presentar y realizar sus ideas, constituyéndonos a menudo en censores y diques del cambio que nosotros mismos necesitamos. ¿Falta de confianza?¿Temor a las transformaciones? ¿Conformismo?

Pero, no sólo eso. También la apatía masiva tiene que ver con el desencanto ante ingratas realidades, entre ellas la elitización producida por la migración de las sinagogas y comunidades hacia los barrios más pudientes de la ciudad lo que ha dejado en la orfandad espiritual e institucional a miles de correligionarios que se sienten profundamente afectados, desilusionados y desconfiados con todo lo que pertenezca a la vida judía organizada.

Con todo, hay señales alentadoras que permiten augurar tiempos diferentes. La formación y empoderamiento de la Federación de Estudiantes Judíos, desde la que habrán de surgir nuevas ideas y liderazgos; una Comunidad Judía de Chile, con una acción eminentemente dirigida hacia la gente, la existencia de un medio comunicacional, independiente y transversal, como Anajnu que muestra, sin discriminación alguna, las diversas tendencias y opciones de participación u observancia del judaísmo, dando voz a quienes no la tenían y constituyéndose en el único vinculo con lo judío de muchos correligionarios alejados de lo institucional.

Por último, instituciones transversales han tomado conciencia y se han visto inspiradas a actuar, preocupadas por lo extenso del fenómeno de los así denominados “judíos invisibles” y algunas entidades religiosas han comenzado a desarrollar sinagogas de tradición clásica pero con aliento innovador, en comunas que no las tienen, buscando proporcionar espacios de oración y pertenencia, donde pueda desarrollarse una vida judía plena.

Creemos que este es el momento adecuado, para un nuevo empezose, para poder generar un continuose que, a pesar de nuestras legítimas diferencias, permita el crecimiento e interacción de todos los judíos de nuestro país, para que podamos sentirnos parte y para poder, de esa forma, encarar exitosamente los grandes desafíos, tanto personales, comunitarios y nacionales, a los que, día a día, nos enfrentamos.

 

 

28 de julio de 2011

 

La semana ha sido pródiga en acontecimientos de todo tipo, desde estreno de un nuevo grupo de danza, Egoz, pasando por la terrible e impensable matanza en Noruega, la muerte de la cantante judía Amy Winehouse, las destempladas declaraciones en nuestro país de parlamentarios de la Bancada Palestina, y varios otros.

Con respecto al Grupo de Danza Egoz, su estreno en sociedad fue espectacular. Se trata de un grupo independiente creado con entusiasmo y talento en un paisaje donde la apatía institucional manifiesta poco interés por este y otros tipos de actividades artísticas que, más allá de su afán estético, significan un espacio de vivencia y convivencia judía, para sus integrantes y una forma positiva y diferente de representarnos ante la comunidad nacional.

Debido a esas consideraciones es que Anajnu, también un espacio independiente, ha querido apoyar a este naciente e innovador grupo, que no sólo presenta espectaculares coreografías, sino que además una fastuosa puesta en escena. Con esa finalidad hemos decidido obsequiar a nuestros lectores, una cantidad limitada de entradas gratuitas.

Lo sucedido en Noruega fue totalmente inesperado y dejó a todo el mundo en un estado de perplejidad y asombro. Esta vez, al contrario de la mayoría de las veces, su autor fue un fanático de ultra derecha motivado por actuar contra la izquierda y el islam. La violencia sólo engendra más violencia, por eso esa inútil masacre debe ser un llamado a la racionalidad, para que el camino del terror sea reemplazado por el camino del dialogo que, en definitiva, es el único fructífero.

La así denominada “Bancada Palestina” sigue actuando, no a favor de nuestro país sino que a favor de intereses foráneos. Ahora es la petición del Primer Ministro Netanyahu, a través del ministro Uzi Landau de visita en Chile, para que nuestro país no apoye en la ONU la creación unilateral de un estado palestino lo que levantó su furia y reacción.

No se da cuenta esa bancada que, tal como lo hizo notar un panelista de “Tolerancia Cero”, eso sería una contravención a la tesis que Chile siempre ha sostenido del diálogo bilateral con sus vecinos y que al votar a favor de la postura palestina estaría avalando, de facto, el que algún vecino pueda reclamar como suyos los territorios conquistados, por ejemplo, en la Guerra del Pacífico.

Queda por lo tanto demostrada la deplorable doble lealtad de esos personeros que, en una actitud muy poco patriótica, anteponen los intereses palestinos, por sobre los intereses de Chile, de cuyos habitantes, se supone, son mandantes.

 

 

21 de julio de 2011

 

Hace mucho tiempo que nos venimos quejando de la opinión pública, en razón de la postura opuesta a Israel que esta ha hecho suya. Creemos que es un momento adecuado para analizar e intentar descubrir las razones, por las cuales nuestros esfuerzos de Hasbará, esclarecimiento, han sido tan poco efectivos.

El primer gran tema que debemos analizar es si nuestro discurso es el más adecuado y de qué forma son percibidos nuestros mensajes.

Al respecto hay que aceptar que ha habido una exitosa campaña publicitaria, de nuestros adversarios, por cierto alimentada con fuertes recursos, lo que tuvo por efecto que nos pusiéramos a la defensiva y pensáramos que comunicacionalmente debiéramos plantearnos de una forma diferente.

Un ejemplo claro de lo anterior es el tema de los asentamientos; el mensaje al respecto era que los territorios eran de Israel y este tenía el incuestionable derecho a hacer lo que determinara, en ellos. Sin embargo, para intentar apagar ciertas críticas hábilmente manejadas, se utilizó un discurso ambiguo, sosteniendo Israel que la construcción de asentamientos tiene un propósito defensivo y de seguridad. Es decir, dando la impresión que no tiene sobre ellos un derecho soberano, entregando con ello, a la opinión pública, la aparente confirmación que dichos territorios realmente no le pertenecen.

Todos recordamos el desastre comunicacional que significó la primera flotilla que, a pesar de la legalidad, hoy reconocida por los organismos internacionales, con que Israel actuó, fue percibida por el mundo como una acción de Lesa Humanidad.

El tema de la Franja de Gaza que es percibida como un gran campo de refugiados, en el que supuestamente los palestinos sobreviven, en condiciones infrahumanas tras alambres de púas es otro caso de una falla grave de la política comunicacional. En la realidad y aunque resulte difícil creerlo, la Franja de Gaza es un enclave que gracias a los grandes aportes internacionales, de países y diversas instituciones y a que Israel provee los servicios básicos de agua, gas electricidad y salud se ha transformado en una moderna y próspera ciudad, con abundante comercio, casinos de juego, piscinas olímpicas, tiendas elegantes, viviendas, hoteles, restaurantes de lujo, etc.

Resulta al menos curioso y es un tema digno de ser estudiado en profundidad por sociólogos y psicólogos, el que las personas, incluso los demócratas, cuestionen tan duramente al Estado Judío. Israel, es la única democracia del Medio Oriente, un país donde los ciudadanos árabes que en el habitan pueden expresarse libremente, tienen representación parlamentaria, acceso a la justicia, a trabajo, vivienda, educación y salud. Curiosamente los mismos demócratas no se hacen eco de lo que ocurre en estos momentos en Argelia, Siria, Irán y otros países árabes, donde la represión a sus pueblos, por parte de crueles dictadores está significando miles de muertos, cárceles llenas de disidentes, discriminación a las mujeres, ajusticiamiento de personas homosexuales, limpiezas étnicas y todo tipo de trasgresiones a los derechos humanos.

Pensamos que el tema comunicacional es un tema fundamental al que se le debe dar la importancia que merece, más aún en un mundo centrado en la información y las redes sociales. Debemos replantear el tema del esclarecimiento y las comunicaciones enfocándonos, más que en intentar neutralizar la propaganda anti Israelí, en mostrar la gran contribución de Israel y el Pueblo Judío al mundo, en todos los campos, los aportes a la ética, la ciencia y la cultura. También se deben buscar los medios para demostrar la mistificación a que está siendo sometida la opinión pública y la parcialidad de los organismos internacionales, en que los palestinos cuentan con una mayoría automática para condenar a Israel, sea o no culpable.

Insistimos que el esclarecimiento no sólo debe ser hacia afuera sino que también interno, para que podamos argumentar, con conocimiento de causa, sobre la vergonzosa distorsión de los hechos y transformarnos, cada judío, en un vocero calificado de la realidad de Israel, nuestra patria ancestral, que está siendo tan injustamente tratada.

 

 

14 de julio de 2011

 

En este Chile convulsionado por la acción de tantos jóvenes estudiantes que piden protagonismo en las decisiones acerca de los grandes temas nacionales, también nuestros jóvenes pretenden hacer su aporte tanto a la sociedad chilena, como a las instituciones e instancias comunitarias.

Hace unas semanas que se conformó la Federación de Estudiantes Judíos (FEJ) y su primera actividad fue participar en la Marcha por la Igualdad convocada por algunas minorías y apoyada por diversas instituciones, entre ellas la FEJ.

Hay voces, dentro de la colectividad, que piensan que los judíos no debemos involucrarnos activamente en este tipo de convocatorias, sin embargo, nuestro gran mandato como pueblo es “letaken olam”, mejorar el mundo y ser “Or Legoim”, luz para los pueblos.

Nada extraño entonces que los primeros luchadores sociales de la historia hayan sido nuestros profetas o que, en las grandes revoluciones que, como la bolchevique, cambiaron la fisonomía del mundo en que vivimos, los judíos hayan tenido una posición preponderante. Que en las marchas por la jornada laboral de ocho horas en EEUU, los judíos hayan estado en una primerísima fila siendo correligionarios la mayoría de los ajusticiados en Chicago. Que en las luchas de las trabajadoras hubiera solamente judías, no es casual. Que en la marcha contra la discriminación haya acompañado a Martin Luther King, en primera fila, el Rabino Abraham Yoshua Heschel. Que el Mayo del 68' fuese liderado por estudiantes judíos... A qué seguir abundando, también en nuestro país han participado notables rabinos, en la lucha por defender la vida y la honra de las personas y en el mundo político muchos judíos han participado, desde diversas posturas, aportando fuertemente al bienestar de la sociedad.

Por ello, entrevistamos a Maximiliano Grass, presidente de la Federación de Estudiantes de Chile y le preguntamos sobre la posición de la juventud judía frente a los movimientos sociales. No rehuyó ninguna pregunta y contestó con franqueza y pasión. ¡Cuánta falta nos hace involucrarnos no sólo desde la razón sino que desde las emociones!

Nosotros, en Anajnu, creemos en la importancia de la gente, entre ellos, por supuesto, la juventud que ha estado tan poco involucrada en los temas comunitarios, no porque no le interesen sino porque no se les dieron los espacios de libertad y autonomía que requerían para expresarse.

Es más que meritorio que la nueva directiva de la Comunidad Judía de Chile, haya puesto su énfasis en la gente, equilibrando el desbalance existente hasta ahora donde el foco estaba puesto en la acción política y el lobby, que por cierto, también son importantes y no deben ser dejados de lado.

Hay grandes temas, que se refieren a la gente, que han estado postergados por años y que merecen atención. El dar espacios a nuestra juventud para desarrollarse autónomamente es solo uno de ellos, probablemente el más importante, pero existen muchos otros temas de similar importancia y que tienen la misma urgencia.

Existen en nuestro país alrededor de diez mil judíos que no participan de ninguna comunidad ni institución comunitaria y cuya inclusión es urgente, hay que preocuparse de las comunicaciones comunitarias y de los medios comunicacionales judíos que son los que pueden difundir información, conocimiento y ser efectivos medios de Hasbará y de generación de opinión pública favorable. También apoyar a los emprendimientos artísticos judíos independientes como son el Bustan Sefaradí, Coro Voces de Israel, Teatro Cabala, Grupo de danza Egoz, leakot, cantantes y tantos otros que prestigian a la colectividad mostrándonos desde una perspectiva distinta al mundo gentil y por cierto los temas de participación en los grandes temas y problemáticas nacionales.

Estamos ciertos que se está iniciando una gran etapa para el judaísmo chileno y Anajnu estará disponible, como siempre lo ha estado, para respaldarla...

 

 

7 de julio de 2011

 

Hay que reconocer que no solamente los criterios en el ámbito político chileno son sorprendentes por su complejidad, así como también por el surrealismo de sus desvaríos. Tempranamente la redacción de Anajnu se vio conmocionada por la advertencia llegada desde múltiples colaboradores en orden a la aparición de un artículo en un medio digital firmado por un connotado abogado local de gran visibilidad política. El artículo presenta tintes claramente anti judíos y anti israelíes llegando a comparar a los judíos con el régimen nazi.

El autor del artículo, abogado que representó al general Augusto Pinochet cuando este último estuvo preso en Londres, y que además representa a diversas empresas ligadas a connotados personajes públicos de nuestro país, en una inaudita actitud, recurre a argumentaciones utilizadas por los más furibundos y trasnochados antisemitas.

Siguiendo fielmente la pauta de procedimientos que hemos establecido para estos casos, procedimos a informar de este hecho a los estamentos comunitarios pertinentes, e intentamos recabar mayor información, para lo cual intentamos comunicamos, entre otros, con altos personeros vinculados a la Fundación Augusto Pinochet, buscando respuesta a nuestros requerimientos sin conseguirlo.
 

No resultan comprensibles las posibles motivaciones que ha tenido el abogado para tan destemplado artículo que coincide con los intentos palestinos de llevar una nueva flotilla a Gaza y la oposición de Grecia de permitir el zarpe de los barcos que la componen. Es posible que se enmarque en la campaña mediática internacional para conseguir apoyo a una declaración unilateral de un Estado Palestino en la ONU en las fronteras de 1967,  o que sea una reacción ante la cada vez mayor sensibilización de la opinión pública internacional, de las organizaciones de derechos humanos y gobiernos hacia la inhumana acción palestina de mantener preso, aislado y sin que se sepa si aún sobrevive al soldado Gilad Shalit, tras cinco años de secuestro.

Reproducimos en esta edición una brillante respuesta del también prestigioso abogado Sr. Alejandro Krausz. Tanto el artículo en cuestión como la respuesta del abogado Krausz, un significativo artículo de nuestra colaboradora Atheret Bat Abraham y una carta a nombre de la Comunidad Judía, de su presidente Sr. Shai Agosin, se publican in extenso en la sección “Vida Comunitaria” de nuestro Portal.

Este episodio nos debe dejar enseñanzas claras: debemos estar alertas a la nueva guerra mediática que se está desatando contra Israel; los medios virtuales, como lo es el Portal Anajnu, tienen un importante papel que desempeñar para esclarecer y desvirtuar la maliciosa campaña que se está llevando a cabo y que incluye fomentar el antisemitismo, ya sea explícitamente o disfrazándolo de un anti-sionismo o anti-israelísmo; la utilización en el plano mediático del pueblo palestino como arma publicitaria, mistificando a la opinión pública y manejando el sentimiento de la gente para hacerles aparecer como víctimas inocentes y a los terroristas como luchadores por la libertad.

Queda claro que ellos no son ni lo uno ni lo otro. Pero alguien tiene que decirlo...

 

 

30 de junio de 2011

 

Cuando hace un par de semanas atrás nos enteramos de la creación de la FEJ, Federación de Estudiantes Judíos, nos alegramos por varias razones. El que se conformara un referente que aglutine a los estudiantes judíos, semillero desde el cual se generará nuestra continuidad y la futura dirigencia comunitaria, era de por si importante, pero no lo único importante.

Las universidades, más allá de su calidad de trasmisoras del conocimiento son la instancia generadora del pensamiento y de la cultura. De ellas surgirán nuestros líderes de opinión, nuestros intelectuales, políticos y futuros gobernantes.

Desafortunadamente nuestra voz, como judaísmo chileno, estaba ausente de las instancias universitarias lo que permitía que se instalaran conceptos poco veraces, a veces altamente discriminatorios e insultantes y que se dieran, por ciertas, falacias enmarcadas en un marketing político ideológico centrado en aspiraciones étnicas foráneas. Nuestros jóvenes deben no sólo enfrentar esa realidad sino que, además, ser propositivos desde nuestra ética judía y aportar desde allí al desarrollo de nuestra sociedad e integrarse a las grandes luchas ciudadanas por la igualdad y por la no discriminación.

Es en ese contexto que la FEJ concretó su primera participación pública y lo hizo en apoyo a las minorías sexuales de nuestro país en la Marcha por la Igualdad y Diversidad Sexual del sábado recién pasado, en ella participaron desfilando con una bandera de Israel y un pendón además de ello, su presidente asumió una posición protagónica al dirigir la palabra a los más de 80.000 asistentes a la manifestación.

Independiente de la postura que cada uno de nosotros tenga con respecto al tema de convocatoria a dicha manifestación, el que los jóvenes judíos participen de este importante debate y aporten a buscar soluciones, que den la cara en defensa de las minorías y en contra de la discriminación, es altamente meritorio y les dignifica frente a sus pares y la sociedad toda.   

 

23 de junio de 2011

 

Nos emocionábamos al escuchar los testimonios de los recién graduados alumnos universitarios que gracias a la beca otorgada por la B’nai Brith pudieron completar sus estudios superiores.

También el testimonial de padres que habiendo tenido un muy buen pasar, de pronto y por las circunstancias de la vida, se encontraron en un trance que no les permitía financiar la universidad de sus hijos y tuvieron que enfrentar el desgarrador drama de tener que retirarlos de sus estudios y con ello comprometer no solo su estabilidad emocional sino que también su futuro.

Lo cierto es que a todos nos puede pasar, en el decir de Rab Najman, todo puede cambiar con la velocidad de un parpadeo. Nadie tiene la vida ni la estabilidad económica asegurada. Lo único que podemos tener por seguro es que nada está seguro.

Es por ello que la solidaridad entre los seres humanos es un valor fundamental. La posibilidad de apoyarnos los unos a los otros en los momentos de desgracia o de necesidad constituye no sólo una mitzvá sino que además un seguro para nosotros mismos. Dar y recibir son las dos partes de una misma ecuación. Si somos capaces de generar un colectivo solidario estaremos apoyando a otros pero también daremos la oportunidad que otros puedan apoyarnos, en algún momento.

Al dar también estamos recibiendo. La satisfacción de apoyar a alguien que lo necesita, el dar trabajo al que no lo tiene, dar alimento o vivienda al desposeído, acompañar a la viuda, al enfermo o al anciano, permitir a un joven continuar con sus estudios, contribuir a obras sociales de nuestro país y tantas otras acciones solidarias nos dan la posibilidad de darle sentido a nuestra vida, sentirnos mejores seres humanos, dar un ejemplo a seguir a nuestros hijos así como también a nuestros parientes, amigos y a toda la sociedad.

La Tzedaká nos convierte en socios de Di-s en su interminable labor de Creación. Nos da la posibilidad de mejorar el mundo (letaken olam) y ser luz para los pueblos (or le goyim). Además, nos da la posibilidad de cumplir nuestra gran misión en este mundo y ser mejores personas y seres humanos.

De la misma forma nuestra comunidad debe hacer el máximo de sus esfuerzos para lograr que todas sus instituciones y asociados hagan de la solidaridad el eje de nuestra acción. Que en estos tiempos tan complejos y egoístas, en que lo material suele ser el eje rector de las personas, podamos volver a lo que nuestros textos nos ordenan: a privilegiar la sana convivencia entre el ser humano y su prójimo, para conseguir que cada cual sea, de corazón, el guardián de su hermano.

Tzedek, tzedek tirdof, nos ordena nuestra Torá, justicia, justicia perseguirás. ¿Por qué se repite la palabra justicia dos veces en esa frase? Tal vez porque la orden perentoria es que persigamos la justicia en todo ámbito, no sólo en lo legal sino que también en lo social, en lo moral y en el bien común.

En momentos en que enfrentamos en nuestro país grandes desafíos éticos que han asomado con inusitada fuerza, como lo son el tema de las energías, la educación sin fines de lucro, la estafa a deudores, y tantos otros, no debemos dejar de lado esta búsqueda de una justicia plena que implica ser empáticos con la gente y sus necesidades, con la búsqueda de la paz social y con la salud de la sociedad y de nuestro planeta.
  

 

 

16 de junio de 2011

 

Han transcurrido unos pocos días desde que celebramos la festividad de Shavuot, el día que recibimos, en el Monte Sinaí, las tablas de la ley y la Torah. Esta festividad también es denominada Jag Hakatzir, fiesta de la cosecha y nos habla de recibir y de cosechar, para lo cual es antes necesario entregar y sembrar. En rigor mientras más abundante y cuidada la siembra tanto mayor será la cosecha.

Esta festividad que en su origen se celebraba llevando las primicias de la cosecha al Templo, como una ofrenda, con el tiempo derivó en una entrega simbólica de canastillos con primicias a la sinagoga, y evolucionó hacia la idea de, en esa fecha, entregar tzedaká para los necesitados.

Algunas personas caen en el error de traducir “Tzedaká” como “caridad”. Sin embargo la real traducción es “justicia”, en este caso “justicia social”, búsqueda de equidad.

Es inspirador el cómo las comunidades e instituciones judías han optado, cada vez más, por aportar a instituciones de nuestro país, en un gesto de solidaridad y preocupación por los desposeídos y necesitados de nuestra patria.

Hay ejemplos notables de ello, tal vez el más significativo, pero no el único, fue el propiciado por la Embajada de Israel en Chile quien optó por no hacer la tradicional recepción del aniversario patrio, para dedicar dichos fondos al Centro del Cáncer del Hospital Luis Calvo Mackenna. Otro grupo de personas decidió aportar recursos y trabajo voluntario para pintar un mural en la Casa Nacional del Niño, una joven comunidad transformó los Bikurim en pañales desechables para la Fundación Esperanza y en dos ocasiones anteriores sembró árboles, junto con una fundación chilena, para reforestar el Cerro Calán y contribuir al cuidado del medio ambiente. Otras instituciones apadrinan colegios en zonas vulnerables, administran y atienden un policlínico público, trabajan como voluntarios en “Un Techo para Chile” y aportan a diversas organizaciones de bien público.

También hay, contrario al mito popular, judíos pobres incluso bajo la línea de pobreza, con ellos Reshet hace un importante trabajo. También tenemos ancianos desamparados y abandonados, como así también enfermos quienes cuentan con el apoyo de instituciones especializadas de la colectividad. Otras instituciones se preocupan de la educación judía y que ella tenga un acceso igualitario o se preocupan que personas de bajos ingresos tengan financiamiento para la educación superior.

Nos comentaba un connotado dirigente que, en Panamá, contrario a otros países, no hay judíos deprivados de ingresos. Esto se debe a que el rabinato exige a los empresarios de ese país que den prioridad a la contratación de los correligionarios que, por uno u otro motivo, se encuentran cesantes y les proporcionen trabajo en el nivel para el que estén capacitados o preparados.

Evidentemente lo anterior requiere de una dirigencia inspirada, de una comunidad motivada y unida, un alto nivel de participación y una preocupación real por la gente y sus problemas.

La mayor mitzvá que podemos hacer, como ishuv, es preocuparnos que la Tzedaká no sea solo una limosna ocasional, y que tanto nuestras dirigencias como los miembros de nuestra colectividad se sensibilicen y muestren un mayor compromiso, con las necesidades y dignidad de las personas. 

 

 

9 de junio de 2011

 

En septiembre, será presentada una petición a la ONU para la creación de un estado "palestino", en las fronteras previas a 1967. Esa propuesta, dado la mayoría automática que tienen los árabes en ese organismo, será seguramente aprobada.

Es cierto que la Asamblea General no tiene capacidad ejecutiva y que esa resolución debe pasar al Consejo de Seguridad. Por tanto, esa resolución dependerá del veto de alguno de los países que esté en condiciones de ejercerlo ya que las resoluciones de este Consejo de Seguridad han sido tradicionalmente contrarias a Israel.

El mundo debe comprender que este no es un conflicto territorial a pesar de ser presentado como tal. Al respecto hay sólidas pruebas.

La resolución 181 de 1947 de las Naciones Unidas establece la creación de un Estado Judío y, junto a él, un Estado Árabe. Israel acató dicha resolución pero no así los países árabes que declararon la guerra al recién creado Estado. Fueron los líderes árabes quienes instaron a la población de la región a abandonar esos territorios para dar libertad a los ejércitos árabes para ingresar y “echar a los judíos al mar”

La guerra, a pesar del desbalance numérico fue ganada a un inmenso costo, por Israel. Los árabes que abandonaron voluntariamente el territorio a instancia de sus líderes, no pudieron regresar; los que no abandonaron el territorio habitan, hasta el día de hoy en Israel, tienen representantes ante el parlamento y son considerados ciudadanos.

Los árabes que abandonaron el lugar y quedaron impedidos de regresar, fueron hacinados en paupérrimos campamentos para ser utilizados en una campaña mediática internacional que hasta el día de hoy continúa, además de servir de permanente motivo de desviar la atención de los problemas internos de las dictaduras árabes. Israel, por su parte, construyo un estado democrático y absorbió a todos los judíos que fueron expulsados de los países árabes a raíz del conflicto y que fueron muchos más que los árabes que voluntariamente se retiraron del recién creado Estado Judío.

Pero, la verdad es que, hoy, los palestinos no quieren un estado independiente; su objetivo es el Estado de Israel, ese territorio que era desiertos y pantanos y que hoy gracias al trabajo de sus habitantes, al desarrollo de tecnologías, la democracia imperante, la apertura hacia el mundo, es un vergel. Mientras no lo logran, viven de la caridad internacional, la así llamada ayuda, que llega en grandes cantidades, muy superiores a lo que podrían generar con su trabajo. Ayuda que, para peor de males, queda en manos de una aristocracia política que mantiene a su población palestina en condiciones paupérrimas.

Que los dirigentes palestinos no quieren un Estado queda más que demostrado por los cambios en las exigencias. Primero fueron "dos estados para dos pueblos", es decir un país al lado del otro. Cuando se dieron cuenta que esa postura era acogida por Israel, por la opinión pública y por los judíos del mundo, esa postura cambió, ahora era un estado para dos pueblos, es decir el Estado de Israel perdía su carácter de Estado Judío, aceptaba a todos los descendientes de los palestinos que habían abandonado el sector sin ser absorbidos por los países árabes, que fueron en sus inicios 400.000 y que hoy, 63 años después, son varios millones.

Cada vez que ha habido posibilidades que las conversaciones de paz fructifiquen, estas se han visto detenidas ya sea por atentados terroristas, lanzamientos de misiles o cambio de las reglas del juego. La última de estas estrategias ha sido la “reconciliación” de la ANP y el movimiento terrorista Hamás que no reconoce al Estado de Israel y que aboga por la destrucción y genocidio de todos sus habitantes. Está claro que el Estado de Israel no puede negociar con quién no solo no lo reconoce sino que además quiere su destrucción.

Israel ha sido siempre proclive a la creación de un Estado Palestino a condición que este le reconozca en su condición de Estado soberano y judío.

Mientras ello no ocurra, nosotros, los judíos, debemos crear conciencia de la situación real que el Estado de Israel afronta. Cada uno de nosotros debe informarse a cabalidad de la situación actual así como de las bases históricas y trasmitirlas a todo nuestro entorno ya sea judío o no.

Enfrentamos una terrible guerra mediática llena de falsedades e infundios que solamente puede ser conjurada haciendo que la opinión pública conozca la verdad y se dé cuenta que está siendo mistificada, engañada y utilizada. 

 

 

2 de junio de 2011

 

Es probable que hoy sean muy pocas las personas que, siendo espectadoras de los procesos de movilización social que florecen por todas partes, puedan negar que los medios sociales de comunicación independientes han tomado un protagonismo inusitado. Vemos por doquier que el clamor, en algunos casos masivos y en otros incipientes, hace caer a dictadores por causa de la popularidad de la protesta y la exigencia de participación.

En Chile, la situación no es diferente, tanto en el plano político, como en la protesta social, llegando al clamor por exigencias nacionales, regionales, locales, y hasta en los clubes deportivos.

Algo está sucediendo.

Así las cosas, las dirigencias de todos los niveles se enfrentan a un nuevo tipo de gestión que emana directamente de las gentes que se unen para conseguir objetivos que les parecen justos; se auto-convoca, se organiza y reacciona casi instantáneamente a las circunstancias cambiantes, y de cierto modo limitan el mandato otorgado a sus representantes o exigen poder designarlos.

Estamos ante el surgimiento de novedosos paradigmas que parecen proponer formas de asociatividad diferente y que podría significar en el futuro próximo organizaciones virtuales gestionadas por sus propios asociados, un nuevo tipo de liderazgo compartido y una importante movilidad de los interesados cuando no se sientan representados.

Estas nuevas formas de mandato hacen temblar las formas y maneras clásicas en que han sido conducidas las instituciones, de ello nos hemos percatado en la creciente actividad comunicacional, en el ámbito digital que desarrolla Anajnu, así como en el amplio contacto directo con grandes cantidades de personas que no pertenecen a institucionalidad judía alguna.

Que la población judía de Chile está apetente de conexión, participación, información y conocimientos, lo demuestra el hecho que nuestro medio haya continuado con su casi exponencial crecimiento, alcanzando, en el mes recién concluido, la increíble cifra de 17.934 personas, lo que implica un incremento de un 15% de lectores con respecto al mes anterior.

Muchas veces hemos escuchado la queja institucional "la gente no participa". En nuestra experiencia de un poco más de dos años, nos hemos convencido que no es así. La gente
participa, y mucho. Y aunque lo hace, por ahora de manera "informal", no sería de extrañar que, en el corto plazo, lo haga de alguna manera novedosa.

26 de mayo de 2011

Un connotado rabino solía decir: “lo complicado de la paz es que hay que hacerla con el enemigo”. Esto, que resulta casi obvio, no ha sido obstáculo para que el Estado de Israel haya intentado, por todos los medios posibles, buscar la paz con los países árabes y con los palestinos. Ha hecho grandes concesiones entregando, por ejemplo, la Península de Sinaí con sus abundantes yacimientos petrolíferos, a cambio de la paz con su otrora archienemigo, Egipto. Ha logrado así mismo un tratado de paz con Jordania, se retiró unilateralmente de la franja de Gaza para hacer un gesto que estimulara la paz en la región, se ha abstenido en múltiples ocasiones de responder a los ataques con misiles y terroristas contra sus ciudadanos, para no escalar el conflicto ni perjudicar las negociaciones.

Sin embargo, la paz ha sido esquiva y nos preguntamos el porqué. La única conclusión valida es que si bien la paz hay que hacerla con el enemigo, no es menos cierto que requiere de algunas coincidencias básicas con ellos.

Las conversaciones de paz tienen, para los palestinos, un objetivo distinto. Y así ha quedado demostrado a lo largo de múltiples negociaciones, desencuentros, declaraciones. Para ellos el objetivo es la destrucción del Estado de Israel, y en ese cometido han actuado en consecuencia.

Nos preguntamos ¿por qué, cada vez que se ha avanzado en el proceso de paz, algo sucede para detenerlo? ya sea un atentado palestino dentro de las fronteras de Israel, misiles sobre alguna ciudad Israelí, flotillas, exigencias desmedidas, virulentas campañas en la prensa internacional y un largo etcétera.

Ahí tenemos a la ANP y Hamás, aparentemente enemigos entre sí pero que, utilizando la estratagema que utilizan los policías para interrogar a los detenidos, uno hace de bueno y el otro de malo, en realidad son lo mismo, y cuando hay que dejar en claro que la paz es inviable se alían sin ningún pudor.

Pero, ¿cuál es su real estrategia? Producir el desprestigio de la única democracia en el Oriente Medio, hacer ver a Israel como el gran obstáculo para la paz, obtener resoluciones condenatorias cada vez que sea posible. Y, de esta manera, mantener la insostenible situación en un impasse de permanente crispación.

Primero fue "Un Estado para cada pueblo". Cuando se percataron que Israel, la comunidad internacional y la opinión pública mundial estaban de acuerdo se retractaron vergonzosamente y pidieron "un estado para dos pueblos", es decir, negaron la condición de Estado Judío a Israel, y no contentos con ello, para dejar patente su clara intensión de destruir a Israel e imposibilitar un acuerdo de paz, promovieron una ley de retorno para los palestinos, a ese hipotético estado binacional único.

Si analizamos con detenimiento, el statu quo actual los favorece: tanto Gaza como Cisjordania reciben grandes aportes monetarios y de todo tipo de la comunidad internacional además el apoyo de Israel en lo que a servicios básicos se refiere: agua potable, electricidad, salud, etc. Todo esto sin necesidad de trabajar ni crear infraestructura alguna.

¿Qué hacer frente a esta realidad? Sólo esclarecimiento, mostrar al mundo lo que está sucediendo, que en realidad la dirigencia palestina no pretende un Estado Palestino sino la destrucción de Israel y, como ellos mismos sostienen “echar a los judíos al mar”

Mientras esto sucede, hay dos pueblos, el palestino y el israelí, que añoran convivir en paz y trabajar por el bienestar y prosperidad, para ellos mismos y para todos los habitantes de la región.

 

19 de mayo de 2011

Ahora que llegamos a Lag Baomer, la festividad de las fogatas, es un momento propicio para pensar en el fuego, más bien dicho, en los "fuegos".

Es que hay diversos tipos de fuegos: los que purifican, los que matan, los que energizan y los que santifican. Sí, hay diversos tipos de fuegos, algunos beneficiosos otros nefastos.

El fuego que encendió a las masas de varios países árabes, en busca de democracia, con todos los riesgos inherentes a enfrentarse con crueles dictadores, es uno de ellos que, en esencia, es el mismo del que nos habló Hannah Szenes, en su poema, al referirse a la rebelión del gueto de Varsovia: “bendito sea el fósforo que se consumió encendiendo llamaradas”

No es, por supuesto, el mismo fuego que encendieron algunos países al impulsar a sus ciudadanos, en forma irresponsable, a invadir Israel cruzando sus fronteras sabiendo que posiblemente eso pondría en riesgo sus vidas. Tampoco es el mismo fuego que utilizan los dictadores del Medio Oriente, contra sus propios pueblos, para evitar su destitución o para desviar la atención de sus flagrantes violaciones a los derechos humanos.

Otros países y pueblos juegan con fuego cuando abandonan el diálogo bilateral, en un gesto populista, o hacen alianza con elementos extremistas que imposibilitan cualquier posibilidad de entendimiento.

También es un fuego nefasto el de algún parlamentario, de la transversal bancada palestina que, en lugar de legislar en provecho de Chile, que es para lo cual fue elegido y por lo que se le paga, se las juega por pasiones étnicas propias y pide que no se apruebe un Tratado de Libre Comercio con Israel. Así mismo la revista El Ciudadano que saca un especial, en conjunto con la federación palestina quién seguramente aportó a su financiamiento, en donde no repara en insultos y falsedades para denigrar a la única democracia del Medio Oriente, a su pueblo y de paso a los judíos. El periódico, haciéndose eco de la tendencia actual, insiste en declarar que no es antisemitas sino que "anti-sionista", desconociendo el dictamen de la Justicia chilena, en el caso del atentado a Lily Pérez, que concluyó en que el anti-sionismo es una forma de antisemitismo.

El que una delegación de parlamentarios iraníes, representantes de un país cuestionado y sancionado por la comunidad internacional, haya sido recibida en nuestro congreso y por autoridades ministeriales de primer rango es un fuego peligroso que puede traer graves repercusiones a nivel local e internacional y que de hecho ya provocó graves cuestionamientos.

Sin embargo, también están los fuegos positivos como el del liderazgo comprometido, representado en nuestra Torá por el episodio de la zarza ardiente, que arde pero no se consume, que tiene que ver con misión, con dedicación y con pasión. También el fuego de las velas de Shabat que nos habla de luz espiritual al igual que el Ner Tamid de las sinagogas.

Nosotros, por otra parte, debemos alejarnos de los fuegos de artificio que sólo mistifican. Cuando estemos frente a la fogata de Lag Baomer, démonos un tiempo para meditar y reflexionar sobre los fuegos que debemos encender para que se transformen en luz para los pueblos, pues esa es nuestra misión y mandato como judíos, tal como está estatuido en el más eterno de nuestros libros sagrados.

 

12 de mayo de 2011

Por alguna extraña razón no percibimos ni reconocemos los milagros, pequeños y grandes, que suceden día a día, ante nuestros ojos. El Pueblo Israelita al salir de la esclavitud en Egipto vivenció múltiples milagros: las plagas, la columna de humo que los guiaba de día y la de fuego por la noche. se abrieron las aguas del Yam Suf permitiéndoles salvarse del ejército del Faraón que les perseguía, presenciaron los truenos y relámpagos al momento de la entrega de la Torá en el Monte Sinaí , pero nada de eso les pareció suficiente ni evitó que algunos fundieran un becerro de oro.

Nosotros, en nuestros días, tampoco reconocemos los milagros. Hace 63 años que obtuvimos un Estado. Ese fue un gran milagro tras la tragedia. “Nes gadol haiá po”, sin embargo, lo atribuimos exclusivamente a nuestras propias fuerzas y sacrificio.

Es cierto que nos costó un gran esfuerzo, muchos murieron a raíz de la creación del Estado de Israel, muchos sufrieron y murieron durante la Shoá que, por su diabólica crueldad reafirmó la necesidad de una patria para los judíos y volcó favorablemente la opinión internacional.

Al parecer, es el gran sufrimiento el que nos predispone a no reconocer los milagros. Nos cuenta el Midrash que cuándo Moisés quiso que se abrieran las aguas del Mar Rojo levantó su báculo pero nada sucedió, sólo cuando Najshon Ben Aminadav, príncipe de Judá, se lanzó a las aguas éstas al fin se separaron. Los milagros dependen de cada uno de nosotros, no son gratuitos. Son un tema de acción y reacción, nuestro esfuerzo es no sólo necesario sino que además, imprescindible. Los milagros suceden sólo si queremos que sucedan y aportamos a su ocurrencia.

En el lapso de pocos días hemos conmemorado Iom Hashoá, el día del Holocausto, Iom Hazicaron, el día del Recuerdo de las victimas en las guerras de Israel, y después de ello Iom Haatzmaut, el día de la creación del Estado de Israel, el día del gran milagro.

La tarea que nos corresponde es acrecentar y preservar lo logrado. Eso significa luchar por la unidad de nuestro Pueblo, por comunidades inclusivas y accesibles, por educación judía, por ayuda para nuestros hermanos menos favorecidos, por la integración de los hermanos apartados de la vida comunitaria, por esclarecimiento, por justicia, y sobre todo, por lograr una paz real y duradera entre nuestra patria ancestral y sus vecinos.

Los milagros suceden, pero acontecen solamente cuando nos hacemos parte de ellos.

 

5 de mayo de 2011

Cuando en nuestra editorial del siete de abril expresábamos nuestra euforia por haber llegado a la sorpresiva cantidad de 14.000 lectores, y tratábamos de analizar las causas de ese inesperado éxito, jamás nos imaginamos lo que sucedería tan sólo cuatro semanas después... En efecto, a las 24:00 hrs. del último día de abril nuestros marcadores nos indicaban que habíamos alcanzado a los 15.599 lectores, cifra confirmada por diversos sistemas de control y estadísticas con que cuenta nuestro Portal.

No es del caso seguir analizando las causas de ese crecimiento, temática ya ampliamente abordada por varios analistas, y sólo cabe agradecer a nuestros lectores por habernos otorgado su confianza, y a nuestros colaboradores, articulistas, columnistas y corresponsales por ser parte de este proyecto comunicacional independiente. Por nuestra parte, a no dudarlo, continuaremos con renovado entusiasmo y entrega, con nuestra transversalidad y vocación inclusiva, con la misma seriedad, ecuanimidad y respeto por la diversidad de opiniones en merito a nuestros lectores y a nuestros avisadores y generosos donantes que hacen posible este emprendimiento.

En el ámbito internacional esta ha sido una semana tremendamente compleja y desconcertante. Se ha sucedido una serie de acontecimientos que han generado cuestionamientos, grandes dudas y también nuevos temores en el mundo entero. Curiosamente, las fechas son sincrónicas con la cercanía de un nuevo aniversario ( 11 de mayo de 1960) de la captura en Argentina del criminal nazi Adolf Eichmann por parte de un brillante comando israelí. La pregunta que muchos se hicieron entonces fue porque no le ajusticiaron al momento de la captura toda vez que había una tremenda justificación moral para ello. El Estado de Israel prefirió darle una lección de rectitud al mundo llevando al criminal nazi a juicio público, confrontándole con sobrevivientes y la prensa, para finalmente condenarle a muerte tras un proceso generoso en condiciones judiciales.

En estos días también hemos visto el cómo la alianza de la ANP y Hamás ha echado por tierra las conversaciones de paz palestino-israelíes. No es posible negociar con quien hace alarde de no sólo no reconocerte sino que de pretender exterminarte. Al menos, para el mundo y también para nuestro país queda claro que jamás hubo una posibilidad que las conversaciones de paz fructificaran, que Hamás y la ANP son exactamente lo mismo y que todo fue una estrategia política muy bien orquestada y manejada, para hacer creer que quién impedía el éxito de las conversaciones era Israel. Una mistificación global que solo tuvo éxito por la candidez de quienes quisieron creer en ella ya sea gobiernos, políticos o personas naturales y que en el caso de nuestro país fue impulsada por una bancada de reconocido perfil antisionista.

La próxima semana, el 10 de mayo, se celebra Iom Haatzmaut, el día de la Independencia del Estado de Israel. No queremos, junto con manifestar nuestra adhesión a tan importante celebración, dejar de destacar la actitud de la Embajada de Israel y su embajador Sr. David Dadonn quienes decidieron cancelar la recepción que habitualmente ofrecen para esta fecha, optando, en su lugar, por donar esos fondos al innovador proyecto del Centro de Trasplante y Oncología Integral del Hospital Calvo Mackenna, en una actitud que los dignifica y que bien amerita ser destacada.

Esa es la manera de cumplir con la gran misión del judaísmo de Tikun Olam, ayudar a mejorar al mundo.

 

 

28 de abril de 2011

 

Para las personas judías del mundo entero, Pesaj es una festividad sumamente relevante, ya sea por el reencuentro familiar, por causa de la reflexión espiritual, la convivencia, o inclusive, la estricta dieta de abstenerse de comer jametz. Todos y todas derivan una lección o varias de esta celebración.

Para Anajnu, este Pesaj culmina dejándonos un sabor dulce a pesar del maror que lo simboliza, pues este año hemos realizado una expectativa largamente anhelada al poder efectuar, en la comuna de La Florida, un Seder con nuestros hermanos de las comunas del sector sur de la ciudad. Un Seder honesto, alegre, inclusivo, kosher y completo con los quince pasos que indica la Hagadá.

En dicho Seder participaron personas judías de variados orígenes entre los cuales los había de todas las tendencias del judaísmo: conservadores, ortodoxos, reformistas y laicos, quienes exhibieron un gran respeto mutuo compartiendo y participando de la lectura, entonando con entusiasmo y alegría todas las canciones de la festividad.

La demostración de que es posible compartir entre hermanos de diversas tendencias con respeto, que tantos judíos alejados de los centros comunitarios aún se sienten profundamente judíos, que les importa que sus hijos tengan vivencias judías y continúen siendo judíos, es lo que nos deja ese gustito dulce y lo que nos motiva a continuar trabajando para que esos casi diez mil “judíos invisibles” que existen en nuestro país, se integren o vuelvan a la vida comunitaria oficial o generen nuevas formas de asociatividad, que es lo que parece ganar fuerza.

A pocos días de la conmemoración de Iom Hashóa, no podemos dejar de mencionar lo que el señor David Feuerstein, sobreviviente del holocausto y presidente de Yad Vashem Chile, nos dijera en una entrevista: “La nueva Shoa es la asimilación”. Hacemos un llamado a que todos, personas e instituciones, trabajemos fuertemente unidos para lograr que todas esas personas alejadas de la vida comunitaria encuentren un espacio autentico que les reencante y en el que se sientan fraternalmente acogidos.

En esta festividad hemos aprendido que el trabajo constante e infatigable, honesto y claro, independiente y critico es valorado enormemente por esa enorme cantidad de personas judías que hoy se mantienen discretamente expectantes generando reflexión y nuevas ideas.

 

 

21 de abril de 2011

 

Estamos promediando Pesaj, con sus sedarim llenos de hospitalidad y exquisiteces gastronómicas que hacen honor a la procedencia de los dueños de casa: guefilte fish, jrein y kneidalej los ashkenazim; Minas, Dolma de Pazi y huevos jaminados los sefaradim, y todos ellos mucha, mucha, quizá demasiada matzá.

Lo cierto es que esta es la celebración más importante de nuestro pueblo y la más esperada por todos por su carga de simbolismo, tradición y alegría, por sus cantos que nos hacen rememorar nuestra época de niñez y juventud, en la casa de nuestros padres o abuelos y como ya dijimos, por sus tradicionales recetas con gusto a nostalgias.

Resulta más que evidente la importancia que tiene para nosotros, los judíos, la tradición. Significante que probablemente tuvo y tiene mucho que ver con nuestra supervivencia como Pueblo. Sin embargo, hay veces que centrarse tan fuertemente en la tradición hace que perdamos de vista lo fundamental, lo esencial de estas fiestas.

La real importancia del Seder de Pesaj es dar un marco adecuado de reunión familiar para cumplir con la más importante mitzvá (precepto) de Pesaj: “ve igadeta le binjá” y le relataras a tus hijos. ¿Qué debemos relatar a nuestros hijos?. El relato es del paso de la esclavitud a la libertad, de cómo para ese tránsito hace falta cruzar las grandes aguas de nuestras propias fronteras, sabiendo que los enemigos externos o internos nos persiguen y nos obligan a seguir adelante, a atrevernos.

Los Mandamientos son ordenes de hacer o no hacer ciertas cosas, ¿Qué tipo de mandamiento es entonces el primer mandamiento que dice?: “Yo soy vuestro Di-s, que os sacó de la tierra de Egipto, para ser vuestro Di-s”. ¿Acaso hemos reparado en que Di-s se presenta como "liberador" y no como Creador? Tal es la importancia de la libertad que debemos vivenciar y enseñar. Solamente siendo libres podemos acceder a nuestro Di-s, podemos recibir los tesoros de Sabiduría de nuestra Torá.

Junto con relatarle a nuestros hijos o alumnos, el éxodo desde Egipto, la Hagadá nos dice: “Cada judío debe verse como si él mismo hubiera salido de Egipto”. Entonces, no basta con relatar, hay que hacer sentir y hacer sentido. Estimularles a hacer preguntas, responderlas de acuerdo a las distintas personalidades y sensibilidades, y por sobre todo, ser empáticos con la búsqueda de libertad individual y colectiva de nuestro Pueblo, reconociendo cuales son las esclavitudes y dogmatismos que asolan faraónicamente nuestra contemporaneidad. Solo así podremos decir, con voz fuerte y clara: de esto se trata lo que el Eterno hizo por mí, cuando salí de Egipto.

 

 

14 de abril de 2011

 

El tiempo pasa… y he aquí que Anajnu ha llegado a su edición número cien. Cien es una cifra que posee significado en sí misma, indica una etapa, una meta que a su vez se transforma en punto de partida, y un estamos aquí para quedarnos y continuar en este camino cercano a la gente, camino de Shalom Bait (paz interna) y ecuanimidad.

Se nos viene Pesaj, la celebración de la libertad con su Ma Nishtana, su Avadim Hainu, con todo su acervo gastronómico y con todos los recuerdos de nuestra niñez. Independientemente de los aspectos espirituales e históricos de esta celebración, se vuelve relevante una causa libertaria de nuestros tiempos que no podemos dejar de mencionar, la gesta del soldado israelí Gilad Shalit que cumplirá cinco años de cautiverio en manos de Hamás, sin que los organismos “humanitarios” hayan hecho esfuerzo alguno para conseguir su liberación ni para verificar su estado físico y emocional. Anajnu se suma al llamado para que en este Seder de Pesaj dejemos, en nuestras mesas, un puesto vacío para Gilad Shalit y a través de nuestras reflexiones y cantos, le hagamos llegar nuestra energía, para que sepa que no lo hemos olvidado, que estamos junto a él y que hacemos preces por su pronta liberación.

La semana recién pasada estuvo fuertemente marcada por las elecciones de la AMIA en Argentina, evento de repercusiones globales por tratarse de la colectividad judía de habla hispana más grande del mundo. Tal vez lo más impactante, y lo decimos con un dejo de sana envidia, es que tenían derecho a voto más de 22.000 jefes de familias judías. Creemos que el derecho a elegir a sus autoridades es la primera condición para combatir la apatía comunitaria y lograr un Ishuv que participe y se involucre activamente. Una elección por votación popular de autoridades comunitarias de representatividad nacional implica generar proyectos imaginativos, que favorezcan, encanten y representen a la gente. La especial característica de las elecciones en la AMIA, es que de no haber una mayoría absoluta se debe ir a negociaciones para lograr un gobierno mancomunado entre diversas tendencias. Esto, aunque conlleva algunos riesgos, también favorece una política de diálogo y acuerdos que siempre es beneficiosa y que limita el poder omnímodo, de la eventual mayoría.

En esta festividad de Pesaj que se aproxima, hacemos votos por que sea borrada del mundo la opresión, que los pueblos puedan elegir a sus gobernantes libremente, que podamos eliminar de nuestro interior el orgullo y la soberbia, y que podamos ser personas verdaderamente libres.

 

7 de abril de 2011

 

Además de alegrarnos por haber alcanzado durante el mes de marzo la inimaginable cifra de 14.000 visitantes-lectores en Anajnu, haciendo honor a nuestra tradición profundamente judía, también nos dedicamos a buscar la razón de este increíble y casi exponencial crecimiento.

Estando próximos a la festividad de Pesaj, la primera hipótesis que surge tiene que ver con la libertad. Tal vez por ser un medio independiente que aborda temáticas polémicas sin censura pero de gran interés; unido a la premisa fundacional de acoger las opiniones y planteamientos de grupos antagónicos que siendo parte de la inmensa diversidad judía tienen el derecho de manifestar lo que consideran su verdad o polemizar con quienes piensan diferente, todo ello con respeto y con altura de miras.

La segunda hipótesis factible tiene que ver con la transversalidad del Portal. Un espacio que acoge los planteamientos de todas las tendencias religiosas judías y difunde sus actividades dando lugar a que nuestros lectores, a quienes nos debemos, puedan conocer y aprender de todas ellas y tomar sus opciones de participación. Los rabinos Hillel y Shamai sostenían fuertes discusiones, pero a no dudarlo aprendían el uno del otro y podían, a través de ese diálogo, tener una visión más equilibrada y cercana a la verdad.

Nos decía un amigo lector: “ustedes se han constituido para muchos judíos, en una comunidad virtual”. Esta es la tercera hipótesis que analizamos, en la perspectiva que no es nuestro deseo el constituirnos en una comunidad ya que ello es labor de otras instituciones existentes. Sin embargo, al ser los que pusimos en el tapete el tema de los “judíos invisibles” que definimos como aquellos que no participan, por diversas razones, en la diversidad institucional existente, nos queda claro que hemos logrado romper la apatía y distanciamiento de miles de personas judías que hoy consideran a Anajnu como un medio virtual de fácil acceso, un referente válido al que ingresan día a día, y una tribuna de alta visibilidad en donde exponer sus ideas.

Tampoco quisimos dejar fuera de nuestro análisis el tema formal. El amplio abanico de secciones y artículos que otorgan la posibilidad de leer lo que constituya el área de interés de cada uno; las incisivas entrevistas sin concesiones, los temas editoriales, los reportajes gráficos, los colaboradores locales e internacionales y, por cierto, la veracidad y el compromiso emocional con nuestro pueblo y Medinat Israel.

Puede ser una o más de estas hipótesis o todas ellas la causa de nuestro importante crecimiento, pero, lo cierto es que este existe y a nosotros solo nos queda agradecer a nuestros lectores por su preferencia y a Di-s por facilitarnos la tarea.

Como ya señalábamos, se aproxima la festividad de la libertad, Pesaj, y este es el momento en pensar en aquellos que están privados de ella. Hace casi cinco años que el soldado israelí Gilad Shalit fue secuestrado por Hamas y todas las negociaciones tendientes a liberarle han fracasado. Detrás de Guilad hay una familia que desespera y todo un país que le tiene en su corazón. Anajnu, da inicio a una campaña para que, en la celebración de este Seder, dejemos en nuestras mesas un puesto vacio, llenemos una copa adicional y recemos por su pronta liberación.

 

 

31 de marzo de 2011

 

Esta semana tuvimos la oportunidad de conocer y conversar largamente con un héroe real, el presidente mundial de la Agencia Judía, Natan Sharansky, quién, por causa de su activismo judío, estuvo preso durante nueve años en un Gulag en tiempos de la ex Unión Soviética.

La historia de su vida es casi mítica. La manera cómo resistió la prisión y los trabajos forzados, el cómo llegó a ser parte de un canje de espías, aunque nunca lo fue. El cómo llegó a ser ministro y viceministro de varios gobiernos en Israel, y cómo llegó a ser presidente de la Agencia Judía para dedicarse de cuerpo y alma a combatir la asimilación, a incrementar la identidad, a temas de aliá y absorción entre múltiples otras tareas de alta visibilidad e importancia..

Esta ha sido una semana marcada por su visita, en la cual, en agotadoras jornadas se reunió con los diversos estamentos comunitarios, comunicacionales, educacionales y políticos dando en todos ellos una voz de aliento y esperanza, consejos apoyados en sus vivencias y siempre desde una intensidad enmarcada en su amplia misión.

De una manera sincrónica esta visita coincide plenamente en oportunidad y contenidos con la conferencia que dictaron los directores de Anajnu sobre el tema de los “Judíos Invisibles”. Tema que se ha convertido en uno de los emblemáticos de nuestro Portal, puesto sobre el tapete al poco tiempo de nuestros inicios y que por su importancia y trascendencia se ha ido transformado en parte importante del debate comunitario.

¿Quiénes son los “judíos invisibles”?. Son todos aquellos y aquellas que, por diversas razones, no participan de la vida comunitaria. Estas razones son diversas: distancia física y ética con las comunidades, sinagogas e instituciones de todas las tendencias que migraron hacia el sector oriente de la capital dejando abandonados a una gran cantidad de correligionarios que, según las estadísticas, son mayoría. Otros se desencantaron por la creciente elitización de las comunidades y no se sintieron cómodos en ese entorno, otros muchos nunca se sintieron convocados.

Las estadísticas son indesmentibles. Según cifras confiables, en Santiago viven unos catorce mil judíos, el 44% viven en las tres grandes comunas del sector oriente, y el 56% en el resto de las comunas del Gran Santiago. Para mayor gravedad, inclusive un porcentaje muy importante de las personas que habitan en el sector donde hoy se concentra una gran cantidad de instituciones judías...tampoco participa. ¡Estamos, por lo tanto, hablando de la impresionante cantidad de aproximadamente diez mil judíos invisibles!

Se trata de familias enteras que están lejos de ser consideradas como "asimiladas" o en vías de serlo. Al contrario, poseen un alto grado de identidad, tienen mezuzá en sus casas, celebran Pesaj entre vecinos y amistades judías, una cifra creciente come Kosher, muchos no creen necesario estar en el marco comunitario para expresarse como judíos. Son en general gentes de clase media, muchos profesionales jóvenes, recién casados, comerciantes, empleados públicos, oficinistas e intelectuales. Son “invisibles” no sólo los que viven en comunas alejadas sino que, también, quienes viviendo en el sector oriente no participan ya sea porque se desencantaron de las instituciones, porque nunca se han motivado o porque no compatibilizan con la oferta comunitaria existente.

Anajnu compromete todo su esfuerzo, para seguir creando conciencia e impulsar de ese modo la búsqueda de soluciones por parte de las instancias comunitarias que correspondan.

 

 

24 de marzo de 2011

 

Atentado terrorista en Itamar. Una horrible masacre en Shabat donde las víctimas fueron, esta vez, una familia pacífica compuesta por los padres y tres de sus hijos, uno de ellos de sólo tres meses de vida.

Se esperaría que lo macabro e inhumano del hecho llevaría a una gran condena internacional por parte de la ONU, de los países que con tanta premura condenaron a Israel por el caso de “la flotilla”, de la prensa que levanta su voz en contra de Israel ante la más nimia de las acciones, de los políticos de todas las tendencias y de toda institución o persona civilizada.

Sin embargo, nada de ello ocurrió. La prensa, tanto nacional como la internacional, ignoró el tema o insinuó que este no era un atentado terrorista o, increíblemente, victimizó una vez más a los terroristas palestinos culpando a las víctimas.

Esta es una situación muy grave que nos habla de una débil política comunicacional tanto de Israel como de las comunidades judías en el mundo y de la ausencia de una política de esclarecimiento eficaz, dirigida a los medios de comunicación y a los líderes de opinión.

Israel no publicita, por un tema ético, fotos de personas muertas ya sea en acciones bélicas o terroristas, sin embargo esta vez la familia de las víctimas no solo autorizó, sino que además solicitó, que las imágenes fueran difundidas, para dar a conocer al mundo la realidad que día a día se vive en Israel.

Es por ello que Anajnu publica en esta edición una sección especial dedicada al atentado terrorista en Itamar, que incluye las terribles fotos del sitio del suceso además de interesantes artículos relacionados. El Portal Judío de Chile solicita a sus lectores que reenvíen esa página a todos sus contactos ya sean judíos o no, tanto del país como del extranjero, especialmente a periodistas, medios de comunicación, parlamentarios, autoridades de gobierno, líderes de opinión, etc. El acceso a esa página se hace desde la sección “Israel” de nuestro Portal, y en ella, además, se encuentra un modelo de mail y la forma de adjuntarlo.

Esta es una oportunidad para demostrar que todos unidos podemos hacer una gran diferencia. Esperamos formar una gran cadena de envíos y reenvíos que pueda mostrar a la opinión pública en todo el mundo, la verdadera cara del terrorismo palestino, que está muy lejos de la imagen romántica que algunos pretenden atribuirle.

Durante la preparación de la presente edición, un nuevo atentado a mansalva, esta vez en el centro de Jerusalem, en un paradero de buses. Una mujer muerta y 31 heridos, muchos de ellos graves, todos civiles, trabajadores, estudiantes, mujeres y hombres, adultos y niños. ¿Alguien condenará a los palestinos por este nuevo y cruento atentado? ¿Acaso los israelíes y los judíos no tenemos Derechos Humanos?

¿Acaso la actual situación en el Mundo Árabe no le ha enseñado nada al mundo?¿no se han dado cuenta que están siendo manipulados y utilizados, por regímenes autoritarios que son capaces de masacrar a sus propios pueblos?¿nadie se percata que están estigmatizando a la única democracia real, en el Medio Oriente?¿Habrá una autocrítica, de aquellos que se tildan a sí mismos como “defensores del pueblo” cuando ha quedado en evidencia que defendían a los dictadores, aquellos que sojuzgan a los pueblos?

 

 

17 de marzo de 2011

 

Semana compleja, sismos, tsunamis y cataclismos mediáticos. Lo de don Francisco ha sido un tema complicado ya que ha dado pábulo para que los antisemitas de siempre expresen su anti judaísmo amparándose en un tema que atañe a una persona miembro de nuestra colectividad.

Esto es algo, que si bien doloroso, nos recuerda y hace patente que cada judío, sea o no observante, sea o no asimilado, representa siempre a su pueblo. Sería inconcebible que si un católico comete una ilegalidad sacáramos como conclusión que todos los católicos actúan de la misma manera o si un español comete un crimen, todos los españoles son criminales. Sin embargo, con respecto a nosotros los judíos, esto es aberrantemente válido.

Extrañamente, lo anterior no es válido para los aportes positivos, si un judío hace algo valioso para la gente o para su país, lo hace, para la opinión pública, como chileno. Pero si se insinúa que este acto positivo lo benefició económicamente, entonces surge la condena al judío.

Hemos escuchado comentarios de periodistas en la línea de lo expresado, hemos visto blogs de importantes periódicos en que se tilda a los judíos (o sionistas, como está en boga) de todos los males, se nos acusa de estar confabulados, de no ser confiables y de una sarta de otras sandeces similares. Se vincula el nombre de un pariente de un ex dirigente comunitario con el tema y eso sirve para insinuar que esa es la forma habitual de actuar del colectivo judío.

Todo ello queda en evidencia después que los resultados del ya famoso y faranduleado ADN indican que la acusación de paternidad no tiene asidero en la realidad. Sin embargo las opiniones vertidas contra todo un pueblo quedan en el inconsciente colectivo y a pesar de su evidente falsedad, aprovechando el desconocimiento de la gente, se utilizará como prueba en algún eventual episodio posterior.

Hace algunos días fue publicado un libro del Papa que exonera a los judíos de la muerte de Jesús. Nosotros ya lo sabíamos desde hace 2000 años, pero la gente educada en esa aseveración durante milenios, sin duda, continuará culpando a los judíos de deicidas. Planteamos la pregunta, ¿Cómo puede la Iglesia reparar todo el daño causado?, ¿basta con exonerar de culpa?¿Qué pasa con las persecuciones, con los autos de fe, con los muertos en las cruzadas y en la inquisición? ¿O con los silencios complices en tiempos recientes? ¿Qué pasa con las persecuciones y sufrimiento de todo nuestro pueblo?¿Cómo se reparan?

Tal vez sea este el momento adecuado para buscar caminos de acercamiento que permitan que seamos reconocidos como lo que realmente somos, ciudadanos como todos, parafraseando al poeta: ni mejores ni peores sino... iguales.

 

 

10 de marzo de 2011

 

El martes 8 se celebró el Día Internacional de la Mujer, en Anajnu nos sumamos al reconocimiento que sin duda merecen las mujeres de nuestro Pueblo.

No estamos hablando solamente de las líderes, como Golda Meir y su trascendental aporte a la creación del Estado de Israel, o de Jana Zenesh nuestra poetisa y combatiente quién dejó un mensaje de bendición a aquellos de nuestro pueblo, que murieron encendiendo llamarada, o a Rosa de Luxemburgo feminista, ideóloga e incansable luchadora por los trabajadores, y a Ana Frank que resistió estoicamente durante años y aún así nos dejó un legado de optimismo y fe en el futuro. También nos referimos a nuestras mujeres soldadas que arriesgan su vida, codo a codo con los hombres por la subsistencia del Estado de Israel, a nuestras angustiadas Idishe Mames que lo dan todo por sus hijos, y lo hacen saber. A todas las mujeres que participan en nuestro y en otros países del mundo asumiendo roles de liderazgo, en beneficio de sus pueblos, ya sea como Ministras, Parlamentarias, Jueces, artistas, periodistas, integrantes de organismos públicos y empresas.

Muy especialmente queremos destacar el gran aporte de las mujeres que activan en las organizaciones comunitarias de nuestro país, ya sea en Wizo, Reshet, Bnai Brith, Vaad Hajinuj, en las diversas comunidades y Sinagogas, en los colegios, en los Hogares de Ancianos, en trabajo social, muchas veces anónimo, aportando su esfuerzo a nuestra colectividad y a la comunidad nacional.

Queremos personalizar nuestro homenaje a la mujer, en una educadora judía de nuestro país que lo ha dado todo por su vocación. Nos referimos a la Morá Penina Eisenberg, quien, en estos días, se apronta a cumplir hermosos 100 años de edad, gran parte de ellos dedicado a la docencia y quién no solo ha enseñado sino que ha dado un noble ejemplo a seguir tanto a los actuales alumnos como también a los padres que tuvimos la suerte y el honor de tenerla como profesora y maestra.

Y por supuesto, nuestro especial homenaje a todas esas mujeres anónimas que desde sus roles ya sea como madres y esposas, como abuelas, como profesionales, como trabajadoras, aportan tan fundamentalmente al bienestar de nuestro país y a la mantención del judaísmo en sus familias.

 

 

3 de marzo de 2011

 

Estamos de vuelta después de un reparador descanso y en condiciones de enfrentar un nuevo año lleno de proyectos, metas y auto-desafíos.

Pensábamos que el mes de febrero sería muy tranquilo en cuanto a eventos, sin embargo, nos equivocamos. También nos equivocamos al estimar que tendríamos una baja de lectores dado la no renovación semanal del material; ni lo uno ni lo otro fue efectivo.

Por una parte se concretó lo que veníamos adelantando desde hacía un tiempo, la Comunidad Israelita Sefaradí decidió emigrar al Estadio Israelita y abandonar su sede de Ricardo Lyon, con el propósito de obtener, según se nos dijo, sinergias con el Estadio y solucionar temas de índole económico. Por ello, en esta edición, presentamos una interesante y oportuna entrevista al Presidente de la Comunidad Sefaradí, Dn. Salomón Camhi, a quién consultamos sobre esta drástica decisión.

Por otra parte, y también en el ámbito nacional, recibimos con beneplácito la invitación de CNN Chile a nuestro Director, David Abodovsky, para ser entrevistado por dicho canal, en conjunto con altos dignatarios de las Iglesias Católica y Evangélica sobre el tema del “perdón”. Dicha entrevista que se suma a otras efectuadas a ambos directores de Anajnu en diversos medios comunicacionales de nuestro país y a las innumerables consultas sobre temas de judaísmo, que habitualmente se hacen desde medios y entidades, demuestra la atención con que Anajnu es seguido por la prensa nacional, la credibilidad obtenida por tratarse de un medio veraz, independiente y transversal e ilustra el aporte que edición tras edición se hace a la difusión y esclarecimiento sobre Israel y el Pueblo Judío.

Ni que hablar sobre lo ocurrido durante febrero en el ámbito internacional, la caída de los dictadores más emblemáticos del Oriente Medio, promovido por la gente de esos países, y que amenaza a otros dictadores aún aquellos de otros continentes con seguir la misma suerte.

Nos llama la atención que aquellos políticos y entidades, de diversos sectores, especialmente de la izquierda chilena, que no dudan en condenar a la única democracia en el Oriente Medio, sin esperar pruebas ni examinar las verdaderas responsabilidades no hayan tenido la misma premura en condenar a los dictadores que están masacrando a sus propios pueblos, han callado o hecho tibias declaraciones diciendo “lamentar” los hechos, actitud que por cierto los retrata de cuerpo entero ante la opinión pública. La transversal Bancada Palestina permanece, por su parte, en un inexplicable silencio.

Más difícil de explicar es la pertenencia de Libia, una dictadura férrea, un país terrorista y un lugar en que no se respetan en lo absoluto los derechos humanos, a un organismo de las Naciones Unidas, el “Consejo de DD.HH.”, al que se supone creado para proteger dichos derechos. Esta pertenencia que duró desde hace un año hasta el día de ayer, en que fue expulsada, nos habla de las razones para la poca credibilidad de la ONU y la falta de legitimidad, por su parcialidad, de sus continuas condenas al democrático Estado de Israel.

No queremos terminar esta editorial sin expresar nuestras felicitaciones al Sr. Shai Agosin quien ha sido electo nuevo Presidente de la Comunidad Judía de Chile, a quien le deseamos éxito en su gestión y le ofrecemos, desde ya, nuestras páginas y toda nuestra colaboración.

 

 

3 de enero de 2011

 

Queridos lectores, nos tomaremos unas muy merecidas vacaciones. Por esta razón hemos preparado una edición triple, con muchísimo material, para que les acompañe durante las próximas tres semanas hasta el 3 de Marzo en que actualizaremos nuevamente el Portal. Anunciamos, desde ya, que les traeremos numerosas novedades que constituirán un aporte importante para nuestro ishuv.

Sin embargo, no queremos retirarnos a un merecido descanso sin antes comentarles un interesante dialogo suscitado en horas recientes:

¿Son necesarias más Sinagogas en Santiago? decía nuestro interlocutor con especial y desafiante énfasis. La pregunta surgió cuando comentábamos la construcción de una nueva sinagoga sefaradí y la significativa instalación de su primera piedra.

Realmente nos sorprendimos por su pregunta pues, al momento, agregó: “ya hay demasiadas sinagogas en Santiago y todas están vacías, debieran eliminar sinagogas en lugar de crear otras nuevas.”

Nuestra respuesta, casi al unísono, no se dejó esperar.

En efecto, no todas las sinagogas están vacías si bien es cierto que algunas sí lo están. ¿De qué depende esto?. Pues sucede que al igual que la economía depende de la oferta y la demanda, en este caso el éxito de las comunidades parece depender de lo intelecto-espiritual. Y cuando hablamos de esta ecuación, sin lugar a dudas nos estamos refiriendo a la Torah como centro de la vida cotidiana.

Las sinagogas que están en sintonía con lo que la gente necesita no tienen problemas ni de asistencia ni menos de continuidad.

Cuando alguien busca espiritualidad y en su lugar recibe sólo liturgia, tarde o temprano se alejará. Más aún cuando esa liturgia está focalizada en la satisfacción estética pero no en el sentido profundo que constituye nuestra milenaria herencia. Por otra parte cuando la persona busca pertenencia y el lugar a que asiste no es acogedor, cuando busca respuestas y no las obtiene, cuando busca integración y no es aceptado, cuando busca comprensión y encuentra sólo cuestionamientos, no seguirá asistiendo a esa ni, por asumir que son todas iguales, a ninguna otra sinagoga.

Por lo anterior es imprescindible que existan diferentes sinagogas tal como existe diversidad en el judaísmo. El nuestro es un camino de búsqueda y por lo tanto es necesario que existan opciones, para que cada cual pueda ejercer, en plenitud, su libre albedrío.

En Chile somos alrededor de 18.000 judíos y hay poco más de una docena de sinagogas, lo cual debiera asegurar una amplia asistencia a cada una de ellas, pero, ¿qué está fallando? ¿Por qué algunas están vacías? ¿Por qué algunas atraen multitudinariamente a las familias y otras no? ¿Por qué sólo algunas están vibrantes de juventudes?

El factor migratorio es relevante para entender esto: si bien somos aproximadamente 18.000 judíos en Chile, de los cuales 15.000 están en Santiago, las sinagogas han ido migrando hacia el sector oriente de la capital, donde viven menos del 50% de ellos y por lo tanto todas se disputan el mismo universo. Esta semana, por ejemplo, se ha confirmado, por fuentes confiables, lo que habíamos anunciado en Anajnu en orden a que una institución migra al Estadio Israelita dejando sin opciones sinagogales ni comunitarias a un importante sector de la ciudad. En este escenario, tal vez nuestro interlocutor esté en lo cierto y tenga razón en decir que son demasiadas las sinagogas existentes... pero, agregamos, en un solo sector...

Sin embargo, en Anajnu opinamos que, siendo el fenómeno de la concentración de las comunidades y sinagogas un tema relevante, percibimos que además existe la falencia, en algunas instituciones, para buscar caminos que signifiquen un retorno de los judíos a la práctica del Judaísmo. No se han preocupado de hacer estudios exhaustivos sobre las reales necesidades espirituales y de pertenencia de los grupos etáreos y de las diversas realidades sociales, económicas y culturales existentes.

Sólo la generación de nuevos paradigmas, la creatividad en la búsqueda de soluciones y por sobre todo la humildad necesaria para una autocrítica que permita darse cuenta de los errores cometidos y remediarlos, hará posible incrementar la participación en la vida espiritual y comunitaria...

 

27 de enero de 2011

 

Ha sido una semana llena de noticias y eventos, muchos de ellos contradictorios; desde la Wikileaks palestina que afectará, aunque no se sabe aun si para mejor o para peor, las conversaciones de paz en el Medio Oriente, hasta declaraciones antisemitas de corte grave de algún personero nacional, publicaciones tendenciosas en un periódico de nuestra capital, pasando por los resultados de la Comisión Turkel, que exoneró a Israel de toda responsabilidad en los eventos de la así denominada “flotilla”.

Hoy, jueves 27 de Enero se conmemora el Día Internacional del Holocausto instaurado por las Naciones Unidas en memoria de las víctimas de la Shoá, que además insta a los países miembros, que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras la enseñanza del Holocausto, con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro.

Nos encuentra esta conmemoración, en medio de una campaña por el reconocimiento del hipotético e indefinido Estado Palestino al que han adherido varios países de nuestra región, entre ellos Chile, Perú y Colombia que, al contrario de Argentina, Brasil y otros, propugna una negociación entre las partes para determinar fronteras definitivas para dicha situación, con el cual todos, inclusive Israel están de acuerdo.

En este momento hay dos delegaciones de parlamentarios chilenos de visita en la región, una de ellas en Israel y la otra, compuesta en su mayoría por parlamentarios de la Bancada Palestina, en Jordania. Esta última propugna el reconocimiento del Estado Palestino, en las fronteras previas al año 1967 fecha en que dicho estado, al igual que ahora, no existía.

En el contexto de esa visita parlamentaria, el Diputado Iván Moreira, vicepresidente de la Cámara de Diputados de nuestro país, ha hecho declaraciones sobre la política interna de Chile, de un claro tinte antisemita, al aseverar: “tanto en éste como en gobiernos anteriores hemos tenido ministros de origen judío, pero hoy los tenemos neutralizados en el gabinete".

Consideramos inaceptables dichas declaraciones discriminatorias, xenófobas y antisemitas de Moreira y reclamamos, de parte de nuestra dirigencia comunitaria, una acción clara y decidida al respecto. Los dichos del diputado, miembro de la coalición gobernante, son una afrenta no sólo al Ministro del Interior, Dn. Rodrigo Hinzpeter sino que además a todos los ministros y parlamentarios judíos que a lo largo de la historia republicana han aportado al bienestar del país, en todos los gobiernos y desde todas las tendencias.

También es inaceptable lo insinuado por El Mercurio que, en una pequeña nota, con respecto a las delegaciones parlamentarias al Oriente Medio, (ver en la sección Vida Comunitaria) expresa textualmente: “En Jerusalén, la delegación chilena se entrevistó con los padres de Guilad Shalit, quien, para el Estado hebreo, permanece secuestrado en Gaza desde hace ya cuatro años”.

Anajnu, envió una carta a El Mercurio, haciendo ver la gravedad de lo ahí expresado, inédito a nivel mundial ya que nadie ha siquiera insinuado, con anterioridad, la posibilidad que el secuestro de Shalit sea un montaje. Por ello, enviamos a El Mercurio material suficiente que incluye el tema de las fallidas negociaciones con la ANP en la búsqueda de un canje, de Guilad Shalit, por presos palestinos además el video develado por sus propios captores de Hamas y otros antecedentes.

Para cerrar, una nota optimista. Durante cuatro días, se realizó en la comuna de La Florida, con notable éxito, un encuentro auspiciado por la municipalidad de dicha comuna, organismos vecinales y la organización del Teatro Cabalá. Al enorme evento anual, denominado "Entre Amigos" fue invitado especialmente para el cierre, el grupo de bailes israelíes de Amisrael. Debido al clima político imperante, se trataba de una apuesta riesgosa. Sin embargo, para sorpresa de organizadores y de una gran cantidad de familias judías residentes en la zona, ello no sólo no ocurrió sino que, por el contrario, el grupo fue ovacionado por la inmensa concurrencia y se constituyó en el único bis entre los múltiples participantes.

Concluimos pues, que muchas veces la actitud de los políticos no es, en absoluto, coincidente con la opinión del pueblo, que respeta y apoya al Estado de Israel pese a los intentos demagógicos de algunos.

 

20 de enero de 2011

Estamos en la celebración de Tu bishvat, el Año Nuevo de los Árboles, el inicio de un nuevo ciclo al igual que los otros tres años nuevos con que nos regala nuestra tradición judía. Sin embargo, este Tu Bishvat tiene un sabor diferente: 5.000.000 de árboles fueron destruidos por el incendio que afectó a Israel, específicamente la zona de Carmel. Ya hemos señalado en nuestras páginas que para Israel los árboles son vitales, son vida, son agua y son aire, por ello donamos árboles en nuestras celebraciones familiares, recordamos y agradecemos con árboles y sembramos árboles en esta festividad de Tu Bishvat. De allí que continuamos apoyando la Campaña de Rehabilitación del Carmel con enorme entusiasmo.

El inicio de este año calendario nos ha deparado grandes impactos. La sensible partida de un amigo, Dn. Elías Ventura Cohen z"l, gran hombre, un sionista convencido, admirador de Israel, un dirigente comunitario de excelencia, y entusiasta colaborador de Anajnu, ha elegido la víspera de Tu Bishvat para dejar este mundo, tal vez porque él mismo es un simbólico árbol de frondoso follaje y fuertes y profundas raíces que oxigenó a nuestra colectividad con su acción fecunda, con una envidiable humildad y siempre manteniendo un bajo perfil. Podemos señalar con total seguridad que Elías Ventura fue un gran caballero que luchó por sus ideales sin ofender a nadie, respetando a sus adversarios y manteniendo siempre el diálogo con todos, privilegiando los grandes acuerdos.

Por otra parte, la guinda de la "torta" son los trascendidos, de fuentes fidedignas, respecto a la inminente migración de una comunidad y su sinagoga hacia el sector oriente de nuestra capital. Esta vez serían los vecinos de la zona Providencia los afectados. Anajnu continuará en su cometido de mantener este tema en la primera línea de su esfuerzo comunicacional y a la vez proponer alternativas válidas para paliar los efectos de este drama comunitario. Nos alegramos que algunas instituciones judías ya estén tomando con seriedad este tema de la orfandad espiritual y comunitaria de miles de nuestros hermanos y estén planificando acciones concretas para contribuir a su solución.

La política nacional también nos ha traído importantes noticias: el reconocimiento de un eventual Estado Palestino por parte del gobierno de Chile que, aunque influido por la poderosa Bancada Árabe-Palestina, ha marcado una postura alejada del resto de los países de Latinoamérica, al no haber explicitado fronteras, para ese inexistente estado. A pesar de ello creemos que es necesario un esfuerzo comunicacional y diplomático importante, para lograr la mantención de esa postura por parte de nuestro país.

Hacemos votos por que el resto del año tengamos más positivas novedades. Que fructifiquen los grandes proyectos comunitarios, creativos y fundacionales que sabemos se preparan en estos momentos para paliar en parte el problema de la migración de las instituciones, y que en el próximo Tu Bishvat, al cumplirse un nuevo ciclo, podamos tener una mejor colectividad, más consciente, solidaria, participativa, transparente y dialogante.

 

13 de enero de 2011

El tema de la semana, sin duda, ha sido el reconocimiento de Chile a la existencia de un inexistente, Estado Palestino.

Este anunciado llega después que varios otros estados de la región se han pronunciado, con la salvedad que Chile no ha mencionado fronteras del hipotético estado y se ha limitado a decir que estas deben ser fijadas de común acuerdo entre las partes.

Un paso más allá ha ido Colombia quién ha dicho que reconocerá al Estado Palestino sólo cuando este se defina en una negociación bilateral entre los palestinos e Israel, y garantice la seguridad y legitimidad del Estado judío.

Chile y su gobierno han sido valientes; este último tiempo ha habido un intenso y feroz lobby palestino que pretendía el ansiado reconocimiento en las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días. Recordemos que Chile posee la colonia palestina más grande del mundo, unas 300.000 personas, lo que asegura una no despreciable franja de mercado electoral.

Ha quedado en evidencia, a pesar de que había sido negada aún por nuestra propia dirigencia comunitaria, la real existencia de una transversal “Bancada Palestina” que actúa con fines que nada tienen que ver con aportar a Chile sino que más bien intereses foráneos que no debieran ser parte del accionar de parlamentarios elegidos para representar a nuestro país.

Baste decir que la pretensión del retorno a fronteras previas a la ocupación militar en una guerra, bien podría jugar en contra de los intereses de Chile ya que basado en ello, algún país limítrofe podría pedir la devolución de los territorios legítimamente ocupados por nuestro país durante la Guerra del Pacífico. Además que el multilateralismo es lo contrario a lo que Chile ha postulado en sus relaciones con nuestros vecinos, que es el bilateralismo.

Debemos tomar cuenta que estamos ante una nueva estrategia de lucha; los estrategas palestinos tomaron nota de los excelentes resultados que les dio el tema de “La Flotilla” y hacen por lo tanto uso de una nueva forma de enfrentamiento: la “Guerra Comunicacional”. Anajnu, una y otra vez, ha denunciado y alertado respecto a esta estratagema, y ha jugado un rol de vanguardia para afrontar esa realidad abrumadora, tanto en su agenda comunicacional, como en sus gestiones públicas y privadas.

El planteamiento de “dos Estados, para dos pueblos” recoge una mayoritaria adhesión, tanto, entre nosotros los judíos de la diáspora, los israelíes y también en el pueblo palestino. Sin embargo, cada vez que se ha estado a punto de alcanzar un acuerdo, la acción de aquellos que sólo pretenden la destrucción del Estado de Israel, ha logrado, a través de atentados, lanzamientos de cohetes Kazam, o introduciendo nuevas demandas, que estos esfuerzos terminen siempre, en un rotundo fracaso.

Queda en evidencia las inmensas diferencias que separan a los palestinos lo que legitima la pregunta: ¿A cuál Estado Palestino reconoce Chile? ¿Al de la ANP que niega el status de Estado Judío a Israel? o ¿Al de Hamás, que dice que su pretensión es destruir a Israel?

Está claro que previo a un reconocimiento al Estado Palestino y a cualquier negociación con Israel debiera haber negociaciones, entre los mismos palestinos, para definir una plataforma común que transparente sus reales espectativas.

La posturas de exigir que Israel no sea denominado “Estado Judío”, a pesar de serlo, demuestra la real pretensión de intentar, por todos los medios, la destrucción y subsecuente ocupación del territorio israelí. Las señales han sido claras a través de discursos, arengas y hasta en la gráfica que muestra un "Estado Palestino" ocupando todo el territorio de Israel...

Anajnu hace un llamado al Gobierno de Chile, en orden a no dejarse influir en este tema por individuos interesados, no en la justicia, sino en la destrucción de un Estado cuya legalidad ha sido, desde su origen, reconocida, tanto por las Naciones Unidas, como por una lectura espiritual y moral de la historia de la humanidad.

 

6 de enero de 2011

 

Durante un evento comunitario, alguien nos increpaba con firmeza: ¿qué importancia tiene el que ustedes sean transversales?, ¿Para qué sirve?, ¿Cuáles son los beneficios de ello?, ¿a quién favorece?

Nosotros, un tanto extrañados, ya que jamás pensamos que alguien pudiera cuestionar nuestra transversalidad, la que vemos como una virtud superlativa, le explicamos nuestro punto de vista. No fue hasta algún tiempo después que nos dimos cuenta que la explicación que dimos a esa persona había que darla a otros que tal vez pensaban como él y, por ello, hemos encontrado pertinente dedicar esta editorial, a este interesante tema.

Lo primero que aclaramos es que, ambos socios de Anajnu provienen de diferentes corrientes de pensamiento espiritual. Esa sola circunstancia genera que las decisiones editoriales sean producto de un intenso y enriquecedor debate interno, que se prolonga hasta llegar a consensos.

Cuando fundamos Anajnu, ambos nos sentimos interpretados por el midrash sobre los Rabinos Hillel y Shamai, que al pedir sanción divina sobre cual postura era la verdadera, escucharon un “eco celestial” que decía, “Ellu ve ellu divrei Elokim jaím”, “Estas y aquellas son las palabras del Di-s viviente”.

De allí nuestra decisión de dar cabida a todas las voces del Di-s Viviente, a dar la oportunidad a nuestros lectores de conocer posiciones diversas que les permitieran asumir posturas concientemente informadas. Hemos aprendido que este paradigma es fundamental para el crecimiento personal y colectivo en el plano intelectual y espiritual.

¿Para qué?, para generar una atmósfera comunitaria que permita la interacción de todos los integrantes de nuestro ishuv. Ese clima lo denominamos “Shalom Bait” (Paz en el hogar) y lo consideramos imprescindible para que el accionar colectivo sea fructífero y dejemos de vernos el uno al otro como adversarios, como lo fue durante mucho tiempo y podamos construir juntos el kulanu k’ejad, todos como uno.

Pero no sólo la transversalidad representa a Anajnu, también la independencia. Esa característica nos permite, tanto a los editores como a colaboradores y columnistas, expresarse libremente y sin censuras ya sea en temáticas de nivel comunitario como en las del ámbito nacional e internacional.

Una simple lectura a las estadísticas, así como los estudios en terreno de corrientes de opinión, nos han permitido concluir que estamos cumpliendo con nuestro cometido: por un lado dinamizando a nuestro ishuv, haciéndolo revivir en la participación y el diálogo, esclareciendo en temas trascendentes, generando opinión pública, divulgando y transparentando las acciones comunitarias, permitiendo el acceso a temas judaicos a quienes han sido marginados por la migración y elitización de las comunidades y sinagogas, y planteando nuevas formas de acción que posibiliten la participación, de los judíos de nuestro país.

Si en algo estamos ciertos, tanto editores como participantes y lectores, es que la innovación ha sido y será el discurso comunicacional que hemos asumido. Y esa innovación se ha basado, en esencia, en el respeto a las opiniones y en el entender que nuestro Pueblo es un cúmulo de diversidades culturales, linguisticas, étnicas e ideológicas con una riqueza espiritual que solamente a través de la transversalidad, es posible dar a conocer.

 

 

 

 

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