Entrevista:

Alejandro Ergas: "Hay que hablar menos y hacer más"


La iniciativa es de carácter inédito a nivel mundial, y su autor es un chileno. Alejandro Ergas es el entusiasta impulsor de Yom Tzedaká que se festeja el 30-31 de agosto, primer día del mes de Elul en el calendario hebreo, mes propicio para la reflexión y la preparación del año nuevo judío. La idea ha ido sentando continuidad en diversos países, y espera que este año gane un espacio de relevancia en el paisaje colectivo. De allí su entusiasmo y alegría por una actividad de insospechada trascendencia que resume su conocido espíritu filantrópico ya puesto a la vista desde la presidencia del Ariel Job Center y su valioso aporte a la inserción laboral de judíos y gentiles. Por estos días ha sido entrevistado por diversos medios de relevancia internacional interesados en Yom Tzedaká. "Faltaba Anajnu" le decimos al comenzar la conversa. ". La entrevista más difícil de todas" agrega con simpática complicidad.

por Mijael Vera

Alejandro, sabido es que la celebración de Iom Tzedaká es una iniciativa inédita que ha ido ganando presencia en el ámbito nacional e internacional. ¿podría explicarnos el significado de esta loable iniciativa?

Yom Tzedaka es una idea que surgió hace dos años cuyo fin es sensibilizar a las personas a ser mas generosas y darse cuenta del gran beneficio que esto representa para ellos mismos. Se benefician tanto o más los donantes que los receptores. La Tzedaká es el secreto mejor guardado.

¿Qué es la Fundación Tzedaká?¿dónde nace y cómo define su estructura jurídica?

No existe la fundación Tzedaká legalmente aun. Por ahora es solo un nombre que uso en algunas de mis actividades filantrópicas, como en el Ariel Job Center, para no aparecer directamente yo.

Es decir...¡se trata de una realización que surge en el ámbito nacional! Un "producto chileno". ¿Cómo llega a adoptar esta iniciativa? ¿Qué impulso interno le llevan a asumir esta noble tarea?

Yom Tzedaká se celebra con empanadas y vino tinto o más bien con marraqueta y bilz!. Sí, es un "producto chileno 100%". Lo que me impulsó fue el constatar que como comunidad estábamos muy al "debe" en cuanto a generosidad y disposición a ofrecerse como voluntario. Yo he vivido varias veces en EEUU y allá he podido comprobar cuánto mas generosos son los norteamericanos al donar su tiempo (voluntariado) y dinero. Acá hay ejemplos notables de gente muy entregada, pero son una minoría y debemos construir desde los niños chicos una sociedad mas dispuesta a ayudar: se lo debemos a nuestros hijos y a nosotros mismos.

Una de las temáticas que interesan enormemente a nuestros lectores es el de los criterios de evaluación para medir el impacto de estas iniciativas. En el caso de una toma de conciencia respecto a los valores ético-espirituales inherentes a la Tzedaká, ¿Cómo se podrían medir los resultados?

El objetivo no es alcanzar un cómputo final al estilo Teletón. Cada comunidad verá si realizan actividades de fundraising en Yom Tzedaká y si ello les implica año tras año un mayor incremento en las donaciones recibidas. El verdadero beneficio que busco va orientado al donante y no al receptor. Que nos demos cuenta lo bien que nos hace, como nos eleva y el sentido que da a la propia vida, el involucrarse y compartir con la gente que necesita. Existen oportunidades de ayudar en todas partes, más cercanas de lo que a veces pensamos y recordemos que no se trata siempre de entregar dinero sino de tiempo, atención, cariño, .... Lo que das es lo que recibes.

Nuestro pueblo tiene el mandato de dar el 10%, de hacer Tzedaká siempre y debemos honrar ese compromiso. Al dar no se pierde, se gana por lejos. "Mas hace el mendigo por el rico que el rico por el mendigo"

¿En qué mejora la sociedad cuando se interviene con la Tzedaká?

La sociedad mejora porque quienes dan mejoran como personas y quienes reciben se sienten mas considerados, a veces menos rechazados. Hoy me toca dar pero mañana tal vez me toque recibir ... La Tzedaká espiritualiza lo material

¿Considera usted que el servicio público es una forma de Tzedaká?

Se que hay gente que sirve a su país en el ámbito publico y sacrifica su bienestar material y familiar por ello, pero la verdad siento que es una minoría. Mentiría si dijera lo contrario.

¿Cómo evalúa usted el saber que en las poblaciones, hospitales, centros culturales hay muchas personas judías que, anónimamente, desarrollan una actividad de voluntariado al servicio de la sociedad, especialmente los más desposeídos?

Lo encuentro espectacular, sé que es así. Somos chilenos de religión judía y nos corresponde actuar en nuestro país como un ciudadano mas sin embargo debemos recordar que los judíos somos pocos, algunos han sido discriminados y debemos apoyarnos entre nosotros. Si no somos nosotros, ¿Quienes?. Como dijo el Rambam: ayudar a un familiar antes que un amigo, a un amigo antes que un desconocido.

Históricamente la Tzedaká ha sido interpretada sesgadamente como una acción de desplazamiento fluido de bienes materiales, en otras palabras, limosna. Esto ha trivializado el término, y muchas veces nos encontramos con la crítica de que la caridad no cambia las condiciones que generan desigualdad y que se requiere de otras iniciativas de intervención estructurales. ¿Cual es su mirada al respecto?

Esta es una pregunta profunda, compleja y muy actual. De nuevo: mi visión sobre este asunto va enfocada al que DA, a como mejora como persona al conectarse e involucrarse, mas que a como se beneficia el receptor. Me importa la persona y ella como célula básica de la sociedad producirá un cambio general al elevarse y crecer. No creo que serán los partidos políticos ni las bancadas parlamentarias quienes nos lleven por un mundo mejor; creo en la gente y en su potencial. La Tzedaká produce justamente esa justicia, se equilibra la balanza aunque sea a un nivel micro pero replicado en miles de casos es un cambio estructural, más sutil pero potente.

¿Un "cambio estructural" orientado hacia dónde? ¿cuál es el modelo de sociedad a la que debiéramos aspirar como judíos integrados a la civilidad?

Un cambio estructural profundo, donde nos importa el otro, donde estamos pendiente del vecino ó del pariente caído. Donde no debemos enrejar las casas y andar enojados por la calle, donde haya confianza, donde se salude al otro en un ascensor como ocurre en la mayoría de los países, pero no ocurre aquí. En definitiva donde somos una comunidad y no donde a cada uno solo le importa lo suyo, su auto, su casa, sus cosas y no cree en nada ni en nadie.

¿Qué otras acciones se pueden hacer para educar para la generación de una conciencia colectiva en pro de integrar al paisaje la Tzedaká como principio de acción constante?

Mi propuesta fue lanzar Yom Tzedaká y espero que cada cual la haga suya a su manera y yo desaparezca de entrevistas como esta. La idea se lanzó y debe tomar vida propia. Creo que la juventud esta mas conectada con los demás que lo que estuvimos nosotros cuando jóvenes. Soy optimista y creo que vendrá una generación mas solidaria y amable.

En el Yom Tzedaká ¿a quien hay que dar?

Hay que dar a quienes uno quiera y por supuesto puede ser a más de un solo receptor: sinagogas, comunidades, parientes, amigos, Reshet, Wizo, Fobeju, Maimónides, Hogar de Ancianos, Bomba Israel, Policlínico Israelita, caja de alimentos a indigentes, etc... Lo importante es dar sin demasiada medida y luego observar la satisfacción que se produce.

¿Hay un espíritu de solidaridad en el judaísmo chileno?

Se está desarrollando ese espíritu fuerte. Hoy no creo que seamos un ejemplo a nivel mundial, como comunidad toda, aunque con notables excepciones.

¿Se difunde esta actividad desde el púlpito de las distintas comunidades?

Es lo que espero. He hablado con la mayoría de los rabinos en Chile y varios en el extranjero. Yom Tzedaká se esta difundiendo a miles de personas en este momento alrededor del mundo. Hoy me entrevistaron desde Israel para una publicación web que se despachará a 300.000 personas.

Una de las causas del antisemitismo es la ignorancia. Las gentes no nos conocen, no saben lo que hacemos, ni saben de nuestros esfuerzos. Probablemente se quedan, a veces, con la imagen de algunas grandes realizaciones de caridad que, lamentablemente, se reciben como de "un grupo de millonarios que hacen algo para aliviar su conciencia". Es interesante pensar que las intervenciones sociales debieran ir acompañadas de programas de educación popular, de una instalación comunicacional adecuados

No sé. A veces mucho esfuerzo comunicacional da para pensar que es sólo eso, marketing o autopromoción y puede resultar contraproducente. "Una acción vale más que mil palabras". En Chile todos opinan de todo, sobra farándula y faltan hacedores. Hablar menos y hacer más. Si es de verdad y si esas acciones son generalizadas y producen una mejora tangible o por lo menos existe un intención clara, entonces se sabrá.

Por el Ariel Job Center han pasado más de 3.000 personas, más del 80% no son judíos y ellos se llevan una gran imagen de nuestra comunidad. Pero nuestro esfuerzo allá es real, jugado totalmente y no sólo una instalación comunicacional. Las obras de verdad hablan por si mismas y cuando no hay contenido la gente se da cuenta.

Exactamente, y allí queríamos llegar. Cuéntenos de la extraordinaria labor de Ariel Job Center. Conocemos la actividad, sin embargo, aún un importante sector del ishuv precisa informarse más ampliamente

Bueno, el Ariel es un centro laboral donde recibimos a profesionales que están en búsqueda de trabajo o de mejorar su empleabilidad actual. Los capacitamos con múltiples talleres, con el apoyo de 4 profesionales y varios voluntarios a través de coaching, mentoring, cursos de inglés, computación, intermediación laboral o outplacement. Pueden entrar a arieljobcenter.cl a ver todo lo que hacemos. Maimónides dice que la manera más elevada de ayudar a alguien es ofreciéndole empleo antes de que requiera caridad.

Vemos la labor de Job Center como la aplicación en lo cotidiano de los valores de Tzedaká, sin dudas. Ahora bien, ¿qué rol juegan los medios de comunicación judíos en la tarea de formar, y no sólo informar, respecto a la definición de una conciencia real, constante de lo que es Tzedaká en nuestro ishuv?

Tienen un rol muy importante. Los medios en general tienen hoy una gran relevancia y con su opinión generan realidades. Un medio en manos irresponsables generan daño pero si se es bien intencionado genera grandes aportes y múltiples beneficios. Anajnu, por ejemplo, ciertamente tiene un rol que jugar y debe seguir convocando voces y mentes positivas y motivadoras, que nos inspiren con una visión de futuro potente para no quedarnos sólo en la denuncia o la victimización.

 

Nota de Anajnu: Alejandro Ergas Weisner, es un reconocido empresario Inmobiliario y hotelero. Ingeniero Civil Industrial Eléctrico titulado en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Casado con Mariana Kaplun, con 3 hijos, es también Presidente del Ariel Job Center y Presidente de  Amigos de Israel.

 

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