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Entrevista:
"Lo que los jóvenes
buscan es estudio... el resto son fuegos artificiales..."

El Rabino Elihau
Tamim conversa con Anajnu
Sefaradí por todos lados, perspicaz,
inteligente y rápido en captar las derivaciones que
adquiere la conversa, Elihau Tamim es poseedor de un
talento admirable: es un auténtico Maestro. Con una
cultura general extraordinaria, sumada a la
inmensidad de sus conocimientos en Torah, su sentido
de los procesos históricos adquiere niveles
sorprendentes aún en el plano de la conversa
personal, fuera de las cámaras. Sabedor de la
importancia adquirida por la Sinagoga Sefaradí Bet
Yosef, no obstante, conserva una sencillez que
fortalece aún más la sabiduría de la que es
poseedor. El éxito del proyecto es inocultable; por
decenas llegan los jóvenes y familias enteras a
adherirse a la nueva sinagoga sefaradí, donde él, con sus apenas
28 años de edad, ha sabido innovar basado en
el tesoro que significa el legado judío: la
educación. Para mayor sorpresa, habla Idish a la
perfección, lo que viene a completar un cuadro de notables experticias que apenas
comienzan a asomar. Su voz siempre calma, sin
embargo, contrasta con las dotes vocales que exhibe
en la sinagoga sefaradí, a tal punto que al
escucharle cantar, tuvimos ganas de exclamar
un castizo e ibérico "¡Olé!", en vez de responder con el clásico "amén".
por Mijael Vera
- Rab Elihau Tamim,
¿qué es Bet Yosef?
La Sinagoga Sefaradí Bet Yosef es un proyecto que se inició por
la iniciativa de Aish Hatorah con un grupo de sefaradíes deseosos de
contar con un espacio para el cultivo de nuestras tradiciones,
rituales y forma de festejar las fiestas. Comenzó por el impulso que
año tras año fue generando la celebración de los Yamim Noraim según
el rito sefaradí y que, gracias al apoyo del señor Dov Friedberg y
otros, se vino a plasmar en la constitución de esta Sinagoga que,
como se verá, viene a llenar un vacío.
- En estricto rigor es una sinagoga ortodoxa...
No. Es una sinagoga sefaradí. Basta con hacer memoria de las
tradiciones de nuestros abuelos para ver que esta es una sinagoga
sefaradí. La tradición histórica sefaradí fue siempre lo que hoy
reconocemos como una forma "ortodoxa". Pero, en estricto rigor, es
una forma sefaradí de hacer las cosas, ajustadas a la Halajá (Ley
judía), conforme a nuestros usos y costumbres que en otros países,
felizmente, se han mantenido y acrecentado.
- Lo cierto es que en el paisaje actual que vivimos en Chile, en que
las instituciones de origen judío sefaradí derivaron hacia formas de
judaísmo liberal, la Sinagoga Bet Yosef es reconocida como
"ortodoxa", aunque en su concepción espiritual su acento esté en lo
"sefaradí".
Es cierto. Pero no hay que confundir el hecho de que el rabino
sea una persona ortodoxa con que la sinagoga y la gente que
participa en ella sea
necesariamente ortodoxa.
En el hecho práctico no es así. . Lo verdaderamente importante es
que comprometemos todos nuestros recursos en la educación y la lucha
contra la asimilación que, lamentablemente, existe.
- Un tema que siempre está presente es la fragmentación presente en
la judería chilena; surgen comunidades por doquier, algunas
sobreviven escasamente, otras se desarrollan. En este marco una de
las observaciones críticas es, precisamente, porqué no poner acento
en las instituciones ya tradicionales en Chile, generando
trasformaciones allí, y no tener que andar fundando otras
comunidades para estar más "cómodos".
En todas partes del mundo se van creando nuevas sinagogas por
distintos motivos: se van formando nuevos barrios, necesidades
distintas a las de las
instituciones
ya existentes; no es malo, es el desarrollo natural del pueblo
judío. Lo que si te puedo decir claramente es que en nuestra
sinagoga todos
son bienvenidos. Niños, jóvenes, adultos. Todos los sefaradíes que
quieran estudiar en profundidad, aprender, conocer, practicar. Aún
quienes no tienen una concepción de la fe sólida, o quienes andan en
la búsqueda de orientación y respuestas para sus dudas. Nuestras
puertas están abiertas para todos. No hacemos distingo alguno. No se
crea que aquí todos usamos sombrero o nos vestimos de negro...lejos
de eso. Aquí no preguntamos si la persona llegó en auto en
Shabbat, o si su cocina
es estrictamente kasher. En lo concreto, nuestras puertas están
abiertas, y cientos de sefaradíes chilenos lo han vivenciado así y
han encontrado aquí su domicilio espiritual. Especialmente los
jóvenes.
- En efecto, ese es un tema crucial: los jóvenes. Hemos quedado
sorprendidos de ver jovencitos que recién hecho su Bar-Mitzvá ya
están leyendo la Torá con propiedad y seguridad absolutas, además de
manera impecable y con gran entusiasmo.
Curiosamente la medida del éxito que tenemos es producto de un
antiguo concepto judío aplicado con especial énfasis: la vida plena
del judío comienza con el Bar-Mitzvá y no termina allí sino que
empieza, como acontece comúnmente. Sabemos que muchos jóvenes llegan
a los trece años, hacen su fiesta, reciben los regalos y no vuelven
nunca más a la sinagoga. Acá sucede lo contrario. La formación que
les damos a los jóvenes es integral en estudio y en toma de
conciencia de lo que son sus responsabilidades en un marco de
alegría y satisfacción. Por eso puedes encontrar tantos jóvenes
plenamente identificados con la sinagoga y los servicios, en los
cursos, inclusive dictando clases.
- ¿Ya tiene jóvenes dictando clases?
Por cierto. Nuestro concepto es que el rabino es un maestro y un
guía, pero su presencia no es imprescindible. Si yo no estoy, muchos
son capaces de hacer el servicio. Se trata de dar el espacio para
que la gente pueda desarrollarse al máximo de sus capacidades y, si
Hashem así lo quiere, incluso más que el rabino. Por lo demás
estamos formando monitores, guías, lectores de Torá, auténticos
continuadores del Judaísmo y la cultura sefaradí. Esto ha sido un
gran éxito porque en la actualidad tenemos jóvenes que enseñan a
otros Halajá desde las fuentes en hebreo, a leer la Torá y jazanut.
Y esto no solamente acontece en los jóvenes. Muchos adultos y
mayores se han reencontrado con las tradiciones y las vivencian con
un entusiasmo ejemplar. Las personas llegan y se quedan. Reconocen a
éste como su "hogar comunitario sefaradí", aún proviniendo de otras
instituciones. Es el marco digno para una labor que asegura
continuidad e identidad.
- Sin lugar a dudas esto es nuevo en el mundo sefaradí chileno.
Es nuevo en Chile, pero no es novedoso. Lo que hacemos no es
nuevo, es lo que hizo el judaísmo sefaradí en otros tiempos. Es lo
que se hace en todo el mundo actualmente y no es otra cosa que la
fórmula que siempre tuvo éxito desde tiempos remotos. Estudio,
estudio, estudio. En todos los niveles, en todas las formas, para
todas las edades. De hecho ha sido ese el gran aporte de la cultura
sefaradí para todo el mundo judío. No veo novedad en ello, pero sí
queda en evidencia lo necesario que se hacía contar con este núcleo
generador de continuidad. Son muchos los jóvenes y adultos deseosos
de conocer más de la Torá, aprender las leyes, las tradiciones, las
explicaciones de las fuentes bíblicas y talmúdicas desde miradas
profundas. Esto no es "nuevo". Siempre fue así. Siempre hubo
personas deseosas de encontrar respuestas para sus vidas a partir de
la Torá. Esas respuestas siempre estuvieron.
- Lo que usted describe es el ideal de una comunidad eficaz
Sin duda lo es. Pero, permíteme corregir un punto importante. No
somos una comunidad. Somos una sinagoga que pertenece a Aish Hatorah
Chile, liderada por el rabino Jaim Waisbluth, que pertenece a Aish
Hatorah internacional y cuyo proyecto nos acoge y estimula con
especial energía. Muchos
de nuestros jóvenes también participan de Morashá, dirigido por el
rabino Matías Libedinsky, que tú bien conoces. Participan de todas
las actividades comunitarias en un plan de integración que ya
existía desde antes del nacimiento de la Sinagoga Sefaradí Bet Yosef
de Aish Hatorah. Y esto satisface a los padres que ven a sus hijos
en un marco seguro, nutritivo, en donde los espacios de desarrollo
son múltiples y exitosos.
- ¿Qué es lo que buscan las personas, entonces? ¿Vida comunitaria
saludable? ¿Estudios avanzados? ¿Un marco de contención para sus
familias?
Lo que las personas buscan es sabiduría. La sabiduría de la Torá
para aplicarla en sus vidas cotidianas. Las personas buscan crecer,
conocer, reflexionar, sentirse parte de una gran familia judía, como
lo fue siempre, sin distingos de ninguna especie. Lo que los jóvenes
buscan, en definitiva, es estudio. El resto son fuegos artificiales.
- ¿Y cuál ha sido la "receta"? Porque parece que esa es la piedra
fundamental de esta construcción, la fórmula que todos buscan y que
no siempre
resulta...
Lo que hemos hecho es rescatar las antiguas recetas y aplicarlas
con un formato fresco. No es más que eso. Como dije antes:
educación, educación, educación. Pero de una manera juvenil y
fresca.
- ¿Eso hace a la sinagoga Bet Yosef ortodoxa? ¿neo-ortodoxa? Quiero
insistir en este tema pues la sinagoga sefardí que usted lidera se
ubica en un marco físico que es el mundo de la ortodoxia...
También quiero insistir que la sinagoga no es "ortodoxa". Es
judía y es sefaradí, liderada por un rabino "ortodoxo". Te voy a
agregar algo más. La palabra ortodoxia se empezó a utilizar
alrededor del 1700. Antes de eso sólo era Judaísmo. En nuestra
sinagoga hay temas de progresismo más acentuados de lo que muchas
personas se imaginan. A veces la gente piensa que estamos
enfocados hacia un solo público, hacia un público estricto y
riguroso. No es así. Entendemos que cada cual tiene su ritmo, sus
procesos de aproximación a la Torá. Ya te dije que aquí no le
preguntamos a la persona si llegó en auto en Shabbat. Por cierto
jamás lo recomendaría. Lo que importa es que todos sepan que aquí
tenemos un espacio judío y tradicionalmente sefaradí.
- De acuerdo, pero, ¿qué es lo que hace a Bet Yosef una sinagoga
"tradicionalmente sefaradí"?
Te lo digo concretamente. Tenemos un ritual sefaradí heredado
por generaciones. Una forma de perfilar nuestros sentir, de
construir familia, de educar participando. Tenemos un especial
acento en los jóvenes y los niños. Y esto lo he heredado de mi padre
que fue rabino en Paris y que tuvo un trabajo muy fuerte con los
jóvenes. Ya a los 6 años yo leía la Haftará...y con las
correspondientes entonaciones...
- ¡A los 6 años! ¿Y eso es halájico?
¡Claro que sí! La halajá es muy dinámica e incluso, puede ser
entretenida. La halajá permite que un niño pequeño suba a leer la
Haftará en Shabbat y, de hecho, nosotros ya tenemos niños desde los
7 años que pronto leerán la Haftará...y no una aprendida de memoria,
¡no señor! Tenemos muchachos estudiando para ser Jazanim, y de
manera muy ajustada y conforme a nuestras melodías tradicionales. En
los próximos Yamim Noraim tendremos a diez jóvenes que manejarán
parte de los servicios. Otros cinco ya leen Torá de manera perfecta.
Dos comienzan a ser profesores-instructores de Jazanut. Nuestro
objetivo es formar instructores al breve plazo. Mucho más pronto de
lo que creíamos al principio.
- De manera que cuando usted no está, todo sigue funcionando de
manera perfecta
Je, je. Así es. Ese debiera ser el objetivo de todo líder
espiritual. Es tan grande el desarrollo que tenemos en el sector
juvenil sefaradí, que es común la celeb ración
de cenas de Shabbat con 40 jóvenes en mi casa. Ya hemos "kasherizado"
una buena cantidad de cocinas de casas particulares. Estamos
impartiendo un curso especial de Halajá para mujeres. Por otra
parte, en el sector adulto estamos con un desarrollo sorprendente.
Tenemos muchas clases durante la semana, que se desarrollan en el
marco de Aish Hatorah, y que no están necesariamente enfocadas sólo
a los sefaradíes. Como ves, estamos lejos de quedarnos petrificados
en el momento. Todo este éxito es el producto de un enorme esfuerzo,
con pocos recursos, con mucho entusiasmo, y con la ayuda siempre
generosa de Hashem.
- ¿Y cómo distribuye su tiempo entre tantas responsabilidades,
además de su familia?
De una manera
muy feliz, como debe ser en una persona. Además de mis
responsabilidades en la Sinagoga Bet Yosef, dicto clases de Guemará
para niños de 8º, y 3º a 4º medio en el Colegio Maimónides. Estoy a
tiempo completo. Eso me hace sentir pleno.
- En Anajnu estamos ya enterados que pronto se iniciará el proyecto
de la "casa propia", la construcción de una sinagoga sefaradí.
¡Exactamente! Mira, aquí tengo los planos. Te los muestro. Se
tratará de una sinagoga que construiremos en los terrenos Aish
Hatorah, con un espacio para varios centenares de personas, segundo
piso para damas, salas de clases, espacios de desarrollo, oficinas.
Esto nos llena de entusiasmo y alegría. Por lo pronto ya tenemos una
agenda de actividades para completar el proyecto. De hecho tenemos
una Hajnasat Séfer Torá (recepción de un rollo nuevo de la Torá) el
próximo 29 de agosto. Por ahora funcionamos en un salón más pequeño
de Aish Hatorah, que hemos remozado lo más cálidamente posible, pero
queda claro que muy luego tendremos una sinagoga, la Sinagoga
Sefaradí Bet Yosef de Aish Hatorah.
- Tenemos cultura sefaradí para bastante tiempo, entonces.
La tenemos, sin duda. En la Sinagoga Bet Yosef esto es una
realidad, para alegría nuestra y la memoria de nuestros
antepasados...

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