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Entrevista:
Salomón Camhi: "Nadie tiene el don de la pureza
y la exclusividad"

El presidente de
la histórica Comunidad Sefaradi de Chile sabe muy bien que en el
ámbito comunicacional no es fácil justificar el
largamente anunciado traslado de la institución
desde un domicilio a otro. Menos aún a sabiendas
que quedan atrás una compleja historia, momentos
de gloria distantes y una apreciable
cantidad de personas que, sin ser socias,
asumieron a la institución como una referencia
geográfica preferente debido a su cercanía. Pero
los inocultables desafíos del momento no logran
conmover el semblante siempre afable de Salomón
Camhi Avayu, arquitecto y simpatizante
concertacionista, cuya caballerosidad y
cortesías son innegables, aún a la hora de
conversar sobre los temas complejos. Siempre
alerta a la interrogante que le resulta novedosa
y que se clava en el espacio de su oficina sin
componendas anestésicas, no duda en reconocer
las dificultades de la actual realidad, ni en
asumir las responsabilidades que caben a sus
antecesores en el cargo, inclusive la de los
liderazgos espirituales que han pasado por Lyon
desde que esa enorme sede fue construida. Con
todo,
no es fácil, pero tampoco imposible, sacarle
del rol de vocero oficial de un proceso de
mudanza que anuncia con optimismo.
Sin embargo, no restan dudas de que cree
firmemente en lo que plantea, que el optimismo
desborda desde su gesto siempre amable, y que se
trata de un dirigente, declarado lector
entusiasta de Anajnu, que sabe escuchar...lo que
ya es bastante...
por Mijael Vera
-
Arquitecto y sefaradí...vaya, no debe ser fácil,
además, ser presidente de la Comunidad de Lyon
en un periodo de cambios en que ha debido
asumirse la inviabilidad económica de esta
tradicional institución
Claro que es así, nada fácil, asumir la
responsabilidad de la Presidencia de la
Comunidad Sefaradí de Chile, cuando surge la
necesidad, más que el deseo.
- ¿Cuáles fueron las soluciones que se
buscaron para dar continuidad a la institución?
Sabemos que se estuvo en conversaciones con
otras instituciones.
Con el objeto de asegurar un financiamiento
definitivo de nuestra institución, hemos
decidido disponer del inmueble y así
rentabilizar esta inversión. Además no hay que
olvidar que la sede de Lyon ha sido cuestionada
por aspectos de seguridad lo que tenemos
obligación de prevenir. Hemos optado por el
camino propio, de acuerdo con los deseos de la
mayoría de nuestros socios, que sienten tremendo
orgullo de pertenecer a esta Comunidad, con su
herencia cultural e histórica, ligada al mundo
sefaradí.
- La visita a Chile del Gran Rabino sefaradí
para la inauguración de la primera piedra de la
nueva sinagoga sefaradí tuvo un significado
doblemente simbólico. Por un lado se inauguraba
un proyecto sefaradí de envergadura casi al
mismo tiempo que se estaba en las ultimas
evaluaciones para cerrar Lyon...
La Comunidad Sefaradí de Chile que yo presido,
decide el traslado de su sede, no el cierre de
la Comunidad, en forma transitoria a otro lugar.
Seguiremos trabajando responsablemente por la
consolidación de nuestra comunidad, que está muy
viva y seguirá así.
- ¿Que sucedió con las conversas para
unificar a los sefaradies en Chile? ¿Por qué
no hubo acuerdo con la Sinagoga Sefaradi Bet
Yosef?
Nuestro espíritu será siempre unitario y de
respeto a la diversidad. No buscamos la
dispersión ni división del mundo sefaradí.
Creemos en la
tolerancia.
Nuestros
socios no profesan un judaísmo ortodoxo. Estamos
abiertos a una relación inter-comunitaria
fraterna, con otras comunidades, con respeto
mutuo y en forma seria y responsable,
manteniendo nuestra individualidad.
-Tampoco Bet Yosef es una sinagoga
"ortodoxa", según declaraciones realizadas a
este mismo medio por destacados miembros de esa
institución. A todas luces no hubo acuerdo y
seria interesante conocer de usted las razones
que motivan el continuar el “camino propio” y
desechar la unidad de los sefaradíes...
La realidad es que nuestros antiguos socios y
amigos, en su momento, optaron por un camino
propio. Seamos realistas, ellos están en
búsqueda de la ortodoxia. Nuestras
conversaciones con el rabino Eliahu Tamim nos
evidenciaron las dificultades que se
presentarían con buena parte de nuestros
actuales socios,
especialmente por conversiones ya realizadas,
nuestros matrimonios mixtos y nuestros servicios
no ortodoxos.
-La anterior gestión fue inaugurada con el
lema "Reencántate con tu Comunidad". Los
resultados han demostrado que no aumentó
significativamente el número de socios como para
hacer sustentable la institución, al mismo
tiempo que los donantes se fueron a la otra
sinagoga sefaradi. En este marco se intuye que
la inspiración de su gestión tiene que ver más
con el "Camino Propio"...¿puede ampliarnos este
concepto?
No estoy de acuerdo con las aseveraciones
implícitas en su pregunta. La sustentabilidad de
nuestra institución no ha descansado en el
aumento significativo del número de socios. Las
cuotas sociales, no siendo realistas, no
financian el presupuesto.
Contamos con ingresos por otros conceptos y
felizmente, muchos de nuestros socios actúan
generosamente con la Comunidad y han entregado
aportes valiosos y lo seguirán haciendo.
Y si
hay donantes, como Ud. dice, que se fueron a la
otra comunidad, bien para todos.
- El punto es, entonces, cual es el proyecto
comunitario y conceptual de la Comunidad
Sefaradi. En otras palabras, qué es lo que hace
ser “sefaradí” a la institución y no sólo una
instancia social y cultural como ya hay varias.
La Comunidad Sefaradí es el producto del trabajo
de muchos dirigentes, que dieron todo su
esfuerzo por ella, durante más de 85 años de
historia. Eso no lo olvidaremos jamás y queremos
ser leales a ello, no por simple nostalgia del
pasado, sino porque somos fieles y creemos en la
herencia que nos dejaron nuestros padres y
antepasados.
Nuestra Comunidad está abierta, como siempre ha
sido, a la diversidad. Tenemos muchos socios de
origen asquenazí y lo digo con orgullo, ellos
también son parte nuestra. Hoy nadie puede decir
que tiene el don de la pureza y exclusividad.
Felizmente, digo yo. Los judíos siempre hemos
sido un crisol entre nosotros.
Nuestros socios, incluyo a los no sefaradíes,
respetan nuestra historia, que se demuestra día
a día, en las actividades que llevamos a cabo,
en los proyectos culturales, en las actividades
sociales, marcadas por nuestra herencia sefaradí,
manifestada en la música, canciones y con
nuestras comidas y festejos. Le enumero los
actos de nuestro grupo Coro Sefarad, los
Kurtishos, la Semana Sefaradí , las actividades
de las
Damas, todas dedicadas a lo “muestro”, los
programas de Cultura, con estudios sefaradíes,
etc.
También en lo religioso, queremos adaptar los
servicios lo más cerca del estilo tradicional
sefaradí. Nuestros Jazanim estudian y avanzan
para
ello.
- El concepto del "camino propio" parece
sustentarse, hoy, en el convenio con el Estadio
Israelita para evitar lo que parecía ser
inevitable: la fusión con el Mercaz... La
pregunta que todos se hacen es ¿qué aconteció en
realidad?. Le comento esto porque vemos la
monumentalidad de la construcción actual, la
cantidad de salas de clases, los espacios
enormes. Alguna vez esto estuvo lleno y pleno de
actividades ¿Qué
contribuyó a que actualmente las cosas no sean
así?
Por supuesto que hay que entender que las
circunstancias y los tiempos son otros. Hace más
de 25 años, nuestra Comunidad, en su apogeo se
planteó el construir la sede de Lyon,
trasladándose de Santa Isabel.. Y para ese
tiempo, creo que estuvo bien. Hoy tenemos otra
realidad y hay que acomodarse a ello. Igual, lo
invito a Ud.y a todos quienes tengan interés, en
asistir a los servicios y constatar la
importante y entusiasta asistencia a nuestro Kal
y a las actividades que se desarrollan día a
día.
El traslado de la sede al EIM no significa
fusión con nadie. Los recintos que arrendamos,
serán exclusivos para el uso de nuestra
institución, lo que no quiere decir que no
podamos compartir y abrir a otros. Esa será
decisión nuestra.
El Convenio con el EIM permite la realización de
actividades conjuntas, que estarán abiertas a
toda la comunidad judía.
Es un acuerdo que representa un gran paso, para
que dos importantes instituciones judías se unan
ofreciendo actividades comunitarias,
principalmente de orden religioso, cultural y
social. Ninguno renunciará a su individualidad,
pero ambos cooperaremos en una acción efectiva
en beneficio del yishuv.
- Quiero insistir en este punto porque
pareciera que estamos analizando una realidad
subjetiva pero detenida en el tiempo. En otras
palabras, la ”fotografía” demuestra la
inviabilidad de continuar en Lyon, pero a esta
“fotografía” se llegó luego de un prolongado
proceso de medidas que amerita análisis, un
análisis que sirva como contenido de aprendizaje
para futuros proyectos.
Sería largo enumerar los proyectos que tenemos y
vamos a llevar a cabo para que este proceso se
realice y resulte exitoso. Los planteamos en el
Convenio de Actividades que presentamos a
nuestro Directorio. Tengo claro que no son
tareas fáciles. Necesitaremos del compromiso de
nuestros socios, de la participación y
cooperación de muchas personas y como lo decimos
siempre, del financiamiento adecuado. Por eso
estamos trabajando. Sin todo ello, nada
funcionará.
Yo
confío en nuestros socios y socias y estoy
seguro que todos responderán. Queremos vivir un
nuevo clima, de fraternidad y colaboración.
- Temo que mi pregunta no fue entendida o, lo
más probable, mal hecha. Se la replanteo: la
monumentalidad arquitectónica, o los 85 años de
historia en Chile reflejan un pasado glorioso de
vida comunitaria que en algún momento comenzó a
decaer . ¿Qué sucedió, en realidad? ¿Dónde
estuvieron los fallos o desaciertos? ¿Qué
responsabilidad le cabe a los diversos criterios
directivos y a las autoridades espirituales que
ha tenido la Comunidad Sefaradi ? Se lo pregunto
porque esa experiencia puede servir a los
futuros dirigentes a modo de plataforma de
análisis histórico.
No cabe duda que los tiempos son otros. Que
nuestros padres y abuelos, los fundadores de
nuestras comunidades, vivían un judaísmo de
mayor compromiso y mayor apego a la vida
comunitaria. Ellos fueron los pioneros que
fundaron comunidades, colegios, estadios, con
mucha entrega personal y generosidad y si me
pregunta por lo religioso, ni siquiera con
participación de rabinos, muchas veces.
Las generaciones posteriores, recibimos esos
legados y nuestro esfuerzo pasa por lograr
mantener vivas las instituciones. Los
requerimientos de hoy son otros y las
necesidades y exigencias de la vida actual,
dejan poco tiempo para dar y dedicar. Hay
requerimientos básicos mayores en la vida
cotidiana de muchos correligionarios.
Es probable que no sólo las circunstancias,
también podemos agregar la responsabilidad de
nosotros, los dirigentes, que en algún momento
no supimos cambiar el objetivo y ofrecer aquello
que requerían nuestros correligionarios. No
podemos negar los errores que, también, se
pudieron cometer.
- Hay un estudio que indica que un 70% de los
actuales socios viven en Las Condes, o en ese
radio de conexión, sin embargo los estudios del
censo nacional y el INE indican que cerca del
54% de los judíos habitan en otras comunas.
¿Por qué la comunidad de Lyon, al estar ubicada
en una posición geográficamente privilegiada no
logra convocar a este contingente enorme de
personas?
Ud. debe saber también de la apatía de muchos de
nuestros correligionarios, que no están
adscritos a ninguna comunidad.
-Efectivamente, se trata de un problema grave
que afecta la continuidad. Aprovecho de
preguntarle su opinión al respecto. ¿Por qué
grandes cantidades de personas judías se
manifiestan apáticas ante las instituciones
comunitarias?
No es fácil saberlo y requeriría un buen trabajo
sociológico y de investigación. Sería muy
simplista si digo que solamente se trataría de
un componente económico, falta de medios
posiblemente. Me parece que Ud. sabiamente, nos
plantea un desafío con esta pregunta y yo me
atrevería
a plantearlo a la Comunidad Judía.
- ¿Quien se queda con la sede actual de Lyon?
Según la carta que usted envió a los socios se
trataría de un arriendo o venta...
Repito, se trata de obtener, con la renta de ese
inmueble, el financiamiento operativo que
requiere nuestra Comunidad. Esa es nuestra
prioridad.
- No me ha respondido a la pregunta de quién
o quienes se quedan con la enorme sede de Lyon…
Me parece que sí he respondido la pregunta. La
sede de Lyon pertenece a la Comunidad Israelita
Sefaradí de Chile, que yo presido. Vuelvo a
repetir, la prioridad es ofrecer en arriendo.
Ahora, le pregunto a Ud. ¿Si no podemos arrendar
en un plazo prudente, qué tendremos que hacer?
Por supuesto que lo inteligente será buscar
otras alternativas, siempre con el mayor
beneficio para la Comunidad.
- Con todo, lo cierto es que la firma del
convenio con el Estadio ha generado cierta
molestia de muchos socios al haber sido firmado
durante las vacaciones y sin consulta con la
Asamblea...
Créame que esta es la primera vez que alguien
agrega ese argumento, buscando la crítica al
acuerdo de nuestro Directorio, que fue adoptado
por mayoría absoluta en sesión de Directorio el
año pasado.
Nuestros socios estuvieron suficientemente
informados, el año pasado mediante Asambleas, en
las cuales se expusieron distintas alternativas
de nuevos rumbos. Por mi parte, hemos sostenido
reuniones con socios y nuestras damas,
explicando la situación y los objetivos.
Hemos trabajado durante meses para llevar
adelante estos acuerdos, con distintos
directores en comisión con el Estadio Israelita
y cuando por fin, perfeccionamos el Convenio de
Actividades, lo sometimos a aprobación y
firmamos. Sólo pensando en lo que creemos es lo
mejor para la Comunidad. ¿Ud. cree que un
dirigente de una institución judía piensa
primero en las vacaciones?
- Je, je…espero que no. De todas maneras nos
interesa entender el paisaje: Por un lado se
cierran sinagogas, por el otro hay miles de
personas judías sin espacios comunitarios. La
pregunta concreta es ¿No había otras
posibilidades o alternativas para la Comunidad
sefaradí?
Mi estimado amigo, se lo repito. Estamos
trasladando la sinagoga y los espacios
comunitarios, no estamos cerrando la Comunidad.
La estamos abriendo a un mundo judío más amplio,
con posibilidad de atraer más socios, más
jóvenes, que en un ambiente indudablemente más
agradable, nos permite desarrollar otras
actividades y de mejor forma.
Por cierto que se nos presentó un dilema, viendo
la realidad de nuestra Comunidad y las
perspectivas posibles. Créame, hemos optado por
lo más difícil, lo que nos dará más trabajo y
preocupaciones, más conflictos posibles con
aquellos que preferirían no hacer nada. Moverse
y cambiar siempre es lo difícil y menos
aceptado. Es más fácil no hacer nada. Somos
dirigentes responsables y tenemos que tomar
decisiones que creemos son las que corresponde
para bien de nuestras instituciones.
-Dn. Salomón: ¿Qué es ser sefaradí en el
Chile del S. XXI?
Sefaradí, en todos los siglos, después de la
expulsión de los judíos de España y Portugal,
somos todos los descendientes de aquellos, que
deambularon por la Europa mediterránea
especialmente. Y los que mayoritariamente,
fueron aceptados y vivieron en los países
balcánicos, como Turquía, Grecia, Yugoeslavia.
Por cierto que algunos llegaron a las Américas,
otros en Europa Central y del Norte, y también
en el norte de África y en Medio Oriente.
Esas gentes vivieron , la mayoría muy
modestamente, manteniendo sus costumbres
transmitiéndolas por generaciones, sin perder el
acervo cultural y los valores del judaísmo.
Somos sefaradíes los que llevamos la sangre de
aquellos, que transmitieron sus costumbres y su
idioma, su tradición y su cultura, heredada de
muchísimos años de permanencia en la Península
Ibérica.
Somos sefaradíes los que, orgullosamente,
respetamos y recordamos aquellas experiencias de
nuestros antepasados y no renunciamos a ello.
Y nuestra Comunidad Sefaradí tiene como
objetivo, preservar y mantener ese legado.
- Le soy honesto: esa definición de lo que es
ser sefaradí en el S.XXI me deja con un sabor de
arqueología en el paladar. No resuelve los
problemas de identidad que puede tener un joven
sefaradí en la universidad, por ejemplo, ni
aporta a los nuevos modelos de familia que se
plantean en la posmodernidad. Tampoco rescata el
racionalismo de Maimónides, o la curiosa mística
de los Sabios Kabalistas a la hora de intentar
explicarse el mundo desde una óptica
“científica” en términos de causa y efecto. En
otras palabras, la pregunta no apunta a lo
estético, sino que a lo ético… Pareciera ser que
ser judío hoy, no pasa exclusivamente por
”preservar un legado”, sino que por hacer de él
una fuente viva de recursos reflexivos para
explicarse el mundo de hoy. Y esa es la gran
pregunta sobre la que están trabajando las
comunidades sefaradíes de todo el mundo…
Mi estimado amigo, pareciera que me
quiere llevar a la semántica con su consulta.
Está claro que en toda palabra hay un doble
sentido, el literal y el figurado. Yo prefiero
expresar literalmente mi pensamiento. Con
respecto a los problemas existenciales de
nuestros jóvenes y de nosotros los judíos en
general, no son exclusividad de los sefaradíes
ni diferentes de otros. Pero, tratándose de un
tema mayor, lo invito a que lo dejemos en manos
de nuestros amigos filósofos y rabinos...
-
Para finalizar esta conversa, me permito hacerle
una pregunta que ya es tradicional la hagamos a
todos nuestros entrevistados. ¿Qué opinión le
merece la existencia de medios de comunicación
judíos independientes?
Está
claro que Anajnu nos entrega un importante
espacio abierto a las inquietudes del mundo
judío de Chile. Absolutamente necesario para
nuestro medio, que carece de ventanas de
información ágiles y oportunas. Siempre
esperaremos que Anajnu actúe con independencia y
ofrezca espacios a la diversidad.
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Nota de Anajnu: Salomón Camhi
Avayu es un prestigiado arquitecto
que ha desempeñado varios cargos en
la vida comunitaria. Simpatizante de
la Concertación en lo político, se
define como "liberal no religioso"
en cuanto al Judaísmo. Asumió el
cargo de presidente de la Comunidad
Sefaradi de Chile luego de la
aprobación de una lista única
presentada ante una asamblea
celebrada el año pasado. |
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