|
Entrevista:
"Hay una frase que no puedo olvidar:
"Israel, maldito seas"

por Roberto Giusti
Pynchas
Brenner es un desafío para quien tenga de los
rabinos la visión estereotipada de unos viejos de
luengas barbas, encerrados en habitáculos
polvorientos, descifrando, año tras año, el sentido
de las sagradas escrituras. Nada que ver, el rabino
mayor de la Unión Israelita de Caracas es un hombre
moderno y a sus 79 años exuda la vitalidad y el
conocimiento universal de un personaje cuya cultura
va más allá de los límites de la religión.
Heterodoxo y liberal por definición, advierte que no
se deben obedecer todos los dogmas de los libros
sagrados porque la visión actual de Dios no puede
ser la misma de la Edad Media. Polaco con estancia
en Perú y estudios en EEUU, es venezolano desde hace
muchos años y desde esa múltiple condición conversó
con El Universal.
-¿Estuvo usted en la reunión con el Presidente?
-No.
-¿Por qué?
-No fui invitado.
-¿Cómo interpreta la omisión, considerando que
usted es una autoridad de la comunidad judía en el
país?
-No puedo penetrar las mentes ajenas, pero la
realidad es que no fui invitado a la reunión.
-¿Qué beneficios puede sacar la comunidad judía
de esa reunión?
-Toda reunión entre grupos es saludable. En lugar de
balas son buenas las palabras y aquí se trata de
escuchar, de parte de las autoridades, las
preocupaciones de la comunidad judía. Se podría
pensar que algunas son conocidas de antemano, pero
es bueno verbalizarlas.
-¿Cuáles son esas preocupaciones?
-La comunidad judía está muy preocupada por el
rompimiento de relaciones entre Venezuela e Israel y
considera que deberían reanudarse lo más pronto
posible. Siempre en la misma dimensión que han
tenido desde el establecimiento del Estado de
Israel, el 14 de mayo de 1948. La ruptura es algo
extraño porque ocurre por causas bélicas o por
agravios de un país contra otro y en el caso de
Venezuela con Israel las relaciones han sido muy
cordiales.
-Pero el Presidente ha sido muy crítico al acusar
a Israel y señalar las causas.
-No entiendo por qué Venezuela rompe relaciones con
el Estado de Israel, que nunca le hizo daño. Al
contrario ha habido intercambio comercial importante
y apoyo tecnológico.
-Porque, según Chávez, Israel, "un pueblo tonto,
homicida y cobarde", agrede a los palestinos y viola
sus derechos humanos.
-Si es verdad que Israel viola los derechos humanos,
se podría aceptar esa ruptura en caso de que el
Gobierno denunciante rompa relaciones con todos los
países que, a su juicio, cometen las mismas
violaciones. Pero no creo que ese sea el caso, y
hacer una excepción de Israel puede representar una
posición antijudía.
-¿A qué atribuye esa posición antijudía por parte
del presidente Chávez?
-Hay que preguntárselo a él.
-¿No ha buscado usted razones ante algo tan serio
para los judíos venezolanos?
-No sé lo que él hace, pero las acciones son
contrarias a los intereses de la comunidad judía.
Eso se percibe en muchos canales de TV y emisoras de
radio. Mi nombre es manoseado a cada rato aunque
hace años que no hago ningún pronunciamiento público
para evitar confrontaciones verbales que no
benefician a nadie y carecen de sentido. Pero no lo
entiendo. Hay que preguntarle a quienes asumen esa
actitud negativa, especialmente en Venezuela, donde
nunca hubo enfrentamientos entre Gobierno y
comunidad judía o entre esta última y la sociedad.
Hay una gran población árabe, de descendencia
(error, debió decir: ascendencia) libanesa, siria y
otras, con las que nunca se presentaron problemas.
Esto parece algo artificial. Por razones que
desconozco, quizás de origen político, sea
conveniente hacerlo desde cierta perspectiva; pero
para nosotros es algo muy negativo.
-En el comunicado divulgado luego de la reunión
con el Presidente señalaban ustedes que le
solicitaron detener las expresiones antijudías.
¿Cuando se le solicita que detenga ese tipo de
manifestaciones, en algunos casos hechos de
violencia, es porque se considera que él, de alguna
forma, es responsable de lo ocurrido?
-Todos sabemos que cuando el Presidente dice algo,
inmediatamente tiene eco en ciertos sectores. ¿Por
qué se sabe que tiene eco? Porque repiten las mismas
palabras, el mismo concepto. Puede ser, en realidad
no tengo la menor idea, que algunos interpreten lo
que creen es la voluntad del Gobierno y cometan
atrocidades, verbales, en particular. Y uno debe
tener en cuenta que el atropello verbal puede ser
más hiriente que el físico, pero, sin duda, deja
huella. También puede ocurrir que hacen más de lo
que el Presidente o los ministros esperan. Pero sí
es cierto que muchas personas se hacen eco.
-¿Eco de qué?
-Hay una frase, dicha en televisión, que no puedo
olvidar: "Estado de Israel, maldito seas". Esa es
una expresión de la Edad Media. Yo no recuerdo,
luego de casi ocho décadas de existencia, haber
escuchado maldiciones. Creo que no se corresponde
con la época en que vivimos. Decir eso demuestra que
en las entrañas hay un sentimiento sumamente
negativo en contra de Israel.
-¿Quién dijo eso, Ahmadinejad o Chávez?
--Yo se lo escuché al presidente Chávez.
-Pero, ¿se comprometió Chávez a evitar que hechos
como la profanación de la sinagoga no se van a
repetir?
-Tengo entendido que se comprometió a estudiar las
peticiones. No creo que uno debe hacer una petición
para que cesen las agresiones. La agresión es
responsabilidad del agresor. En una sociedad
democrática como en la que vivimos los entes
gubernamentales deben garantizar mi vida. Yo no
tengo que protestar por eso. Es obligación del
Gobierno proveer la policía.
-¿No fueron policías quienes profanaron la
sinagoga?
-Así se dice. No tengo la menor idea. Es raro. Ha
pasado tiempo y debe haber resultados surgidos de la
investigación.
-Usted dice desconocer las causas del
antijudaísmo del Presidente, pero sus vínculos con
gobiernos como el de Irán y Siria son públicos.
-Eso es muy preocupante. El presidente de Irán,
(aunque el de Siria no es un ángel) ha dicho que se
debe borrar a Israel del mapa, además de advertir
que el Holocausto, la peor tragedia de la humanidad,
no ocurrió. Se pretende sacar de la memoria el hecho
de que se mataba por tu condición, por lo que eras y
porque "contaminabas la especie humana". ¿Cómo
pueden borrar de la historia semejante tragedia,
arrebatar el luto, el duelo y robarle sus muertos a
los demás? Eso es inhumano. Mientras tanto el
Gobierno iraní se manifiesta como altamente moral y
pretende lapidar a una mujer por presunto adulterio.
Diga lo que diga cualquier libro sagrado, vivimos en
el Siglo XXI y hay leyes que no podemos aceptar.
-¿Tiene que ver la reunión en Miraflores con las
expresiones de comprensión hacia los judíos
expresadas por Castro horas antes de ser convocada
por Chávez?
-Puede ser porque el Presidente admira muchísimo a
Fidel Castro. Dicho sea de paso, yo tuve varias
reuniones con Castro en Cuba. Y nunca percibí en él
animosidad contra el pueblo judío. Al contrario,
escuché manifestaciones de cierta admiración. El
hecho de que Cuba no tenga relaciones con Israel,
desde la guerra de 1967 es porque (y así me lo dijo)
"no me conviene políticamente".
-La declaración de Castro a un periodista
norteamericano y judío, de la cual Chávez se hizo
eco, así como la suspensión de los vuelos
Caracas-Teherán, ¿no indican un viraje en el enfoque
del Gobierno hacia la situación en el Medio Oriente?
-Los años me han enseñado a esperar. Aunque la
palabra es importante también hay acciones. El cese
de los vuelos es una buena seña; a veces escuchamos
a políticos decir una cosa un día y negarla a
continuación. Fidel dijo lo que dijo, luego se
desmintió y cada afirmación tenía sentido porque uno
no puede borrar lo afirmado.
-¿Lo hicieron rectificar desde Caracas?
-Puede ser, o Raúl le sugirió hacerlo. Pero la
expresión inicial es un síntoma de que lo sentía,
aunque luego lo amortiguó porque está claro que el
comunismo no funciona.
-¿Cree que la reunión de Miraflores la convocó
Chávez por razones electorales?
-Quizás, pero quiero juzgar la reunión por sí misma,
y en ese sentido es positiva. Los efectos benéficos
de las conversaciones deben dejarse sentir. Si hay
otras intenciones, de parte y parte, sólo Dios lo
sabe.
Fuente: El Universal Caracas
|